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Vida y secretos de Cristina Kirchner, la mujer que, en la cima del poder, sigue hablando desde Tolosa

Domingo 27 de julio de 2014 | Publicado en edición impresa

Libros/Anticipo

Vida y secretos de Cristina Kirchner, la mujer que, en la cima del poder, sigue hablando desde Tolosa

Cristina Fernández (Sudamericana), de Laura Di Marco, reconstruye los lazos que unen la historia personal, familiar y política de la Presidenta. Aquí, un fragmento que incursiona en la infancia, la etapa menos conocida de su vida

El certificado de nacimiento asegura que Cristina Elisabet Fernández llegó al mundo el 19 de febrero de 1953, al mediodía. Pero no nació en un sanatorio ni en un hospital, sino en la casa de una partera. La comadre vivía a unas pocas cuadras de la precaria vivienda alquilada de la calle 4 y 32 en la que habitaba la familia de Ofelia Wilhelm, su mamá, quien por entonces era una joven de apenas veinticuatro años y estaba soltera.

El embarazo y la maternidad sin casamiento, a principio de los años cincuenta, fue un cimbronazo: un ramalazo de vergüenza para los Wilhelm, que lo vivieron como un escándalo y, al principio, hasta como una tragedia. La propia Presidenta le confesaría, muchos años más tarde, a Sandra Russo, su biógrafa oficial, que nadie en su familia se había tomado el trabajo de informarle sobre su condición de hija natural. Ella sola lo descubrió, comparando fechas, cuando ya era una mujer adulta y tenía sus propios hijos. [...]

Los Wilhelm siempre habían sido pobres. Una carencia de la que sólo saldrían seis años más tarde gracias a Eduardo Fernández, que ya era propietario de un colectivo: todo un capital para la época. Los padres de Fernández, además, tenían vacas y algunas tierras en City Bell, un patrimonio que para la familia de Cristina era casi un sinónimo de riqueza. Fue él quien compró un terreno y luego construyó una casita americana para su nueva familia política en la 523 bis entre 7 y 8, un barrio para la clase media. Lo apodaban "el Colorado" por su color de piel, o "el Tarta" por sus problemas para expresarse.

Sin embargo, para aquel ascenso social todavía faltaba mucho en febrero de 1953. Eso recién se produciría hacia fines de 1958 junto con el casamiento del colectivero con Ofelia Wilhelm. La madre de Cristina se casó con Fernández embarazada de Gisele, su segunda hija, quien llegó al mundo el primer día de 1959.

Entonces, la Presidenta tenía casi seis años, y en marzo de aquel mismo año comenzaría la primaria en la humilde escuela 102 Dardo Rocha, de 7 y 32, junto con veintinueve chicos más. La escuelita, que empezó con apenas cinco aulas, estaba a tres cuadras de la casa materna. [...]

La ciudad donde nació Cristina era, y de algún modo sigue siendo, mucho más conservadora que la Capital, con divisiones fijas y compartimentos estancos, tanto en la política como en el fútbol. Se trata de una sociedad binaria: se es de Gimnasia o de Estudiantes, peronista o radical, y no existen muchas más posibilidades. Un panorama sin grises que se contrapone con la diversidad de la Capital, donde las identidades están mucho más diluidas. [...]

Ofelia Wilhelm tenía alrededor de veinte años cuando ingresó a la oficina de la Dirección General de Rentas del Ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires -actualmente, ARBA- y más tarde se haría sindicalista y secretaria general de su gremio, la Asociación de Empleados de Rentas e Inmobiliario (AERI). Dentro de la oficina del Registro de la Propiedad Inmueble estaba empleada en el área de Catastro. A los pocos años de entrar a esa oficina quedó embarazada.

Los años de la primera infancia de Cristina -y, en general, toda la época pre-Kirchner, en Tolosa- constituyen un período que la Presidenta, por razones que sólo ella conoce, ha guardado bajo siete llaves.

El primer misterio es si el padre oficial de la Presidenta, Eduardo Fernández, es efectivamente su padre biológico o si el colectivero fue quien años más tarde asumió esa paternidad.

En Tolosa y en ciertos círculos platenses -los que la Presidenta frecuentó durante su adolescencia y su juventud- está muy instalado el hecho de que el colectivero fue quien terminó reconociendo a la nena que Ofelia habría tenido con otro hombre, que no pudo o no quiso hacerse cargo. Eso podría explicar, en parte, que Fernández haya entrado oficialmente tan tarde a la historia de los Wilhelm: cuando se casó con Ofelia, Cristina estaba por cumplir los seis años.

"El drama de Cristina es ése, que el verdadero padre no la reconoció. Eso es lo que siempre ha circulado aquí", admite la contadora Graciela Natoli, que fue su compañera del secundario en el colegio de Nuestra Señora de la Misericordia. La abogada Teresita Pérez Galimberti, una ex secretaria de la Justicia Electoral platense que integró el círculo de amigos de la Presidenta en la adolescencia, también confirma que la versión está fuertemente instalada en La Plata. Lo mismo sugirieron algunos hijos de los socios de Fernández, en la línea 273, en la que el marido de Ofelia llegó a tener tres unidades. [...]

Lo primero que llama la atención en la infancia de la Presidenta -plagada de hermetismo, misterios y secretos- es que haya nacido en la casa de una partera. ¿Sería ésta una costumbre de la época?

Tal es la explicación que Ofelia Wilhelm da en el libro Reina Cristina, la primera biografía autorizada de Cristina Fernández, ante la pregunta de su autora, que se muestra sorprendida por el dato. "Qué disparate, por supuesto que no era la costumbre de la época. Mi hijo nació en el mismo año que Cristina; fue al mismo colegio primario y nació en el Hospital Italiano, aquí en La Plata. Todos los chicos nacían en un sanatorio, si tenías mucha plata, o en un hospital público, si no la tenías. A la partera iban los que estaban de trampa: los abortos y las madres solteras", asegura un hombre de la generación de Ofelia cuyos hijos fueron a la escuela primaria con Cristina. El hombre, que en 2014 tiene ochenta y cinco años, compartió toda la primera infancia de la Presidenta, entre fines de los años cincuenta -cuando los hijos entraron a primer grado- y mediados de los sesenta, cuando egresaron.

Otro dato llama la atención: todas las biografías, autorizadas o no, registran que la segunda hija de Ofelia nació dos años después que Cristina y no seis, como realmente sucedió. El dato -que parece irrelevante- es replicado erróneamente en diversos artículos periodísticos de la prensa nacional y extranjera, como si hubiera existido un esfuerzo deliberado por parte de la Presidenta, y la información que ella misma proporcionó, en atenuar aquellos cincos años en los que, de niña, vivió como hija natural con la sola compañía de su mamá, su tía y su abuelo.

Está claro que si la diferencia fuera de apenas dos años en lugar de seis, el margen para instalar la duda sobre la paternidad de Fernández también resulta menor.

En el círculo más íntimo de la Presidenta en La Plata, aquel donde ella pasó su infancia, su adolescencia y su primera juventud, e incluso entre los hijos de los socios de Fernández de la línea 273, circulan dos hipótesis. La primera, que es la que sostienen los Wilhelm-Fernández, es que el colectivero efectivamente es el padre biológico pero que, al no estar convencido de la relación con Ofelia, tardó cinco años en reconocer a su hija y formalizar la familia. Quienes abonan esta teoría señalan que, en principio, la relación entre Ofelia y Fernández se planteó como fugaz, algo común entre los colectiveros de la época, como reconstruirán más adelante los hijos de sus socios en la compañía de colectivos que unía La Plata con City Bell.

Ésta es la versión oficial y la que sostiene también el primer novio de la Presidenta, Raúl "el Lagarto" Cafferata, un ex rugbier del club San Luis, cuya familia pertenecía a la burguesía platense. Una pequeña burguesía de empresarios y profesionales con aspiraciones aristocráticas que sólo estaban en la fantasía de aquellas familias que se creían más de lo que eran. La presidenta y Cafferata tuvieron un noviazgo de cinco años, que empezó cuando Cristina tenía dieciséis, una relación que significó para aquella chica de Tolosa un enorme ascenso social, tal como Eduardo Fernández había significado para su madre. Para tener una primera aproximación, digamos que el mejor amigo de Cafferata era y sigue siendo el embajador en España, Carlos Bettini, cuya abuela María Mercedes Hourquebie de Francese era viuda de un constructor y dueña de una de las grandes fortunas platenses. Bettini y Cafferata eran compañeros en el exclusivo colegio San Luis y también jugaban juntos al rugby en el club del mismo nombre.

"La gran duda es si Eduardo es el verdadero padre -desliza el ex jugador de rugby, en reuniones con sus amigos platenses, cuando le preguntan por esta enigmática historia-, y ante esto lo que yo realmente creo es que sí lo es. Terminé convenciéndome de que embarazó a Ofelia dentro de una relación que no le convencía y después termina casándose por mandato social. Eduardo era tartamudo, y era muy tartamudo cuando se sentía bajo presión. Se manifestaba mucho cuando estaba en su casa, pero no cuando estaba afuera." [...]

Entrevistada para este libro, una de las hermanas de Eduardo Fernández, Sara, da algunas pistas que sirven para completar el rompecabezas. Confirma, en principio, que Ofelia y Fernández se conocieron arriba de un colectivo que manejaba su hermano y, además, que la Presidenta canceló todo contacto con la familia Fernández cuando el colectivero falleció, en 1982.

Sigue Sara Fernández: "En la casa de Ofelia no se podía hablar ni de fútbol ni de política porque volaban los platos por todos lados. Cristina dejó de tener contacto con la familia paterna desde que murió Eduardo. La Presidenta es muy solitaria y ésa es la razón, creo yo, por la cual dejó de tener contacto con nosotros. Tampoco habla nunca acerca de nosotros, y eso que habla..."

En la casa de Ofelia "volaban los platos", como dice la tía Sara, porque los bandos estaban enfrentados: Eduardo era radical y de Estudiantes, mientras que Ofelia era de Gimnasia y peronista. Lo que se llama una explosiva sociedad de crianza. La propia Cristina, con su historia editada y con cuentagotas, también dio pistas, a su estilo, de que la relación entre ella y su padre siempre había sido conflictiva, al revés de lo que sucedía con su hermana Gisele. A Sandra Russo le dijo: "Papá la adoraba [a mi hermana], y ella lo adoraba a él. Fue un padre muy distinto con Gisele". Luego, su biógrafa completaría con una percepción propia: "Su padre era distante. Y cuando Cristina habla de él, esa distancia vuelve". Más adelante asegura que Fernández no era físicamente cariñoso y que, según Cristina, era mujeriego. Descripción que respaldan, e incluso amplían, los hijos de los socios del colectivero ubicándola entre las "costumbres de la época" y los "gajes del oficio" de manejar micros en un suburbio en los años cincuenta y sesenta.

"Los colectiveros eran todos mujeriegos porque arriba del colectivo era habitual conocer a muchas chicas de la zona que viajaban todos los días. Ninguno tenía una sola mujer. Mi padre, por ejemplo, tuvo cinco esposas. Yo soy hijo de una y mis hermanas de otras dos. El problema es que era una época con códigos de silencio. Y el silencio que hicieron los viejos provocó que la verdadera historia no fuera transmitida a los hijos. Los viejos se llevaron todos los secretos a la tumba, ésa es la verdad", interpreta Santiago Alico, hijo de Carmelo Antonello Alico, uno de los socios de Fernández. Alico hijo nació en 1937 y es el hijo mayor de Carmelo. "En La Plata siempre hubo historias con respecto a la verdadera paternidad de Cristina -dice-. Ofelia era muy agraciada cuando era joven y llegó a tener un cargo alto en Rentas. Llegó a jefa. Una de las historias dice que tuvo un romance con un señor de allí y fruto de ese romance nació Cristina. Esas cosas sucedían en aquella época, como en cualquier otra: la diferencia era que nadie hablaba de «eso»", completa Alico. [...]

La segunda hipótesis es que efectivamente Cristina es fruto de una relación casual de Ofelia Wilhelm, y que el colectivero se habría hecho cargo unos años más tarde, como suele suceder en estos casos.

Hay teorías descabelladas sobre quién podría ser el verdadero padre de la Presidenta -incluso, algunas han circulado en libros o notas por Internet- que de tan disparatadas ni vale la pena mencionar.

Sin embargo, hay una en particular que cobra verosimilitud por varias razones. La más importante es que las piezas del rompecabezas encajan y que la propia hija del hombre que podría ser el padre biológico de la Presidenta creció convencida de ser su media hermana cuando Cristina estaba muy lejos de algún poder o riqueza sino que, por el contrario, era una chica desconocida, de un suburbio. [...]

Las fuentes platenses adjudican la paternidad biológica a un compañero de trabajo que Ofelia Wilhelm tenía en Rentas, a principios de los años cincuenta. Su nombre es Florencio Lattaro y falleció hace más de cuarenta años, en 1972, mientras Cristina estudiaba Psicología en la UNLP. Lattaro era buen mozo, soltero y "picaflor". Así lo describieron para este libro algunos platenses de esa generación, que fueron empleados de aquella oficina y que conocieron detalles de la trama. Una trama que, en la ciudad de origen de Cristina está muy instalada. [...]

Lo curioso es que Lattaro era radical y de Estudiantes, como el colectivero. Y también, como él, falleció de una enfermedad cardíaca causada por lo mucho que fumaba. La única diferencia entre ambos es que Lattaro falleció del corazón y Fernández de cáncer de pulmón. Siguiendo el hilo de la versión platense, el hombre no habría querido reconocer a la beba de Ofelia y, años más tarde, se casó con otra mujer, con quien tuvo una única hija, Emilce. [...]

La gran pregunta es: ¿por qué Lattaro no reconoció a Cristina? Y la respuesta que dan en los círculos platenses es coincidente: "Porque no estaba seguro de que fuera hija suya".

El hombre empezó a salir, al tiempo, con la madre de Emilce, que también quedó embarazada durante el noviazgo. La diferencia, en este caso, fue que se terminó casando con ella en el octavo mes de gestación. Tener que casarse embarazada fue para la mujer de Lattaro una herida que nunca terminó de superar, aseguran en el entorno de esa familia, en La Plata, que sigue siendo un pueblo grande.

Finalmente, Fernández y Lattaro eran dos hombres con mucho en común: ambos eran radicales, ambos eran de Estudiantes y ambos disfrutaban de coleccionar amores fugaces con las mujeres que la vida les ponía por delante. Los dos fumaban mucho, los dos murieron por el cigarrillo y, tal vez lo más importante, en distintos momentos de la vida los dos quisieron a una misma mujer

La Nacion


Los fondos buitre buscan activos de los Kirchner y Báez en paraísos fiscales

La crisis de la deuda / La apuesta de los holdouts

Los fondos buitre buscan activos de los Kirchner y Báez en paraísos fiscales

Por  | LA NACION



Fueron por Congo; ahora por la Argentina. Fueron por sus bonos en default, pero también rastrearon activos derivados de la corrupción. Le apuntaron al presidente Denis Sassou-Nguesso; y ahora a la presidenta Cristina Fernández, a su hijo Máximo Kirchner y a su socio Lázaro Báez. Y bucearon en los lazos entre la petrolera estatal congoleña y el banco BNP Paribas, como ahora apuntan a YPF y su acuerdo secreto con Chevron. Hasta que, tras acusarlos de "serpientes" y "matones", Congo pagó. Ahora quieren el cheque de la Argentina.

Durante los últimos años, el fondo Elliott Associates -controlante de NML- desplegó un equipo de 100 personas para avanzar sobre la Argentina. Incluyó abogados, contadores, economistas, expertos financieros e investigadores. La mayoría integró antes la "task force" que puso contra las cuerdas a la República del Congo, tras una pesquisa que abarcó Hong Kong, Londres, París y las islas del Caribe. Ahora, por la Argentina, avanzan sobre los estados de Nevada y Delaware, en Estados Unidos, y paraísos varios en el Caribe, Europa y hasta las islas Seychelles.

El núcleo duro de los investigadores lo conforman ex periodistas de investigación de algunos de los medios más prestigiosos de Estados Unidos, al igual que ex oficiales de fuerzas de seguridad con vínculos aceitados en agencias de inteligencia, según reconstruyó la nacion.

El plan de Elliott es avanzar sobre tres objetivos simultáneos: detectar activos que puedan ejecutarse para cobrar sus acreencias, presionar a la Presidenta -no sólo como funcionaria, sino de manera personal, al avanzar sobre su hijo, su socio y ella misma- y generarle un dolor de cabeza al Gobierno ante la sociedad argentina, al dejar al descubierto, de lograrlo, millones de dólares extraídos de las arcas públicas por actos de corrupción.

Parece difícil, acaso imposible. Pero con el Congo no les fue mal.

"Nuestra disputa con el Congo tomó más de 10 años en resolverse. En cuanto a la Argentina, estamos en esto para largo", indicó a la nacion el rostro visible de NML, Jay Newman, en 2008, después de lograr que Sassou-Nguesso les pagara y el fondo comenzara, por tanto, a apuntarle a la Argentina.

Sassou-Nguesso accedió a negociar luego de que Elliott Asociantes, el fondo controlante de NML, reveló los gastos lujuriosos de su hijo con tarjetas de crédito -y sin un sueldo o patrimonio que lo justificara- en tiendas de Louis Vuitton, Ermenegildo Zegna o Christian Lacroix. También expuso que la comitiva presidencial gastó más de US$ 400.000 durante su estadía hotelera de una semana en Nueva York, en septiembre de 2005.

"Según su factura de hotel, su habitación costó US$ 8500 por día, pagados al contado, más de lo que un congoleño promedio gana en una década", relató Newman en el diario The Wall Street journal.

La respuesta de Sassou-Nguesso fue la previsible. Acusó a Elliott Associates y sus principales figuras de ser "gángsteres matones" y "serpientes en el océano", que se esconden en paraísos fiscales, les recordó, como las islas Caimán, donde una subsidiaria de ese fondo mantiene su domicilio fiscal.

Para el equipo de Elliott, sin embargo, la furia de Sassou-Nguesso sólo reflejó un síntoma de debilidad, por lo que redobló la apuesta. Reveló entonces vínculos turbios entre la petrolera estatal congoleña y el BNP Paribas. Los denunció por prácticas corruptas y mafiosas ocurridas bajo la jurisdicción de Estados Unidos. Entonces sí, el mandatario accedió a negociar. Arribaron a un acuerdo confidencial que incluyó el pago de US$ 90 millones -por bonos defaulteados que compraron por menos de US$ 20 millones- a cambio de retirar cargos contra los funcionarios.

Cacería global

Cerrada la carpeta congoleña, NML redobló su ofensiva contra la Argentina, a la que le reclama US$ 1700 millones, casi 19 veces más que al Congo. Con una coincidencia. Ambos países contrataron al mismo estudio jurídico para defenderse: Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton. Pero a los buitres les da igual. Comenzaron a bucear en las cuentas de Lázaro Báez y -entre otras líneas de investigación-, sus supuestos vínculos con el fondo suizo Helvetic, de allí a la firma Aldyne y, a través de ésta, con 123 sociedades en Nevada.

Apoyados en la legislación estadounidense, el fondo NML le exigió en 2013 a la firma que registró esas 123 sociedades, MF Corporate Services -del estudio Mossack Fonseca- que entregara toda la información disponible sobre cada una de esas entidades. La sospecha de sus investigadores es que Báez es el dueño de todas o varias de esas sociedades, con las que oculta fondos que pertenecerían a la Presidenta o a su hijo, Máximo Kirchner.

Desde entonces, sin embargo, los abogados de NML y Mossack Fonseca mantienen una esgrima legal en la que el fondo buitre obtuvo ya algunos documentos sobre las "sociedades de Báez", aún cuando los letrados del demandado replicaron que "Báez no tiene ninguna vinculación con ninguna de las 123 sociedades y, sin que sea una sorpresa, NML no ha aportado nada que apoye esa afirmación".

Junto al empresario ultrakirchnerista también niegan lazos con esas firmas. "Nunca saltó una cuenta o sociedad vinculada a Lázaro en Nevada. Y no salió porque no existe", indicó un vocero de Báez ante la consulta de la nacion. "Por él [por Báez] que sigan buscando información allá y ojalá que la consigan. Debe haber hasta cuentas de Magnetto [Héctor, CEO del Grupo Clarín], pero no de él", ironizó.

Pero el equipo de investigadores promete continuar su avance sobre Nevada, las islas Seychelles, Curazao, Suiza y Lichtenstein, entre otros paraísos, mientras que también le requirió a un juez en San Francisco, California, donde Chevron tiene su casa matriz, que bucee en los activos de esa petrolera y su socia YPF. Con US$ 1700 millones por cobrar, a Elliott Associates les sobra tiempo, energía y paciencia. Como a cualquier buitre.

Una cacería que abarca varios continentes

Paul Singer

CEO del Fondo Elliot

Millones por cobrar

Tiene en su poder bonos de la deuda argentina no reestructurada por 1700 millones de dólares, que ahora pretende cobrar en un 100% o buscar un arreglo que sea beneficioso.

Dos frentes de ataque

Para eso plantea una estrategia judicial y, al mismo tiempo, avanza sobre posibles activos derivados de la corrupción.

Equipo de rastreo

Puso un equipo de especialistas para rastrear la posible existencia de dinero de ese origen en paraísos fiscales en Europa, el Caribe y las Seychelles.

Antecedente de éxito

Elliot puso en marcha esa estrategia luego de haber logrado un arreglo con el Congo, también por deuda impaga y tras identificar dineros posiblemente ligados a la corrupción

¿Qué países son los peores deudores de la historia?

¿Qué países son los peores deudores de la historia?

BBC Mundo le cuenta, en nueve preguntas, cómo se ubican los países más incumplidores en la historia económica en general


1. ¿Cuál fue el primer default del que se tiene conocimiento?

 Grecia, aquejada por los defaults en la Antigüedad y en tiempos contemporáneos.. Foto: AP 

El incumplimiento del pago de una deuda es, al parecer, tan antiguo como la historia misma.

Los economistas ubican en Grecia la primera forma de default registrada, en el año 377 antes de Cristo, cuando una decena de polis -ciudades griegas- decidieron no cumplir con sus obligaciones financieras.

Sin embargo, aclaran que la mayoría de las crisis de deuda en la Antigüedad se resolvieron a través de la inflación y las devaluaciones, con lo que se terminaba devolviendo menos dinero en términos reales, como una suerte de reestructuración de facto.

Desde entonces, el destino financiero de los griegos ha sido cíclico: han dejado de pagar sus deudas en numerosas ocasiones.

2. ¿Son muchos o pocos los países que han caído en cesación de pagos desde entonces?

 Según Rogoff, en los últimos dos siglos ha habido más de un default por año. Foto: Reuters 

Antes del siglo XIX los defaults se producían mayoritariamente por eventos extraordinarios como guerras y revoluciones. Pero a partir de entonces han estado más vinculados al manejo financiero.

Los economistas Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, de la Universidad de Harvard, en EE.UU., se han dedicado a contabilizar los defaults de deudas soberanas (las declaradas por Estados) desde 1800 hasta la década de 2000.

Rogoff y Reinhart han contabilizado unas 250 cesaciones de pagos en 200 años, es decir, un promedio de más de una por año, incluyendo la de 2001 en Argentina.

La conclusión de los investigadores de Harvard es que los defaults son inherentes a la economía global y no son tan raros y anormales como algunos países centrales, economistas ortodoxos y medios de comunicación quieren hacer parecer.

3. ¿Qué naciones han sido las más vulnerables?

 Los países en desarrollo, los más propensos. Foto: BBC
 

Según el informe más reciente de Naciones Unidas sobre esta materia, las naciones en desarrollo han sido las más vulnerables a las crisis de deuda a partir de la década de 1950.

Desde entonces y hasta la fecha, dice la ONU, ha habido más de 600 casos de reestructuraciones en unos 95 países, un fenómeno que el organismo considera "generalizado".

De ellas, más de 180 fueron compromisos con acreedores privados (bancos y tenedores de bonos extranjeros), mientras que el resto -la mayoría- fueron con entidades internacionales de crédito como el Club de París.

El informe de la ONU reconoce que el problema de las demandas entabladas por tenedores de bonos privados ha sido frecuente, aunque en los últimos 15 años las reestructuraciones han sido "relativamente tranquilas", a excepción de casos como el de Argentina -hoy en las noticias- y Dominica.

4. ¿Es Argentina, efectivamente, el país que ha incurrido en más defaults?

España encabeza la lista de deudores más incumplidores.. Foto: BBC

Historiadores económicos afirman que, a pesar de la mala prensa, Argentina no es el país que más ha incumplido sus deudas.

Si se considera el default como una crisis de deuda externa producida por inestabilidad política, guerras y revoluciones, o bien por oleadas de crédito barato por un aumento especulativo de los préstamos, el peor deudor de la historia ha sido España, con 14 crisis relacionadas con compromisos financieros.

Así se desprende de un ránking de países con más defaults desde el siglo XVI (o su independencia) elaborado a partir de datos compilados por Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, de la Universidad de Harvard, y otros investigadores como el economista Miguel Ángel Boggiano, de la Universidad de San Andrés en Buenos Aires.

El país ibérico encabeza la lista, mientras que Argentina figura bastante más abajo, con 7 eventos.

Boggiano le subraya a BBC Mundo que incluso varios países latinoamericanos están más altos en la lista: Venezuela y Ecuador (con 11); Brasil (con 10), y Costa Rica, México, Perú y Chile (con 9).

Boggiano aclara que, en este ránking, default y reestructuración son considerados fenómenos similares. "Porque al final, se frenen los pagos o no, casi siempre hay una negociación para un descuento y un nuevo plazo, de modo que el compromiso de pago original termina no cumpliéndose", añade.

6. ¿Cuál ha sido la mayor deuda impaga registrada hasta la fecha?

FMI: ¿corresponsable?. Foto: BBC

La cesación de pagos de Argentina de 2001, de unos US$95.000 millones, es considerada por economistas como Jill Hedges como el default soberano más grande de la historia.

Sin embargo, algunos expertos afirman que el mayor default de los últimos tiempos ha sido el de Grecia en 2010, cuando el país europeo, quebrado por la crisis financiera que estalló en 2008, llegó a un acuerdo con los tenedores de bonos para pagarles US$138.000 millones menos de lo que debía: US$410.000 millones en concepto de deuda pública.

Se trató de una reestructuración que estuvo bajo los auspicios de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

De todas maneras, los economistas creen que es muy difícil hablar del "mayor default de la historia", ya que es complicado comparar cesaciones de pagos del pasado, en monedas cuyos valores son difíciles de actualizar, con las más recientes.

"Es complicadísimo calcular los montos", dice Miguel Ángel Boggiano, de la Universidad de San Andrés, en Buenos Aires.

"Si uno convirtiera a valores hoy algunos defaults de España o Francia, serían al menos comparables al de Argentina".

7. ¿Son las economías más vulnerables en Europa en la actualidad las más incumplidoras?

Varias economías europeas aún están en la zona de riesgo. Foto: AFP 

Los llamados PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) han sido duramente afectados financieramente por la crisis global que estalló en 2008 y siguen en la mira de los mercados como "zonas de peligro".

Estos cinco países tienen un historial divergente en cuanto a defaults en los últimos 200 años.

Irlanda nunca ha declarado una cesación de pagos, mientras que Italia sólo lo hizo durante la Segunda Guerra Mundial.

Portugal ha caído cuatro veces en default de su deuda externa, la última vez a fines del siglo XIX.

Y Grecia dejó de pagar sus obligaciones financieras seis veces, contando la reestructuración de 2010.

España tiene el récord con nueve cesaciones de pagos en los últimos dos siglos, la más reciente en 1936-1939, durante la guerra civil.

8. ¿Y qué ha ocurrido últimamente con EE.UU.?

Casi desde el nacimiento de EE.UU. a fines del siglo XVIII, el país ha incurrido seis veces en el impago de sus deudas, el más reciente en 1971.

Sin embargo, desde la crisis financiera global de 2008 se ha abierto una amplia brecha entre el ingreso y el gasto público.

Por eso, el gobierno se ha visto obligado a pedirle varias veces al Congreso que eleve el llamado "techo de la deuda", el límite de dinero que la administración puede tomar prestado con permiso de los legisladores.

En medio de una fuerte división entre demócratas y republicanos y la intransigencia de sus posturas, el país ha estado en varias ocasiones al borde del default.

Una cesación de pagos de EE.UU. podría tener consecuencias devastadoras para la economía mundial, explica el analista económico de la BBC Ben Morris.

El default podría llevar a una masiva venta de bonos del Tesoro estadounidense -considerados una de las inversiones más seguras del mundo-, que ya no valdrían lo mismo para quienes los poseen, perderían valor. Y uno de los grandes perjudicados sería China, el mayor acreedor del país.

No obstante, en febrero de este año el Congreso acordó elevar el techo de la deuda a US$17,2 billones hasta marzo de 2015.

9. ¿Hay realmente países con un historial impecable en cuanto al pago de sus deudas?

Noruega, uno de los "campeones financieros". Foto: BBC

Hay muy pocos países que nunca han dejado de pagar sus deudas o las han reestructurado.

Entre ellos figuran Suiza, Bélgica, Noruega, Finlandia, Suiza, Corea del Sur, Singapur y Nueva Zelanda.

Países como EE.UU., Reino Unido y Alemania, si bien no tienen un historial limpio, son considerados "creíbles" por los mercados internacionales.

Y las principales razones son dos: porque han tenido largos períodos libres de defaults y porque son los grandes acreedores del mundo en cuanto a la cantidad de capital que prestan

The clock is ticking toward an Argentine default

Argentina's debt saga

Unsettling times

The clock is ticking toward an Argentine default

Jul 26th 2014 | Buenos Aires

ITS steakhouses bustle, its shopping malls teem. There are few signs that, on July 30th, Argentina could default for the eighth time. Yet the chances are rising.

The countdown started on June 16th, when the Supreme Court of the United States announced that it would not get involved in Argentina's battle with NML Capital, a hedge fund that picked up cheap debt after Argentina's 2001 default and has since litigated for payment of full principal plus interest. The decision left intact a ruling by Thomas Griesa, a New York district-court judge, which banned Argentina from paying the creditors who in 2005 and 2010 swapped 93% of defaulted debt for performing securities, if the country did not also pay NML what it wants.

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Argentina was left with only thorny choices: pay NML the $1.3 billion plus interest awarded by Judge Griesa; negotiate a settlement with the hedge fund; or stop paying the exchange bondholders. A payment due on June 30th to those exchange bondholders was missed. The grace period expires on July 30th, at which point Argentina will again be in default.

Full payment would be hard to swallow. President Cristina Fernández de Kirchner has always opposed stumping up, and a generous payment for NML would open the door to similar payouts to other "holdout" creditors. The consensus has been that Argentina would reach a negotiated settlement with the holdouts. Argentina had made good progress this year in its quest to regain access to capital markets—settling disputes with the Paris Club of government creditors, for example. Tackling the holdout issue was the logical next step. The price of dollar-denominated defaulted debt surged above face value after the Supreme Court's ruling, opening up a gap with euro-denominated debt that is not subject to New York law (see chart).

Yet the weeks have since been frittered away. Argentina's principal tactic has been to try to win a stay from Judge Griesa. It claims it cannot arrange a settlement with the holdouts without potentially triggering the Rights Upon Future Offers (RUFO) clause written into its restructured bonds. This clause, which expires on December 31st, specifies that Argentina cannot voluntarily offer holdouts a better deal than it did during its 2005 and 2010 restructurings without extending the offer to all bondholders. Argentina has argued that violating this clause would risk a flood of bondholder claims and could leave officials vulnerable to criminal prosecution for increasing its debt. A stay until the expiry of the RUFO clause is the answer, it says.

NML insists Argentina is overegging the RUFO worry: given that the country has appealed its case all the way up to the Supreme Court and been rebuffed, a judge is unlikely to deem any deal "voluntary". More importantly, Judge Griesa is having none of it. In a July 22nd hearing, he rejected the request for a stay and ordered the holdouts and Argentina to negotiate "continuously" with a court-appointed mediator in order to reach a deal. "The reference to the restrictions of the RUFO clause does not help because that clause was self-imposed by Argentina and therefore hard to use as an argument," says Eugenio Bruno, a debt-restructuring lawyer.

A settlement would be in the interest of exchange bondholders, who would keep getting paid. It would also clearly suit the holdouts. Default would deprive NML of both a payout and its status as a disadvantaged creditor: unless Argentina is paying other bondholders and not paying NML, its claim for equal treatment is void. The fund's representatives have stated they are willing to bend on timing as well as payment structure, offering to accept a mix of bonds and cash to lower the hit to Argentina's foreign reserves. Workarounds for the RUFO problem may also be possible. Argentina could ask its exchange bondholders to waive the clause, though time is now short to secure the majority consent that is required. Some think Argentina could give NML promissory notes which it could exchange for performing securities in 2015, after the RUFO term expires. Failing that, the country could just pay NML the full amount, as ordered, which would be more likely to be deemed involuntary.

The unknown is how desperate Argentina is to avoid default. The country has survived 13 years without access to dollar-bond markets. It may calculate that its efforts to keep paying the exchange bondholders, allied to general suspicion of the holdouts, will stand it in good stead with mainstream creditors. Ms Fernández has worked hard to convince Argentines that Judge Griesa and the "vulture" funds would be to blame if the country defaults.

The costs for the outside world would be containable. Few investors would be shocked if Argentina defaults. Its outstanding debt under foreign law—what analysts call the "defaultable universe"—amounts to only $29 billion, far less than the $81 billion it reneged on in 2001.

On the other hand default would have real costs for Argentina. Its isolation from dollar-bond markets would continue. Its foreign-exchange reserves have dwindled over time. Borrowers such as YPF, the state oil firm that has placed bonds in global markets, would face higher interest rates—risking delays to the development of Vaca Muerta, a huge shale formation. Rising local demand for dollars is already putting pressure on the peso in the unofficial market. All of which would make it even harder for the country to crawl out of recession.

Default would also mean another foray into the legal labyrinth, by triggering "acceleration clauses" that give bondholders the right to demand immediate repayment. These clauses exist in all of the country's foreign-law bonds, not just the ones governed by New York law, opening Argentina up to court battles in other jurisdictions, too. Easy answers there are none.


The Economist


Los subsidios para Aerolíneas llegan a $ 11,4 millones por día

Sin fin

Los subsidios para Aerolíneas llegan a $ 11,4 millones por día

De mantenerse el actual ritmo de desembolsos, la compañía recibiría fondos por $ 4100 millones este año

Por   | LA NACION

Los subsidios que el Estado nacional paga a Aerolíneas Argentinas crecieron 30 por ciento, hasta 11,4 millones de pesos por día en lo que va del año. Así, el financiamiento público del déficit operativo de la compañía volvió a crecer después de la baja experimentada durante el año pasado.

El Ministerio del Interior y Transporte giró a la línea aérea 2267,84 millones de pesos hasta el 20 de julio, un tercio más respecto del mismo período del año pasado, según surge de las estadísticas públicas de la Secretaría de Hacienda.

De este modo, el Gobierno ya consumió el 82 por ciento del presupuesto comprometido para este fin y requerirá una ampliación presupuestaria en las próximas semanas.

De mantenerse el actual ritmo de desembolsos, Aerolíneas necesitaría este año unos 4100 millones de pesos en subsidios para cubrir su déficit operativo.

Los dos factores que más contribuyeron al aumento en la necesidad de fondos del Tesoro han sido la devaluación del peso, que acumula 25 por ciento en el año, según cálculos privados, y la inflación.

Gasto operativo

El último estado contable consolidado que la empresa hizo público data de 2012. Por entonces, las ingresos totales (ventas netas y asistencia financiera) fueron de 11.430,45 millones de pesos. Así, 3,6 de cada 10 pesos correspondieron a los subsidios.

Sobre el ritmo de consumo de las transferencias, LA NACION le hizo la consulta al Ministerio del Interior y Transporte sobre las necesidades futuras de fondos, pero el organismo declinó hacer comentarios al respecto.

De acuerdo con su último reporte de costos, la mitad del gasto operativo de la empresa aérea se reparte entre combustible (28%), mantenimiento (14%) y remuneraciones (12%). El resto se distribuye entre impuestos y cargas sociales (16%) y otras erogaciones vinculadas a la venta y operación de vuelos.

Los subsidios a Aerolíneas crecieron de modo sostenido desde que fue expropiada por el Estado en 2008, cuando se destinaron 1208,17 millones de pesos.

A lo largo de los años fueron aumentando a 2507 millones de pesos en 2009, $ 2781 millones en 2010, $ 3472 millones en 2011 y $ 4119 millones en 2012. En 2013, la empresa consiguió la primera reducción hasta $ 3140 millones.

Además, a estos montos deben sumarse 700 millones de dólares adicionales comprometidos para la compra de 20 aviones Embraer E-190, un bien de capital de la empresa, que serán abonados por el Estado