¡Cuidado con los préstamos chinos!

Martes 03 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

¡Cuidado con los préstamos chinos!

Por Andrés Oppenheimer | LA NACION


ami.- Un nuevo estudio según el cual los préstamos de bancos estatales
de China a los países latinoamericanos crecieron en un 71% el año
pasado está haciendo sonar las alarmas en ambos lados del océano
Pacífico. Divulgado días atrás por el Diálogo Interamericano y la
Iniciativa de Gobernanza Económica Global en la Universidad de Boston,
el estudio dice que los bancos chinos prestaron a países
latinoamericanos 22.000 millones de dólares el año pasado, acumulando
un total de préstamos a la región de 119.000 millones desde 2005.

Los préstamos chinos a los países de América latina en 2014 superaron
a los créditos conjuntos del Banco Mundial y el Banco Interamericano
de Desarrollo a la región, dice el estudio. Prácticamente todos los
préstamos chinos se concentraron en proyectos de infraestructura para
la extracción de materias primas en países como Venezuela, Argentina,
Ecuador y Brasil, con dificultades para obtener créditos en los
mercados mundiales. Venezuela obtuvo el 47% de los préstamos chinos a
la región, afirma el estudio.

Kevin P. Gallagher, profesor de la Universidad de Boston y coautor del
estudio junto con Margaret Myers, me dijo en una entrevista que los
préstamos chinos han sido una bendición para América latina, pero
también una maldición. Según su opinión, cada vez más, estos préstamos
plantean riesgos tanto para la región como para China.

Citó varias desventajas significativas para América latina.

Primero, los países de la región -especialmente Venezuela y la
Argentina- están cada vez más endeudados con el país asiático. Estas
deudas son cada vez más difíciles de pagar, porque deben ser pagadas
en dólares, en un momento en que las monedas nacionales de estos
países se están depreciando. "Con los precios de las materias primas
en caída, el crecimiento económico en baja y las monedas
depreciándose, el riesgo es que lo que parece una deuda manejable un
día puede convertirse en una deuda inmanejable al día siguiente".

En segundo lugar, la dependencia latinoamericana de China ha
perjudicado a las industrias manufactureras de la región. En la década
pasada, las compras masivas de China de materias primas
latinoamericanas como el cobre, el hierro y la soja, hicieron subir
los precios mundiales de los productos básicos y encarecieron las
monedas latinoamericanas. Eso hizo que las exportaciones de productos
manufacturados de la región -como los electrónicos y textiles- se
volvieran más caros para vender en el mercado global.

En el 2000, tanto América latina como China tenían un 9% del mercado
mundial de las computadoras. Para 2011, América latina había caído al
6% y China había crecido al 55%, dijo Gallagher. "América latina no
aprovechó las enormes ganancias de sus exportaciones de productos
básicos para reinvertirlas en mejoras en su competitividad
industrial", dijo. "Hoy en día, la región debe hacer frente a bajos
precios de los productos básicos y carece de industrias competitivas."

En tercer lugar, los préstamos de China, que vienen con muy pocas
condiciones, plantean riesgos políticos y ambientales. Al no exigir
que se cumplan normas estrictas en temas ambientales o previsiones
contra la corrupción, pueden facilitar abusos gubernamentales. En
Brasil y Ecuador, los préstamos chinos a proyectos mineros ya están
desatando protestas por parte de comunidades indígenas y grupos
ambientalistas.

En cuarto lugar, los préstamos chinos están perpetuando la dependencia
de América latina de las exportaciones de productos básicos, sobre
todo en América del Sur, en momentos en que los precios de estos
productos se han desplomado. "Para mejorar su estándar de vida, los
países necesitan exportar tanto materias primas como productos
manufacturados", dice Gallagher, y señala que los préstamos masivos de
China a América latina también presentan peligros para el gigante
asiático. "Los bancos chinos están sobreexpuestos en la Argentina y en
Venezuela. ¿Qué pasa si uno de estos países no puede pagar? Estos
préstamos no tienen cláusulas de incumplimiento, por lo menos que
sepamos".

Mi opinión: no hay duda de que las exportaciones de materias primas a
China y los préstamos chinos han sido en varios aspectos una bendición
para varios países sudamericanos.

Pero hay una creciente preocupación entre los economistas de que los
nuevos préstamos terminen poniendo en peligro a los bancos estatales
chinos, sobreendeudando a países latinoamericanos y aumentando su
dependencia de las materias primas.

El problema principal de los préstamos chinos es que han dado lugar a
una cultura de complacencia en América latina que está afectando las
exportaciones regionales de alta tecnología y manufactura.

América latina debería darles la bienvenida a los préstamos chinos,
pero -como dice Gallagher- usarlos para promover la innovación y hacer
que sus industrias de alta tecnología y manufactura se vuelvan más
competitivas. De lo contrario, estos créditos serán más perjudiciales
que beneficiosos.



http://www.lanacion.com.ar/1772848-cuidado-con-los-prestamos-chinos

Una jugada hábil de la Presidenta

Martes 03 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

Ante la Asamblea Legislativa

Una jugada hábil de la Presidenta

Esta vez, más que a polarizar, Cristina Kirchner se dedicó a
cohesionar a los suyos y a construir discursivamente el legado de su
gestión

Por Vicente Palermo | Para LA NACION

está muerto quien pelea, reza la sabiduría popular. Cristina
Fernández de Kirchner ha cometido, en su lucha por alcanzar sus
objetivos políticos, incontables errores de todo tipo, muchos de ellos
descomunales. Pero éste -su discurso ante la Asamblea Legislativa- no
ha sido el caso. A todos los que somos indomables opositores se nos
presenta así todavía como un adversario temible y deberíamos extraer
las consecuencias del caso.

Los prolegómenos del 1° de marzo incluyen dos hechos significativos.
Primero, la palabra de orden del acontecimiento en tanto acto político
del Frente para la Victoria, que en gran medida es lo que fue: "La
democracia no se imputa". Estas palabras horripilantes anticipaban que
sobre la plaza del Congreso irían a cernirse los nubarrones de la
intolerancia y la intimidación. Segundo, el fallo del juez Rafecas,
que hacía sospechar que estaríamos ante un Frente para la Victoria
envalentonado y dispuesto a hacer "tronar el escarmiento". En otras
palabras, que la líder de un movimiento que enfrenta -no como futuro
inexorable, pero sí como fantasma- su descomposición aprovecharía la
oportunidad no solamente para galvanizar las fuerzas propias, sino
también para amedrentar a las ajenas. Y para profundizar la
polarización en la que, Cristina cree, radica su energía política.

No fue esto lo que sucedió. Y la sorpresa dejó algo descolocados a
muchos analistas y a muchos actores políticos. En esto, creo, radica
la maestría de su jugada: en elegir un trayecto inesperado y en
dosificar con bastante medida la composición de defensas y ataques
necesaria -como la diatriba destinada a la Corte Suprema- para seguir
ese trayecto.

Primero, el discurso de Cristina, más allá de algunos floreos, no
estuvo dirigido a "todos" los argentinos. Fue un discurso orientado
enteramente a las fuerzas propias; la "otra" Argentina, la Argentina
de clase media, la Argentina que lee los "diarios monopólicos", que
siente un singular afecto, según CFK y tantas plumas del Frente para
la Victoria, por los "grupos más concentrados" y por lo "foráneo"; en
suma, la Argentina de la prosperidad en una sociedad cruelmente
desigual, esa Argentina fue poco menos que un convidado de piedra. No
fue atacada, fue simplemente ignorada. Gran acierto político el de
Cristina: que sea la propia oposición partidaria, hasta ahora sin
liderazgos claros, fragmentada en exceso, sumida en sí misma en el
desconcierto, la que se ocupe de ofrecer una política a la Argentina
próspera (y a las multitudes medias que por falta de alternativas se
agarran de sus faldas).

Las bases sociales y políticas propias fueron, en cambio,
convenientemente mimadas. Se destaca un intento estratégico que podrá
fracasar o no, pero es claro: fortalecer un pacto de creencias sobre
la base de los años kirchneristas como los de reinstitución de los
años dorados de la Argentina peronista. La refundación de una
Argentina productiva (sobre todo industrial, siendo la industria la
rama predilecta de la ideología kirchnerista), del pleno empleo, de un
Estado de bienestar, fueron enfatizados y realzados mediante el uso de
los números, muchos de ellos verdaderos, muchos de ellos falsos. Y
también mediante las omisiones más conspicuas: la inflación, los
gravísimos desequilibrios macroeconómicos creados, la mala calidad del
empleo, la hipertrofia del sector público, entre otros.

No se trató de un informe; se trató de la constitución de un legado
con destinatario abierto, pero del que el lazo actual entre la
conducción y los seguidores es fundante. Políticamente, en las
palabras de Cristina, esta constitución tiene en el victimismo de cuño
peronista uno de sus eslabones más fuertes; victimismo que exculpa y
desresponsabiliza por eventuales catástrofes (que tendrán así que
absorber gobernantes y fuerzas políticas venideras): "Nuestros
fracasos no pueden ser sólo adjudicados a los de afuera, también a los
de adentro". Es el querido enemigo interno, tan útil. La memoria de
oro de una época puede, así, ser fijada, y si esa época se
desvaneciera, esto no debería ser atribuido a quienes la construyeron
con pies de barro.

Aunque este victimismo no es sólo peronista, sino también muy
argentino, Cristina pulsa hábilmente las cuerdas de una cultura en la
que se siente muy a gusto sin, tal vez, creer del todo en ella. "Ni
magia ni inteligencia, voluntad política y coraje", nos dice, o,
mejor, les dice. En todo, es querer y poder. La voluntad política
convertida en el núcleo duro de la acción de gobierno le confiere una
inteligibilidad a este todo: en fin, no somos el pueblo, estamos por
encima de él, pero lo queremos, y porque queremos podemos protegerlo.
La corrupción, que para nosotros tiene tanta importancia práctica,
para ustedes, los de abajo, es un detalle nimio. También el
anticapitalismo más tibio, más lechoso, estuvo presente como
ingrediente (ingrediente que puede justificar la explotación más
cruda): "Si se caen las empresas, se caen los trabajadores; no es que
seamos buenos con los empresarios, los necesitamos". La versión flor
de ceibo, nac&pop, del pacto socialdemócrata tiene esto, se puede
declarar impunemente la falta de amor, mientras el amor se vuelca
selectivamente hacia socios y amigos. Y el Estado de bienestar es en
verdad un Estado benefactor: "Un mango de los que gastan [por el
programa Ahora12] se lo paga el Gobierno". No los contribuyentes,
incluidos los paupérrimos que pagan IVA, por supuesto. En suma, dirían
los kirchneristas, dejamos un redomón muy difícil de montar, salvo
para nosotros, que no deberíamos salir del gobierno, pero, si eso
ocurriera, estaremos listos para volver no bien nos llamen: "País
cómodo para la gente, incómodo para los dirigentes".

No se trata aquí de analizar la veracidad de esta frase, sino de
sopesar su valor discursivo. Por lo pronto, encaja muy bien con todos
los otros componentes. La vieja idea de que Perón dejó un país de
organizaciones populares fuertes y por ende ingobernables (como si no
existieran regímenes democráticos capaces de gestionar el conflicto
social) le pone una determinada letra al impulso popular: la del
cortoplacismo que se desentiende de las consecuencias, modalidad tan
cara, al menos antaño, a las organizaciones sindicales (y también a
los empresarios, hay que decirlo).

Tenemos, desde luego, un área importante del discurso que disgustó a
los opositores: las diatribas contra el Poder Judicial ("iba a decir,
casi digo, Partido Judicial"). En ellas, la Presidenta no avanzó un
centímetro de lo que ya había dicho en ocasiones anteriores y que
expresa una noción antiliberal de predominio del Ejecutivo (sólo éste
encarna la voluntad nacional). Pero obsérvese lo siguiente: "La
Justicia tiene que ser independiente del poder político, de los
poderes concentrados de la economía, pero no puede ser nunca
independiente de la Constitución". Tampoco aquí interesa si Cristina
lo cree o no, pero podemos preguntarnos si está fijando una línea
argumental de defensa para enfrentar el fuego graneado de las causas
que "imputan (o imputarán) a la democracia" (por supuesto, ellos son
la democracia).

Como sea, el fantasma del golpismo no estuvo presente, y aunque la
retórica fue encendida en ciertos pasajes (sobre todo en el dedicado
al atentado a la AMIA), no incurrió en invectivas contra traidores o
enemigos de la patria. No se trató de una pieza destinada a la
polarización. No anunció una nueva arremetida acompañada por las
trompetas del ¡vamos por todo! Estuvo más bien destinada a solidificar
una configuración política lábil y poco consistente. Y que descolocó
bastante a la oposición que, otra vez, tendrá que acomodar su libreto.
Desde esta perspectiva, y de cara a las próximas elecciones, el
panorama que se presenta es el de un oficialismo cuyos activos
políticos no están intactos pero cuya oposición no ha encontrado aún
la forma de ponerlos en jaque. Y el de una oposición en cuyo seno no
han surgido aún ni el liderazgo ni el discurso político necesarios
para ello.

El autor es investigador principal del Conicet y miembro del Club
Político Argentino



http://www.lanacion.com.ar/1772846-una-jugada-habil-de-la-presidenta

Pablo Echarri, Nancy Duplaá, Fernán Mirás, Grandinetti y más artistas en el palco de los famosos

Domingo 01 de marzo de 2015 | 14:16

Pablo Echarri, Nancy Duplaá, Fernán Mirás, Grandinetti y más artistas
en el palco de los famosos

Estos actores acompañan la gestión de Cristina y Néstor Kirchner desde
el comienzo; varios de ellos estuvieron en palcos militantes y hasta
en el programa oficialista de 6,7,8

s personalidades de la cultura, afines a la gestión de Néstor y
Cristina Kirchner desde la primera hora, estuvieron acompañando a la
Presidenta en la apertura de la Asamblea Legislativa, la última de sus
dos gestiones de gobierno.

En uno de los palcos especiales, pudieron verse actores como Pablo
Echarri y su esposa Nancy Dupláa, que ya compartieron palcos en actos
multitudinarios del kirchnerismo; el actor, también comprometido con
este gobierno Fernán Mirás también estuvo en primera fila. Pudo verse
el músico, actor, escritor, conductor y humorista Mex Urtizberea.
También estuvo el actor y modelo Juan Minujín, la actriz Paola
Barrientos, el reconocido actor Luis Machín y también el renombrado
Darío Grandinetti entre otras personalidades.

Hace unos días, un grupo de artistas había manifestado su adhesión a
la movilización convocada por militantes para acompañar a Cristina al
Congreso. El actor Fernán Mirás había dicho que iba "por un montón de
razones", y había destacado que uno de los motivos es "por las quejas"
de "ciertos medios de comunicación que durante el menemismo no se
quejaron de nada" y resaltó: "No me olvido de eso, para mí es muy
evidente".

La actriz Rita Cortese también se había manifestado; había dicho que
se trataba de "un acto importantísimo y fundamental". Y consideró: "Es
un momento institucional donde es fundamental que la Presidenta reciba
el apoyo de la gente que cree en este proyecto. Creo en este proyecto
y no veo ningún proyecto que supere a este por lo que voy a apoyar a
mi Presidenta con todo mi orgullo".

Urtizberea también había adelantado que iría a "apoyar a la Presidenta
que necesita el apoyo de todos".

Otra de las actrices que estuvo en la Asamblea fue Lola Berthet; había
dicho que iría "con mucha alegría a apoyar a Cristina y a aplaudir a
Néstor", porque resaltó que "desde el gobierno de Néstor" empezó a
"entender la política que estaba tan vedada en nuestra generación".


http://www.lanacion.com.ar/1772534-pablo-echarri-nancy-duplaa-fernan-miras-grandinetti-y-mas-artistas-en-el-palco-de-los-famosos

República Guinness

Domingo 01 de marzo de 2015 | 19:24

República Guinness

Por Pablo Mendelevich | Para LA NACION

República Argentina debería llamarse de ahora en más República
Guinness. Es el país de los récords. Lo más curioso no es que en todos
los ítems -economía, salud, educación, obra pública, ciencia, lo que
fuere- se hayan alcanzado récords, sino que invariablemente se trate
de récords positivos. Vaya si andarán bien las cosas que prácticamente
no hay materia en la que no se hayan roto las marcas históricas. Más
no se puede pedir. Lo único extraño es que a este panorama no le
corresponda una sociedad feliz, satisfecha y agradecida. Según las
encuestas la mayoría de los argentinos piensa votar este año por
candidatos opositores.

La principal novedad de este último discurso ante la Asamblea
Legislativa de la era K es la profundización de la jactancia. Cristina
Kirchner impone hace años el género del autoelogio, hasta allí no hay
novedad, pero se ve que en la despedida decidió dar una vuelta de
tuerca. Para el anecdotario aumentó la cantidad de comentarios de
sobremesa, las "gastadas" de apariencia espontánea a sus subordinados,
las chicanas contra opositores y las celebraciones de sus propios
excesos, como cuando evocó como si se tratara de un hito patrio el día
que habló sobre la incidencia de la carne de chancho en la vida sexual
de los argentinos. Inundar el recinto de récords, o mejor dicho
presuntos récords, quizás sea un asunto menos banal.

Aparte de renovar el hábito de no mencionar la más mínima autocrítica,
la grandilocuencia sin fisuras significa que en los difíciles meses
que siguen, la Presidenta no piensa modificar un ápice la decisión de
no revisar nada, de gobernar de espaldas a la oposición, sin diálogo,
sin bajar la tensión política, sin dejar de confrontar y, muchas
veces, de provocar. Gobernará mediante el consolidado sistema del
secretismo de cúpula e imposición vertical de siempre, aplausos del
sector cautivo y epopeyas continuadas.

Gobernará mediante el consolidado sistema del secretismo de cúpula e
imposición vertical de siempre, aplausos del sector cautivo y epopeyas
continuadas

En esa línea sacó un nuevo conejo de la galera.Informó que lo que
viene es el fin de las tercerizaciones ferroviarias, pero no con forma
de corrección de políticas menemistas profundizadas por Néstor
Kirchner que no funcionaron, mucho menos como antídoto para la
corrupción, palabra que jamás menciona. Lo que anticipó fue una puesta
en escena nacionalista de reminiscencias cuarentistas. Perón ha vuelto
al dinámico firmamento doctrinario del kirchnerismo y no sólo con los
trenes nacionales y populares. Cuando habló sobre la construcción de
hangares en Ezeiza ella interrumpió la cuarentena que le había
decretado al general -recuérdense todos los discursos que sacralizaban
a Néstor Kirchner como el mejor presidente "en doscientos años"- y le
ofrendó a Perón un reconocimiento. Muy pronto, la soberanía del riel
renace con simbología peronista tradicional.

Tan importante como lo que anunció fue lo que no anunció. Contra
inquietantes rumores que circularon la semana pasada, la Presidenta no
descargó ninguna medida higiénica contra la justicia federal. Se
ignora si los rumores eran demasiado disparatados o si Cristina
Kirchner llegó a pensar alguna cosa creativa no del todo encuadrada en
la letra constitucional que la resolución del juez Daniel Rafecas del
jueves mandó a guardar, haciendo retornar las fobias contra el Poder
Judicial a sus estándares rutinarios. Sí habló con relación a la
Justicia de desconocer la Constitución, pero ese pecado se lo atribuyó
al enemigo de turno, el partido judicial.

En un momento elogió a Raúl Alfonsín -hablaba de la reforma del Código
Civil- y pronunció una frase difícil de interpretar. Fue un reproche a
los que "confunden los períodos legislativos con la historia y la
historia tiene otros tiempos". Sobrevuela en el mundo político la
impresión de que el kirchnerismo tiene confianza en que a partir del
10 de diciembre será la primera minoría en Diputados, cualquiera fuere
el presidente. Y en este último punto, una curiosidad: en ningún
momento de su último discurso ante el Congreso -lo más probable es que
el último que haya dado desde ese atril en su vida-, Cristina Kirchner
se refirió al futuro como si no existiera posibilidad alguna de que el
próximo gobierno sea kirchnerista. Al contrario, sobre el final aludió
con la mayor naturalidad a un continuador procedente de la oposición.

Cristina Kirchner se refirió al futuro como si no existiera
posibilidad alguna de que el próximo gobierno sea kirchnerista

Si bien homenajeó a los bomberos caídos, omitió recordar a Julio
Strassera, por cuya reciente muerte, sin embargo, el Gobierno decretó
dos días de duelo. La muerte de Alberto Nisman, explicó en el
discurso, la lamenta "como la de cualquier ser humano", frase que
preludió duras críticas al fiscal especial de la AMIA, en una
embrollada relectura de la resolución de Rafecas. Dura, también con
Israel, la Presidenta no creyó necesario explicarles a los
legisladores cuál será la política exterior de acá a fin de año ni qué
piensa hacer con Irán. Sólo hizo una defensa acalorada de la decisión
de hacer acuerdos comerciales con China como si se le hubiera objetado
la elección de ese país y no, como en verdad sucedió, la calidad y la
oscuridad de los acuerdos firmados.

No todos los aludidos en la profusión de datos, cifras y conclusiones
presidenciales van a tener la celeridad del periodista Joseph
Cotterill, del Financial Times, quien replicó por Twitter el uso
sesgado que Cristina Kirchner hizo de un tuit suyo anterior, en la más
heterodoxa apertura de una rendición de cuentas a la Asamblea
Legislativa que se recuerde. Otras réplicas, desautorizaciones y
correcciones de errores y exageraciones seguramente se irán conociendo
en los próximos días, como sucedió otras veces.

"No fue magia, tenemos la voluntad política y el coraje para lo que
haya que enfrentar", dijo la Presidenta al promediar el discurso, como
si alguien hubiera querido conocer la receta de la insólita
acumulación de récords que ella enumeraba sin tregua. Más que
insólita, tal vez le sonó empalagosa a ella misma y eso la obligó a
aclarar que no hubo magia. "Uno podría estar como la abuela,
elogiándose a sí mismo por las políticas que ha llevado a cabo",
alertó.

Exactamente.


http://www.lanacion.com.ar/1772567-republica-guiness

Las 15 frases más destacadas de Cristina Kirchner en un discurso de 3 horas y 39 minutos

Domingo 01 de marzo de 2015 | 22:40

Las 15 frases más destacadas de Cristina Kirchner en un discurso de 3
horas y 39 minutos

"Los buitres son chupadores de sangre internacionalmente reconocidos";
éstos y otros conceptos salientes del discurso de la Presidenta en la
apertura de las sesiones ordinarias del Congreso

un discurso en el que Cristina Kirchner habló 3 horas y 39 minutos
ante la Asamblea Legislativa, la Presidenta se refirió a los más
variados temas. En el octavo y último discurso de este tipo de la jefa
de Estado, que concluye su gestión en diciembre próximo, embistió con
dureza contra la Justicia, se refirió a la denuncia por supuesto
encubrimiento a Irán que presentó en su contra Alberto Nisman cuatro
días antes de morir, habló del endeudamiento, de los fondos buitre,
anunció la estatización de los trenes, entre otros temas.

Estas son las frases más destacadas de un discurso con tono de campaña.

"Hemos desendeudado definitivamente a la República Argentina".
"Mucha gente estuvo asustada durante 2014 por lo que le decían, y
cuando prendía la tevé, tenía que tomar Rivotril".
"Los buitres son chupadores de sangre internacionalmente reconocidos".
"Hace poco nos enteramos de que un banco, el HSBC, tenía miles de
millones de dólares de Argentina que habían sido fugados a través de
la evasión fiscal".
"Auguraban un diciembre de saqueos, sin luz y con saqueos. Sólo faltó
que dijeran que nos iban a violar a todos, pero cuando llegó
diciembre, el mundo siguió andando".
"Aerolíneas Argentinas, esa aerolínea que tomamos allá por 2008, en
bancarrota absoluta, ha crecido desde 2008 en vuelos un 102 por
ciento, 80 por ciento en pasajeros y 71 por ciento en ingresos".
"A las minas nos encantan las pilchas, a todas, esto le pasa a todo el
mundo, lo pueden hacer todos y todas. Nos da mucha alegría ver en los
shoppings más importantes y paquetes, el adhesivo Ahora 12".
"Creamos más universidades para que el pibe de Quilmes no se tenga que
venir a la UBA".
"Además de vacunas, hemos dado agua potable y cloacas a todo el mundo".
"No se puede ser tan estúpido, tan colonizado, tan subordinado
intelectualmente, tan chiquito de neuronas. Por favor, cómo no van a
venir los chinos, ¿qué miedo le tienen?"
"Voy a enviar un proyecto de ley para recuperar los Ferrocarriles Argentinos".
"A los que ponen cartelitos para que hable de la AMIA. De la AMIA
hablo desde el año 94. Seguiré hablando en la ONU reclamando
justicia".
"Lamento la muerte de Nisman como lamento la muerte de cualquier ser humano".
"Si hay demoras en el juicio de encubrimiento a la causa AMIA, miren
para otro lado; a este, no".
"Últimamente, el Partido Judicial se ha independizado, pero de la Constitución"

http://www.lanacion.com.ar/1772527-las-frases-mas-destacadas-de-cristina-kirchner

La intimidad del recinto en el último discurso de Cristina Kirchner ante la Asamblea Legislativa

Domingo 01 de marzo de 2015 | 23:59

La intimidad del recinto en el último discurso de Cristina Kirchner
ante la Asamblea Legislativa

La anotación de Lorenzetti, la mueca de Cobos, el grito de Bullrich,
los dedos en V de Pinedo, los pétalos de rosas; qué pasó hoy en la
Cámara de Diputados

Por Natalia Pecoraro | LA NACION

"Esclarecedor e histórico". "Maravilloso, contundente y con un
análisis muy preciso de la realidad del país". "Muy contundente y
claro, con un interesante repaso". "Volvió a exhibir su enorme
estatura de dirigente y estadista". "Fundamental".

"Autocelebratorio". "Una lamentable falta de respeto". "Autobombo con
agresiones". "Mentiroso y alejado de la realidad". "Exagerado". "Faltó
realismo, fue extenso y difuso". "Derrapó al final". "Virulento".

La presidenta Cristina Kirchner inauguró hoy el 133 período de
sesiones ordinarias del Congresocon un discurso de tres horas y
cuarenta minutos ante la Asamblea Legislativa. En un recinto repleto
de diputados, senadores, ministros, funcionarios, invitados y
militantes, la mandataria entró a la Cámara baja en medio de una
ovación. Aplausos y cantos.

Foto: DyN

La pila de apuntes que la Presidenta tenía sobre el escritorio
auguraba un discurso largo. Habló primero de economía: deuda
reestructurada, reservas delBanco Central . Estaba alegre, hasta
chistosa.

Llevaba sólo veinte minutos hablando cuando ya se vieron caras de
cansancio y bostezos de legisladores opositores. La mayoría de los
oficialistas seguía con atención las palabras de la Jefa. "Hemos
desendeudado definitivamente a la Argentina", dijo. Y estalló una
parte del recinto: "Patria sí, colonia no", gritaron.

Política de desendeudamiento, crisis económica internacional, "el
turismo explotó", "recuperación" de Aerolíneas Argentinas, empleo,
cobertura jubilatoria. "La inmensa mayoría de los argentinos no sabe
odiar y quiere amar", dijo. Y habló del "miedo". Hasta soltó:
"Auguraban un diciembre de saqueos, sin luz; faltó que nos dijeran que
nos iban a violar a todos".

Cada vez que la mandataria mencionó a algún área del Gobierno, las
cámaras que seguían la transmisión -por cadena nacional- enfocaban al
funcionario encargado de esa área. Por ejemplo, cuando habló de
Aerolíneas Argentinas, las cámaras apuntaron al presidente de la
aerolínea de bandera, Mariano Recalde .

La primera vez que Cristina mencionó al Poder Judicial, algunos
empezaron a chiflar, en una clara señal de reprobación. Los frenó en
seco. "No, no, no", dijo. Más tarde criticaría a "la Justicia" con
furia.

Leyes laborales, Asignación Universal por Hijo, salario mínimo, vital
y móvil; subsidios, Conectar Igualdad, planes Progresar, Procrear,
Nacer, Sumar; el calendario de vacunación, la cantidad de inscriptos
para estudiar Ingeniería, el plan nuclear, la "reindustrialización"
del país, la "limpieza" de la cuenca Matanza-Riachuelo. Mientras
repasaba su gestión, la Presidenta se mostró canchera. "Perdí el
papel, me muero, me mato", llegó a decir cuando no encontraba un
apunte.

Cuando habló de los ingenieros ("una política de Estado"), Cristina
aclaró que se refería "a los ingenieros, pero a los buenos". Su ex
vicepresidente, Julio Cobos , de profesión ingeniero, acusó recibo.

Aparte de los vítores, se escucharon algunos gritos puntuales. José
María Di Bello, referente de la comunidad gay, alzó su voz cuando la
mandataria habló del sida. "Gracias, Cristina", dijo. La diputada
opositora Patricia Bullrich gritó algo que no se entendió, pero llamó
la atención porque lo hizo con las manos rodeando su boca. El senador
Gerardo Morales de la UCR, pidió a los gritos "una moción de orden,
que vuelva al debate". (La Presidenta contestó: "Me encanta, déjenme
volver a ser legisladora, voy a volver al debate").

Que nadie se ponga nervioso

Con Julián Domínguez sentado a su derecha yGerardo Zamora a su
izquierda ( Amado Boudou no participó de la Asamblea Legislativa
porque había viajado a Uruguay para la asunción de Tabaré Vázquez ,
Cristina coleccionó frases. "Que nadie se ponga nervioso", "Los
satélites no se hacen en el fondo del garage de De Vido", "En el G20
nada se aprueba sin el consentimiento de Estados Unidos y China
notifíquense", "A todos los argentinos y fundamentalmente a los que
tienen aspiraciones de conducir el país, la necesidad de abrir la
cabeza".

El único anuncio concreto que hizo la mandataria fue el envío al
Congreso de un proyecto de ley para estatizar la administración de los
trenes. Los legisladores kirchneristas aplaudieron y se pararon al
unísono. Pero también aplaudieron algunos opositores, como el diputado
y precandidato a presidente Sergio Massa .

"Calculamos que el compañero que levanta todas las banderas del
justicialismo, su bancada nos va a acompañar", dijo, en una chicana a
Mauricio Macri quien la semana pasada dijo que "reivindica cien por
cien las banderas del justicialismo". Y agregó: "Preparate, Pinedo,
vos con ese apellido estatizando los ferrocarriles, no sé cómo harán".
Rápido de reflejos, el diputado de Pro Federico Pinedo alzó sus dedos
en V, al estilo peronista.

Hacia el final del discurso, Cristina se mostró enojada. Ante carteles
que pedían "AMIA comisión investigadora" y "AMIA apertura de
archivos", la Presidenta fue efusiva: "No necesito cartelitos para
hablar de la AMIA, hablo desde 1994". Habló de los atentados a la
mutual judía y a la embajada de Israel, de las "demoras", del
"contexto internacional" de la causa AMIA. Luego habló del
fiscalAlberto Nisman quien estaba a cargo de la Unidad Fiscal AMIA y
fue encontrado muerto en su casa el 18 de enero.

"Lamento su muerte, como lamento la muerte de cualquier ser humano",
dijo. En el recinto reinaba el silencio. Mencionó dos documentos
hallados en una caja fuerte de Nisman y aseguró que la comparación de
esos escritos debería llamarse "Nisman versus Nisman".

¿A cuál Nisman le creo?

"¿A cuál Nisman le creo? ¿Al que plantea una denuncia sin pruebas o al
que defiende toda mi actuación?", se preguntó. Oposición, oficialismo
e invitados seguían cada palabra con atención.

La Presidenta consideró que la acusación en su contra fue una
acusación "a la Argentina" y soltó: "Aparecen dos documentos firmados
por el mismo fiscal diciendo exactamente lo contrario: eso no es
justicia, es un escándalo, un bochorno, una vergüenza".

A continuación, Cristina apuntó al Poder Judicial. Recordó que ese
sector no tiene que "gobernar", habló de "una suerte de derecho
cautelar delivery" y lanzó: "Últimamente el partido judicial se ha
independizado de todas las leyes".

"Hay que ser independiente del poder político, de los poderes
económicos, pero no se puede ser independiente de la Constitución",
soltó. El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo
Lorenzetti sentado a escasos metros de la mandataria, parecía una
estatua. En un momento sacó un papel y anotó algo. Fue su único
movimiento.

Cristina Kirchner concluyó su último discurso ante la Asamblea
Legislativa con una referencia a la comodidad. "No será un país cómodo
para los dirigentes [que me sucedan], sino un país cómodo para la
gente. Va ser incómodo, sobre todo, si piensan sacarle derechos
adquiridos", aseguró. Los legisladores kirchneristas y los invitados
estallaron: desde el tercer piso cayeron pétalos de rosas rojos y
blancos. Aplausos, gritos, cantos. La oposición no estaba de testigo:
casi todos ya se habían retirado. El flamante jefe de Gabinete, Aníbal
Fernández juntó algunos pétalos y los guardó en el bolsillo de su
saco. Después de más de cuatro horas, el recinto se vació volando.



http://www.lanacion.com.ar/1772569-recinto-asamblea-legislativa-cristina-kirchner

Difunden nuevas escuchas telefónicas de la denuncia de Alberto Nisman

Domingo 01 de marzo de 2015 | 23:19

Difunden nuevas escuchas telefónicas de la denuncia de Alberto Nisman

Esta vez son diálogos entre el líder piquetero Luis D'Elía; Mohsen
Rabbani, uno de los iraníes sospechados de idear el ataque, Ramón
"Allan" Bogado, el supuesto espía inorgánico de la Secretaría de
Inteligencia, Fernando Esteche, líder de Quebracho, y el supuesto
agente pro iraní, Alejandro "Yussuf" Khalil

evas escuchas telefónicas vinculadas a la denuncia que presentó el
fallecido fiscal federal Alberto Nisman en enero fueron difundidas
esta noche.

Los audios se suman a aquellos que trascendieron semanas atrás.
Aparecen más de 40 días después de que Nisman presentara una denuncia
en contra de la presidenta Cristina Kirchner, basada -en parte- en
diálogos telefónicos de operadores políticos allegados al gobierno e
integrantes de la comunidad iraní.

Los audios difundidos esta noche por el programa La Cornisa, que
transmite América, incluyen voces hasta ahora desconocidas: las de
Mohsen Rabbani, uno de los iraníes sospechados de idear el ataque a la
mutual judía, y la de Ramón "Allan" Bogado, supuesto espía inorgánico
de la Secretaría de Inteligencia (SI).

Rabbani, ex agregado cultural de la embajada de Irán en Buenos Aires,
dialoga con Adalberto Assad, presidente de la Confederación de
Entidades Argentino Árabes (Fearab). La escucha es del 28 de marzo de
2013. Los audios versan sobre la restauración de las "relaciones
comerciales" entre Irán y la Argentina mediante la aprobación del
memorándum de entendimiento con Irán.

En esas conversaciones, Rabbani le expresa a Assad la necesidad de que
"la Argentina sepa que Irán es su amigo". Le dice que quiere restaurar
la relación bilateral porque están "listos para vender petróleo y
tractores a la Argentina y nosotros comprar armas".

También se conoció una escucha entre Rabbani y el supuesto agente
proiraní Jorge Alejandro "Yussuf" Khalil, que data del 27 de febrero
de 2013, el mismo día en que el Gobierno aprobó el memorándum con
Irán, en la que Rabbani se entera de la aprobación del acuerdo pero
Khalil lo alerta sobre la incertidumbre por el debate sobre el levante
de las alertas rojas emitidas por el país. Y discuten sobre las
acusaciones contra Rabbani por el atentado a la AMIA.

En una de las escuchas reaparece el piquetero kirchnerista Luis D'Elía
-cuya voz se había escuchado en los polémicos audios que trascendieron
semanas atrás-. Esta vez vuelve a conversar con Khalil, antes de
aprobado el acuerdo. Discuten sobre la cantidad de tiempo restante
hasta su aprobación y se refieren a una supuesta "reunión que pidió la
jefa", según Khalil. Por su parte, D'Elía propone que el encuentro se
desarrolle en el Líbano, a lo que Khalil responde: "Yo creo que los
nuestros se van a sentir más cómodos en Caracas, pero primero hay que
aprobar el memo y ahí ya se abre toda la jugada".



http://www.lanacion.com.ar/1772591-difunden-nuevas-escuchas-telefonicas-de-la-denuncia-de-alberto-nisman