Pago de coimas para hacer negocios en Venezuela


Chávez también presionó
Por Joaquín Morales Solá

Domingo 11 de julio de 2010

Podría ser una telenovela de cuarta, como la definió Néstor Kirchner, pero nadie podrá negarle a la trama del escándalo en las relaciones con Hugo Chávez ingenio, verosimilitud y asombros. Los capítulos se suceden con vibrantes novedades y aparecen, permanentemente, nuevos personajes. Una noticia reciente indica, por ejemplo, que el relevo del embajador Eduardo Sadous de su destino en Caracas no fue sólo una decisión de Kirchner, sino también consecuencia de una presión del propio Chávez. La impugnación del líder venezolano no era política ni ideológica, sino práctica: el embajador argentino estaba obstaculizando los "negocios" entre venezolanos y argentinos. Aquella intuición de Chávez no carecía de información precisa, sobre todo si se la analiza con el conocimiento que se tiene ahora de los cables reservados que el entonces embajador en Venezuela enviaba a Buenos Aires. La objeción a Sadous y el consecuente relevo del embajador sucedieron en 2005, un año en el que se registró también un vuelco clave en la relación entre Kirchner y Chávez.

La revelación del fastidio de Chávez con Sadous comenzó en Nigeria. En los primeros años de esta década, el embajador argentino en ese importante país africano, Jorge Vehils, trabó una relación de compinches con el embajador de Venezuela, Jesús Pérez, y con el de Brasil. Los tres llegaron a formar una pequeña orquesta para desafinar la música latinoamericana en medio de la insoportable desolación de Africa.

Vehils regresó luego a Buenos Aires y aceptó otro destino africano: la embajada en Guinea Ecuatorial. El dictador guineano Teodoro Obiang le dio el plácet, pero el gobierno argentino nunca le entregó los recursos para volver a Africa. El embajador venezolano Jesús Pérez, amigo entrañable de Chávez, tuvo un destino mejor: lo designaron ministro de Relaciones Exteriores de su país. Pérez es un botánico simpático, que conoce de plantas y de árboles tanto como desconoce la política exterior. Importa poco: su amistad con el caudillo de Caracas es indestructible.

A principios de 2005, Vehils, un africanista hecho y derecho, se aburría en Buenos Aires cuando se enteró de que el ya canciller Pérez estaba en la Argentina para preparar una próxima visita de Chávez al país. Lo buscó en el hotel Sheraton, lo encontró y Pérez lo recibió con los ampulosos gestos de afecto propios del Caribe. Los dos amigos decidieron salir a caminar por la Recoleta. Recordaron entre carcajadas los tiempos africanos. Pérez es un hombre divertido para un curioso: suele describir con propiedad los árboles, sus orígenes y sus familias. En el paseo, durante un diálogo sobre plantas, música y la impotencia de Africa, el canciller venezolano lo sorprendió a Vehils con una pregunta inesperada:

-¿Lo conoces al embajador Sadous? -le zampó a quemarropa.

-No soy amigo de Sadous. Pero tengo muy buenas referencias profesionales de él y sé que cuenta con el respeto de los colegas -le respondió Vehils.

-A ése lo tenemos que limpiar de la embajada argentina -le respondió Pérez con un tono que Vehils no había escuchado en su amigo.

-¿Por qué? -averiguó Vehils.

-Está impidiendo todos los negocios nuestros. Se mete en todo -le replicó el canciller de Chávez.

Vehils quedó con un regusto amargo. Nunca supo bien a qué se refirió Pérez con esa alusión a los "negocios". Pérez dejó luego la cancillería venezolana, pero Chávez le dio la embajada en París, donde todavía está. Aquel velo cayó para Vehils cuando supo de los cables reservados de Sadous, en los que informaba que empresarios argentinos le habían denunciado que debían pagar sobornos para poder acceder al comercio con Venezuela y que, encima, habían desaparecido 90 millones de dólares de la cuenta de un fideicomiso binacional.

Sadous abandonó Caracas pocos meses después de aquel diálogo. Se fue con todos los honores, despedidas y condecoraciones de un embajador respetado, pero se fue de Caracas. Sadous era para los chavistas un antichavista, pero para los antichavistas era un chavista , recuerda un analista venezolano. Entonces fui un buen embajador, sin compromisos con nadie , respondió Sadous a una consulta sobre aquella definición.

Es cierto que Sadous nunca trasladó a Buenos Aires cierta información venezolana puramente política. En un viaje de Kirchner a Caracas, el entonces presidente argentino no quiso recibir a Teodoro Petkoff, un antiguo guerrillero venezolano que se convirtió en la cabeza más lúcida de la oposición a Chávez. Petkoff fue recibido por el entonces gobernador de Buenos Aires Felipe Solá, por el ya influyente secretario legal y técnico de la presidencia, Carlos Zannini, y por el propio Sadous. Petkoff lanzó en esa reunión una definición devastadora: El principal problema de Venezuela es la corrupción de Chávez y de los jefes militares , encajó. El recuerdo de ese diálogo corresponde a Felipe Solá. Sadous nunca habló de ese encuentro, quizá porque lo inscribió en la lucha política interna de Venezuela.

Vehils está dispuesto ahora a contar sus recuerdos ante jueces o comisiones parlamentarias. Entendió, por fin, a qué se refería su amigo Pérez cuando le habló de "negocios", pero además considera muy grave que un canciller extranjero le haya anticipado la suerte de un embajador argentino a otro embajador argentino.

¿Era peligroso Sadous para esas relaciones tan especiales entre chavistas y kirchneristas? Nadie le puede negar experiencia para saber qué es correcto y qué no lo es en las relaciones internacionales. Trabajó en la secretaría privada de seis cancilleres argentinos (Alberto Vignes, Angel Robledo, Manuel Aráoz Castex, Dante Caputo, Susana Ruiz Cerutti y Domingo Cavallo). Ya los militares lo encontraron peligroso. La última dictadura lo sacó abruptamente de un bello destino en Roma y lo confinó cuatro años en la India.

El año 2005 marcó la mutación de Kirchner, que se había adjudicado hasta entonces un papel de "contención" de Chávez ante varios países importantes. El entonces presidente argentino cambió desde la cumbre americana de Mar del Plata, en ese mismo año, cuando acompañó a Chávez en el destrato a George W. Bush, y organizó la cumbre y la contracumbre en la misma ciudad balnearia. Desde entonces, también, lo que realmente vale para la relación entre Buenos Aires y Caracas son las embajadas paralelas encabezadas por Claudio Uberti, primero, y por José María Olazagasti, ahora, bajo la jefatura de Julio De Vido.

La nueva estrategia de la oposición en el Congreso podría conseguir las interpelaciones parlamentarias de De Vido y del canciller Héctor Timerman por el "caso Venezuela". Ninguno de esos ministros tiene experiencia política como para desafiar el salto mortal de tener que enfrentarse a un duro debate parlamentario. Alguno de los dos podría ser fulminado en el recinto , dramatizó un legislador kirchnerista.

¿Es inexplicable, o casual, que en ese contexto el Gobierno haya tirado cualquier noción de prestigio en la defensa cerrada del cuestionado juez Norberto Oyarbide? No. El oficialismo necesitaba dar una muestra inconfundible de que todavía está en condiciones de defender o de echar jueces en el Consejo de la Magistratura. Oyarbide fue juzgado por la prontitud con que desestimó la denuncia contra el matrimonio Kirchner por su inexplicable patrimonio.

Algunos jueces se sumaron al oficialismo con el pretexto de que no se puede acusar a un juez por el contenido de sus sentencias, tesis que fue apoyada por el kirchnerismo. Contradicción pura: muchos de los ex jueces de la Corte Suprema de Justicia en tiempos de Menem fueron juzgados y expulsados de sus cargos por el contenido de sus sentencias.

Envalentonado, Oyarbide pidió en el acto la recusación del senador Ernesto Sanz, fiscal implacable de varios jueces kirchneristas, en el próximo caso al que será sometido: su papel en la investigación de las escuchas telefónicas que involucran a Mauricio Macri. Oyarbide argumentó una "enemistad manifiesta" de Sanz hacia él, lo que significa una recusación de por vida. La comisión que debe resolver tiene mayoría oficialista. Pero Sanz ya le anticipó al senador kirchnerista Nicolás Fernández que está dispuesto a descerrajar un escándalo de órdago.

Un escándalo le abre las puertas a otro escándalo. Podría ser una telenovela, en efecto, pero con un final triste y perdidoso.


La Nación






Diplomacia paralela / Entrevista de LA NACION con el ex embajador en Venezuela
Sadous: Kirchner tenía que saber todo lo que pasaba
Afirma que lo desplazaron de Caracas porque estaba ante "un acto de corrupción" e hizo las denuncias

Domingo 11 de julio de 2010

Hugo Alconada Mon
LA NACION

Convertido en el diplomático de carrera más molesto de los últimos años para la Casa Rosada, el ex embajador ante Venezuela Eduardo Sadous se siente incómodo. Se ve en la picota y acusado de "estupideces" que, afirma, lo ensucian a él y angustian a su familia. Todo, señala, por contar lo que sabe sobre la relación bilateral y lo que vio sobre gestiones "paralelas" -palabra que incomoda, y mucho, al oficialismo-, "irregularidades" y, por lo menos, "un acto de corrupción".

Cree Sadous que el entonces presidente Néstor Kirchner "estaba al tanto" de lo que ocurría por aquellos días. Es decir, de su alerta confidencial sobre la desaparición de millones de dólares del fideicomiso y de la reacción del equipo del ministro Julio De Vido. En especial, de Claudio Uberti, el funcionario eyectado por el escándalo de la valija con Guido Antonini Wilson, que lo intimó a través de un colaborador de la embajada: "Decile a Sadous que se deje de joder. Que eso lo manejamos nosotros", rememora.

Asentado en Buenos Aires desde 2005, sin que le hayan dado otro destino en el exterior desde entonces, Sadous evitó dialogar con la prensa sobre la "diplomacia paralela" y las quejas de los empresarios afectados. Ni siquiera después de declarar ante la Justicia y la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados. Pero aceptó dialogar con LA NACION, "porque se han dicho tantas mentiras" y, afirma, quiere "decir las cosas como son".

-Ante la Justicia, usted habló de "gestiones comerciales paralelas". ¿Qué significa eso?

-[Se pone tenso] Prefiero no entrar en esos temas y «embarrar» la cancha con temas sobre los que ya hablé ante la Justicia y el Congreso.

-¿Desde que volvió a la Argentina, se reunió alguna vez con el canciller Jorge Taiana?

-Jamás me reuní con Taiana. Y recuerde que, por entonces, el canciller era Rafael Bielsa y tampoco me reuní con él. Pero antes, cuando Kirchner viajó por primera vez a Venezuela, Bielsa me felicitó delante de él porque la organización del viaje había sido «impecable», y en noviembre de 2004, cuando viajé a Buenos Aires, entonces, sí, me reuní con Jorge Taiana, por entonces vicecanciller y me dijo que organizara tranquilo mi vida. «Vos te quedás en Venezuela.» Ya en enero de 2005, me entero de que Chávez [Hugo, presidente de Venezuela] viaja a la Argentina y me llaman para coordinar la visita y ahí es donde mando el último cable, el famoso cable, con el título «Grave situación».

-Ese cable lo redactó el encargado de negocios de la embajada, Alberto Alvarez Tufillo, pero usted como jefe lo firmó y envió tras endurecer el texto e incorporar la palabra clave « corrupción». ¿Por qué lo hizo?

-Porque evidentemente hay allí un acto de corrupción. No me cabe ninguna duda. Si usted saca plata de una cuenta de donde no se podía sacar, la trae a otro país, la cambia en el mercado negro, la recompra en el mercado oficial y se queda con la diferencia, hay un hecho de corrupción.

-Pero de la lectura del cable queda claro que usted alude a la « corrupción» del lado venezolano?

-[Interrumpe] Absolutamente.

-Pero, sin embargo, usted también ha declarado que hubo una reacción de la parte argentina, cuando Uberti llamó a Alvarez Tufillo. ¿Qué le dijo?

-«Decile a Sadous que se deje de joder. Que eso lo manejamos nosotros.»

-Pero el gobierno argentino dice que el fideicomiso sólo lo manejan los venezolanos y que no es bilateral, algo que Uberti, según usted, dejó claro que no es así.

-Sí, sí.

-¿Usted considera que ése fue el principio del fin para su gestión como embajador en Venezuela?

-No es que lo «considere». Fue así. Ese cable lo mandé a fines de enero de 2005, el día en que viajaba a Buenos Aires para acompañar la visita del presidente Chávez. Y en el cable lo que expuse era que aprovecháramos esa visita para poner presión y corregir las irregularidades que estaban pasando en el fideicomiso. Venezuela es una sociedad muy compleja, muy burocrática, muy centralizada, y había quejas; nos pasábamos el tiempo haciendo gestiones, por ejemplo, en la agencia de control de cambios para que destrabaran pagos. Entonces, había que aprovechar la visita de Chávez para explicarle lo que había pasado y asegurar que no se repitiera.

-¿Qué ocurrió cuando llegó?

-Al rato me llama Alvarez Tufillo y el entonces subsecretario de Política Latinoamericana, Darío Alessandro, me dijo: «Ni aparezcas por la Casa de Gobierno con la visita de Chávez porque te van a sacar a patadas». Le dije: «¿Qué querés que haga?». Y me dijo: «Mirá, quedate los tres días que te llamamos, después volvés a Caracas y vemos cómo sigue». Además después me entero, tres semanas después y por Página 12 , que Garré [Nilda] venía a Venezuela. Entonces, los llamo a Bielsa y a Taiana. Bielsa nunca me responde la llamada, y Taiana me dijo: «Mirá, el canciller se enteró igual que vos por los diarios. Fue una decisión del más alto nivel». Entonces, si no hay una relación causal?

-Alessandro negó haber dicho lo que usted sostiene.

-El afirma que me encontró en un pasillo de la Cancillería, lo cual es mentira porque yo no llegué a pasar por la Cancillería en ese viaje, y que me dijo: «Si no te invitaron, no aparezcas»; es ridículo, porque si me llamaron al país como parte de la delegación, no hace falta una invitación.

-Si el malestar contra usted se originaba en la « Casa de Gobierno», ¿Kirchner estaba al tanto de todo?

-Mire, con lo que me dijeron D´Alessandro y Taiana, supongo que Kirchner estaba al tanto. Si la decisión fue al más alto nivel, ¿qué más alto nivel que el canciller?

-Hay un apellido que hasta ahora usted no mencionó: De Vido.

-[Sonríe, se mantiene callado].

-¿Qué relación tenía con él?

-Una relación correcta, de embajador a ministro.

-¿Tuvieron alguna vez algún cortocircuito?

-No, en absoluto.

-¿Usted colaboraba con el trabajo de De Vido cuando viajaba a Venezuela?

-Cuando pedían colaboración, se prestaba colaboración.

-¿Hubo veces que no la pidieron?

-Que yo sepa? sé que hubo algunas misiones en las que nosotros no estuvimos involucrados, pero nada más.

-¿Se arrepiente de algo?

-No, en absoluto. Quizás, haber aceptado la embajada en Venezuela [risas].

-Ante la Justicia, usted declaró que hubo planteos informales de empresas argentinas afectadas en Venezuela?

-[Interrumpe] Había quejas permanentes, fundamentalmente de pagos, demoras en los pagos, en los cumplimientos. Hay infinidad de cables que lo consignan.

-Pero esos eran problemas de empresas argentinas con firmas o funcionarios venezolanos. ¿Y problemas de firmas argentinas con funcionarios argentinos?

-Nada que haya quedado registrado.

-¿Cuál era la reacción de la Cancillería ante esos reclamos?

-Por lo general se hacían las gestiones correspondientes. Por lo que sé, por ejemplo, cuando ocurrió aquello del fideicomiso, se llamó al embajador de Venezuela, que dijo que se trataba de un error, que no tenían experiencias en fideicomisos y que el dinero [faltante] había sido devuelto.
EDUARDO SADOUS
Ex embajador en Venezuela

    * Profesión: diplomático

    * Edad: 64

Estuvo destinado en la India, Italia, Holanda y fue embajador en Malasia durante el menemismo. En 2002, Eduardo Duhalde lo designó embajador en la Venezuela de Hugo Chávez, dos meses después del fallido golpe de Estado contra el líder bolivariano. Tuvo una gestión de bajo perfil, hasta que fue reemplazado por Nilda Garré en 2005. Pero tiempo después de su salida se conoció un cable en el que había alertado sobre irregularidades en el fideicomiso que regulaba el comercio bilateral. Y este año declaró en la Justicia que existía una "diplomacia paralela" y destapó un escándalo al deslizar sospechas de pagos de coimas para vender a Venezuela.
EL HOMBRE QUE IRRITA AL GOBIERNO

"Evidentemente, con el tema del fideicomiso había un acto de corrupción. Mi denuncia fue el principio del fin de mi gestión allí "

" Con lo que me dijeron Alessandro y Taiana, tengo que suponer que Kirchner estaba al tanto. La decisión fue al más alto nivel "

"Por parte de los empresarios había quejas permanentes, por incumplimientos y demoras en los pagos "

La Nación

Los negocios con Venezuela
Denuncian en Cancillería a un hombre de De Vido
Un cable de hace 10 días alertó que persisten las gestiones "paralelas"

Domingo 4 de julio de 2010

Hugo Alconada Mon
LA NACION


El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y su círculo más cercano de colaboradores mantienen operativa su "embajada paralela" en Venezuela. Así surge de una alerta de altísimo nivel que se emitió hace menos de 10 días desde la propia Cancillería en un cable diplomático confidencial, cuya copia obtuvo LA NACION.


Lejos de haber concluido con la caída de Claudio Uberti en 2007, esas gestiones "paralelas" fueron denunciadas al flamante canciller, Héctor Timerman, según pudo saber LA NACION. El ministro fue notificado de los problemas que sufren empresas argentinas por la actuación irregular de otro colaborador de De Vido, su ex secretario privado, José María "el Vasco" Olazagasti.


La alerta diplomática se emitió el viernes 25 de junio. Informó que Olazagasti, ahora jefe de Ceremonial del Ministerio de Planificación, excluyó a por lo menos dos empresas argentinas, mientras que privilegió a otras firmas locales con las que su ministerio mantiene una mejor sintonía; entre ellas, la firma cordobesa Electroingeniería, de excelentes contactos en la Casa Rosada. El signatario de ese cable es el subsecretario de Integración Económica Americana y Mercosur, Eduardo Sigal. Consustanciado con las ideas políticas del kirchnerismo y uno de los funcionarios más importantes de la Cancillería desde hace años, Sigal reportó a sus superiores sobre la peculiar actuación del asistente de De Vido en Caracas. Lo hizo tras una denuncia de las firmas afectadas.


"La referida exclusión de las empresas argentinas se habría originado en una reunión paralela, organizada por el Sr. José María Olazagasti [?], de la que habrían participado únicamente las empresas que aparecen como signatarias del mencionado programa [?.], pero a la que no fueron convocadas otras empresas participantes", resaltó.


Sigal envió el cable a su superior directo, el secretario de Relaciones Económicas, Alfredo Chiaradia, y, por encima de él, al canciller Timerman -según reconstruyó LA NACION-, que se encontraba en Canadá con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.


Un día después de que Sigal emitiera su alerta, Timerman redobló sus críticas contra la prensa por abordar las gestiones "paralelas" del equipo de De Vido. Acusó a los periodistas que "quieren seguir inventando".


El nuevo cortocircuito, sin embargo, llevaba ya dos meses y medio de gestación. Comenzó durante las reuniones de la Comisión Binacional de Alto Nivel (Coban) el 12 y el 13 de abril, en Caracas, en las que participaron funcionarios, diplomáticos y técnicos de ambos países.


Esa cita conllevó tres situaciones peculiares, según pudo reconstruir LA NACION. La primera, que se celebró con más tiempo de antelación de lo habitual con respecto al encuentro que le suele seguir entre los presidentes de la Argentina y Venezuela. La segunda, que el Ministerio de Planificación "movió luego sus piezas", según definió una de las fuentes consultadas. Y, tercero, porque Olazagasti decidió esa "exclusión" de algunas empresas argentinas y la promoción de otras.


Olazagasti cumpliría así con las mismas tareas que antes desarrolló el titular del Organo de Control de las Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti. El funcionario al que empresarios argentinos y venezolanos señalaron como el "embajador en las sombras" en Venezuela hasta agosto de 2007, cuando salió del Gobierno por el escándalo de la valija junto con Guido Alejandro Antonini Wilson.


Las empresas perjudicadas ahora por la operatoria "paralela" de Olazagasti, según surge del cable que Sigal envió a sus superiores, fueron dos. Hidro-Grubert, dedicada a la producción de grúas y elevadoras hidráulicas, y EMA SA, que se presenta como "la más importante empresa en la Argentina dedicada a la producción de equipos electromecánicos de maniobra".


Consultadas por LA NACION, ambas empresas se negaron a hacer declaraciones, al igual que Sigal, pero una alta fuente oficial lo admitió. LA NACION intentó consultar anoche a Timerman sobre el tema, pero no respondió los llamados y correos electrónicos (se encuentra actualmente en Venezuela, en una cumbre regional).


Las dos empresas, Hidro-Grubert y EMA, fueron perjudicadas por una razón contundente, según reconstruyó LA NACION. Poco antes, ambas se habían negado a entrar en la "operatoria" montada desde el Ministerio de Planificación y, tras obtener la homologación requerida para sus productos, optaron por contactar en marzo de este año y por su cuenta a la Corporación Eléctrica Nacional de Venezuela (Corpoelec).


Ese abordaje pareció funcionar. Pero sólo al principio. Según el cable de la Cancillería, porque "las empresas argentinas mencionadas no fueron convocadas a la firma del programa de trabajo referido" entre Corpoelec y el llamado Grupo de Suministro de Empresas Argentinas de Materiales y Equipamientos Eléctricos (GESA), "a pesar de encontrarse formando parte de la delegación de empresarios argentinos presentes en las reuniones" de la Coban. Es decir, porque Olazagasti montó una "reunión paralela".
Encrucijada


La exclusión de Hidro-Grubert y EMA llevó así a una encrucijada peculiar: la Cancillería debió reclamarle al gobierno venezolano para que desarmara la jugada de Olazagasti, según consta en el cable.


"A criterio de esta Subie [por la Subsecretaría de Integración Económica Americana que dirige Sigal], las convocatorias a empresas nacionales con capacidad exportadora y de radicación industrial en ese país deben resultar lo más amplias y representativas posibles de cada sector industrial argentino -afirmó-. Así se lo ha hecho saber el suscripto al ministro del Poder Popular para la Energía de la República Bolivariana de Venezuela." Es decir, al también titular de Pdvsa, Rafael Ramírez, otro de los protagonistas del "caso Antonini".
FECHAS RELEVANTES MARZO DE 2010
Primeros contactos


    * Representantes de las empresas argentinas Hidro-Grubert y EMA se reúnen con funcionarios del ministerio venezolano para la Energía Eléctrica, en busca de posibles negocios.


El cable


    * Esta alerta diplomática confidencial fue emitido el 25 de junio. En él se habla de gestiones paralelas de funcionarios de Planificación para beneficiar a algunas empresas y perjudicar a otras.


12 y 13 DE ABRIL DE 2010
Reunión extraoficial


    * Olazagasti organiza una reunión paralela con todas las firmas proveedoras de suministros eléctricos para Venezuela, pero excluye a Hidro-Grubert y EMA.




La Nación








El Gobierno negó que hubieran existido negocios paralelos con Venezuela
Aníbal Fernández expresó que "nunca manejó dinero" para la compra de fueloil: insistió en que la declaración de Sadous "es una desproporción

Sábado 26 de junio de 2010


El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó hoy que el gobierno nacional "nunca manejó dinero" vinculado al fideicomiso de Venezuela, y volvió a cuestionar al ex embajador en Caracas, Eduardo Sadous.

"El fideicomiso le pertenece a Venezuela, el fuel le pertenece a Venezuela, nosotros los dineros se lo pagábamos a ellos por el fuel y el convenio dice que nosotros a cambio de lo que pagamos por el fuel vendíamos productos por transferencia tecnológica, nunca manejamos dinero", resaltó.

"Nunca la Argentina tomó dinero [vinculado al fideicomiso], ni los empresarios argentinos pueden hacer cosas por fuera de lo que se declaró ante Aduana, la AFIP y Banco Central", aclaró a radio Rivadavia. "¿Por qué vamos a estar preocupados si es una cosa más clara imposible?", se preguntó Aníbal Fernández.

"Este fideicomiso no es mixto entre Argentina y Venezuela, es de Venezuela, si eventualmente faltara dinero se lo tiene que reclamar la justicia venezolana al fideicomiso, que es venezolano", remarcó el ministro.

Además, sostuvo que "lo que dice Sadous es algo que él mismo no puede explicar porque que diga que no puede saber el gobierno... El gobierno sabe bien claro que nunca manejo dinero porque no podía". El jefe de Gabinete cuestionó al ex embajador al señalar que "es una desproporción lo que está diciendo" sobre el aparente desconocimiento del gobierno nacional en manejos del fideicomiso, y sostuvo que hay "algo que él mismo no puede explicar".

Considerarán el pedido del Gobierno sobre la declaración de Sadous. El presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, Alfredo Atanasof, admitió hoy que los legisladores van "a considerar" el pedido del gobierno para que se revele la declaración del ex embajador en Venezuela Eduardo Sadous pese a que ello puede contrariar una decisión que tomó el Congreso nacional.

El diputado del peronismo federal señaló que se trataba de "una solicitud al Parlamento que de alguna manera puede llegar a modificar la decisión del propio Parlamento cuando se decidió que la sesión fuera secreta".

En ese sentido, explicó a radio Mitre que la comisión recibió en forma secreta la declaración de Sadous "por la misma preocupación del justicialismo" para que esa información "no comprometiera la política externa de Argentina".

El pedido, dijo, "lo vamos a considerar no hay inconveniente en considerarlo".

La Nación






La nueva era de lealtad kirchnerista
Fernando Laborda
LA NACION

Domingo 20 de junio de 2010


La salida de Jorge Taiana de la Cancillería y su reemplazo por el multiservicial embajador en Wash-ington, Héctor Timerman, constituyó una señal del kirchnerismo hacia todos los funcionarios del Gobierno: no hay espacio para la disidencia ni para la ambigüedad.


No es el único mensaje para la tropa. En las últimas semanas, Néstor Kirchner les viene advirtiendo a sus hombres de confianza que no descarten la posibilidad de que, finalmente, su esposa sea candidata a la reelección presidencial el año próximo.


La interpretación que realizan dirigentes kirchneristas es que la decisión final sobre si será pingüino o pingüina el que se postule para el período presidencial 2011-2015 se adoptará en la intimidad de Olivos con las encuestas de intención de voto en la mano y favorecerá al que cuente con mayores chances de garantizar el mejor resultado.


El ex presidente de la Nación sugiere que Cristina Fernández de Kirchner tiene sobre él la ventaja de estar al frente de la gestión, que es una suerte de vidriera. Los sondeos de opinión pública que evaluaron los efectos de los festejos del Bicentenario dan cuenta de que, efectivamente, fue la jefa del Estado la figura política que más se benefició por los actos.


Sin embargo, no faltan dentro del propio oficialismo quienes conjeturan que la idea de Néstor Kirchner es sembrar el misterio sobre su candidatura hasta el final y evitar, mientras tanto, que su mujer se convierta prematuramente en un pato rengo , denominación con la que se conoce a aquellos presidentes que atraviesan la última etapa de su mandato sin posibilidad de ser reelegidos.


Esta última lectura, junto con la intención de eliminar de cuajo cualquier foco de mínima discrepancia y de formar en torno de la Casa Rosada un cerco de leales, son pequeños síntomas del comienzo del fin de un régimen, siempre signado por la inseguridad y la desconfianza de los propios gobernantes.


La paranoia oficial encuentra algunas motivaciones con fundamentos reales. Uno de los peligros que los Kirchner advierten para 2011 es que no pocos gobernadores decidan desdoblar las elecciones provinciales y las presidenciales, dejando de garantizarle a la candidatura pingüina el apoyo de los aparatos partidarios locales. Algunos mandatarios provinciales ven en esta posible determinación una cuestión de supervivencia; los Kirchner sólo la interpretarían como un signo de deslealtad.


La capacidad técnica y la experiencia en la gestión pasan a ser, en esta etapa, cuestiones secundarias a la hora de seleccionar a los colaboradores gubernamentales. El único valor que importa es la lealtad. Y si la lealtad se asemeja a la obsecuencia, tanto mejor para los Kirchner.


La renuncia de Taiana al Ministerio de Relaciones Exteriores y la inminente llegada de Timerman al Palacio San Martín es uno de los mejores ejemplos.


Taiana no recuerda haberse sentido tan maltratado por la Presidenta como en la mañana de anteayer, cuando recibió la llamada telefónica presidencial que desencadenó su alejamiento de la Cancillería. Fue tan duro el nivel de los cuestionamientos de la primera mandataria que, según trascendió, Taiana debió decirle: "Cristina, puteá más bajo".


En el enojo presidencial con el entonces canciller se habrían mezclado diferencias en torno de las negociaciones con Uruguay por la propuesta del gobierno de José Mujica de incluir a Brasil en el monitoreo del río Uruguay con la sospecha de la Presidenta de que Taiana le había filtrado información interesada al diario Clarín . Queda claro cuál es, en estos tiempos que corren, el verdadero alcance de la palabra "lealtad" para Cristina Kirchner.


Claro que no habría sido ése el único punto de discrepancias entre la primera mandataria y el ex canciller. Los escándalos derivados de la denuncia de pedidos de "coimas" a empresarios argentinos para exportar a Venezuela, formulada por el ex embajador en ese país Eduardo Sadous, aumentaron las diferencias entre Taiana y otros hombres del oficialismo que entienden que el ex ministro no hizo lo suficiente como para frenar al diplomático díscolo.


El tiempo dirá si la designación de Timerman al frente de la Cancillería deberá interpretarse como el intento de una señal de acercamiento a los Estados Unidos, dadas las posiciones públicas del actual embajador en Washington contrarias a los regímenes de Cuba e Irán, o bien como la simple llegada al Gobierno de un hombre que ha dado muestras de gran fidelidad a la Presidenta, pese a que en su momento fue un confeso admirador de Elisa Carrió y militante de su fuerza política.


Resultan interesantes algunos conceptos pronunciados por el propio Timerman sobre el régimen castrista: "Yo denuncio la falta de libertad de prensa en Cuba. La denuncio porque creo que Cuba es una dictadura, una dictadura de izquierda. Una dictadura que, por ejemplo, se vanagloria de que no existen analfabetos en su sociedad. Lo que no puede decir Cuba es que todos esos cubanos que saben leer tienen prohibido leer. Es imposible encontrar montones de libros importantes en Cuba porque están prohibidos; o sea, saben leer pero no tienen nada para leer".


Tal sentencia, que contrasta con la posición condescendiente que siempre tuvieron los Kirchner con el régimen fundado por Fidel Castro, fue expresada durante una entrevista realizada por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal) para la producción de un audiovisual sobre Cuba en diciembre de 2003.


La satisfacción que reinaba en el oficialismo al concluir la celebración del Bicentenario, que pareció apuntalar la mejora que venía evidenciando el matrimonio gobernante en las encuestas, tornó hacia la inquietud en los últimos diez días de la mano de dos hechos. El primero fue el triunfo electoral de Ricardo Alfonsín en la UCR bonaerense y la creciente probabilidad de que se recree una alianza de centroizquierda en torno al radicalismo, el socialismo y la Coalición Cívica. El segundo fue la decisión de los principales referentes del peronismo no kirchnerista de llevar un único candidato presidencial.


La ilusión oficialista de que la oposición concurriera dividida en muchos pedazos a las elecciones presidenciales de 2011 se desvaneció abruptamente. La idea de vencer en primera vuelta con el 40 por ciento de los votos y más de diez de diferencia sobre la mejor fórmula de una oposición atomizada empezó a diluirse.


De todo, fue la posibilidad de la regeneración del Acuerdo Cívico y Social lo que más habría preocupado a Kirchner. El ex presidente parece sentirse más cómodo frente a todo aquello que huela a derecha y detesta que lo corran desde la izquierda.


No se descarta por eso, según fuentes del oficialismo, que en las próximas semanas el kirchnerismo busque afianzar un perfil asociado con lo que a sus líderes les gusta denominar "progresismo". Se descuenta que se subirá el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, lo cual beneficiará a los asalariados. También se proyecta elevar la llamada asignación universal por hijo, actualmente en 180 pesos, en una proporción no menor al incremento que experimenten las asignaciones familiares para los trabajadores del sector formal.


Por si eso fuera poco, hombres del Gobierno no descartan que el propio Kirchner impulse legislativamente la despenalización del aborto, con el fin de sumar apoyos de los sectores menos conservadores de la sociedad. Uno de los proyectos parlamentarios sobre esta materia pertenece a la diputada del Frente para la Victoria Juliana Di Tullio, quien propicia ampliar los casos de aborto no punible, incluido el de la gestación que sea consecuencia de "una relación sexual no consentida". La presidenta Cristina Kirchner no es partidaria de semejante reforma, pero su esposo no vería con malos ojos su tratamiento en el Congreso.


La intranquilidad del oficialismo encuentra un paliativo en los errores de los referentes del peronismo no kirchnerista, que perdieron la semana con una discusión bizantina sobre quién es más o menos peronista, como si el hilo conductor para una alternativa al oficialismo pasara por esa cuestión. Olvidaron que 1.400.000 jóvenes votarán el año próximo por primera vez y que ocho millones de ciudadanos con menos de treinta años apenas tienen una vaga idea sobre Perón. Como señala un viejo dirigente justicialista, Julio Barbaro, "ser peronista es definir la provincia donde uno nació, pero no el lugar donde habita". 


La Nación


Los negocios con Chávez aún ocultan sus mejores tesoros
Carlos Pagni
LA NACION


Lunes 3 de mayo de 2010


Claudio Uberti, Victoria Bereziuk y José Ernesto Rodríguez viajaron en el mismo vuelo de Copa Air de Panamá a Buenos Aires el 13 de enero de 2006. Volvieron a hacerlo, rumbo a Australia, el 1° de junio de 2007, por Aerolíneas Argentinas.

Estos viajes revelan, por primera vez, el contacto entre funcionarios argentinos y uno de los empresarios que cobraron comisiones a las firmas que comerciaban con Venezuela. Uberti es la figura central de la oscura diplomacia de negocios que montaron los Kirchner y Hugo Chávez. Bereziuk, su secretaria. El gran público los conoció por otro viaje: el que trajo a Buenos Aires, el 8 de agosto de 2007, al venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson y su valija con 800.000 dólares.

José Ernesto Rodríguez es el presidente de Madero Trading, la empresa que cobraba 3% de comisión a las fábricas de maquinaria agrícola que querían vender sus productos a Venezuela, y que la Justicia investiga como posible fuente de sobornos. Madero Trading se constituyó el 14 de septiembre de 2007, es decir, tres meses y medio después del viaje a Australia, un desplazamiento muy enigmático que el juez Julián Ercolini deberá desentrañar.

El otro 12% por comisiones había que pagárselo a Palmat, la empresa de Roberto Wellisch, un argentino conocido en Venezuela como el rey del aluminio, con propiedades en Nueva York, Miami, Caracas y Buenos Aires. Palmat estableció sus oficinas en Miami en 2007. Wellisch integra el directorio del Banco de Guayana, que preside otro argentino arraigado en Venezuela, Oscar Eusebio Giménez. El Guayana, que en marzo de 2007 estableció una alianza con el Banco Nación, tiene como representante en la Argentina al viajero Rodríguez. Si se repasan las fechas, habría que declarar 2007 el año de la amistad bolivariana.

El vuelo que Rodríguez, Uberti y Bereziuk abordaron en Panamá ?es posible que procedentes de Caracas? ofrece otra curiosidad: en el pasaje también iba Néstor Ulloa. En cambio, Ulloa se perdió el misterioso viaje a Sydney. Es natural. En mayo de 2007 dejó su cargo en Nación Fideicomisos por pagar sobreprecios en la construcción de gasoductos. En esa operación, conocida como caso Skanska, se utilizaron empresas fantasma para organizar, hay que suponer, el pago de sobornos. Igual que ahora. Cuando estalló aquel escándalo, el Gobierno dijo que era "un asunto entre privados" y Kirchner hizo publicar una solicitada acusando a LA NACION y a Clarín de mentir para dañarlo. Igual que ahora.

A Rodríguez no le deben de haber faltado temas de conversación con Uberti, Bereziuk y Ulloa. Cuando viajó con ellos hacía ya por lo menos dos años que gerenciaba negocios a la sombra de la complicidad bolivariana, como gerente de Desarrollo de Impsa. La historia suele ser, en estos casos, reveladora. El 22 de noviembre de 2005, en Puerto Ordaz, a orillas del Caribe, Kirchner y Chávez sellaron de manera definitiva su codiciosa amistad. Quince días después de vapulear a George Bush en Mar del Plata, anunciaron la incorporación de Venezuela al Mercosur y la venta de bonos de la Argentina a Venezuela. También marcaron sobre un mapa la traza de un gasoducto que ni García Márquez se atrevería a diseñar. Recorrería toda América del Sur y el encargado de realizarlo sería Ulloa, experto en gasoductos sobrefacturados. Kirchner y Chávez anticiparon que Venezuela compraría maquinaria agrícola a cambio del fueloil que comercializarían traders como Glencore, comandada por Wellisch y representada en Buenos Aires por Juan Carlos Colombetti, ex vicepresidente de YPF, quien falleció un mes más tarde en un accidente automovilístico. En aquel inventario de compromisos, figuraba que la empresa Impsa, de Enrique Pescarmona, repararía la represa hidroeléctrica de Macagua, financiada por el fideicomiso de los combustibles.

Tres días más tarde de esas celebraciones, en el Coloquio de IDEA, Pescarmona se puso del lado de Néstor Kirchner, quien había reprendido a Alfredo Coto por hablar de inflación. "Me va bien porque el Gobierno me ha ayudado en Venezuela", declaró, sincero. Según el periodista Nelson Bocaranda, de El Universal, de Caracas, el contrato de Macagua se firmó por US$ 223 millones, pero la obra ya consumió US$ 353 millones y todavía faltan tres años para que se complete. En su reciente viaje a Venezuela, Cristina Kirchner y Chávez firmaron otro convenio para que Pescarmona realice más obras eléctricas en ese país.

Las revelaciones sobre la matriz corrupta de la alianza con Chávez llegan en un mal momento para el matrimonio gobernante. Los países que integran la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) consagrarán mañana a Néstor Krichner como secretario general de esa organización. Sin embargo, las desagradables novedades que van saliendo del juzgado de Ercolini no modificarán esa decisión; ni siquiera en el caso de presidentes enemistados con Chávez, como el colombiano Alvaro Uribe o el peruano Alan García.

El escándalo atraviesa varias dimensiones del kirchnerismo. En principio, coloca a la corrupción en el centro de la discusión política, aun cuando Elisa Carrió siga siendo una denunciante bastante solitaria. Las andanzas de Uberti, Bereziuk y Ulloa se agregan a las millonarias intervenciones de los Kirchner en el mercado de cambios; a la evolución patrimonial del matrimonio y de sus secretarios privados; al enriquecimiento de Ricardo Jaime, de quien se desconocen los servicios que prestaba a cambio de las dádivas que, al parecer, recibía (por si acaso, tres importantes empresarios del transporte han convocado a reconocidos penalistas); a los sobreprecios pagados por Aerolíneas en la compra de aviones, o a los sospechosos contratos de Defensa con navieras alemanas.

También queda al desnudo la moral intrínseca del intervencionismo populista. Los pedidos de comisiones prosperan cuando los negocios están determinados por el capricho de los funcionarios. La figura del fideicomiso, talismán del derecho administrativo kirchnerista, viene en auxilio de esas malas costumbres. Aparece en las ventas a Venezuela, en el caso Skanska o en experimentos más exóticos, como los acuerdos de cooperación que se firmaron con Túnez. A esta altura, es difícil discernir si esta mecánica obedece al desprecio por el mercado o al aprecio por el lucro.

Las revelaciones del embajador Eduardo Sadous ilustraron con cifras y detalles un panorama conocido. En 2004, el entonces canciller Rafael Bielsa envió una carta a Kirchner solicitándole que excluyera a la Cancillería de la relación bilateral con Venezuela. Uberti ya era el verdadero embajador ante Chávez, aunque no conseguía llevar esa función a los papeles. La primera vez que lo intentó, la embajada fue para Nilda Garré; la segunda, para Alicia Castro. "Claudio no hubiera pasado el Senado", explica alguien de la intimidad de Olivos.

El negocio de máquinas agrícolas fue marginal. Un diplomático que conoce bien el comercio bolivariano explica: "El negocio de Wellisch y de Rodríguez no son las comisiones por la venta de tractores, sino actividades mucho más rentables. Wellisch es el mayor productor de aluminio. Sin embargo, para afianzarse en esos otros sectores, ellos pueden haber tenido algunas atenciones, como montar una empresa para que los funcionarios puedan cobrar los sobornos. Es posible que Antonini Wilson cumpliera el mismo papel".

Muchos empresarios kirchneristas encontraron en Venezuela una cancha auxiliar para sus negocios con el Estado. Lázaro Báez, por ejemplo, armó una empresa -Epsur- con ese fin, y Electroingeniería, de Gerardo Ferreyra, comenzó a capturar licitaciones venezolanas desde el año pasado. Sin embargo, las dos minas de oro bolivarianas han sido la comercialización de fueloil y la manipulación de bonos argentinos en el mercado cambiario. La adquisición de esos papeles apuntó, en un comienzo, a neutralizar el exceso de liquidez de la economía chavista. Pero la diferencia de cotización entre el dólar oficial (por ejemplo, 2,5 bolívares) y el paralelo (5 bolívares), permitió ganancias siderales. Bastaba con comprar bonos al precio oficial y venderlos luego en el mercado secundario de Miami con el valor del dólar libre. Se hicieron diferencias del 100%. En esa maniobra participaron unos banqueros bolivarianos. Uno de ellos, Ricardo Fernández Barruecos, cayó preso el año pasado.

Chávez adquirió títulos argentinos por alrededor de US$ 5000 millones. Cristina Kirchner llegó a pagar una tasa del 15% por ese financiamiento. Sacar de Venezuela el dinero que resultó de estas operaciones debe de haber sido engorroso. Tal vez así se explique la predilección de Uberti y Bereziuk por aterrizar con aviones privados en el sector militar de Aeroparque.

La Nación

La Universidad de Córdoba con posgrado de seudociencia






"No es posible que permitan este asalto a la modernidad"


El filósofo Mario Bunge dice que incorporar a la UNC seudociencias parece una iniciativa propia de José López Rega.


18.04.2010 , por Sergio Carreras




La voz de Mario Bunge suena sin quiebres en la línea telefónica. Escuchándolo, nadie diría que se encamina hacia su cumpleaños 91. Desde su despacho en la Universidad McGill, de Montreal, opinó sobre el posgrado en "medicinas complementarias" que avala la Universidad Nacional de Córdoba a través de la Facultad de Ciencias Médicas.

    Esto que pasa en Córdoba con la incorporación de estas enseñanzas seudocientíficas es un golpe bajo a las aspiraciones de la Ilustración, es como si volviera la Inquisición

Mario Bunge
Filósofo

-¿Cómo ve la decisión de la UNC de dictar posgrados en homeopatía, medicina ayurveda, medicina tradicional china y acupuntura ?

-Creo que la Universidad de Córdoba tendría que ser coherente y a partir de esto revolucionar completamente toda la universidad. No limitarse a esto, sino que debería cambiar la Facultad de Química por la de Alquimia, la Facultad de Psicología por la de Parapsicología. Tendría que eliminar la Facultad de Ciencias o tal vez complementarla con una Facultad de Seudociencias, que incluya también la enseñanza de la magia y el ocultismo y las llamadas ciencias ocultas. Tendría, en una palabra, que proclamar la Contrarreforma y volver a la Edad Media de manera explícita. Eso sería más claro. Ahora, ya no en cuanto a las autoridades de la universidad sino al movimiento estudiantil y de graduados: creo que tendrían que tomar cartas en el asunto. No es posible que permitan este asalto a la modernidad. Tendrían que recordar que uno de los objetivos de la Reforma Universitaria de 1918, que nació precisamente en Córdoba, fue modernizar la universidad. No lo lograron; sólo consiguieron reformar el gobierno de la universidad dando participación a los estudiantes y graduados. Pero, por lo menos, en el Manifiesto Liminar de la Reforma uno de los objetivos fue modernizar la universidad. Tendrían que recordar, después de tantos años, que ese tendría que ser un objetivo permanente de toda la gente progresista: reformar la universidad, no de cuando en cuando, sino de manera constante; ponerla al día con avances en las ciencias, la técnica y las humanidades. Esto que pasa en Córdoba con la incorporación de estas enseñanzas seudocientíficas es un golpe bajo a las aspiraciones de la Ilustración, es como si volviera la Inquisición. Es tratar de arrojar todo lo conquistado desde la Revolución Científica de 1600. Es uno de los peores escándalos que está pasando en la República Argentina. No es nuevo, pero se añade al escándalo ya existente de las facultades de psicología sin psicólogos, donde lo que se enseña son los textos sagrados de Sigmund Freud y sus sucesores, en los que no hay experimentación ni contacto con las ciencias, sino psicología hablada, que no tiene nada que ver con el cerebro. Esto que hace la Universidad de Córdoba parece una iniciativa tomada por López Rega. ¿Están seguros de que López Rega no dejó testamento y gente habilitada para poner en práctica esta iniciativa?

-Usted dice que esto es como si una Facultad de Matemáticas enseñara la cábala...

-Exacto, eso es.

-...Pero, ¿por qué cree que estas prácticas siguen conquistando seguidores y expandiéndose?

-Porque es mucho más fácil macanear que buscar la verdad y ponerla en práctica. Además, es rentable. Una persona sin estudios puede aprender todo ese macaneo en pocos días y no necesita estudiar 20 años. Puede empezar a ganar dinero enseguida. La única motivación es comercial, no hay motivación intelectual. Esa superstición fue barrida entre 1600 y 1900. La única justificación es comercial.

-Quienes las sostienen, reclaman base científica, experimental, y dicen que son prácticas milenarias y que en otras universidades extranjeras son carreras de grado.

-No es cierto. No hay ninguna revista científica con artículos publicados sobre homeopatía. Hace 20 años, la revista Nature publicó un artículo proveniente del laboratorio del doctor Jacques Benveniste, de la Universidad de París, que sostenía que el agua "recordaba" la sustancia que se había diluido en ella al hacer los llamados remedios homeopáticos. La revista envió una delegación a París para tratar de replicar esos experimentos, integrada por el director de la revista, David Maddox; el investigador del Instituto de Salud de Washington, Walter Steward, y el famoso mago norteamericano James Randi. Fueron, replicaron y no encontraron absolutamente nada y luego publicaron su informe en Nature . Pocos años después, Benveniste fue obligado a renunciar a su cargo de profesor y se convirtió en empleado de la industria homeopática, que es muy poderosa porque no hace investigación sino que gasta en agua. Eso son los remedios homeopáticos: agua, nada más. El argumento principal contra la homeopatía es científico y elemental. Esas diluciones enormes llegan a concentraciones de una molécula por kilómetro cúbico. Las chances de que una molécula dé con el órgano afectado es prácticamente nula. Hacen falta miles de millones de moléculas para que tenga algún efecto sobre el tejido vivo. No existen laboratorios de experimentación homeopática. Lo que hay, en México, es una universidad homeopática que, contrariamente a las universidades, no tiene labor de experimentación, sólo cursos para enseñar esas diluciones y tratar a los pacientes. Pero lo peor no es que eso sea ineficaz; lo peor es que la gente aquejada de enfermedades auténticas, al no ir a la medicina científica se deja estar, tomando agua en lugar de servirse de medicamentos auténticos, y se muere. De modo que no es que la homeopatía sea inefectiva: es inoperante y ofensiva. A una persona con cáncer se le dice que tome té, yerbitas. De modo que las autoridades sanitarias tendrían que tomar cartas en el asunto. Se está engañando al público y poniendo en peligro la salud pública, además de retroceder siglos.

-En la medicina ayurveda existe una noción holística, basada en el equilibrio de cuerpo, mente y alma. ¿Cómo se incorpora desde una universidad un concepto como alma?

-Es una concepción anticuada del alma como ente inmaterial e inmortal. La psicología moderna no acepta esa concepción. La mente son procesos cerebrales. Hace 20 años, en la India subió al poder un partido fundamentalista y uno de sus primeros decretos consistió en introducir en la universidad doctorados en astrología y medicina ayurvédica, las dos juntas, porque la ayurvédica hace uso de la astrología para ver cuáles son los días faustos para tomar medicamentos y cuáles los infaustos. Por fortuna, el gobierno no duró mucho, ya que no sólo fue incompetente sino también corrupto. Fue otra tentativa de borrar la modernidad.

-Un argumento de quienes apoyan las pseudociencias es que la medicina alopática tampoco es garantía y no aborda integralmente al paciente.

-La medicina es científica y se pone a prueba de dos formas. Desde el laboratorio, in vitro, y desde las pruebas clínicas. Cuando en la medicina se aprueba un remedio, hay que decir cómo actúa, cuál es el mecanismo por el cual es eficiente, para que pueda pasar por el examen de la Administración Federal de Drogas en Estados Unidos, y en Canadá, también. Un medicamento debe aprobar dos exámenes: ¿es eficiente? Segundo: ¿es dañino? La prueba de que es eficiente no sólo es mostrar que alcanza la finalidad que se propone, sino mostrar cuál es el mecanismo. Eso no es fácil. Durante un siglo la gente tomó aspirinas para aliviar el dolor sin saber cuál era el mecanismo por el cual eso aliviaba. La medicina entonces era empírica.

-¿Cómo ve a la Universidad de Córdoba?

-Tengo dos imágenes. Una anterior a la fundación del Instituto de Matemática, Astronomía y Física (Imaf) en los años ’50 o ’60 (N. de la R: fue en 1.956). Era una universidad más bien anquilosada, precientífica. Los físicos solíamos reírnos. Me acuerdo que mi maestro, el doctor Guido Beck, un día le preguntó a un estudiante de ingeniería que venía de Córdoba, hasta dónde llegaron en la enseñanza de la física. “Hasta el imán”, fue la respuesta. No hubo científicos hasta hace 50 años. A partir de entonces cambió enormemente, produjo una cantidad de gente muy valiosa. Recuerdo al doctor Alberto Aguayo, eminencia neurocientífica que actuó en Canadá por 40 años, y a varios otros. Allá enseñaron mis discípulos Andrés Kalnay y Enrique Gaviola, el primer astrofísico que hubo en Argentina. Hubo una reforma en serio por los años ’60 y pico, algo así. Pero ahora me doy con este baldazo de agua fría. El que pinta la tradicional universidad cordobesa en su juventud es Ernesto Garzón Valdés, egresado cordobés y profesor en la Universidad de Córdoba, que escapó del país en el ’76. En su novela autobiográfica El velo de la ilusión, muestra una universidad cordobesa anquilosada, en los años ’40 y ’50, en manos de una oligarquía de pocas familias, casi todas de apellidos Garzón y Valdés, que se distribuían las cátedras. Es una pintura muy descorazonadora que muestra el fracaso de la Reforma Universitaria, que fue un triunfo político pero una derrota académica.

-¿Cree que este episodio en Córdoba habla de cierto abandono de posiciones de la filosofía de la ciencia, de la disciplina que debería estar señalando estándares de “confiabilidad” del conocimiento?


-Sí, seguro. En Argentina no hubo más que tres teóricos de esta filosofía. Teófilo Isnardi, mi profesor de física teórica, y Carlos Prélat, profesor de física química en la UBA y en la Universidad Nacional del Sur, que tenían estándares porque sabían de lo que hablaban. Luego vine yo porque era simultáneamente profesor de física teórica y filosofía de la ciencia en la UBA, pero los que me sucedieron proclamaron las virtudes científicas del psicoanálisis, ahí se terminó todo.

-El cientifismo, como aspiración a conocer la realidad a través de la aplicación del método científico, ¿puede devenir en una forma sofisticada de fanatismo o en un dogma?


-No, el método científico es la única garantía contra el fanatismo y el dogmatismo. Exige la comprobación empírica y demostración lógica. No se acepta nada que no sea comprobado en principio. Se opone al dogmatismo y fanatismo, por eso es tan criticado desde la derecha y desde la izquierda. Así les resulta más fácil, porque entonces no haría falta estudiar ni acordarse. Es más fácil insultar a la ciencia que estudiarla. Me entristece tanto esto. Menos mal que de vez en cuando hay noticias buenas. Hace dos semanas me invitaron a visitar un instituto de neurología cognitiva en Buenos Aires, dirigido por Facundo Manes. Ese equipo hace psicología científica, experimental y biológica, y publica en revistas internacionales de alto  nivel. Es la primera vez que pasa eso en Argentina con la psicología. En Córdoba ahora van a tener que… no sé… En todo caso espero que los estudiantes y graduados cordobeses reaccionen y hagan un movimiento, reuniones, asambleas públicas denunciando este ataque a la ciencia, a la razón, a la modernidad.

Quién es Mario Bunge

Se trata de una de las mayores figuras científicas e intelectuales  nacidas en Argentina. Es mundialmente respetado como uno de los mayores filósofos de la ciencia, preocupado por la  lógica y los problemas del conocimiento científico. Ganó el premio Príncipe de Asturias de Humanidades, es honoris causa de 15 universidades europeas y americanas y recibió cuatro títulos de profesor honorario. Escribió docenas de libros, entre ellos el monumental Tratado de filosofía básica, de ocho tomos escritos entre 1984 y 1989, que lo consagró definitivamente como filósofo y epistemólogo. Se fue de la Argentina en 1963 y desde 1966 es titular de la cátedra Frothingham de Lógica y Metafísica de la Universidad McGill, en Montreal, Canadá. Tiene 90 años, viene seguido al país y nunca rehúye las polémicas sobre temas de actualidad. Su obra y persona han sido motivo de numerosos libros y estudios.

Otras medicinas

Ayurveda. Es una milenaria práctica de la India. En sánscrito “ayur” significa duración de la vida, y “veda”, conocimiento.  No está pensado sólo como una respuesta médica sino como una propuesta que cada persona puede aplicar a su vida diaria. Postula la búsqueda del equilibrio entre cuerpo, mente y alma. Usa remedios de origen natural. Su filosofía se basa en la teoría de los cinco elementos: agua, aire, éter, fuego y tierra.

Homeopatía. Es una práctica muy difundida y conocida en Argentina. Se la considera una medicina alternativa que se caracteriza por no usar medicamentos de laboratorio sino sustancias naturales diluidas en agua. Existe un consenso mayoritario de que no puede ser considerada una práctica con fundamento científico.

Medicina china. Conjunto de prácticas tradicionales milenarias, originadas en China. Está basada en la idea de la energía vital que recorrería el cuerpo de cada persona, llamada “chi”. De esa energía dependerían la vida espiritual, emocional y física de cada uno. A su vez, el chi es alterado por el el ying y el yang, las energías negativa y positiva respectivamente, que deben permanecer en equilibrio para que la persona no enferme. Entre sus técnicas, están la acupuntura (inserción y manipulación de agujas en el cuerpo), los masajes, las prácticas físicas y las terapias de hierbas.

La Voz del Interior






EN CORDOBA, 100 ALUMNOS ESTUDIABAN HOMEOPATIA, MEDICINA AYURVEDICA Y TRADICIONAL CHINA
Polémica por cursos de medicina alternativa en una universidad
Luego de una fuerte crítica del filósofo Mario Bunge, se suspendieron.
Por: Lucas Cruzado
Fuente: CORDOBA. CORRESPONSALIA

Hubo acusaciones cruzadas de un lado y del otro. El tema que desató la polémica en Córdoba fue la incorporación de cursos en homeopatía, medicina ayurvédica y medicina tradicional china en la Universidad Nacional de Córdoba. "Advertimos que se incluían actividades teórico-prácticas que excedían los alcances de la idea central que se planteó. Ahora estamos reevaluando los programas", dijo a Clarín el Decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Gustavo Irico, quien comentó, además, que "estos cursos se dan en la UBA, y también hay algo en la Universidad de Mar del Plata y en Tucumán".

El domingo pasado, el diario cordobés La Voz del Interior publicó una nota con el reconocido filósofo, epistemólogo y físico Mario Bunge bajo el título "No es posible que permitan este asalto a la modernidad". Allí, Bunge salió al cruce duramente sobre la incorporación de estas nuevas modalidades en la universidad cordobesa: "A partir de esto se debería revolucionar toda la universidad: la de Química cambiarla por la de alquimia y a la de Psicología por la de parapsicología. Deberían proclamar la contrarreforma y volver a la Edad Media explícitamente", expresó el filósofo al matutino.

Unos párrafos más abajo de la entrevista, Bunge señaló que "es mucho más fácil macanear que buscar la verdad y ponerla en práctica. Una persona sin estudios puede aprender todo ese macaneo en pocos días y no necesita estudiar diez años. Puede empezar a ganar dinero enseguida. La única motivación es comercial, no hay motivación intelectual".

Lo cierto es que luego de esta publicación, que levantó polémica en la provincia, unos cien alumnos que tuvieron su primer día de clases el pasado viernes, deberán aguardar para saber si se continúa o no con el dictado de clases.

Con cierto enojo, Gustavo Irico expresó a Clarín: "Es fácil desde la lejanía lastimar a una institución que está por cumplir 400 años de vida. Me parece que Bunge, a quien respeto mucho, se extralimitó en sus conceptos. Los temas deben ser instalados y generar conclusiones positivas para así salir del oscurantismo. Lo de Bunge me pareció una visión fundamentalista y bastante cerrada", concluyó. Conocida la suspensión temporaria del dictado de clases, desde el Ministerio de Salud de la provincia aplaudieron esta decisión.

Por la tarde y desde su despacho en la Universidad McGill de Montreal, Canadá, el filósofo argentino comentó estar "enormemente feliz" por lo que sucedió. Pero Mario Bunge fue más allá y apuntó hacia la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires: "No hay nada de psicología en ella. Es todo superstición psicoanalítica, hay como 55 mil graduados, ninguno de los cuales se puede decir que es psicólogo. La población está inerme en manos de charlatanes. Se necesitan más estudios para ser pedicuro que para ser psicólogo", destacó.

Los cursos de medicina homeopática, ayurvédica y medicina tradicional china tenían una duración de 16 meses. El valor de la inscripción para los alumnos nacionales era de 100 pesos más la cuota mensual de 300; en tanto que para los extranjeros, la inscripción trepaba a 350 pesos y las cuotas eran de 1000 pesos por mes.

Clarin

Historia Argentina: Florentino Ameghino

El loco de los huesos


Publicado en http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2010/03/27/nosotros/NOS-11.html
27 marzo 2010



A lo largo de su vida, Florentino Ameghino pasó de paleontólogo autodidacta a celebridad internacional. Sin embargo, gran parte de su enorme obra intelectual se desarrolló en medio de penurias económicas. Su voluntad convirtió al país en uno de los principales centros de la paleontología mundial.
TEXTOS. DANIEL CICHERO. FOTOS. EL LITORAL.



Aún no está claro dónde y cuándo nació. Si en Moneglia (Italia) en 1853 o el bonaerense pago de Luján en 1854. De todas maneras, se trata de un dato biográfico casi menor dentro de una familia que ya había decidido emigrar al Río de la Plata. Florentino Ameghino fue el mayor de los cuatro hermanos del matrimonio de María Dina Armanino y Antonio Ameghino, una pareja pobre que terminó radicándose en la Villa del Luján. Sin quererlo, el lugar serviría a la perfección para moldear la curiosidad y las inclinaciones del primogénito.
Bolsillos flacos
Su madre le enseñó las primeras letras y luego entró -como uno más- a la escuela del pueblo. Su voracidad como alumno cautivó a Carlos D’Aste, su maestro, quien se ocupó de incentivarlo para que continuara sus estudios en la Escuela Normal de Buenos Aires.
Ameghino no tuvo la infancia y juventud típica de los chicos. A los 14 ya había leído las obras de Darwin y Lyell en francés. Y pronto sus amigos lo apodaron “El loco de los huesos”, por su pulsión hacia la búsqueda de restos de animales en las barrancas del río. Con el correr de los años, terminaría contagiando a sus hermanos Juan y -especialmente- a Carlos de una pasión que terminaría por signar las vidas de todos ellos.
Mientras estudiaba, el joven Florentino se daba el tiempo para encontrar esqueletos completos de mastodontes y de publicar sus primeros artículos en los diarios porteños, uno de los cuales también sería luego reproducido en la revista francesa Journal de Zoologie.
Por ese tiempo, participó con dos memorias en la Primera Exposición Científica de Buenos Aires. Fue el comienzo de una tarea de investigación enorme que, más de una vez, sostuvo de su propio bolsillo, siempre flaco. Durante años, el hombre vivió de su sueldo de maestro -luego llegó a director- de la misma escuela primaria en la que había garabateado sus primeras palabras.
Hasta entonces, nadie en la Argentina le había ofrecido algún tipo de reconocimiento por su labor científica. Sin embargo, sus trabajos llamaron la atención de los europeos, y con sólo 24 años fue invitado a exhibir su colección paleontológica en la Exposición Universal de París. Allí, Ameghino causó asombro y fue convocado al Congreso de Americanistas que se llevaría a cabo en Bruselas al año siguiente. Sin embargo, su estrechez económica le implicó que, para poder publicar sus dos primeros trabajos extensivos (“La formación Pampeana” y “La antigüedad del hombre del Plata”), tuviera que desprenderse de buena parte de su colección (Ver “Peripecias de un...”).
El regreso de Ameghino a Buenos Aires no pudo ser más decepcionante. Como “recompensa” por el éxito de sus presentaciones, el investigador se quedó sin su puesto docente y debió refugiarse en una humilde librería de la calle Rivadavia para ganarse la vida. Su salvavidas de ocasión fue la Academia de Ciencias de Córdoba, que publicó la que sería su obra más importante: “Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de la República Argentina”, una obra que escribió en sólo 14 meses y le valió una medalla de oro en la Exposición Universal de París. El reconocimiento local, aunque moroso, recién llegó cuando la Universidad de Córdoba le ofreció la cátedra de Zoología, para luego declararlo doctor Honoris Causa.
A La Plata, ida y vuelta
Ameghino fue el gran introductor de las ideas de Darwin en la Argentina, en un momento en el que todavía no eran aceptadas por el conjunto de la comunidad científica.
Hacia 1884, parecía haber superado definitivamente sus crónicos problemas de dinero. Incluso se arriesgó con un tema novedoso para su tiempo -como la climatología-, que dejó plasmado en su libro “Las sequías e inundaciones de la Provincia de Buenos Aires”. Aún hoy es un trabajo de consulta entre los meteorólogos.
Una nueva puerta pareció abrirse a poco de inaugurarse el Museo de La Plata. Su director, el perito Francisco Moreno, le ofreció la Subdirección, pero a condición de que renunciara a su trabajo en Córdoba. Y a Carlos Ameghino lo nombró como explorador. Los hermanos Ameghino aceptaron, pero a Florentino tampoco entonces le duró la tranquilidad. Surgieron profundas diferencias personales (¿celos profesionales?) entre ambos sabios y Moreno lo despidió de su cargo al cabo de un año.
De todas maneras, ese tiempo sirvió para que su hermano Carlos se convirtiera en un explorador excepcional (Ver “Carlos, el hermano viajero”) y comenzara a desarrollar una tarea enorme de búsqueda de nuevos ejemplares, generalmente en las condiciones más difíciles. Así, Florentino y Carlos se convirtieron en un tándem paleontológico ideal de recuperación y clasificación de muestras.
Para paliar el estancamiento de sus investigaciones causado por su (nueva) caótica situación económica, Ameghino finalmente tuvo que sacrificar 70 piezas de su colección, que fueron a parar a un museo alemán a cambio de cinco mil francos. Con ese dinero, el investigador al menos pudo publicar, en 1894, su obra “Enumération synoptique des espéces mamiféres fossiles des formations éocénes de la Patagonie”. Entre tanto, abrió -según su costumbre- otro local de librería y papelería, ahora en La Plata, para esquivar la miseria.
Deudas sin saldar
El ostracismo académico de Ameghino pareció terminar recién en 1902. Entonces, la Universidad Provincial de La Plata lo convocó para ocupar la cátedra de Mineralogía y Geología. Por ese tiempo, el ministro de Justicia e Instrucción Pública, Joaquín V. González, también le ofreció dirigir el Museo Nacional de Buenos Aires. En los nueve años en que Ameghino desempeñó el cargo, el museo sumó 71 mil nuevos objetos a sus colecciones y publicó quince volúmenes con las colaboraciones de los hombres de ciencia más distinguidos del país y del exterior. Sólo así llegó el reconocimiento postergado y comenzaron a llegar los honores y las oportunidades merecidas.
Sin embargo, al promediar el año 1908 se sucedió una serie de acontecimientos desafortunados. En pocos meses murieron su madre, luego su esposa y finalmente Justo Martínez, su mejor amigo. Ameghino se hundió en una depresión, que derivaría hacia una diabetes severa.
Sus últimos tres años de vida los dedicó al estudio de restos de los que él consideraba como de precursores del hombre. Sus investigaciones antropológicas sobre el origen americano de la humanidad aparecieron en 1907 con sus “Notas preliminares sobre el Tetraprothomo argentinus” y en 1909 con “Le Diprothomo platensis, un précurseur de l’homme du pliocéne inférieur de Buenos Aires”.
Durante muchos años, Ameghino había defendido con pasión una tesis en la que consideraba que el hombre había evolucionado desde antepasados homínidos ubicados en la Patagonia, de manera que las migraciones humanas habían seguido el camino inverso al que hoy se da por válido. Y aunque su teoría nunca tuvo aceptación científica, eso nunca empañó su prestigio internacional.
Un trabajador incansable
En sus peores momentos, el hombre se recluyó en el trabajo. Amplió sus propias fronteras e incursionó en la lingüística con su trabajo “El origen poligénico del lenguaje” (1910) y, ya con la salud muy deteriorada, porfió en asistir al IV Congreso Científico Latinoamericano, en Santiago de Chile, pero sus fuerzas mermaron. De regreso, sin embargo, se concentró en la organización del Congreso Científico Universal que se reuniría en Buenos Aires como parte de los festejos del centenario. Ignoró consejos de amigos para que iniciara un tratamiento y -al cabo- siguió trabajando hasta que ya no pudo levantarse.
El día que murió, el 8 de mayo de 1911, se había negado a ser trasladado a un sanatorio y siguió corrigiendo las pruebas de la versión al francés de uno de sus libros.
En la despedida de sus restos, en el Teatro Argentino, hablaron Jean Jaurés y José Ingenieros. Sostuvo: “¿Qué otro argentino hemos conocido que reuniera en tal alto grado actitud para la observación y el análisis, resistencia para el esfuerzo prolongado durante tantos años y desinterés por todas las vanidades que hacen del hombre un funcionario, pero matan al pensador?”.
La abundancia de palabras y elogios no alcanzó nunca a traducirse en hechos. A tres días de su muerte, el Ministerio de Instrucción Pública inició un proyecto de ley pidiendo al Congreso la autorización para erigir un monumento a Ameghino. La ley fue aprobada por unanimidad, pero el monumento nunca se construyó. También el perito Moreno -que por entonces era diputado nacional- presentó otro proyecto, ahora solicitando al Ejecutivo la compra de su biblioteca, sus manuscritos y sus colecciones para el Museo Nacional. Pero el proyecto tampoco se llevó a cabo.
Y el país dejó una deuda impaga enorme con aquel niño curioso de Luján.
Un hombre celoso del patrimonio
La Plata, marzo 18 de 1887.
Al señor Director del Museo de la Provincia de Buenos Aires,
Dr. don Francisco P. Moreno.
Tengo el honor de comunicar al señor director que en una reciente y rápida excursión a Monte Hermoso, a 12 leguas de Bahía Blanca, he descubierto un yacimiento de fósiles de los más ricos, con la circunstancia importante de pertenecer la mayor parte de ellos a especies y géneros aún no conocidos. En los pocos días que he permanecido en este punto, he recogido mandíbulas, cráneos y otros restos de varios mamíferos (...). Los objetos se encontraban a la vista y eran relativamente de fácil extracción; pero han quedado allí muchos otros que no he podido traer por encontrarse enterrados en tosca dura, y no disponer yo de tiempo ni de hombres, ni de herramientas para removerla.
Entre los objetos enterrados que desde luego he podido reconocer hay tres corazas de Glyptodon, diferentes de las que tenemos en el Museo, dos esqueletos de un animal parecido a Macrauchenia, dos esqueletos de desdentados megateroides y otro que por ahora no puedo determinar.
Me parece que su extracción sería de urgencia, pues habiéndose hecho público este descubrimiento habría peligro de que esos objetos fueran extraídos por cuenta de algún museo extranjero. La explotación de ese yacimiento por un empleado del museo, acompañado de uno o dos peones, podría hacerse en unos tres meses y el costo no excedería de 500 nacionales, suma insignificante para los objetos que de allí serán exhumados.
Saluda al señor director con la mayor consideración y respeto.
Florentino Ameghino

El valor de los descubrimientos
En sus 57 años, Florentino Ameghino realizó una producción impresionante. Sus obras completas reúnen 24 volúmenes (de 700 / 800 páginas cada uno), con descripciones de más de 9 mil animales extinguidos, muchos de ellos descubiertos por él mismo.
Tan importante fue este catálogo paleontológico con relación a lo que se había avanzado en el resto del mundo, que era habitual que científicos de América y Europa viajaran a La Plata para conocer la “Colección Ameghino”. Sin embargo, no sólo describió una cantidad enorme de especies fósiles, sino que contribuyó al estudio de las faunas fósiles comparadas. Esto le permitió formular hipótesis sobre la emigración de las especies a través de los continentes y lo impulsó a sostener (un siglo antes de su aceptación como hecho científico) el intercambio faunístico entre las -entonces- dos Américas.
Peripecias de un científico pobre
Luego de tres años en Europa, Florentino Ameghino regresó como fue, pobre, pero ahora casado con la joven francesa Leontina Poirier. Sin embargo, a pesar de su éxito científico internacional, fue exonerado de su cargo de director de escuela. Así fue que, para poder publicar sus primeros libros, el hombre debió vender casi toda su colección de objetos prehistóricos. Con esos últimos pesos, pudo instalar en Buenos Aires una pequeña librería y papelería. La bautizó Librería del Gliptodón y en su trastienda escribiría “Filogenia” (1884), una obra en la que adscribía al evolucionismo.
Carlos, el hermano viajero
Florentino Ameghino era un hombre de gabinete, un hombre de soledad. Su hermano era la contracara y se convirtió en su colaborador más dedicado. A partir de 1887, Carlos Ameghino recorrió durante años la Patagonia y sus expediciones revistieron contornos de epopeya. Sin Carlos, la obra de Florentino no hubiese alcanzado los niveles a los que llegó, por lo que quizás sea más apropiado hablar de la obra de “los Ameghino”.
Carlos Ameghino fue más tarde el jefe de Paleontología del Museo Nacional, y fue -en definitiva- quien más tarde trasmitió el legado de su hermano y su propia experiencia.

Los argentinos "llegan al Bicentenario con una serie de confusiones mentales"

Pinti: "Eliminaría a los punteros de la política"
En una entrevista con lanacion.com, el actor asegura que los argentinos "llegan al Bicentenario con una serie de confusiones mentales"; su visión de la realidad nacional y sus críticas a la dirigencia

Lunes 15 de marzo de 201


 Por Silvina Ajmat
De la Redacción de lanacion.com
majmat@lanacion.com.ar

Locuaz, ácido y reflexivo. Cada vez que Enrique Pinti abre la boca, pinta con su verborragia un retrato de la sociedad argentina. En crudo, casi sin filtros, vuelca una catarata de palabras en las que va intercalando datos, hechos, dichos y, por supuesto, opinión.

En una charla íntima con lanacion.com, antes de entrar a escena en el teatro Maipo , donde presenta su espectáculo Antes de que me olvide, el actor hace un balance de la situación del país: "Estamos llegando al Bicentenario con una serie de confusiones mentales", cuestiona, y frunce el seño, molesto. "Mientras todos los políticos están discutiendo el DNU, la Presidenta se pone loca, el otro se pone loco y todo el mundo grita: ?saquen a Redrado? y ?pongan a Marcó del Pont?. Mientras pasa eso, la gente sigue pidiendo limosna", reclama.

Conocedor como pocos de la historia del país y del ser nacional, prefiere definirse como un "empírico" del relato argentino. "Siempre digo que a la historia la seguí por Billiken. Hoy la gente no sabe un corno de todo eso", acusa, lapidario. Y para reforzar su sentencia, cuenta: "El otro día un amigo mío que es profesor pidió a sus alumnos que lleven información sobre Castelli. Un alumno le llevó una investigación sobre el pueblo de Castelli. Increíble. El tipo está obnubilado por Internet y Google " . Pinti se indigna y se involucra. Es pasional. Y ferozmente crítico.

"Nunca hemos entendido lo que significa la comunidad, más que nuestra familia y nuestro barrio"

Sin embargo, en una entrevista con la lanacion.com en la serie de reportajes de cara al Bicentenario, el artista mostró optimismo. Para él, la Argentina tiene una ventaja sobre Europa, porque no vivió grandes guerras ni catástrofes. "No nos ha pasado nada, sólo gobiernos", dice. Además, califica a los argentinos de antisociales e inmaduros, pero tiene fe: "Hasta los peores males se terminan", asegura, pero para empezar a sanear la política reclama el fin de la existencia de los "punteros".

Desde Historias recogidas, su primer unipersonal estrenado en 1973, Pinti supo interpretar en sus monólogos cómo es el argentino, qué cosas dice, qué males sufre, de qué se queja y qué celebra. Humor político e histórico, así definen los entendidos de qué se trata su arte. Pero sin importarle las etiquetas, hizo cine y teatro a diestra y siniestra. Protagonizó musicales en la calle Corrientes como en Broadway y triunfó. Pero la argentinidad le tira, y quiere seguir hablando de ello.


 - ¿Qué le dispara la palabra Bicentenario?

- 200 años no es nada. Hay países que tienen mil años y han pasado las mil y una. Nosotros, con 200, hemos pasado por pocas cosas. Primero colonia, después república, después anarquía. Una guerra, la del Paraguay, que armamos nosotros, y después la Guerra de Malvinas que fue en el ´82 y duró dos meses.

Me parece que tenemos una ventaja por sobre la Europa del siglo XX: Primera Guerra Mundial, Segunda Guerra Mundial, Guerra de Crimea, Guerra Civil Española, nazismo, fascismo, comunismo, campo de concentración, desaparecidos, horror, quilombo, hambre, racionamiento y diáspora: se tuvieron que ir todos para todos lados. Todo en un solo siglo. Al lado de eso, nosotros somos un sainete de Vacarezza. Lo que pasa es que tenemos la costumbre de ver todo mucho mas grande de lo que es, y si nos ponemos a pensar en esa perspectiva histórica no nos ha pasado nada, sólo gobiernos.

- ¿Cómo llegamos?

- Muy peleados. Pero hay detalles positivos: que desde el ´83 no haya habido más golpes militares, quiere decir que se está madurando. Todavía no sabemos qué hacer, ni con la democracia ni con la república. Pero somos una democracia y una república, enferma de 25 enfermedades, pero no esa que concurría siempre con una ambulancia al Hospital Militar a ver si se podía arreglar y no se arreglaba nada. Creo que ese país de opereta, por el momento se superó. Pero estamos llegando con una serie de confusiones mentales. Ya hemos aplicado mal o bien las teorías de repartir lo que esta tierra maravillosa tiene, repartirlo bien para que nadie se muera de hambre, nadie se quede sin trabajo, para que nadie se desacostumbre a trabajar y pierda la cultura del trabajo, para que nadie se quede sin acceso médico para curarse de alguna enfermedad.

- ¿Qué pasa con los argentinos? ¿No somos solidarios?

- Es contradictorio. Es casi patológico. Somos de una solidaridad total y absoluta en los actos individuales. Lo ves en todos lados. Tenemos una tendencia a que, cuando alguien sufre una desgracia, salimos corriendo a darle cualquier cosa. Sin embargo, como ciudadanos no funcionamos bien. No sé qué es. Nunca hemos entendido lo que significa la comunidad, más que nuestra familia y nuestro barrio. Somos un poco antisociales de alguna manera. Individualistas. A los actos en sociedad, los hacemos individuales.

- ¿Qué pasa con los políticos?

- Todos los gobiernos tienen una especie de ácido lisérgico que les hace ver un país no solamente virtual, sino con una visión como cuando se usaba el LSD. Hacen como una sesión de ácido lisérgico, y ven un país no sólo virtual sino con una visión fantasmagórica, donde todo se agranda, todo se achica. Van pasando por etapas donde niegan la realidad.

- ¿Por qué lo hacen?

- Miedo a perder el poder. Porque mucha de esa gente no está capacitada. Por eso no hay que meter a todo el mundo en la misma bolsa. Primero, porque no caben. Segundo, porque el olor sería insoportable. Tercero, porque cada uno tiene su especialidad para cagar al país: algunos lo cagan con el ajuste, los salarios inmovilizados y la riqueza cada vez mayor de un mismo grupo; otros lo cagan con los subsidios, el populismo, la demagogia, el mal reparto, y otros hacen caso omiso de las dos cosas: directamente, corrupción. A robar, que se acaba el mundo. Esas posiciones deberían estar desechadas.

Lo que pasa en la Argentina es que cuando la izquierda se equivoca, triunfa la derecha; y cuando se equivoca la derecha triunfa la izquierda. Hubiera sido más fácil que los señores conservadores de la época del ´30 hubieran repartido un poco. Perón ¿por qué existe? Porque cambia esa idea de ricos pobres. En una Argentina sin grandes catástrofes, ¿cómo es posible que no se haya repartido mejor para que fuera imposible la aparición de un demagogo? ¿Cómo no va a aparecer Chávez en Venezuela, con la desigualdad total que hay? Lo que yo veo es que seguimos dando vuelta sobre la misma historia: ajustamos y hacemos la economía ultraliberal, fracasó, y fracasó la otra también.

- ¿Cómo ve a las instituciones?

- Las instituciones están complicadas. Muy complicadas, porque el abuso de poder no lo hacen los dictadores como eran antes. Los gobiernos duraban dos años y medio y no tenían ni tiempo de hacer cagadas, o hacían una y después venía una imagen autoritaria, que era autoritaria de por sí. Al que vos no le podías pedir libertad porque no te la había prometido. Acá, toque de queda, estado de sitio, no puede ver tal película. ?Sí mi general?.

Ahora las instituciones han empezado a funcionar, y el abuso de poder lo comete la gente que está en la democracia. Esto es inexcusable. El abuso de poder hace que la gente descrea, que prefiera un sistema dictatorial que no le haga ver las fallas, que oculte todo y esto es terrible. Por eso creo que las instituciones necesitan de una limpieza a fondo. Yo eliminaría para siempre a los punteros de la política. Para mí eso es un horror, un espanto. Está bien, yo soy un hombre grande, pero, una cosa son los que andan pegando papeles, que se hacen de abajo. Pero creo que los punteritos que andan dando vueltas por ahí, esos son el caldo de cultivo de la corrupción general.

- ¿Qué deberían hacer los políticos para reconciliarse con la gente?

- Tienen que preocuparse de lo que la gente ve y sufre todos los días. No en forma demagógica. De la falta de trabajo, de escuelas, de educación que produce falta de seguridad. De la posibilidad de caminar por una calle, que una lluvia no convierta tu ciudad en Venecia. Todos cacarean, los ?pro k?, los ?anti k?, los menemistas, los radicales. Me parece que deberían dejar de estar peleando por conceptos. La verdad es que Alfonsín fue uno de los últimos que tuvo una cultura política, aparte de la experiencia, que, claro, no le sirvió para contener la inflación. Los demás son ex punteros. Debería haber una especie de universidad de políticos. La universidad de la vida la tienen, sólo que la aprovechan mal. Es la universidad de la calle, de la chicana, la de "yo te voy a cagar". Tienen que tener una base. He visto un solo presidente que sabía hablar otro idioma [por Fernando de la Rúa].

- ¿Cree que debería intentarse acá algo similar al Pacto de la Moncloa español?

- Sería un milagro. Es uno de los milagros que yo estoy esperando que se produzcan. Lo deseo fervientemente. Pero veo mucho rencor y sobre todo mucha basura. Cobos dijo que Kirchner es el mejor presidente de la democracia. Kirchner dijo que Menem lo era.

- ¿Hay esperanza?

- Claro que la hay. Tenemos un país que sigue siendo potencialmente fantástico. Hay que ponerlo en movimiento dejando rencores, estupideces y chicanas políticas de cuarta. Yo tengo confianza. No veo cómo, pero hay algo que flota en el aire que a mí me da esperanzas. Aún en las peores épocas. En la dictadura yo pensaba "esta gente no se va más. No vamos a poder respirar nunca con libertad". Y se fueron. Terminan las cosas. Hasta lo peor, lo más grande, termina. Yo tengo esperanza de que esta inmadurez va a terminar y tal vez una nueva generación de políticos que ya no tengan los rencores acumulados de tantos años atrás, puedan hacer algo. Pero, si nacieron como punteros y se vendieron al primer postor, no sirven para nada.

La Nación

Gobierno de Kirchner: La Presidenta pide que no se compre moneda extanjera mientras su marido compra 2 millones dólares

Polémica inversión / Los vínculos entre negocios privados y estatales
En el hotel de Kirchner todo lleva a Lázaro Báez
La empresa que lo administra está vinculada al contratista del Estado y allegado al matrimonio presidencial

Domingo 7 de febrero de 2010

Mariela Arias
Corresponsal en Santa Cruz


EL CALAFATE.- "Lindo mi pago en verano", anuncia un letrero como las pizarras de casas de cambio en el imponente hall del Alto Calafate, el hotel que adquirió Néstor Kirchner y para lo cual dice haber tenido que comprar casi 2 millones de dólares en octubre de 2008, cuando la crisis internacional se precipitaba y el alza de la cotización de la moneda norteamericana alarmaba al gobierno de su esposa.

Sin embargo, hoy, a menos de dos años de la polémica adquisición, está a cargo de empresas vinculadas con el ultrakirchnerista Lázaro Báez, un gran beneficiario de la obra pública, como lo es también Juan Carlos Relats, quien administra el otro emprendimiento hotelero de la pareja presidencial, la posada Los Sauces.

Así lo pudo advertir LA NACION durante una recorrida por el emprendimiento, donde una habitación doble cuesta US$ 247. De Hotesur, la sociedad que adquirió Kirchner y que es dueña de Alto Calafate, no hay ni rastros. Todo aquí es Valle Mitre SRL, donde figuran como dueños el escribano kirchnerista Leandro Albornoz y su esposa. Tal vez, a la pareja de turistas porteños que se saca fotos en el spa en este atarceder explosivo de febrero no les importe: están en el hotel del momento.


Nadie conoce aquí a Albornoz, un joven escribano de Río Gallegos, dueño de una carrera meteórica junto a Báez. En su estudio de Don Bosco 336 se cierran los negocios vinculados con Báez y con Kirchner. Incluso, se apilan copias de los programas periodísticos donde se escucha, lee y analiza lo que se dice del jefe.

El Calafate repunta con optimismo un 2009 malo. Se vive aquí el fervor del trabajo a destajo y sin horarios, típico de los destinos turísticos.

Nadie se pregunta demasiado si los hoteles son de Báez o de Kirchner. Pero la indiferencia aparente de los vecinos presidenciales desaparece cuando sienten que los medios se encarnizan con El Calafate. "Esto es por una pelea política. Estamos molestos porque están afectando al destino", insiste el intendente Javier Belloni (FVS) en el diario Prensa Libre , que también es de Báez.

Belloni garantizó que Cristina ganaría aquí cuando en toda Santa Cruz perdió el FVS, aunque el porcentaje de emisión de votos fue bajísimo.

Quiénes son los dueños de las grandes inversiones no es una pregunta que desvele aquí. La realidad indica que conviven una clase media empresaria con largas trayectorias y recién llegados, inversores internacionales, paisanos, lugareños y varios centenares de obreros que llegaron de Bolivia en el boom de la construcción. Se quedaron: ellos también hallaron su lugar en el mundo.

Tampoco es tema de interés para los pilotos y azafatas de Aerolíneas Argentinas, que llegan cada tarde al Alto Calafate, el único al que no se le suspendieron las contrataciones. Hay 13 hoteles de 4 estrellas, varios de ellos mejoran los US$ 247 por noche.

Los buenos vientos que corren alejaron el fantasma de octubre del 2008, cuando la crisis internacional trajo la peor temporada del lustro. En ese mes, Kirchner compró un hotel vacío a José Amil, que llegó a trabar amistad aquí con empresarios locales, y se reencontró con Juan Carlos Relats, del Panamericano, que alquila el hotel Los Sauces, de la Presidenta, y otro gran beneficiario de la obra pública.

La familia Amil conocía el rubro, a diferencia de otros inversores que llegaron atraídos por el boom de 2004. El Hotel Colón y Crillón lo garantizaba, por eso sorprendió a varios cuando Amil se despidió para no volver. En ese tiempo la Hostería Las Dunas fue adquirida por gente vinculada a Báez, la actual costanera en obra a cargo de Austral Construcciones (de Báez) llega hasta esta hostería de naranja estruendoso, a 2,5 km del centro.

Valle Mitre SRL es uno de los 67 socios de la Cámara de Comercio local que lucha por mantener la actividad despegada de la impronta K. La empresa registrada por Albornoz responde por las unidades de negocios Las Dunas, Alto Calafate, el exquisito restaurante de campo La Usina y una línea de transporte turística.

Este próspero emprendimiento se inició en 2004 como una sociedad entre Albornoz y Máximo Maratta, empresario local íntimo de Kirchner. En 2006 Maratta dejó la sociedad y Albornoz sumó a su mujer. Hoy esa empresa es una Sociedad Anónima con 5000 acciones y un capital social de 50.000 pesos, que opera propiedades y negocios valuados en millones.

Ese año coincide con el desembarco de Báez en "el lugar en el mundo" de los Kirchner. La compra de la estancia El Rincón, a 50 km de aquí, generó bastante ruido y una seguidilla de compra de estancias entre las que se incluye Río Bote y Cruz Aike, a 60 km de esta ciudad. Como casi todo lo adquirido por Báez, el lugar fue reformado, lo suficiente para que los Kirchner compartan asados lejos de los curiosos.

Los nombres se repiten: Adrián Berni, del directorio de Hotesur, es gerente de La Usina; en Hotesur, también está la hija de Alicia Kirchner, Romina Mercado, y el esposo de la fiscal Natalia Mercado, que no investigó las denuncias por tráfico de influencia en la compra de tierras fiscales que la incluye a ella y a parientes. También está en esa sociedad el abogado Roberto Saldivia, apoderado de Báez y firma segura junto a la de Albornoz en los negocios de Báez. Nombres conocidos y previsibles, aunque Hotesur, la empresa que declaró Kirchner comprar, con los 2 millones de dólares, no tiene hoy una actividad turística visible.

La Nación



Ocaso con carpetas y descontrol
Joaquín Morales Solá
LA NACION

Domingo 7 de febrero de 2010


Política o dinero. Esa es la opción que tiene frente a sí cualquier persona con vocación de poder. La decisión de los Kirchner de acumular ambas cosas al mismo tiempo los separó dramáticamente de la sociedad, aceleró la fuga que ya existía de peronistas desamparados y dejó sin argumentos a sus adeptos en el confuso progresismo kirchnerista. ¿Cómo justificar una operación de 2 millones de dólares en medio de una crisis económica y cuando la sociedad se desbarrancaba otra vez hacia la penuria, el desempleo y la inflación? La desesperación de los que gobiernan, cuyos primeros síntomas empezaron tras las elecciones perdidas de junio último, alcanzó en los últimos días cimas inexploradas hasta ahora.  El gobierno está descontrolado , resumió un diputado que pasó por Olivos. El descontrol está a veces en las inconsultas decisiones de la administración, que está provocando ya una preocupada reacción de los opositores para frenar la arbitrariedad.

Pero también promovió el arribo de una era de carpetazos , que muchas veces refiere sólo a carpetas vacías que algunos funcionarios lanzan contra nuevos y viejos enemigos. Esa política no trata de explicar la inocencia de los que gobiernan (misión ciertamente imposible a estas alturas), sino de establecer ante la cansada opinión pública que el desprejuicio y los negocios impuros son un hábito de todos.

Les guste o no a los kirchneristas, ambas prácticas habían comenzado en la década del 90. También entonces se mezclaba la acumulación de dinero personal con la del poder en el Estado. También en aquella época se eligió una estrategia que no aludía a la defensa propia, sino que denunciaba una epidemia de inmoralidad entre políticos que equiparaba a todos por igual. El menemismo ha sido, así las cosas, un perfecto maestro de kirchneristas.

Debemos suponer que Néstor Kirchner no tuvo información privilegiada del Banco Central sobre los movimientos diarios del dólar. Todos, incluido Kirchner, tienen derecho a la inocencia hasta que no se demuestre lo contrario. Pero hay dos cosas sobre las que sí tenía información en octubre de 2008, cuando decidió comprar dos millones de dólares.

Una de ellas era la intensa presión que el Gobierno ejercía entonces sobre el Banco Central para que el peso acompañara la devaluación del real brasileño. La devaluación del real había provocado una indisimulada angustia en el propio Kirchner. La otra era la decisión de estatizar las AFJP (que se conoció poco después), con las previsibles consecuencias de volatilidad en el mercado cambiario. Ambas cosas pertenecen cronológicamente al momento en que Kirchner se hizo de esos dólares.

Bueno, hay que buscar otro candidato . Con esa frase se desplomó sobre un sillón uno de los principales referentes legislativos del kirchnerismo, un hombre que militó en la izquierda peronista en su juventud. Según él, será imposible ahora hacer campaña entre progresistas por un líder que eligió el oro en lugar del bronce. Para peor, el infaltable Luis D´Elía mentó al "abuelo usurero" de Kirchner, como atenuante, y la diputada Diana Conti explicó que es necesario tener fortuna para enfrentar al imperialismo y al capitalismo. Sobran los enemigos con semejantes amigos.

Kirchner suele usar carpetas ajenas y falsas cuando lo atrapa la adversidad. El vocero es siempre el mismo: Aníbal Fernández. Después de la votación perdidosa en el Senado por la resolución sobre las retenciones a la soja, el ex presidente les ordenó a varios funcionarios que salieran a denunciar que Julio Cobos había cobrado varios millones de dólares de una multinacional cerealera. Muchos se negaron porque sabían que esa información no era cierta.

Cobos puede ser criticado por sus decisiones políticas, pero su honestidad personal está fuera de toda duda. Tengo las pruebas , le aseguró Kirchner a Alberto Fernández, entonces jefe de Gabinete. Entonces, hacé vos la denuncia , le respondió su hoy ex amigo. El otro Fernández, Aníbal, fue el único que aceptó insinuar en público, sin mayores detalles, esa acusación contra Cobos, que se perdió en el huracán político de aquellos días.

Esta vez le tocó el turno a Alberto Fernández. Aníbal Fernández vinculó la intención de compra de tierras en El Calafate (nunca concretada) del esposo de una ex colaboradora de Alberto Fernández con una operación personal del ex jefe de Gabinete. Es curioso, pero la ex funcionaria involucrada, Marcela Losardo, fue viceministra del propio Aníbal cuando éste fue titular del Ministerio de Justicia.

Entre Alberto y Aníbal hay (o había) una vieja relación personal, que incluyó cierto apoyo del ex jefe de Gabinete al actual cuando éste fue designado. Aníbal tiene cabeza política , solía decir Alberto. Aníbal montó ahora una deducción respaldada en una inferencia por orden, otra vez, del propio Kirchner. El descontrol es incalculable cuando la política empieza a perder hasta las más esenciales referencias humanas.

Ahora bien, ¿qué habrían dicho del periodismo si las crónicas hubieran vinculado a Kirchner con las compras de tierras en El Calafate por parte de todos los kirchneristas que lo hicieron, incluidos personajes muy allegados personalmente al ex presidente, como Rudy Ulloa? Las cosas siempre terminaron mal cuando empezaron los carpetazos en la política , reflexionaba un viejo zorro del peronismo.

El descontrol no sólo está en las carpetas. Néstor Kirchner les aseguró en los últimos días a ex gobernadores y actuales legisladores peronistas que él no perdió en la provincia de Buenos Aires en junio. Frené el recuento de votos para no crear la imagen de un fraude , les aseguró muy suelto de cuerpo.

Eso no es cierto. Ningún fraude perjudicó a Kirchner. La explicación de sus exóticas aseveraciones está en la desesperación por mostrarse como un líder que no fue derrotado, porque la derrota es un pecado imperdonable para los peronistas, y en la necesidad de devaluar a Francisco de Narváez, a quien le teme en estos días más que a cualquier otro dirigente político.

Antes había dado otra explicación. En septiembre último, le dijo a Martín Redrado que había perdido el segundo cordón bonaerense por tres razones: la inseguridad, la situación económica y la "ineptitud de Scioli". Anunció entonces que estaba dispuesto a volcar enormes recursos estatales en el segundo cordón para reconquistarlo. Ahí está el origen de la apropiación indebida de las reservas nacionales para desarrollar sólo un proyecto político personal.

La intuición de que ésa era la verdadera intención detrás de la crisis de enero promovió una reciente reunión de radicales y macristas para frenar la aprobación parlamentaria del Fondo del Bicentenario. Les temen a la herencia que recibirán y a la inflación desbocada en igual medida. Lo primero que se han propuesto hacer es cambiar la ley que reglamenta los decretos de necesidad y urgencia, y que coloca a éstos por encima de las leyes. Tal como está la legislación, esos decretos son supraleyes , subrayó el presidente del radicalismo, Ernesto Sanz. En rigor, se convierten en leyes con la aprobación de una sola de las dos cámaras del Congreso.

El tema de las reservas está en la Justicia, que hasta ahora le ha dado la razón a Redrado en el manejo de ellas. El Gobierno quiere el protagonismo inmediato de la Corte Suprema de Justicia, pero nadie sabe en qué se justifica la urgencia. No hay vencimientos inminentes de la deuda. Y la Corte no puede rever medidas cautelares sin el riesgo de convertirse en un permanente tribunal de primera instancia.

El problema es que la Justicia también está en la sospecha conspirativa del Gobierno. La Justicia está buscando un golpe , le zampó Cristina Kirchner al propio presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, en el último encuentro institucional que tuvieron. Lorenzetti transmitió esa conversación al máximo tribunal. El presidente de la Corte trató de explicarle a Cristina que las instancias de la Justicia son independientes entre sí, pero recibió otro sermón: No, no. La Justicia quiere repetir aquí el golpe de Honduras , asestó la Presidenta.

El descontrol está en las palabras también. ¿Dónde está la similitud entre Honduras y la Argentina? ¿O, acaso, el Gobierno se dispone a imitar el conflicto hondureño? ¿Se trata, en cambio, sólo del desafuero de las palabras, el mismo que llevó a la Presidenta a denunciar censura donde no la hubo? El irremediable ocaso suele provocar melancolía o furia, pero ni lo uno ni lo otro pudo evitarlo nunca.

La Nación

Kirchner prepara la guerra de los dólares
Martín Rodríguez Yebra

Viernes 5 de febrero de 2010


Néstor Kirchner camina desesperado por los pasillos de Olivos, incendia los teléfonos, da órdenes, jura venganzas? Tiene una obsesión: borrar del calendario el agitado enero de derrotas políticas y revelaciones incómodas sobre sus hábitos financieros.

El Gobierno entero, sus operadores y legisladores incondicionales se despliegan para revivir como sea el Fondo del Bicentenario. El día D es el 3 de marzo, cuando -según se coordinó en Olivos- las dos cámaras del Congreso discutirán el DNU que dispuso el giro al Tesoro de las reservas de libre disponibilidad del Banco Central. El respaldo de una sola cámara convalidaría el decreto. La oposición tiembla. "La foto del tablero de Diputados o del Senado con una mayoría oficialista nos haría retroceder un año en el tiempo", se confiesa un encumbrado líder opositor.

Un año atrás, el Gobierno dominaba el Congreso, Kirchner no había perdido las elecciones y la oposición no había ganado la pelea por el reparto de poder de la Cámara baja.

La guerra por los dólares ya es simbólica. Podría resucitar al Kirchner fuerte. O confirmar su paulatino ocaso, que envalentona a políticos y a jueces acostumbrados a la cautela. "Néstor la plata la va a conseguir. Lo que está en juego es la sensación de poder", dice un peronista que sueña con 2011.

En la UCR y Pro también vaticinan que el Gobierno conseguirá financiarse. Con Marcó del Pont en el Banco Central se asegura el acceso a dinero para tapar el hueco fiscal. El Fondo sería un plus; combustible para una máquina política que funciona con poder concentrado y sumisión financiera. En el kirchnerismo esbozan la teoría de la lluvia de dólares para lanzar medidas espectaculares y reflotar el "modelo". Para que Kirchner vuelva con ímpetu a la jefatura del PJ y para partir a la oposición, como pasó en los debates por la ley de medios o por el fin de las AFJP.

El escenario de batalla principal es el Senado. Allí, el oficialismo tiene 35 votos. Le faltan dos para ganar. La oposición cree sumar 34.

El pampeano Carlos Verna se para en el medio, con su crucial bloque de dos. Lo buscan radicales y peronistas. A ambos les dijo que quiere presidir la Comisión de Presupuesto y que espera ayuda para La Pampa. Algunos opositores se ilusionan con él: el martes le escribió a Julio Cobos para pedirle que no convalidara la remoción de Martín Redrado en la comisión que analizó su gestión. Otro equilibrista es Horacio Lores, hombre del gobernador neuquino. Fue crítico del manotazo a las reservas, pero ha sido aliado habitual del Gobierno.

Los gobernadores que han llamado a la Casa Rosada estos días hablan de una ruta y les responden con el Fondo del Bicentenario. ¿Quieren auxilio? Hay dólares en el Central. El DNU que frenó la Justicia autorizaba al Gobierno a usar más del doble que los 6500 millones que decía necesitar para garantizar pagos de deuda.

Hay provincias muy frágiles. La radical Catamarca, por caso, viene pagando sueldos con regalías mineras. ¿Qué harán los legisladores del gobernador, si la oferta es ayuda a cambio de votos? Kirchner tiene un doctorado en leer debilidades ajenas, aun cuando en el camino deja las propias tan a la vista.

La Nacion

La contradicción permanente
Es irritante que la Presidenta haya instado a la ciudadanía a valorar nuestra moneda mientras su marido compraba dólares

Miércoles 3 de febrero de 2010


El 27 de agosto de 2009, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmaba en un discurso pronunciado en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires: "A mí sinceramente me gustaría ver a más hombres y mujeres caminando por los pasillos de la Bolsa e invirtiendo en acciones y no en las casas de cambio, creyendo que el refugio en la moneda extranjera es la mejor manera de invertir en un país".

Con el afán de imprimir aún más vigor a sus convicciones, la Presidenta instó a los presentes a "cambiar esta percepción del ciudadano argentino, que cree que es más confiable un papel, una moneda extranjera, que una acción o un bono de los hombres y mujeres que invierten y producen en el país, ésta es una cultura que debemos cambiar".

Curiosamente, su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, compró dos millones de dólares en un momento de altísima volatilidad en el mercado de cambios y en el comienzo del alza en la divisa y de la crisis financiera internacional en el mismo año en que se produjo el enfrentamiento con el campo. Contradijo de ese modo a su esposa.

El problema no es que Kirchner haya comprado dólares, si es que no lo hizo disponiendo de información privilegiada, sino que hay una clara contradicción entre el discurso de la Presidenta y el comportamiento de su marido, que, por otro lado, es un secreto a voces que controla los hilos de la economía.

Esto sólo hace presumir que es muy difícil que Kirchner haya comprado dólares sin disponer de información que no tenía el resto de la sociedad. Las dudas crecen respecto de la información en el momento de la compra. Cabe recordar que, en plena crisis con el campo en 2008, el Banco Central dejó bajar el tipo de cambio desde 3,17 pesos hasta casi 3,02 durante junio y julio. Comenzó a recuperarse a partir de septiembre y octubre; en diciembre trepó a 3,45 pesos.

De todas maneras, más allá de que Kirchner tuviera información especial o no, no es lógico que su esposa le dijera a la gente que no comprara dólares mientras su marido compraba nada menos que dos millones de esa moneda en plena fuga de capitales. No fue Kirchner a una casa de cambio a comprar unos dólares para viajar. Fue una compra importante en un momento de alta volatilidad en el mercado de cambios.

Ante el Council of Americas, la Presidenta se había jactado de la solidez de la economía argentina frente a la crisis internacional y sostenía que la que necesitaba un plan B era la economía norteamericana y no la argentina. Esta afirmación fue formulada en septiembre de 2008, poco antes de que Néstor Kirchner comprara los dólares.

Cuatro días después de que trascendiera la noticia, el ex presidente explicó sólo ayer, por medio de un correo electrónico distribuido en los medios de comunicación, que, en realidad, debía cancelar una deuda en esa moneda por la compra del paquete accionario de Hotesur SA, propietaria del Hotel Alto Calafate, en la principal villa turística de Santa Cruz. Quiso aclarar en forma tardía y cuando menos desprolija que no existió posibilidad de beneficio cambiario por tratarse de una obligación en dólares previamente contraída. Es tan inconsistente la explicación como el argumento en sí.

El patrimonio de los Kirchner se ha incrementado un 158 por ciento, lo cual no deja de estar reñido con la ética por los cargos que ocupan desde 2003. De la declaración jurada surgen depósitos bancarios por 32,2 millones de pesos. El 62,8 por ciento estaba en dólares. Si tenían esas divisas, ¿por qué Kirchner compró dos millones más?

Se trata, según diputados del arco opositor, de "un acto de grave inmoralidad". Incluso, de ser cierto el descargo de Kirchner, no deja de ser sorprendente que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro de Economía, Amado Boudou, no lo expusieran antes en lugar de pretender justificar el proceder del ex presidente por haber operado "en los mercados formales".

Cabe recordar, asimismo, que en el último trimestre de 2008 la fuga de capitales se aceleraba respecto del trimestre anterior hasta alcanzar la cifra de 6640 millones de dólares, 5800 millones más que los que se habían fugado el trimestre anterior.

También es importante recordar que esa fuga de capitales se mantuvo en niveles altos durante el primer semestre de 2009, hasta el punto de que la AFIP y el Banco Central fijaron nuevas normas para la compra de dólares con el argumento de controlar la evasión. El objetivo indirecto era frenar la compra masiva de dólares, como hizo Kirchner.

Y también es importante recordar que el secretario Guillermo Moreno, utilizando mecanismos que rozaban el abuso de poder, presionaba a bancos y casas de cambio para que no vendieran dólares y a empresas para que no compraran, al tiempo que el Banco Central enviaba inspectores a las mesas de dinero de los bancos y casas de cambio como una forma de intimidar a quienes deseaban huir del peso.

Dos problemas se presentan con la compra de dólares por parte de Néstor Kirchner. En primer lugar, es muy difícil que no supiera la futura evolución del tipo de cambio, particularmente en el momento de la economía en que hizo la compra. En segundo lugar, el discurso de la Presidenta sobre las virtudes de las acciones en lugar de los dólares, mientras su marido hacía lo contrario, supera los límites del populismo más desaforado para rozar el límite a partir del cual comienza a faltársele el respeto a la ciudadanía. Es una estafa a la confianza pública.

Mientras el matrimonio pone a buen resguardo su patrimonio en un país con una constante caída del poder adquisitivo, se le pide a la población que mantenga sus ahorros en una moneda que, con sus políticas, el mismo gobierno deprecia día a día. Es más riesgoso aún que se continúe depreciando la palabra presidencial.

La Nación


Felisa y su bolsa, Néstor y sus dólares
Jorge Oviedo
LA NACION

Miércoles 3 de febrero de 2010


Sólo las personas poco habituadas al manejo de sumas importantes de dinero y sin experiencia política podrían generar los escándalos que ocurren en el actual Gobierno.

Sin embargo, Néstor Kirchner es un hombre acaudalado, con gran habilidad para hacer muy buenos negocios, según muestra la evolución de su patrimonio y tiene, hasta ahora, una exitosísima carrera política. ¿Es entendible entonces que una ministra de Economía deba renunciar porque le encuentran una pequeña fortuna, incompatible con su patrimonio declarado, escondida en un botiquín del baño de su despacho?

¿Es lógico que un secretario de Estado se pasee en un lujoso avión jet ejecutivo que parece de su propiedad? ¿Puede el ex presidente comprar a título personal dos millones de dólares en medio de una fenomenal fuga de capitales y tomarse dos días para explicar por qué lo hizo?

La explicación oficial es, también, poco sofisticada. Si Néstor Kirchner tenía que pagar una operación inmobiliaria, ¿no podía hacer una transfernecia en pesos a una cuenta en dólares de los vendedores? ¿El ex presidente debió ir a comprar los dólares y luego los llevó en una valija a donde se hizo la escritura? Es cuando menos poco creíble.

Además, si con el argumento de que los dólares eran para comprar un hotel quiere decir que no se beneficiaría con una devaluación, es un error. El precio del hotel estaba dolarizado.

Los Kirchner tampoco creen que deban dar más y mejores explicaciones respecto de la evolución de su patrimonio. Parecen mal asesorados. El jefe de Gabinete ha dicho que lo malo hubiera sido que Néstor Kirchner o cualquier otro ciudadano hubieran tenido dos millones de dólares en un paraíso fiscal. ¿Por qué? ¿Quienes tienen dinero declarado en un paraíso fiscal hacen mal? Las leyes no dicen eso.

Néstor Kirchner, como en muchas otras ocasiones en que aparecieron temas graves, primero guardó silencio. Es un error político.

Pero como abogado sabe que si los argumentos de defensa no son buenos, el resultado puede beneficiar a la acusación. Enviar un mensaje de correo electrónico a un locutor últimamente muy elogioso del Gobierno no está a la altura de la gravedad del tema.

Felisa Miceli se complicó cuando dio confusas explicaciones sobre el origen de los billetes que tenía escondidos en el baño de su despacho. Tal vez, Kirchner quiso evitar esos enredos y por ello ofreció una coartada de modo de no enfrentar preguntas y repreguntas en vivo.

Además, parece que a Kirchner le encanta seguir manejando personalmente sus negocios, algo que no es lo políticamente más correcto.

La Nación