Ecos cercanos de 2001

http://www.lanacion.com.ar/1942350-ecos-cercanos-de-2001


La llegada al poder de Mauricio Macri fue, aun para muchísimos de sus votantes, una novedad inesperada. Sus consecuencias van haciéndose evidentes muy de a poco. Al asignarle el gobierno a Cambiemos, el electorado ubicó a muchos otros actores de la vida pública en un lugar que tampoco estaba previsto. Sobre todo, para ellos mismos.


Toda la dirigencia está, como dice el GPS, recalculando. En especial la que ejerce la representación social. Las organizaciones no terminan de adaptarse a la nueva localización, que les impone un cambio abrupto de estrategias. Es el reino de la perplejidad.

La primera sorpresa se percibe en la perspectiva de la larga duración. La recesión que desembocó en la gran crisis de 2001 introdujo una mutación dramática en el paisaje social. Hubo un boom de pobreza. Legiones de empleados quedaron a la intemperie. Los sindicatos disminuyeron su representación en beneficio de los movimientos de desocupados y trabajadores informales. La titularidad de la demanda social quedó fragmentada.

Esa fisura no se advirtió del todo porque, desde 2001, los gobiernos y casi todos los que se encargaron de la reivindicación de los asalariados y de los pobres pertenecían, en casi todos los casos, a la misma organización política: el peronismo. Esta peculiaridad se acentuó durante el período de los Kirchner. Ellos tuvieron una visión bonapartista del bienestar social que convertía al gremialismo y a los caudillejos sociales en meros distribuidores de las mercedes que se reparten desde lo alto. Cristina Kirchner, que carece de ciertos frenos inhibitorios, llegó a explicitar esa visión retardataria. En una diatriba contra Hugo Moyano aseguró que nadie recordaba quién era el jefe de la CGT en tiempos de Perón porque "la gente sabía que los beneficios se los debía a Perón y a Evita". O a ella y Néstor.

Este cuadro disimuló una de las alteraciones más relevantes desde que el matrimonio llegó al poder: la asistencia social fue tercerizada hacia organizaciones de desocupados, como el Movimiento Evita, Kolina, Tupac Amaru, La Cámpora y, después de la transfiguración del arzobispo de Buenos Aires en papa Francisco, en la bergogliana Confederación de Trabajadores de la Economía Popular.

El triunfo de Cambiemos produjo en estos grupos, de encuadramiento peronista, una extrañeza inicial: quedaron instalados, por primera vez, en la oposición. Esto plantea un primer inconveniente. Deben rivalizar con un gobierno que les da los recursos. Y, para justificar esos recursos, deben dramatizar la situación social. En este aspecto, la realidad les da la razón. Ayer, el Indec informó que el 32,2% de los argentinos son pobres. Y el 6,3%, indigentes. Una coincidencia casi exacta con los cálculos del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, tan descalificado por Aníbal Fernández.

El Indec justifica los reclamos de las organizaciones kirchneristas. Pero les plantea un inconveniente: aun si fuera el monstruo que ellas imaginan, Macri no habría tenido tiempo para provocar semejante devastación. De modo que la demanda de los líderes que prosperaron con los Kirchner sólo se vuelve legítima con el costoso reconocimiento de que el experimento igualitario que se inauguró hace 13 años fue un fracaso. Sólo se lo podría celebrar desde el Indec de Axel Kicillof, para el cual los pobres eran el 5% y los indigentes, el 1,5%. Intoxicada por las empalagosas estadísticas de sus subordinados, la señora de Kirchner estaba condenada a sembrar el país de desvalidos.

La contradicción entre las exigencias de los movimientos kirchneristas y el balance de su paso por el poder es una llaga en la que el Gobierno echa sal. Entrega a esas agrupaciones programas Argentina Trabaja para que terminen las viviendas que Julio De Vido y José López dejaron inconclusas en las zonas más sumergidas del conurbano bonaerense. Los encargados de los trabajos quedan a menudo estupefactos. No sólo por lo que quedó pendiente. Lo que se realizó a veces resulta criminal. Uno de esos líderes comentó a LA NACION: "En Florencio Varela encontramos barrios en los que las casas, como no les llega la red de gas, tienen casillas para tubos. Pero nadie entra hasta allí para vender tubos. Por eso las familias usan garrafas con conexiones improvisadas. Hace un mes murieron tres chiquitos porque explotó la cocina. Allí no hay cloacas ni pozos ciegos. Sólo zanjas que llevan los desperdicios hasta los cursos de agua. En uno de esos arroyos encontramos un cadáver. Debió ser un chico consumido por el paco". Así son los funerales del "relato".

Es difícil para estos kirchneristas explicar cómo no vieron en su momento lo que ahora, al parecer, los escandaliza. Raro, porque ya en 2011 se supo que Sergio Schoklender se enriquecía, gracias a Hebe de Bonafini, con los recursos que el Estado destinaba a viviendas de los pobres. Por suerte, López fue al convento a revolear sus caja chica. Fue una coartada providencial para que organizaciones que movilizaban miles de personas para vitorear a la ex presidenta en un estadio se separaran de ella. El Movimiento Evita resolvió partir el bloque de diputados del Frente para la Victoria. ¿Cómo votar con La Cámpora y después ir a pedir fondos a lo de Carolina Stanley?

El oficialismo también está consternado. No puede prescindir de esas redes y alimenta a quienes el año próximo trabajarán para su derrota. Pero antes de ese problema político hay otro, administrativo. Las prestaciones se suministran casi a ciegas. Hace dos semanas, el titular de una agrupación reclamó a un ministro 5000 planes. "Bueno, traeme los nombres", respondió el ministro. El dirigente quedó intrigado: "¿Qué nombres?". "Los de los beneficiarios", le dijeron. Diez días después entregó un listado de 300 pobres. Es lo que consiguió. Por ahora. Tema tabú: los movimientos sociales controlan incalculables recursos fiscales, pero no existe un padrón fidedigno de los receptores del subsidio. El kirchnerismo no sólo depredó los mercados. También dinamitó el Estado.

Otra razón de desconcierto: el kirchnerismo, y toda la izquierda, quedó shockeado por un acontecimiento impensable. Desde su punto de vista, Macri es el primer presidente de la derecha conservadora que llega al poder por el voto popular, sin proscripciones ni fraude. Eso no había ocurrido desde que se sancionó la ley Sáenz Peña. Y los manuales no previeron que ocurriera. Ahora se agrega, para esa concepción, otra extravagancia: Cambiemos aspira a disputar el mapa de la pobreza, que es el mapa del voto peronista. Basta ver la localización de los timbreos: no es la de la clase media, sino la del universo más vulnerable. Esa geografía será la de la obra pública. Quien mejor definió este fenómeno fue el irónico Pablo Gerchunoff, en la imperdible conversación con Diego Sehinkman en LA NACION: "Cambiemos es un populismo con visión de largo plazo". Una curiosidad: el sábado pasado, en Villa Tesei, Marcos Peña y Jorge Triaca confraternizaron con militantes de La Cámpora que también tocaban timbre. Los vecinos, azorados por el aumento de la oferta. Virtudes del mercado.

El pasaje del peronismo a la oposición es un despertador también para los gremialistas. Muchos de ellos habían olvidado qué era reclamar. Ahora se encuentran, por primera vez de manera operativa, con el impacto que tuvo sobre ellos la crisis de 2001: la voz del oprimido se trasladó a los movimientos de desocupados e informales. Algunos dirigentes sagaces, como el padre del actual ministro de Trabajo, se reprocharon en su momento no haber reaccionado ante el fenómeno: "Deberíamos haber encontrado un modo de retener al desempleado, aunque sea en la obra social". Veía lo que iba a suceder. El sindicalismo perdió el monopolio de la reivindicación social. Ahora representa a una franja de la clase media. Por eso su principal reclamo es impositivo: Ganancias.

En la oposición, el primer reflejo es recuperar lo perdido. Los Kirchner, cuya hoja de ruta estuvo siempre trazada por la paranoia, les tenían vedado converger con las organizaciones sociales. Las conversaciones fueron inusuales y clandestinas. En estos días la CGT explora cooptar a los movimientos kirchneristas. Pero hay intereses divergentes. Por ejemplo: hoy los sindicalistas se entrevistarán con Alfonso Prat-Gay. Pretenden modificar la escala de Ganancias, sobre todo un alivio al recorte del aguinaldo. Y también un bono de fin de año, como el de diciembre del año pasado, de $ 400, o el del último mayo, de $ 500. El paro programado podría quedar sin fecha. Sobran las razones. La inflación cae. La construcción se está recuperando. Las paritarias no terminaron de cerrarse. Y las obras sociales reciben beneficios indirectos, como las prepagas: por ejemplo, un fondo especial para discapacidad; o recursos para los hospitales públicos, dejarían de cobrar algunos servicios a las organizaciones sindicales.

La negociación fue conducida por el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, y Triaca. El acuerdo por Ganancias tiene un costo: unos $ 30.000 millones por año. ¿Prat-Gay ya aprobó la suma? Se sabrá hoy. Lo interesante es otro aspecto del problema. Con ese dinero, los movimientos sociales podrían recibir 600.000 programas de $ 4000 por mes. Para calibrar mejor: el Ministerio de Desarrollo Social maneja un presupuesto de $ 120.000 millones. No es el único entredicho que se proyecta sobre la intimidad del PJ. Antes de reunirse con los sindicalistas peronistas, Prat-Gay y Rogelio Frigerio se encontraron con los gobernadores peronistas, cuyas alcancías perderán con el acuerdo impositivo.

El traslado del polifacético PJ a la oposición introduce una novedad más: modifica el rol de Jorge Bergoglio. Tal vez sea exagerado decir que se trata de un papa peronista. Mejor seguir al arzobispo Marcelo Sánchez Sorondo, que lo llamó "el papa de los pueblos". Una condecoración ortodoxa que confronta con la del laicista Loris Zanatta: "Un papa populista". La mano de Bergoglio bendijo, hace ya tiempo, la unificación de la CGT, a través de conversaciones con Oscar Mangone y Gerardo Martínez, entre otros. También está detrás de la estrategia del Movimientos Evita, los Trabajadores de la Economía Popular y Barrios de Pie. El sábado pasado esas agrupaciones realizaron un seminario con la CGT. Cada panel estuvo coordinado por un obispo.

Los peronistas buscan el liderazgo de Bergoglio tal vez más de lo que él lo procura. Perforada la imagen de su última líder, nada más cómodo como una jefatura intachable y, en especial, lejana. Pero el Papa impone un precio: la Cultura del Encuentro. A los sindicalistas y dirigentes sociales les quita el chip de la conflictividad. ¿O no tuvo nada que ver la Iglesia con la desactivación del paro? A Macri lo pone en un dilema: ¿aceptar o no un acuerdo social?

Tal vez esa mesa se instale pronto. Cuando desaparezca la razón que la impedía: la espiral inflacionaria. Macri pretende que la derrota sobre los precios se le reconozca a él. No a una liga de corporaciones. Cuando quede claro ese triunfo, la mesa del diálogo que piden los obispos será, tal vez, una necesidad. Llega la hora de discutir la competitividad. Y el "populismo con visión de largo plazo" que es Cambiemos no quiere ser el abogado de los patrones. Macri sueña con que se lo vea como un líder pro mercado. No pro empresarios. En la Argentina son dos cosas distintas. En muchísimos casos, contradictorias.

Hubo nexos con Báez en la mitad de los inmuebles de los Kirchner

Hubo nexos con Báez en la mitad de los inmuebles de los Kirchner

En 18 de las 33 propiedades del ex matrimonio presidencial hubo operaciones comerciales con el empresario; se detectaron compras, alquileres y hasta un condominio



En 18 de las 33 propiedades que figuran en la última declaración jurada de Cristina Kirchner o a nombre de la empresa familiar Los Sauces SA existieron operaciones comerciales con Lázaro Báez . Representan más del 50% de los inmuebles del ex matrimonio presidencial. Así queda evidenciado en una gran cantidad de documentos privados y escrituras públicas.

Entre las transacciones se contabilizan compras, ventas, alquileres, un fideicomiso, una permuta y hasta un condominio. Fueron negocios que marcaron ingresos exponenciales para los beneficiarios. Hubo operaciones aisladas y otras "en combo". Todas tuvieron un denominador común: fueron en Santa Cruz.

Los vínculos económicos cruzados entre la familia Kirchner y Báez son históricos. Los negocios en el rubro inmobiliario y hotelero signaron esa relación en la última década, si se tienen en cuenta las habitaciones alquiladas sin usar en los hoteles o la gerencia de los complejos turísticos de los Kirchner en manos del empresario patagónico.

LA NACION pudo acceder a la nominación catastral de todos los inmuebles de los Kirchner, a informes del registro de la propiedad inmueble y a documentación interna de la compañía Austral Construcciones, la nave insignia de Báez, que está preso desde el 5 de abril por lavado de dinero. A partir de esta documentación, se confirmaron los negocios en común, muchos de ellos investigados actualmente por la Justicia en las causas conocidas como Hotesur, Los Sauces y la ruta del dinero K.

Un caso emblemático de los nexos entre los Kirchner y Báez son las tierras sobre las que se amplió el hotel Los Sauces, en El Calafate. Hay una historia oficial y otra paralela. La oficial registra una permuta por pesos, la otra describe un intercambio de terrenos estratégicos entre ambas partes. Según los informes de dominio a los que accedió LA NACION, el 19 de marzo de 2007, Austral Construcciones, le permutó la Quinta 10A a Cristina Kirchner por $ 150.000 y, sobre ese predio, la ex mandataria amplió su hotel boutique.

Sin embargo, los registros internos del Grupo Austral, a los que accedió LA NACION, hablan de que, en rigor, se intercambió a la Quinta 10A por el 50% de otro lote de más de 8,7 hectáreas emplazado sobre la margen sur del lago Argentino, que estaba a nombre de la ex presidenta. Fue así que Báez se transformó en condómino de la ex jefa de Estado, en un gran terreno que al día de hoy es un páramo.

Casas y departamentos

También Kirchner y Báez figuraon juntos en un fideicomiso de 10 departamentos que se construyeron en la calle Mitre de Río Gallegos. El terreno era del ex presidente, y el empresario se encargó de la construcción de los inmuebles, que luego pasaron a engrosar el patrimonio presidencial.

Austral Construcciones pagó además por el alquiler de varios inmuebles de los Kirchner, para que sean utilizados por algunos de sus gerentes. Máximo Kirchner, incluso, se encargó de retirar y cobrar los cheques entregados en cada pago. Es el caso de la casa ubicada en la calle Orkeke 416, en Río Gallegos, que consta en el tercer renglón de la última declaración jurada de Cristina. Hoy, la vivienda tiene un letrero de alquiler de "Sancho & Sanfelice y Asociados".

Inmuebles de Los Sauces SA

Otro grupo de propiedades en juego son las que figuraron a nombre de la sociedad Los Sauces SA, hoy objeto de pesquisa en una causa que investiga el juez Claudio Bonadio. Esta firma adquirió siete inmuebles entre 2008 y 2015: en cuatro de ellos Báez tuvo un rol clave.

En Río Gallegos, sobre un viejo lote de Néstor Kirchner que en 2008 transfirió a Los Sauces SA ubicado en la calle Mariano Moreno al 800, Austral construyó un complejo de departamentos y luego los alquiló para sus empleados. Idéntica operatoria se dio con el complejo ubicado la esquina de Alvear y Tucumán sobre una otrora propiedad de Cristina que luego pasó a estar a nombre de la sociedad.

Otra operación se dio con un inmueble sobre la calle 25 de Mayo, de Río Gallegos, aunque de forma inversa: pertenecía a Austral Construcciones y en junio de 2010, fue comprado por Los Sauces SA.

El cuarto inmueble que adquirió Los Sauces en 2009 es una parcela de 1.961 metros en El Chaltén. Allí se erige la hostería de montaña La Aldea del Chaltén tal como lo reveló el diario Clarín. Báez en tanto, declaró como propia La Aldea del Chaltén SA, la empresa que sería dueña del hotel, dato que la Justicia también intenta establecer.

Sólo entre 2008 y 2009, Báez compró a los Kirchner 10 inmuebles en la ciudad de Río Gallegos. Pagó $ 4 millones y los escrituró a nombre de su empresa insignia. Las operaciones inmobiliarias fueron informadas por los Kirchner en la declaración jurada de 2009: ese año, la pareja presidencial afirmó que su patrimonio había crecido 158%. Lo que no aclararon es quien había sido el principal comprador.

Las operaciones fue reveladas por LA NACION en 2013 a partir de cotejar documentos públicos y registros privados: se trata de 3 terrenos, 3 departamentos céntricos, 2 casas y un local comercial.

Cuando llegó a la presidencia, después de 12 años de vivir en la residencia de los gobernadores, Néstor Kirchner adquirió la casa de la familia Gotti en pleno centro de Río Gallegos. Báez compró la vivienda en 2008 a través de la constructora Epelco. La operación fue revelada por el diario Perfil. Desde entonces, la casa está vacía.

El negocio más jugoso entre Báez y la familia Kirchner fue el del alquiler de habitaciones de hotel, que nunca se llegaron a habitar. LA NACION reveló a fines de 2013 que 7 empresas de Báez firmaron acuerdos retroactivos y confidenciales con el hotel Alto Calafate de los Kirchner a mediados de 2010.

Durante más de un año desembolsó $ 10,1 millones por 935 habitaciones que nunca fueron ocupadas. Durante ese mismo período, Báez también pagó $ 3,2 millones para alquilar la hostería Las Dunas, ubicada sobre la "Fracción C1A" que, de acuerdo con los registros oficiales, fue adquirido por Néstor Kirchner en febrero de 2008.

El alquiler de habitaciones se dio, además, mientras Valle Mitre SA, otra de las empresas de Báez, gerenciaba el hotel Alto Calafate, Las Dunas y la Aldea de El Chaltén. En 2013, después de las sospechas de lavado de dinero, fue apartado de la gerencia.

Lazos comerciales

Lázaro Báez

Empresario

Transacciones comerciales

Austral Construcciones se encargó de varios proyectos inmobiliarios, como la construcción de 10 departamentos. Empresas del patagónico gerenciaron hoteles de los Kirchner, mientras que le fueron alquilados distintos inmuebles al ex matrimonio presidencial

Cristina Kirchner

Ex presidenta

Decenas de inmuebles

En su última declaración jurada Cristina declara 26 inmuebles, de las cuales 14 tuvieron transacciones con Báez. La sociedad Los Sauces, en tanto, tiene a su nombre otras 7 propiedades y en 4 de ellas intervino el dueño de Austral Construcciones. Los vínculos nacieron con Néstor Kirchner



http://www.lanacion.com.ar/1932134-en-el-50-de-los-inmuebles-de-los-kirchner-hubo-nexos-con-baez


Moldes propuso acusar a Cristina y a Timerman por traición a la patria

Moldes propuso acusar a Cristina y a Timerman por traición a la patria

El fiscal pidió sumar ese cargo y desarchivar la denuncia de Nisman


En otro paso de la embestida para reabrir la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra Cristina Kirchner, el fiscal Germán Moldes apeló la decisión de mantener archivado el caso, pidió declarar nula la sentencia que lo hizo y propuso acusar a la ex presidenta de "traición a la patria".

Este dictamen de Moldes fue presentado el viernes, a las 13.15, ante la Cámara Federal. Con el escrito se completó un trío de recursos judiciales que tienen como objetivo común darle vida a la denuncia que Nisman presentó cuatro días antes de aparecer muerto.

El fiscal Germán Moldes apeló la decisión de mantener archivo el caso y propuso acusar a la ex presidenta de traición a la Patria
El fiscal Germán Moldes apeló la decisión de mantener archivo el caso y propuso acusar a la ex presidenta de traición a la Patria. Foto: Archivo

En las últimas dos semanas, por un lado los familiares de víctimas de la AMIA Luis Czyzewski, en nombre de su hija Paola, y Mario Averbuch, en representación de su hija Yanina, lograron que el juez Claudio Bonadio los considerara querellantes en una denuncia contra el ex canciller Héctor Timerman por "traición a la patria". Esa investigación se refiere a que Timerman dijo que sabía que Irán era responsable del ataque y aun así firmó con ese país el pacto que buscó crear una comisión de la verdad para la causa AMIA. Para el juez es parte del mismo hecho que denunció Nisman, por lo que pidió investigar la denuncia del fiscal muerto.

Por otro lado, la DAIA se presentó en el juzgado de Daniel Rafecas y pidió ser considerada querellante y desarchivar la denuncia de Nisman. Rafecas rechazó ambas peticiones, pero concedió la apelación.

En los argumentos de esa apelación Moldes manifiesta dos opiniones novedosas: que el fallo de la Sala I de la Cámara Federal, firmado por los jueces Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah es nulo y que el delito que se debe investigar es el de traición a la patria.

Sus razones: que no hay mayoría en el tribunal, sino que los tres votos de los magistrados "se expresan y construyen sobre argumentos diferentes y excluyentes entre sí". "Uno de ellos señala que se deben investigar los términos de la denuncia; el otro sostiene que la denuncia es nula, mientras el tercero dice que, si bien el acuerdo suscripto entre la República Argentina y la República Islámica de Irán es inconstitucional, aquí no hay delito", escribió Moldes. Entendió que no hay consenso y por lo tanto no hay una mayoría válida.

La ex presidenta de la Nación, Cristina Kirchner
La ex presidenta de la Nación, Cristina Kirchner. Foto: EFE / Archivo

El segundo elemento que suma Moldes tras defender la necesidad de investigar antes de decidir que no hay delito es la calificación de los hechos que denunció: el fiscal muerto había entendido que podía configurar el delito de encubrimiento, pero para Moldes constituye el de traición a la patria.

Moldes aseguró que este delito se configuraría si se probara que "argentinos que ejercían cargos públicos relevantes y otros que no lo son, pero que tan sólo eran parte del desafinado coro de lacayos y cortesanos que suele acompañar los antojos y caprichos del poderoso, se habrían unido a los enemigos de la República para prestarles su ayuda".

Moldes dijo que "podría estar la omisión de persecución de delincuentes, pues para Nisman el pacto con Irán conducía a un entorpecimiento a la persecución penal, tan enredada y falaz que, si no hubiera de por medio ochenta y cinco vidas segadas, causaría hasta un poco de gracia".

La apelación de Moldes puede tener éxito: es que si la Cámara Federal rechaza sus argumentos, se le abre la instancia de la Casación


http://www.lanacion.com.ar/1928495-moldes-propuso-acusar-a-cristina-y-a-timerman-por-traicion-a-la-patria

La denuncia de Nisman encontró a un juez dispuesto a avanzar

La denuncia de Nisman encontró a un juez dispuesto a avanzar

LA NACION
SEGUIR
Joaquín Morales Solá
Miércoles 10 de agosto de 2016

La última investigación del fiscal Alberto Nisman no fue, después de todo, en vano. Los hechos que él denunció, y que le costaron su prematura muerte, serán investigados por otro juez, Claudio Bonadio, aunque éste no tramitará la causa abierta por Nisman. Bonadio investigará los hechos denunciados por Nisman, no la causa que se abrió poco antes de que lo encontraran muerto en su casa. La denuncia de Nisman tomó, así las cosas, un giro inesperado, que podría terminar con la investigación de Cristina Kirchner por encubrimiento de los terroristas que volaron la AMIA hace 22 años. Ésta fue la denuncia de Nisman; eso es lo que investigará Bonadio con las pruebas, en parte al menos, que aportó el fiscal en el verano de 2015.

Bonadio le pidió al juez original de la causa, Daniel Rafecas, que le enviara la denuncia de Nisman y las pruebas que aportó antes de morir. Ayer, Rafecas decidió trasladarle a Bonadio todo lo que éste le pidió. Rafecas viene de rechazar un pedido de la AMIA para reabrir la causa iniciada por la denuncia de Nisman; Rafecas siempre consideró que la denuncia carecía de consistencia como para ser investigada. Por eso, es probable que Rafecas no plantee un problema de competencia con Bonadio. Para Rafecas, la causa sencillamente no existe. Esa opinión le valió a Rafecas la enemistad con gran parte de la dirigencia de la comunidad judía, con la que había enhebrado una buena relación por su investigaciones sobre la enorme tragedia del Holocausto.

Sin embargo, dos fiscales, Gerardo Pollicita y Germán Moldes, opinaron siempre que la denuncia de Nisman debía ser investigada para establecer si tenía -o no- razón. Pollicita, fiscal de primera instancia, chocó con la negativa de Rafecas. Moldes, fiscal de Cámara, tropezó en su apelación con los dos jueces más desprestigiados de la Cámara Federal, Jorge Ballestero y Eduardo Freiler, que confirmaron la opinión de Rafecas.

El caso llegó a la última instancia penal, la Cámara de Casación, pero ahí la tomó el fiscal Javier De Luca, de Justicia Legítima, que pidió que la denuncia de Nisman fuera definitivamente archivada. La denuncia de Nisman está, en verdad, en un limbo jurídico. Dos jueces de la Cámara de Casación, Luis María Cabral y Gustavo Hornos (no Juan Carlos Gemignani, como se dijo erróneamente), usaron una fórmula rara para escribir su resolución: "Téngase razón del desistimiento fiscal". No ordenaron el archivo de la causa. Otros jueces consultados entendieron que esa frase quería decir "téngase presente" o "téngase en cuenta". Nunca fue aclarada por los que la escribieron.

El voto minoritario de la jueza Ana María Figueroa ordenó directamente el archivo de la causa. Pero fue minoría. La mayoría, Cabral y Hornos, redactaron aquella frase que no significa el archivo de la denuncia pero tampoco la apertura de la investigación. Varios fiscales sostienen que la causa iniciada por Nisman está, por eso, abierta. Nunca fue archivada. De hecho, el fiscal Moldes presentará en los próximos días un nuevo pedido ante la Cámara de Casación para que declare nula la sentencia de la Cámara Federal firmada por Ballestero y Freiler que hizo caso a la resolución de Rafecas y ordenó archivar la denuncia de Nisman.

Cuando ya todo parecía perdido, Bonadio llegó a la acusación de Nisman por un camino oblicuo. Comenzó a investigar una denuncia de un abogado privado contra el ex canciller Héctor Timerman por traición a la patria. El hecho se basaba en la grabación de conversaciones telefónicas de Timerman con los entonces presidente y vicepresidente de la AMIA Guillermo Borger y José Scaliter. "Hace 18 años que pusieron la bomba. ¿Con quién querés que negocie?", le dice Timerman a Scaliter en 2012. Ante un reproche de Borger porque el entonces canciller negociaba con los autores del atentado contra la mutual de la comunidad judía, Timerman insiste en el mismo argumento que usó frente a Scaliter: "¿Y con quién querés que negocie? ¿Con Suiza?".

En su denuncia contra Cristina Kirchner y Timerman, Nisman también presentó grabaciones de conversaciones telefónicas. Involucraban al piquetero kirchnerista Luis D'Elía; al jefe del violento Quebracho, Fernando Esteche, y a Jorge "Yussuf" Khalil, presunto nexo entre los kirchneristas argentinos y el gobierno de Irán. En esas conversaciones, ellos señalan el acuerdo con Irán como un gran triunfo político del gobierno de Teherán. Un triunfo que se lo ofrecía la administración argentina de Cristina Kirchner.

Bonadio entendió que los hechos que él está investigando son centralmente los mismos que denunció Nisman. Esto es: el gobierno argentino presidido por Cristina Kirchner sabía que los autores de la masacre de la AMIA, que costó la vida de 85 personas (86, si se suma la de Nisman), eran funcionarios del gobierno de Irán. No obstante, la ex presidenta y su canciller decidieron crear con el gobierno iraní una "comisión de la verdad" para esclarecer cómo fue el atentado, quién lo ordenó y quién lo ejecutó.

Jerarcas iraníes

En rigor, la verdad ya existe para la justicia argentina, que estableció que el autor intelectual y financiero del atentado fue el gobierno de Irán. La justicia argentina pidió la captura internacional de varios jerarcas y ex jerarcas del régimen de Teherán. Después de una enardecida reunión entre Nisman y funcionarios iraníes en la sede central de Interpol en Lyon, el organismo policial internacional decidió darle la razón al fiscal argentino y poner en vigor las circulares rojas para detener a seis jerarcas iraníes.

Bonadio ya ordenó varias medidas de prueba. Algunas las pidió el denunciante de Timerman, otras las reclamó el fiscal Eduardo Taiano y las demás las aportó el propio Bonadio. El juez agregará, además, varias de las medidas probatorias pedidas en su momento por el fiscal Pollicita; lo hará cuando Rafecas le envíe copia de todo el expediente. Taiano se convirtió en el tercer fiscal (después de Moldes y Pollicita) en pedir la reapertura de la causa de Nisman. Lo hizo hace cinco días. Taiano es el fiscal que investiga la denuncia contra Timerman por traición a la patria. El fiscal llegó a la conclusión de que la denuncia de Nisman y la causa que se abrió contra Timerman persiguen el mismo objetivo: establecer si el gobierno de Cristina Kirchner encubrió a los autores del atentado contra la AMIA. La investigación, que podría terminar en la imputación de Cristina Kirchner, tiene un enorme carga moral: se trata de un delito de lesa humanidad. Bonadio es un juez rápido y expeditivo, a quien la ex presidenta aborrece. No pierde un día sin intentar recusarlo.

Por ahora, y para no meterse en una causa tan discutida en los tribunales (la iniciada por la denuncia de Nisman), que está además teóricamente en manos de otro juez, Bonadio eligió caminar por una diagonal. Llegó a los hechos denunciados por Nisman, aunque no necesariamente a la causa abierta por su denuncia. Es el mismo punto final, pero al que accede por otro camino. La propia investigación de la muerte de Nisman está también en un laberinto incomprensible, inmersa en una disputa entre el fuero federal y el ordinario. Pero la denuncia que motivó su muerte (sea como fuere que haya sido ésta) encontró un juez y varios fiscales decididos a establecer si Cristina Kirchner encubrió a los terroristas extranjeros que mataron a decenas de argentinos. Después de un año y medio, la investigación y la denuncia de Nisman parecen haber encontrado un sentido y un destino.


http://www.lanacion.com.ar/1926548-la-denuncia-de-nisman-encontro-a-un-juez-dispuesto-a-avanzar