Muy cerca de Cristina

tán buscando la fortuna de la familia Kirchner. Jueces y fiscales saben que las propiedades de Lázaro Báez son suyas sólo en lo formal. La enorme mayoría de las cosas que tiene Báez pertenecen a la familia que gobernó la Argentina durante 12 años. El juez Sebastián Casanello dispuso allanamientos más numerosos que los que indicó Leonardo Fariña en su última declaración. Ordenó revisar cada una de las casas o estancias que están a nombre de Báez.

Una tarea monumental por la dimensión patagónica de los territorios que deberán inspeccionar. La Justicia se acerca dramáticamente a los pies de Cristina Kirchner.


Sin embargo, se impone una dosis de cautela. La descripción que hizo Fariña de escondites y covachas llenos de dólares y euros corresponde a los años 2011 y 2012. Tuvieron demasiado tiempo para trasladar el dinero y para cambiar la arquitectura de los lugares, sobre todo después de que Fariña fue un testigo doblemente arrepentido ante el periodista Jorge Lanata (primero se confesó ante él y después se desdijo). Los Báez sabían que Fariña conocía la ubicación exacta de esos lugares. Hasta les sacó fotos. ¿Los dejaron tal como estaban? ¿Cometieron, acaso, la monumental chapucería de no modificar nada? Por eso, Casanello mandó allanamientos más vastos que los señalados por Fariña. Es cierto también que el dinero acumulado es mucho, muchísimo, y que no es fácil en este mundo esconder, trasladar o depositar semejantes caudales.

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Allanarán más de 60 propiedades y el juez calcula que tardarán "varias semanas"
Es igualmente veraz que la Justicia tendría a mano otros recursos si no hubiera hallazgos importantes. Podría, por ejemplo, hacer peritajes para establecer si hubo cambios en los últimos años en las casas y estancias de Báez y dónde se hicieron. Casanello demoró seis días los allanamientos que debieron hacerse inmediatamente después de la última declaración de Fariña. El juez asegura que le mandó el testimonio del arrepentido al fiscal Guillermo Marijuan, en un sobre cerrado, para que éste se expidiera. El fiscal estaba evidentemente crítico de las demoras de Casanello, pero Marijuan prefirió luego bajar el nivel de la sorda polémica con un elogio a la gestión del magistrado. Hay preguntas que son básicas, pero que conviene hacerlas. ¿Juez y fiscal no debieron, acaso, hablar por teléfono para agilizar los trámites? ¿Por qué procedimientos de tanto volumen político y judicial se resolvieron con el trámite antiguo de enviar un sobre y esperar una respuesta a vuelta de correo? Mientras tanto, el país y, sobre todo, los Báez ya sabían que existía la declaración de Fariña y la supuesta ubicación de los tesoros escondidos.


Una pregunta recurrente que suele hacerse la política es por qué los Kirchner habrían preferido acumular dinero en efectivo en lugar de buscar métodos más seguros. La respuesta que dan los íntimos de Néstor Kirchner es que el ex presidente desconfiaba de los bancos internacionales. Había llegado a la conclusión de que uno de los negocios de esos bancos es guardar dinero de políticos en el poder para negarles su devolución cuando han perdido el poder. Los bancos embargan esos depósitos, por lo general, a la espera de resoluciones judiciales que no llegan nunca. "Éstos te reciben con alfombra roja cuando sos presidente y después no te dan la guita", solía repetir. Eligió, en cambio, amontonar el dinero en efectivo para luego lavarlo lentamente en el país o llevarlo a paraísos fiscales mediante un sistema de empresas que se parecen a las mamushkas rusas. Una empresa de testaferros guarda a otra empresa y así sucesivamente. Sólo en la última, cuando ya se han perdido casi todas las pistas, están los verdaderos dueños.

La otra pregunta que se hace la política es por qué los Kirchner decidieron confiar parte de su fortuna a un personaje menor como Fariña, farandulero y ostentoso. Era un semáforo encendido llamando a la investigación de la Justicia. Según el relato de antiguos confidentes de Néstor Kirchner, Fariña apareció como gestor del dinero de la poderosa familia política argentina luego de la muerte del ex presidente. Antes, Fariña visitó Olivos como amigo de los Báez, sobre todo de Martín, el hijo, y participó de algunos fulbitos con Néstor Kirchner. En esa época, Néstor prefería llevar el dinero a paraísos fiscales mediante profesionales de las finanzas. Gestión a la que le dio especial impulso después de 2008, aunque la ingeniería de obras públicas sobrefacturadas comenzó casi con su gobierno.


En 2008, los Kirchner sufrieron la primera derrota política, tras su guerra con el campo, y el ex presidente perdió en 2009, con su nombre en las boletas, las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires. Un conocido banquero y otro conocido empresario de concesiones abrían y cerraban entonces las puertas de Olivos. Un amigo del ex presidente le preguntó la razón de esas presencias. "Hay que juntar plata para después del poder", le respondió. La muerte de Néstor Kirchner cambió la política argentina y la estrategia financiera de la familia. Cristina Kirchner arrasó en las elecciones presidenciales de 2011. Comenzó el cepo al dólar y la disputa por el dólar paralelo. Cristina se enojó con todos los banqueros, amigos y enemigos. Le encargó a Lázaro Báez que se hiciera cargo de la fortuna y de su blanqueo o depósito. Báez apareció con Fariña como una inteligente solución. Cuesta imaginar, realmente, que Néstor Kirchner haya depositado parte de sus ahorros (por los que sentía una debilidad inigualable) en manos de Fariña.

Báez sí es obra de Néstor Kirchner. También Cristóbal López. Había una diferencia en el trato con ellos; Báez era un testaferro y López era un socio. Hubo estrategias igualmente diferentes entre Báez y López. Báez creyó en el discurso del microclima cristinista de que la victoria era segura en las pasadas elecciones presidenciales. No se preparó para la derrota, aun cuando Cristina también se peleó con él. Lo dejó sin obras públicas (convencida, dicen, de que robó plata de su marido) y lo expuso públicamente. Varias empresas de Báez están cerca de la bancarrota. No es que Báez no tenga plata. La tiene, pero no puede blanquearla con el pago de salarios a sus empleados. Cristina lo depositó personalmente cerca de los tribunales.

López, en cambio, sí imaginó un escenario de derrota del kirchnerismo. En julio del año pasado, cuando ni siquiera se habían realizado las elecciones primarias, intentó cambiar el domicilio de sus empresas más vulnerables al sur del país, donde hay una justicia que él conoce, frecuenta y adula. Compró también medios de comunicación para presionar sobre un eventual gobierno de otro signo. La AFIP de la nueva administración y la Justicia le impidieron el cambio de domicilio. El error de Néstor Kirchner fue confiar en personajes tan poco presentables. Un ex empleado bancario convertido en uno de los más grandes terratenientes de la Patagonia. Un empresario del juego y del petróleo que no le devolvió al Estado el dinero que cobraba como impuesto a las naftas. Acumuló casi 8000 millones de pesos que usó para agrandar su imperio. El error de Cristina fue, además, poner todo eso en manos ineptas y torpes, muchas veces para conformar caprichos o malhumores personales.

Reclamo social

Los jueces que están son los mismos que había antes. La única diferencia es que ahora están espoleados por una sociedad que ya no sólo pide que "vayan presos", sino también que "devuelvan la plata". No es casual que Casanello haya instruido que se requisen en las propiedades de Báez todo el dinero y las joyas que se encuentren. Las encuestas han llevado el tema de la corrupción al primero o al segundo lugar entre las preocupaciones sociales.

En ese contexto, sucedieron dos escraches contra el ex hombre fuerte del cristinismo Carlos Zannini. Los funcionarios cristinistas más conocidos (Julio De Vido, Amado Boudou, Aníbal Fernández, entre varios más) llevan una vida de virtual prisión domiciliaria. No pueden salir de sus casas, ni en Río Gallegos ni, mucho menos, en la Capital. La situación incluye a la ex presidenta, que sólo se mueve en el espacio público rodeada por una guardia de corps de La Cámpora.

Vale la pena repetir que el método del escrache es repudiable, lo haga quien lo haga. Zannini vivió un verdadero infierno, sobre todo en el avión. En la cancha de Boca estaba, al menos, con custodia. En el avión era una persona sola e indefensa, acosada y hostigada por una mayoría enardecida. Un verdadero espectáculo fascista. Zannini no es inocente de nada, pero todavía está la Justicia, que deberá resolver si hay pruebas para declararlo culpable. Aunque el kirchnerismo inventó el método del escrache a enemigos reales o supuestos (quien esto escribe fue víctima varias veces de ese método), el detestable recurso debe terminar si es que la civilización no comenzó a derrumbarse en el país. El propio presidente Macri debería repudiar públicamente los escraches y hacer un llamado para que no se repitan. Es el momento de probar que el cambio consiste en algo más que otra política económica.



Ricardo Buryaile, duro con Monsanto: "No se puede poner en la cabeza una pistola a un Gobierno a cuatro meses de haber asumido"

Ricardo Buryaile, duro con Monsanto: "No se puede poner en la cabeza una pistola a un Gobierno a cuatro meses de haber asumido"
El ministro de Agroindustria cuestionó el sistema de cobro en soja de la multinacional; No vamos a dejar que ninguna empresa por más fuerte que sea viole nuestros derechos individuales", sostuvo


 ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile , criticó con dureza a la multinacional Monsanto por su sistema de cobro en soja donde busca asegurar con controles en los puertos un canon por su tecnología Intacta, resistente a insectos. Para cobrar, la empresa obliga a los productores a firmar una cláusula en los contratos de granos.

 "No estamos de acuerdo en una cláusula donde se restrinja la libertad de comercio"
Buryaile

Compartilo

En el seminario Carne 2030, organizado por el Instituto de Promoción de la Carne, el funcionario señaló: "No vamos a dejar que ningún sector, ninguna empresa por más fuerte que sea viole nuestro derechos individuales. Queremos garantizar el derecho al comercio".

Luego, en diálogo con la prensa, el ministro amplió: "No estamos de acuerdo en una cláusula donde se restrinja la libertad de comercio. Las reglas de juego las ponemos nosotros, no una empresa".

Esta semana, el CEO global de Monsanto, Brett Begemann, vino al país a discutir con Buryaile. Además, habló por telefóno con el jefe de Gabinete, Marcos Peña. En las últimas horas ejecutivos de Monsanto llevaron sus quejas también al embajador en los Estados Unidos, Martín Lousteau.

Buryaile cerró con dureza su crítica a Monsanto. Ante una consulta sobre si pensaba que la firma podía llegar a parar barcos de soja argentinos como lo hizo en 2006, el funcionario dijo: "No, no creo". Y agregó categórico: "No se puede poner en la cabeza una pistola a un gobierno a cuatro meses de haber asumido".



http://www.lanacion.com.ar/1891400-ricardo-buryaile-duro-con-monsanto-no-se-puede-poner-en-la-cabeza-una-pistola-a-un-gobierno-a-cuatro-meses-de-haber-asumido

Fariña identificó a nuevos testaferros y acusó a Cristina de encubrimiento

Fariña identificó a nuevos testaferros y acusó a Cristina de encubrimiento

Anoche se filtró la declaración completa del valijero; complicó a De Vido y aportó numerosas precisiones sobre cómo operaban con los sobreprecios y el lavado



 ahora valijero arrepentido Leonardo Fariña aportó nombres de presuntos protagonistas de la llamada "ruta del dinero K", aportó precisiones sobre el sistema de recaudación a través de la obra pública y la metodología financiera utilizada para sacar esos fondos del país y complicó al ex ministro de Planificación Federal Julio de Vido. Pero excluyó a la ex presidenta Cristina Kirchner de la presunta operatoria original, según surge de la copia de su declaración indagatoria que se filtró anoche a la prensa. La ex presidenta, según el testimonio de Fariña, sí se habría involucrado en la operatoria negra tras el fallecimiento de Néstor Kirchner y abordado a empresarios cercanos al ex jefe del Estado, como también habría participado en el encubrimiento posterior de esas maniobras.

"Mal y pronto, Cristina piensa que lo que hizo Lázaro Báez fue robarle dinero", sintetizó Fariña sobre el final de su indagatoria, en la que también involucró al actual diputado nacional Máximo Kirchner en lo que ocurrió tras la muerte de su padre. "Ella junto con su hijo fueron golpeando a los empresarios más emblemáticos amigos del marido, reclamando lo que teóricamente era de él."

Fariña afirmó además que la ex presidenta tenía motivos fundados para sospechar del dueño de Austral Construcciones. "Ahí es donde viene el cortocircuito entre Lázaro Báez y Cristina Kirchner. Lázaro decía textualmente: «Néstor era mi amigo desde siempre. Ella no. Esto lo hice con mi amigo y queda acá», refiriéndose a su emporio", afirmó ante el juez Sebastián Casanello. Fariña también declaró sobre lo que calificó de supuesto "plan sistémico cuyo objeto fue el vaciamiento de las arcas públicas mediante la obra pública", lo que a su vez definió como "la caja primordial de lo que sería el gobierno que inició Néstor Kirchner", tal como ya había revelado LA NACION.

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Las cuentas "puente" para sacar el dinero

Siempre según el relato de Fariña, ese sistema se utilizó para generar "dinero en efectivo" y se implementó mediante cinco pasos. "En primer lugar, sobreprecio en la obra pública; dos, adelanto financiero de obra; tres, facturación apócrifa; cuatro, cohecho, y cinco, lavado de activos", enumeró.

En esa línea, Fariña también identificó a Ernesto Clarens, Santiago Walter Carradori y Maximiliano Goff Dávila como tres de los actores principales en las maniobras cambiarias y financieras para convertir cientos de millones de pesos a dólares y euros, para luego sacarlos del país a través de varias sociedades de bolsa, cuevas y casas de cambio de Puerto Madero y la City porteña (ver aparte).

Sin embargo, y a pesar de las versiones periodísticas que circularon durante los últimos días, Fariña en ningún momento aludió a supuestos vuelos a Uruguay con bolsos de dinero ni señaló a los ex funcionarios Claudio Uberti y Ricardo Jaime durante su extensa indagatoria.

Por el contrario, sí identificó al entonces presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner, dueño de la empresa Esuco, como uno de los supuestos operadores decisivos de De Vido, en tándem con Báez, en la presunta operatoria de sobreprecios y cartelización de la obra pública en la última década.

"Esuco, siendo una pyme, pasó a facturar $ 2000 millones de pesos a partir del año 2006", sostuvo Fariña, que también la identificó como una de las constructoras que solía unir fuerzas con Austral Construcciones y otras firmas de Báez, al igual que Ricardo Contreras SA. "En esas empresas también van a encontrar facturas apócrifas y sobrefacturación", dijo.

Fariña apuntó directo, además, a la cartera que lideró De Vido, en línea con lo que también declaró Sergio Schoklender en la causa Sueños Compartidos. Según el ahora arrepentido, junto "con el Ministerio de Planificación y la Cámara [de la Construcción] se digitaban las empresas adjudicatarias de la obra pública", para luego indicar que "el adelanto de obra o adelanto financiero era el retorno que se debía pagar por la adjudicación de las obras".

Según Fariña, Báez y otros empresarios apelaron a las facturas truchas para inflar sus gastos. "Se debía generar el gasto ficticio para sacar del circuito o del giro comercial el dinero en efectivo o, en su defecto, pagarles a terceras empresas servicios o prestaciones simuladas", indicó.

Fariña señaló un proyecto dilecto del kirchnerismo. "Otro claro ejemplo que me ha tocado vivir fue la planificación en el año 2010 de Cóndor Clyff, actualmente denominado represa Néstor Kirchner-Carlos Cepernik. En el año 2010 el precio de obra a licitar era $ 15.100 millones y el costo real era $ 9800 millones", afirmó.

Aunque Cristina Kirchner ya era presidenta para entonces, Fariña la desmarcó de la operatoria de su marido. "Lázaro guardaba parte del dinero de Néstor Kirchner proveniente de los negocios y cuando Néstor muere, Cristina no estaba al tanto de todo lo que Báez tenía", afirmó. Más aún, el dueño de Austral Construcciones, según el ahora arrepentido, avanzó por su cuenta. "Los primeros movimientos de dinero al exterior se hicieron posteriores y muy cercanos a la muerte de Néstor Kirchner."




http://www.lanacion.com.ar/1891300-farina-identifico-a-nuevos-testaferros-y-acuso-a-cristina-de-encubrimiento

Denuncian que Máximo Kirchner recibía dinero de Milagro Sala

El Gobierno les pagó US$ 9300 millones a los fondos buitre y dejó atrás el default

Los Kirchner no se arrepienten de nada


Los Kirchner no se arrepienten de nada


í no se puede. Néstor y Cristina lideraron un modelo que durante 12 años fue un extraordinario creador de riqueza, pero a diario estamos viendo que a los jueces sólo les preocupa investigar cómo se hicieron ricos Cristina y Néstor.

No voy a negar que a algunos de los nuestros les fue bien; digamos, recontra bien. En realidad, a toda la sociedad le fue bárbaro. Tomo un par de casos al azar. Boudou y Lázaro Báez no tenían un mango cuando empezó nuestro gobierno, y fíjense cómo progresaron. Cristóbal López era un empresario del montón, y hoy tiene un montón de empresas. A Nicky Caputo, el constructor amigo de Macri, no lo benefició Macri, sino nuestro modelo. Ojo, que no hablo sólo de hombres de negocios. A los secretarios de Néstor y de Cristina, tipos de origen sencillo, con una mano atrás y otra adelante, ahora no les dan las manos para contarla. Máximo, que no ocupó ningún cargo, llegó a construir un imperio inmobiliario y turístico, con inversiones en mercados tan alejados como las islas Seychelles. Los jueces que hoy nos persiguen deberían pensar en eso, y en las fortunas que también ellos hicieron, y no en seguir hurgando en nuestros bolsillos. Nos tratan como a delincuentes, como si hubiéramos estado robando en las oscuridades, en los subsuelos del poder. La Rosadita es una cabal demostración de que contábamos la guita a la luz del día y frente a las cámaras.

Lamentablemente, se está volviendo muy difícil hacer política en nuestro país. Cristina había pensado en un gran acto en Retiro como celebración de su regreso a la militancia activa, y, para aguarle la fiesta, Bonadio la llamó a prestar declaración el mismo día en la causa por el dólar futuro. Con lo que le cuesta hablar de dólares. Estuvo bien: respondió la acusación penal con un alegato político. Si el laburo de los jueces es hacer justicia, el de ella es hacer campaña.

Ahora se ve claro que Comodoro Py busca impedirle que se convierta en la gran líder opositora. El lunes Cris se reunió con 51 intendentes bonaerenses (no es que los gobernadores del PJ le escapen: el mal tiempo complica los traslados), encuentro que, como el acto de Retiro, estuvo custodiado por La Cámpora. Exitosa agencia de empleos hasta diciembre, ahora agencia de seguridad, La Cámpora está demostrando una gran flexibilidad para reinsertarse en el mercado laboral de la política. El martes la señora visitó en la isla Maciel a chicos de bajos recursos. Lo hizo rodeada de curas del grupo Opción por los Pobres. No debe extrañar que curas que han hecho una opción por los pobres se hagan acompañar por Cristina. Ella también empezó de abajo.

Mientras tenían lugar estas actividades de alto contenido social y humanitario, tan habituales en su agenda, la corporación judicial le salió al cruce con una zancadilla detrás de otra. La más leve fue, anteayer, tomarle declaración a De Vido en el caso de la tragedia de Once. Digo que es la más leve porque resulta obvio que De Vido no tuvo ninguna responsabilidad en ese accidente. Tampoco tuvo responsabilidad en la crisis energética, ni en las obras públicas que se licitaban, pagaban y no se hacían, ni en el cobro de millonarios retornos por la distribución indiscriminada de subsidios, ni en ninguno de los cientos de casos de corrupción de su área. Y mucho menos es responsable de su enriquecimiento. De Vido quiere dedicarse a ser un buen diputado y lo molestan con estos trámites. Yo le dije: si te siguen jorobando, si no te dejan trabajar, amparate en tus fueros.

Otra zancadilla fue detenerlo a Chueco, que estaba tratando de huir de su depresión y lo persiguieron hasta Paraguay. Por Dios, qué obsesión con la ruta del dinero K. No parecen jueces: parecen la gallega del GPS. Obsesión ridícula, además, porque ya se sabe todo: no era una ruta, era una autopista con cabecera en Santa Cruz, que pasaba por el peaje de Puerto Madero y se bifurcaba hasta llegar a diversos paraísos fiscales.

Me pregunto: qué sabe Chueco que ya no haya contado Fariña. ¡Insaciables, cuántos testimonios más quieren! No van a parar hasta llegar a Cristina, que estaba al tanto del origen de la guita, pero no siempre de dónde iba a parar. Sólo Néstor, gracias a su célebre cuaderno y a su no menos célebre cuidado por la contabilidad, era capaz de monitorear el destino de cada peso. Bueno, de cada dólar. Para ahorrar no era tan nacional y popular.

En cuanto a Fariña, los Kirchner leyeron hasta la última palabra de su larga confesión, publicada enterita por Infobae el miércoles. Repararon en algunas frases. Por ejemplo, cuando dijo que hubo "un plan sistemático cuyo objetivo fue el vaciamiento de las arcas del Estado mediante las obras públicas". Lo consideraron una burda mentira. Con arcas del Estado vacías no hay de dónde afanar. Dijo, además, que Austral Construcciones, de Lázaro Báez, "el adelanto de las obras era el retorno". Otra falsedad. El retorno también venía de los sobreprecios. Y no podían creer cuando leyeron eso de que la plata que manejaba Báez en realidad era de Néstor. "¡Era de toda la familia!", protestaron.

En el fondo, lo que más los perturba no es lo que el valijero contó, sino su condición de arrepentido. No lo entienden. Les parece inexplicable.

Ellos no se arrepienten de nada.






http://www.lanacion.com.ar/1892080-los-kirchner-no-se-arrepienten-de-nada

El cerebro de Helvetic, muy activo en los paraísos fiscales

El cerebro de Helvetic, muy activo en los paraísos fiscales

El abogado Néstor Ramos estuvo detrás de La Rosadita y aparece en la ruta del dinero K




Néstor Marcelo Ramos, el responsable de Helvetic Service Group -misteriosa controlante de La Rosadita de Puerto Madero- mantiene un prolífico despliegue en los paraísos fiscales. Según documentos de Panamá Papers, este abogado italoargentino no sólo estuvo detrás de la compra de SGI, sino que también aparece en el entramado de la "ruta del dinero K" con otra firma, Swisser AG. El juez federal Sebastián Casanello, a cargo de la causa por lavado de activos contra Lázaro Báez, quiere determinar su rol y lo citó a indagatoria.

Ramos es un gran jugador del mundo offshore. Es dueño, accionista o directivo de al menos seis sociedades radicadas en el Reino Unido, Nevada, Panamá y la isla Niue de la Polinesia, de acuerdo con los documentos de Mossack Fonseca que investigó la nacion a instancias del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ) y del diario alemán Süddeutsche Zeitung.

En la Argentina lleva años bajo la lupa judicial. En 2013, el fiscal José María Campagnoli lo señaló como el "enigmático testaferro" de Báez. Y esta semana, Casanello lo citó a prestar declaración indagatoria el 13 de mayo, dispuso la inhibición de sus bienes y le prohibió salir del país.

Mossack Fonseca también investigó a Ramos. Cuando el ahora arrepentido valijero Leonardo Fariña habló en Periodismo para todos y estalló el caso Báez, el estudio panameño ordenó una investigación interna de este activo cliente con centro de operaciones en Suiza. Durante dos años le reclamó, a través de 20 mails sucesivos, reportes bancarios para prevenir maniobras de lavado.

¿Por qué? Porque Ramos figura en más de 200 registros internos de Mossack Fonseca, fechados entre 2008 y 2013. En todos fijó su domicilio en las oficinas de la empresa Swisser AG, ubicada en Via Cantoniale 6, de la ciudad suiza de Lugano. Su dirección de correo electrónico también era de un dominio de esa compañía. la nacion intentó contactarlo. pero no respondió los mensajes.

De acuerdo con los documentos, Swisser AG es accionista de la offshore Jaguar Capital LLC, una firma que fue vinculada a Báez por una venta de terrenos en Uruguay hace dos años.

En abril de 2014, la justicia uruguaya advirtió maniobras sospechosas en la compraventa de dos lotes ubicados en Playa Brava, una de las zonas mejor cotizadas de Punta del Este, que terminaron con el dueño de la constructora Esuco y ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner, como su beneficiario, según reveló el diario Perfil. Es decir, otro de los nombres a los que Fariña durante su primera indagatoria como "arrepentido" de la llamada "ruta del dinero K".

La primera sospecha surgió porque Jaguar Capital compró los terrenos por US$ 3 millones cada uno, para luego vender uno de ellos por US$ 2 millones, en una zona donde los precios inmobiliarios siempre fueron en alza. El Banco Central de Uruguay (BCU) detectó, además, que entre marzo de 2012 y marzo de 2013, Jaguar Capital LLC giró US$ 16,5 millones a una cuenta bancaria radicada en Liechtenstein, a nombre de Helvétic Services Group. Jaguar Capital LLC explicó que esa transferencia era, justamente, por el pago de uno de estos terrenos de Punta del Este. Pero con un problema: giró un monto ocho veces mayor al precio de venta.

De acuerdo con los Panamá Papers, Jaguar Capital LLC fue creada el 4 de septiembre de 2006 en Nevada. Según un mail de Mossack Fonseca, tuvo varios managers: la sociedad Aldyne, de Seychelles, el argentino Alejandro Javier Cupi, los uruguayos Juan Pedro Damiani y Juan Fernández Methol, y Plascot Limited. Casanello ya incorporó en el expediente la operación en Punta del Este de la sociedad Jaguar Capital.

Ante Casanello, Fariña también aportó otro nombre que conecta con Ramos. Se trata de Santiago Walter Carradori, quien habría operado desde Buenos Aires para la firma española Sambers Antares SL, que recibió millones de euros. ¿El rostro visible de esa sociedad española? Ramos.

Así, Ramos acumula posibles conexiones con la causa de "la ruta del dinero K". En su paquete de medidas del lunes pasado, Casanello pidió investigar diversos expedientes de la UIF "en relación con la firma de electrodomésticos Garbarino" por su vinculación con Helvetic. Swisser AG, comando de operaciones de Ramos en Suiza, fue también accionista de esa firma en la Argentina.

La historia se remonta la crisis del 2001, cuando los hermanos Omar y Daniel Garbarino decidieron "proteger" sus activos y sacarlos al exterior. Para ello, constituyeron dos fideicomisos en Panamá, a través de Mossack Fonseca. Según consta en un contrato de octubre de ese año, designaron como fiduciario a otra firma panameña: Financiera del Exterior del Comercio SA (FEC). Los hermanos dejaron de figurar, así, como accionistas de la empresa familiar y FEC se convirtió en la controlante del 94,99% de sus acciones. Los Garbarino sólo quedaron en los papeles como dueños, cada uno, del 0,0001%. El 5% restante estuvo, hasta el 12 de junio del 2013, en manos de Swisser AG.

Este punto llamó la atención de Casanello ya que desde 2005 y hasta fines de abril del 2013, el 100% de FEC estuvo controlada por Helvetic Services Group, señalada por Federico Elaskar como la firma que se terminó quedando con su financiera SGI. La cúpula del Grupo Garbarino había explicado a la nacion que Helvetic fue una "sociedad vehículo" a la que apelaron como parte de una ingeniería financiera "luego desactivada".

Ramos volvió al país en 2015. Ingresó por Uruguay y Casanello dispuso la prohibición para que salga del país. Ahora, tanto la compra de La Rosadita, como la venta de terrenos de Jaguar Capital, las operaciones detrás de Garbarino y el propio Ramos figuran en el expediente y son investigados. Pero para Mossack Fonseca, Ramos quedó bajo la lupa muchos años atrás. "Por favor no proceder con ningún pedido de este cliente, dado que está vinculado al «caso argentino»", anotaron los panameños al pie de su ficha personal.

Con la Colaboración de Mariel Fitz Patrick y LN Data



http://www.lanacion.com.ar/1892109-el-cerebro-de-helvetic-muy-activo-en-los-paraisos-fiscales