Con críticas a la oposición, el canciller Timerman volvió a defender el acuerdo con Irán

Domingo 17 de febrero de 2013 | 10:56

Timerman: "Si el memorándum sale mal, la causa quedará como está"

Con críticas a la oposición, el canciller volvió a defender el acuerdo con Irán; "Yo creo en la investigación de Nisman. ¿La DAIA y la AMIA creen?", desafió

Con duros cuestionamientos a los senadores de la oposición que rechazan el polémico acuerdo con Irán para investigar la causa AMIA, el canciller Héctor Timerman volvió a defender el memorándum de entendimiento y advirtió que en caso de que la iniciativa del Gobierno fracase el caso "quedará como está".

En una entrevista con Tiempo Argentino, el funcionario advirtió: "Si sale todo mal, va a quedar todo como está. La causa está paralizada desde el año 2006".

Además, Timerman aclaró que "ni Siria ni Venezuela tuvieron nada que ver con el Memorándum con Irán" y reveló que semanas atrás se comunicó con él el fiscal Alberto Nissman, encargado de seguir el caso AMIA.

"Yo creo en la investigación de (Alberto) Nisman. ¿La DAIA y la AMIA creen? Yo creo. Y por eso creo que es importante que haya un juicio. La Comisión va recibir la información y va a hacer un informe a los gobiernos", apuntó, al tiempo que aclaró que el juez Canicoba Corral "es el que tiene que informar a Interpol si hubo algún tipo de modificación que haga que no sean necesarias las alertas rojas". "Mientras él no lo haga, no lo va a hacer nadie", añadió.

Respecto de la audiencia del miércoles en el Senado, afirmó que en la oposición "están improvisando". "No tienen un conocimiento cabal ni de la causa, ni del Memorándum", indicó.

"Entonces, que debatan el Memorándum, que me digan por qué no lo apoyan. Debatamos argumentos. Aunque sea que hagan una propuesta alternativa para que la causa pueda ser destrabada. Pero hasta ahora no hay ninguna", acotó.

Timerman reveló que "hace dos años que hay un interés de Irán" por tratar el caso y señaló que no se acordó antes porque "como nunca querían involucrar a la justicia argentina, no había posibilidad de diálogo". "Hubo conversaciones, hubo mensajes", reconoció.

El canciller descartó que los contactos hayan sido por "terceros países", sino "encuentros casuales, oficiosos, en alguna cumbre".

Consultado sobre si Irán puso algún requisito o exigencia irrenunciable, explicó: "No vale la pena mencionarlas porque la Argentina no las podía aceptar. No era nada que pudiéramos aceptar. Igual existía la voluntad de Irán de ir buscando algún camino".

"Sólo los países muy rupturistas exigen que la única solución sea la vía militar. La Argentina no va a elegir nunca esa vía ni va a apoyar a ningún país que lo intente: por eso nos sentamos en la mesa de negociación y obtuvimos un Memorándum que va a destrabar la causa AMIA", añadió.

Y, señaló que "si sale todo mal, va a quedar todo como está. La causa está paralizada desde el año 2006". "La Comisión de la Verdad fue una idea que surge de un pedido iraní que yo acepto porque considero que, dado el prestigio que va a tener la Comisión, sus miembros pueden ser los que den testimonio al mundo de lo que ocurra en las audiencias en Teherán. Es una ventaja que tiene la Argentina", consideró.

La Nacion


De Vido: "No existe ningún acuerdo para fabricar misiles con Venezuela y mucho menos con Irán"

Domingo 17 de febrero de 2013 | 16:41

De Vido: "No existe ningún acuerdo para fabricar misiles con Venezuela y mucho menos con Irán"

Tras la revelación de LA NACION, el ministro de Planificación dijo que el Gobierno no firmó un acuerdo con una firma venezolana para construir un cohete nacional

A través de un comunicado, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, aseguró hoy que "no existe un acuerdo para fabricar misiles con Venezuela y mucho menos con Irán".

LA NACION informó en su edición de hoy que el Gobierno reflotó la idea de construir el Cóndor II, aquel cohete dirigido que fue cancelado en julio de 1990. El control del proyecto quedó a cargo de Fabricaciones Militares (FM), manejada por el Ministerio de Planificación.

Según reveló este medio, Fabricaciones Militares firmó un convenio para el desarrollo misilístico con la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim), sancionada la semana pasada por el Departamento de Estado norteamericano a raíz de la sospecha de operaciones vinculadas con tecnología misilística con Teherán.

Representantes de la empresa venezolana visitaron en septiembre pasado Fabricaciones Militares y firmaron convenios sobre transferencia de tecnología para plantas de compuestos químicos usados en motores de empuje de misiles.

"Los acuerdos entre Fabricaciones Militares (FFMM) y la República Bolivariana de Venezuela están en el marco de la cooperación y complementación entre los dos países y se vinculan a la construcción de una planta de tratamiento y recuperación de proyectiles vencidos y otra de nitrato de amonio, que es un fertilizante e insumo de la industria minera", señaló el funcionario en el comunicado, que incluyó duras críticas a LA NACION. "La construcción de misiles no forma parte de esa agenda", añadió.

"Es completamente descabellado y perverso pensar que en realidad nuestro país firmó un acuerdo con Irán para avanzar en el esclarecimiento del brutal atentado a la AMIA porque habría oculto un proyecto de misiles a través de Venezuela", sostuvo el ministro.

Y agregó: "Somos un país soberano que no pide permiso para ejercer su derecho de desarrollar la tecnología que considere conveniente, siempre en el marco de las normas y regímenes internacionales, en los que la Argentina participa activamente, y de los acuerdos que firmamos, no lo que nos imponen".

Para De Vido, "fue vergonzosa la desactivación del Cóndor II por la presión de las principales potencias, porque se desecharon capacidades científicas y humanas acumuladas durante años, en lo que constituyó un capítulo más de la entrega de la país durante el neoliberalismo".

El proyecto

Según informó LA NACION, hasta mediados de 2009, el proyecto oficial tenía que ver con la colocación de satélites en órbita. En ese momento estaba a cargo la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), cuyos técnicos buscaban resolver los problemas encontrados en el catalizador de hidrocina, el compuesto líquido que debía dar empuje a los motores del cohete Tronador.

Con la iniciativa civil paralizada por temas técnicos, el entonces interventor de Fabricaciones Militares empezó a visitar en 2009 las instalaciones en las que se desarrollaba el Tronador. El enviado personal de De Vido era Arturo Puricelli, hoy ministro de Defensa. El lugar recorrido varias veces fue Falda del Carmen, donde estaba toda la maquinaría en su lugar a la espera de la decisión política de regresar el Cóndor II.

A fines de 2009, De Vido y Puricelli obtuvieron la aprobación de Cristina Kirchner para avanzar con el proyecto.

Según expresó De Vido, la planta de Falda del Carmen fue "reconvertida hace muchos años y hoy se utiliza como estación de terrena de satélites, existe un instituto de formación y se fabrican partes del lanzador Tronador II". "Es un lanzador desarrollado íntegramente en nuestro país para poner satélites en órbita y estará en condiciones ser funcionar en 2015, mientras que a fin de año se hará una prueba de los sistemas de control", concluyó

La Nacion


Nuevo récord de consumo de energía por las altas temperaturas


Domingo 17 de febrero de 2013 | 16:42

Nuevo récord de consumo de energía por las altas temperaturas

Se superó el máximo de 408,3 gigavatios por hora que se había logrado el sábado 18 de febrero de 2012; anoche hubo un importante pico de consumo por el calor


El Ministerio de Planificación Federal reveló hoy que el Sistema Energético Nacional batió el sábado un nuevo récord de consumo de energía , en una jornada donde las temperaturas llegaron a los 34 grados en varias localidades.

El gobierno indicó que ayer se alcanzaron los "415,5 gigavatios por hora", con los que se superó el máximo de 408,3 que se había logrado el sábado 18 de febrero de 2012.

La ola de calor no le da respiro a los porteños.  Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro
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Asimismo, indicó que a las 21:05 de ayer hubo un record de potencia de energía durante un día sábado con 19.815 megavatios, lo que superó el pico del 2 de julio de 2011..








Medidas que minan a la economía: el modelo K complica a las empresas y reduce su valor

Medidas que minan a la economía: el modelo K complica a las empresas y reduce su valor

El cepo cambiario y las trabas a las importaciones y al giro de dividendos provocaron el cierre de compañías; el consumidor lo siente en el bolsillo y en las góndolas

Por Carlos Manzoni  | LA NACION



Como si estuvieran sumergidas en el planeta de Angry Birds, el videojuego para pantallas táctiles más exitoso de 2012, las empresas de la Argentina sufren en los últimos años el bombardeo de medidas económicas que las desgastan, desvalorizan y destruyen. Nada de esto es inocuo para los consumidores que, a contramano del discurso gubernamental, asisten a una concentración de la economía, al tiempo que padecen el consecuente aumento de precios, la dificultad para planificar su ahorro y la cada vez más visible escasez y menor variedad de productos.

La batería de "angry K", como podría llamarse al cepo cambiario, las trabas a las importaciones, la prohibición de girar dividendos al exterior y la asfixia fiscal, entre otras medidas, se hizo sentir en la estructura empresarial argentina. Como hacen los belicosos pajaritos del adictivo juego finlandés con las construcciones en las que impactan, estas decisiones tienen efecto destructivo: desde 2011 desaparecieron 44.750 firmas, según un análisis de la consultora Claves.

No sólo eso. El valor de las empresas que cotizan en Bolsa, un barómetro que revela el atractivo para el sector privado de invertir en el país, pasó -sobre un índice de base 100 en 2003- de 300 a inicios de 2011 a 150 hoy, según un estudio de Juan José Cruces, decano de la Escuela de Negocios de la UTDT.

En el mismo contexto externo, pero libres de los "Angry K", las empresas típicas del resto de la región subieron de valor 11%, según este trabajo, mientras que las locales bajaron 23 por ciento. "Evidentemente, el cepo cambiario, la confiscación de YPF, la intervención en las decisiones privadas de las empresas y la inflación, entre otras variables, despiertan mucho temor en el sector privado", opina Cruces.

Si bien todas las medidas demostraron ser nocivas para las empresas, se podría decir que el "Chuck" (pájaro amarillo que en el videojuego creado por Rovio causa mayor daño a las estructuras) de la economía local es el cepo cambiario. Para Aldo Abram, director de Libertad y Progreso, esto destruye a todos aquellos sectores productores de bienes que no tienen protección. "El futuro para aquellos que compitan con importados es bastante pobre", afirma este economista.

El cepo es un verdadero mazazo para las pymes exportadoras y para las economías regionales. Otra vez, como un espejo que adelanta, se puede mirar a Venezuela para ver lo que sucederá acá. Ese país pasó de tener 20% de exportaciones no petroleras en 2003 (cuando impuso su cepo cambiario) a 5% en la actualidad. En el medio, miles de pymes exportadoras quedaron en el camino. "Eso es lo que va a pasar en la Argentina", dice Abram.

Para Henry Lubel, economista de Claves, otro factor de estrés para las empresas este último año fue precisamente la pérdida de competitividad para aquellas que exportan y se enfrentan con competidores a nivel internacional, con los que no pueden competir por tener costos en dólares más elevados. "Esto se refleja en el tipo de cambio real, que, como consecuencia de la inflación, se ha revaluado sustancialmente", acota.

De un solo golpe, el cepo descalabró el andamio de la construcción, motor del modelo kirchnerista. Desde su implantación, el sector perdió 40.000 puestos de trabajo, según el Instituto de Estadísticas de la Construcción (Ieric), y la actividad cayó 3,2%, según el Indec.

Impacto en las góndolas

El perjuicio para el argentino de a pie es palpable en las góndolas: sucede que las "Angry K" han provocado una inflación de 25% anual; pero además, la combinación de obstáculos a la producción, desincentivo a la inversión y trabas a la importación ha hecho que ya se empiece a sentir la escasez de ciertos artículos o, en su caso, la poca variedad de un determinado producto. "¿Qué querés? Preguntale al Gobierno por qué no hay", le respondió el dueño de un comercio de Palermo a un cliente que se quejó porque no encontraba su marca de desodorante.

Sin haberse robado los huevos de los pajarillos, como hacen los bad pigs (los cerdos malos que en el juego son perseguidos a hondazos), los ciudadanos locales igual reciben una combinación de inflación y cepo cambiario, letal para una variable clave de la economía hogareña: el ahorro. La inflación impide ahorrar en pesos, mientras que el cepo corta la posibilidad de resguardar el poder adquisitivo en moneda estadounidense, algo que, para Milagros Gismondi, economista de Empiria Consultores, afecta las decisiones del consumidor. "El que quiere hacer una maestría o comprar un departamento más adelante, se ve obstaculizado, ya que no sabe cómo guardar ese dinero hasta el momento indicado sin que pierda su valor", ejemplifica la economista.

Según el índice de expectativas de ahorro, que elabora Dardo Ferrer, director de la Fundación Mercado, la expectativa de ahorro en familias pasó de 39% en 2011 a 31,2% en 2012.

Si bien son varias las causas que se combinan para provocar la desaparición de empresas, la AFIP aporta lo suyo, con una de las "Angry K" más acosadoras: la asfixia fiscal. Henry Lubel, economista de Claves, destaca que, cuando se abre el análisis de la disminución de firmas por actividad, se puede ver que son los sectores de mayor mano de obra intensiva los que más cayeron. "Esto se debe a que no pueden soportar los altos costos laborales de tener empleados en blanco, pero sobre todo a una enorme presión fiscal sobre sus ingresos, que, además, no fueron los mejores en el último año", explica Lubel.

La carga tributaria es un "Angry Bird" que engordó sin parar en la Argentina kirchnerista: en los últimos diez años pasó de representar 22% del producto bruto interno (PBI) a significar 37,5% de ese producto, según datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

Como señala Nadin Argañaraz, director del Iaraf, lo más asfixiante de este gobierno en el tema tributario es que no permite ajustar automáticamente por inflación el impuesto a las ganancias. "Además, en muchos casos subió las alícuotas, como sucedió con las retenciones a las exportaciones agrícolas", acota el economista.

Para Argañaraz, la "Angry K" de la presión fiscal es claramente un factor que corroe la competitividad de la economía local, porque en el fondo a todos los hace menos competitivos tener un Estado tan grande y soportar el peso de financiarlo. Según precisa, hay sectores en el país donde la carga tributaria nacional, provincial y municipal equivale al 50% del valor agregado que genera. "Esto lo puede bancar una empresa grande, pero no una pyme. Entonces, lo que ocurre es que esta pyme evade mientras puede y, cuando ya no puede más, cierra", concluye el director del Iaraf.

Pymes en problemas

En este sentido, el trabajo de Claves muestra que el comercio mayorista y minorista vio desaparecer 11.311 empresas entre 2011 y 2013 (-7,3%); mientras que en el mismo período "hoteles y restaurantes" perdió 3714 (-14,3%); "productos químicos", 107 (-4,33%); "alimentos y bebidas", 711 (-5,39%), y "productos metalmecánicos", 569 (-3,59).

"Es claro que la mayor parte de esta movilidad se corresponde con las empresas más pequeñas, dado que las grandes son pocas y tienen una estabilidad mucho mayor", explican desde Claves. Esto queda en evidencia al abrir el estudio por rango de empleo, donde se observa que de 2011 a 2013 la caída en la cantidad de empresas de hasta 65 empleados fue de casi 8 por ciento.

Pocas "Angry K" tuvieron un efecto tan directo como el que tuvo la prohibición de girar dividendos al exterior sobre la inversión extranjera directa (IED), vital, entre otras cosas, para ampliar capacidad productiva y lograr así aumentar la oferta de bienes (algo que calmaría la inflación). En plena afluencia de inversiones foráneas a América latina, la participación de la Argentina en la recepción de esos fondos es cada vez menor.

Según el trabajo "La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe", elaborado por la Cepal, mientras que en 2008 el país captó 10,5% de toda la IED de la región, en 2011 (último año con datos completos) solo recibió 5,9% de todo el caudal. En ese período, la IED para la región dio un salto y pasó de US$ 92.868 millones a US$ 121.500 millones.

En el juego Angry Birds, la puntería al arrojar los pajaritos con la gomera puede redituar el paso a un nivel superior, la acumulación de estrellas o la obtención de premios especiales. En la economía local, el impacto de las "Angry K" hace desaparecer empresas, baja el valor de las compañías y provoca que a los consumidores les sea cada vez más difícil y caro acceder a lo primordial para su vida: alimentos, indumentaria y vivienda. Con el mismo contexto externo, los vecinos regionales logran exactamente lo contrario... y pasan al siguiente nivel

El proyecto de un misil liga al país con Irán

Domingo 17 de febrero de 2013 | Publicado en edición impresa

Tras el pacto

El proyecto de un misil liga al país con Irán

El plan avanza con acuerdo de una firma venezolana sancionada por EE.UU.

Por Daniel Gallo  | LA NACION


a sombra de Irán se proyecta nuevamente sobre el desarrollo de un misil argentino. El Cóndor II, aquel cohete dirigido que fue cancelado en julio de 1990, revivió con fuerza en 2009. El control del proyecto quedó a cargo de Fabricaciones Militares (FM), que pese a su denominación es manejada por Julio De Vido y su Ministerio de Planificación.

A partir de esa decisión, FM interesó en el misil a la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim), sancionada la semana pasada por el Departamento de Estado norteamericano a raíz de la sospecha de operaciones vinculadas con tecnología misilística con Teherán.

Representantes de la empresa venezolana visitaron en septiembre pasado Fabricaciones Militares y firmaron convenios sobre transferencia de tecnología para plantas de compuestos químicos usados en motores de empuje de misiles. Las negociaciones forman parte de un acuerdo estratégico militar firmado entre la Argentina y Venezuela, cuyo socio principal en la materia es Irán.

En julio de 2011 fue la propia presidenta Cristina Kirchner quien terminó con el misterio del nuevo misil argentino.

Ella presentó públicamente durante la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas, para que no quedasen dudas de su uso militar, el lanzamiento del prototipo. Esa noche, el seleccionado de fútbol argentino jugaba uno de los partidos de la Copa América, así que pasó inadvertido el mensaje presidencial que rehabilitaba al Cóndor II, denominado ahora Gradicom.

Resultó una confirmación de las sospechas que tenía la embajada norteamericana en Buenos Aires. Desde 2007, esa delegación diplomática estaba interesada en potenciales derivaciones de un proyecto local de cohetes para poner satélites en órbita. De acuerdo con los cables secretos filtrados por WikiLeaks, los norteamericanos preguntaban a funcionarios argentinos sobre los verdaderos objetivos del plan espacial. En 2010, determinaron que De Vido quería hacer un arma balística, oculta bajo un supuesto uso civil.

El proyecto Cóndor II comenzó en 1985 mediante la firma del decreto secreto 604 y fue desactivado en julio de 1990, tras las presiones de Estados Unidos. Naciones árabes estaban detrás de la financiación del plan. Durante 15 años, la Argentina se mostró como un buen alumno internacional, incluso ocupó la presidencia en 2003 del Régimen Internacional de Control de Tecnología Misilística, que vigila la proliferación de cohetes con alcance superior a los 300 kilómetros. Esas armas están prohibidas, aunque los países poderosos tienen miles de vectores similares en sus arsenales.

Irán dominó hace años esa tecnología y posee misiles de muy largo alcance; Venezuela pretende integrarse en ese club militar al que la Argentina se suma paso a paso.

Hasta mediados de 2009, el proyecto oficial tenía que ver con la colocación de satélites en órbita. En ese momento estaba a cargo la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), cuyos técnicos buscaban resolver los problemas encontrados en el catalizador de hidrocina, el compuesto líquido que debía dar empuje a los motores del cohete Tronador, cuyo primer y secreto lanzamiento fue informado en exclusiva por LA NACION en 2007.

Con la iniciativa civil paralizada por temas técnicos, el entonces interventor de Fabricaciones Militares empezó a visitar en 2009 las instalaciones en las que se desarrollaba el Tronador. El enviado personal de De Vido era Arturo Puricelli, hoy ministro de Defensa. El lugar recorrido varias veces fue Falda del Carmen.

A mitad de camino entre la ciudad de Córdoba y Villa Carlos Paz, bajo tierra, se encuentra esa unidad que era secreta en los años 80 y que se pensó anulada en los 90. Toda la maquinaría estaba en su lugar a la espera de la decisión política de regresar el Cóndor II. A fines de 2009, De Vido y Puricelli obtuvieron la aprobación de Cristina Kirchner. Los cables norteamericanos hacen referencia a la queja del entonces canciller Jorge Taiana, que había defendido públicamente la orientación civil del proyecto de la Conae, orgánicamente dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Puricelli encontró en Falda del Carmen la capacidad esperada, incluso la mezcladora de perclorato de amonio, base del combustible del misil. En Planificación -cancillería paralela en la relación con Caracas- nació el plan de colocar a la Argentina como potencia misilística.

Con esa meta en vista, Puricelli sostiene su puesto en el Ministerio de Defensa, donde en los últimos meses no quedaron espacios para desarrollos faraónicos mientras buques se hunden en sus propios muelles, otros se rompen en navegación y los pocos aviones de combate que vuelan se caen.

Puricelli dejó su lugar en Fabricaciones Militares a un funcionario vinculado con La Cámpora, Santiago Rodríguez, quien firmó los acuerdos con la venezolana Cavim. El gobierno de Estados Unidos prohibió a sus compañías comerciar con Cavim por sus relaciones con el desarrollo misilístico de Irán.

Rodríguez se sumó al impulso por los misiles adoptado por De Vido y Puricelli. En el presupuesto de 2013 figura la construcción de una planta llenado de propulsión de sólidos compuestos para misiles; también la edificación de armado de vectores (la estructura del misil) en Villa María. Las piezas principales llegarán desde Falda del Carmen, ocupada por la Conae con su plan espacial que perdió fuerza frente a la iniciativa de Fabricaciones Militares.

En seminarios de ese organismo, De Vido dijo que debía contarse con esa planta de armado de misiles a nivel industrial dado que se necesitaría abastecer las necesidades argentinas y de la región. La idea en el laboratorio era del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (Citedef). El plan de De Vido, expuesto en los mensajes del presupuesto 2013, es independizar a Fabricaciones Militares y a Citedef para convertirlas en empresas con mayoría estatal y participación de otros inversores. Cavim está en primera fila. Pese a su relación con Irán.

El arma secreta

 Cristina Kirchner aprobó iniciar el plan misilístico

2009
El inicio del plan
Arturo Puricelli, como jefe de Fabricaciones Militares, empieza a visitar las instalaciones donde se había planificado el proyecto Cóndor II, en los 90

2011
Presentación de Cristina
La Presidenta anunció el lanzamiento del prototipo de cohete, durante la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas

2012
Acuerdos con Venezuela
Fabricaciones Militares firmó convenios para el desarrollo misilístico con una firma venezolana sancionada por EE.UU. por su supuesto lazo con Irán

El absurdo congelamiento de precios

Sábado 09 de febrero de 2013 | Publicado en edición impresa

Editorial I

El absurdo congelamiento de precios

El Gobierno debe tomar conciencia de su creciente desequilibrio fiscal y de la inflación en vez de seguir provocando daños que serán difíciles de reparar


El acuerdo entre el gobierno nacional y la Asociación de Supermercados Unidos y otras entidades del comercio de bienes de consumo y electrodomésticos no es más que un congelamiento de precios impuesto oficialmente, sin otra alternativa formal que el acatamiento por parte de las entidades privadas. Las expresiones de apoyo de algunos dirigentes de las cámaras adheridas sólo reflejan el temor que imponen las acciones y amenazas del secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Las opiniones recogidas en conversaciones privadas varían entre el escepticismo y la indignación. Sólo se prevé un nuevo fracaso, mientras la preocupación gira alrededor del daño que se ocasionará al comercio y a la producción, y cuál será el curso del fenómeno inflacionario durante y después de los sesenta días de duración de la medida.

Sin duda, la oportunidad de este nuevo congelamiento se relaciona con las dificultades observadas para encuadrar las paritarias en incrementos salariales aceptables para el Gobierno. Los datos preliminares de un índice de inflación más alto en enero movieron al Gobierno a producir esta medida en el intento de disponer de un argumento ante la dirigencia gremial. Es una actitud ingenua cuando, seguramente, ningún dirigente sindical u otra persona cree en la eficacia de los congelamientos de precios. Tampoco los legisladores que han ajustado sus dietas. La propia Presidenta había dicho unos días antes que los acuerdos de precios no sirven. Esto, además, ha sido aprendido por los argentinos a través de todas sus experiencias históricas, incluso las más recientes bajo la batuta del propio Guillermo Moreno. Desde el emperador Dioclesiano hasta nuestros días no se recuerda en el mundo ningún congelamiento de precios exitoso y exento de daños al comercio y la producción.

El corto plazo de sólo sesenta días estipulado para esta imposición probablemente tenga que ver con esa incredulidad y con el intento de que el dislate tenga menor calibre. Un congelamiento indefinido hubiera potenciado esa incredulidad. Sin embargo, de inmediato ha surgido la pregunta incisiva. ¿Qué pasará el día 61? Ya se han acumulado distorsiones importantes por el retraso cambiario y por las tarifas de la energía y el transporte, como para agregar otras sin poner en mayor evidencia la imagen de la olla a presión.

La escapada del dólar paralelo está reproduciendo los prolegómenos de situaciones de descontrol vividas en el pasado. Todas ellas incluyeron previas medidas infructuosas de congelamientos y fuertes distorsiones que no pudieron luego resolverse con gradualidad y con control gubernamental. La aparición de este nuevo congelamiento trae reminiscencias que debieron haber sido evitadas.

Pero hubo otra medida insólita que acompaña la operación sobre los precios. El propio secretario de Comercio comunicó a los grandes supermercados que deben suspender la publicidad sobre descuentos y ofertas en los medios de prensa y audiovisuales. La incomprensible explicación oficial ha sido que no será necesario publicitar precios si éstos están congelados. Claramente no es así.

Esta publicidad refleja una intensa competencia y su consecuencia es la reducción y no el aumento de precios. Cuando la Presidenta dijo que los acuerdos de precios con los gobiernos no sirven, agregó que deben ser los consumidores los que deben buscar y comparar. ¿Cómo lo harán si el propio Gobierno prohíbe la publicidad sobre precios? Se trata de un evidente absurdo que una vez más afecta un valor esencial del Estado de Derecho: el de la libertad de expresión. Es difícil comprender esta disposición si no se interpreta que su propósito ha sido atacar los ingresos de los principales diarios a los que el Gobierno tiene como enemigos declarados.

Cuanto antes se revise y revierta esta medida y se ataquen las causas y no las consecuencias de la inflación, menores serán los daños ocasionados.

El Gobierno debe tomar conciencia de su creciente desequilibrio fiscal y de la desbordante expansión monetaria que provoca su financiación por parte del Banco Central. Debe comprender que la insuficiencia de inversión productiva, junto con el impedimento de importaciones, produce finalmente aumentos de precios por falta de respuesta en la oferta de bienes. Debe entender que es la competencia y no la protección la que genera incentivos para mejorar la productividad y reducir costos y precios.

Si realmente la decisión de congelar precios ha respondido a la errónea interpretación de que la inflación se origina exclusivamente en la avaricia de comerciantes inescrupulosos, estaríamos entonces ante un grave caso de incompetencia e ignorancia.

La Nacion

La muerte del billete de 100

Sábado 09 de febrero de 2013 | Publicado en edición impresa

La muerte del billete de 100

Por Eduardo Fidanza  | Para LA NACION



a historia de las naciones con altas tasas de inflación puede contarse, metafóricamente, por medio de la sucesión de billetes de vidas mediocres y fugaces, que terminan en una suerte de museo de papeles muertos, carecientes de todo valor, olvidados. La biografía económica de los ciudadanos que soportan este drama es también la crónica de los sucesivos medios de pago que se volatilizaron en sus bolsillos , engrosándolos a medida que perdían capacidad de compra, hasta extraviarse en el fondo de un cajón junto a objetos en desuso. Recorrer las fotos de esos billetes -se encuentran con facilidad en Internet- genera un sentimiento de dolor, entre irónico y angustiante. Tal vez sea el resultado de una desilusión o una broma impiadosa que ya dejó de importarnos porque nos acostumbramos a ella. Una antigua defraudación naturalizada, un karma transmitido por generaciones.

En esta historia triste le llegó la hora al billete de 100 pesos. A medida que se multiplica y abulta nuestra billetera, se deshace en las manos, pierde valor hora a hora, requiere ser cambiado con mayor frecuencia para comprar cada vez menos cantidades de bienes y servicios.

El billete de 100, el de más alta denominación de su generación, sobrevivió más tiempo que otros en los últimos 30 años. Nacido con el espejismo de la convertibilidad, debutó equivaliendo a 100 dólares. Dos décadas después agoniza, con más del 80% de su valor perdido frente a la divisa norteamericana. Mientras el billete argentino se muere, las monedas extranjeras están prohibidas. Un desasosiego cotidiano, familiar, empieza a apoderarse de los argentinos más allá de sus atributos de identidad sociales y políticos. Es inseguridad y anomia, que se expresa en los negocios y en la calle. "¡Cambio!", "¡cambio!", gritan con disimulo los "arbolitos" en Florida invitando a transacciones clandestinas en las cuevas. Sus voces se superponen con las que ofrecen prostíbulos, donde se negocia amor envilecido, acaso un reverso emblemático del dinero inflacionario.

Sucede que la depreciación de la moneda es antes un problema social y político que económico. Un síntoma de intereses inconciliables, de la dificultad para cumplir contratos, mantener políticas de Estado, inversiones a largo plazo, ahorro público y privado, certidumbre en los proyectos familiares, confianza en el Gobierno. Los análisis sociológicos actuales enfatizan como nunca antes el vínculo del dinero con la fiabilidad. En un mundo incierto, la moneda debe ser garante del orden económico social y debe posibilitar el equilibrio entre crédito y deuda asegurando previsibilidad en las transacciones. Para eso tiene que conservar su valor, ser creíble. De lo contrario, se convierte en fuente de desorganización y prueba del fracaso del Estado para garantizar la cohesión social.

Esta lección de sociología elemental la asumen casi todos los gobiernos en la actualidad, con independencia de sus ideologías. El valor de la moneda se vincula con la legitimación política, sostienen los analistas sociales. Moneda y legitimidad son señales simbólicas, es decir, medios de intercambio universales más allá de los rasgos personales y grupales de quienes se valen de ellos. Pervertir la moneda, entonces, es una manera de mellar la credibilidad institucional. Más inflación, menos confianza en las autoridades. Una enfermedad que puede llevarse puestos a los gobiernos, como ya nos ocurrió.

Concluyo con dos paradojas argentinas. En primer lugar, la muerte del billete de 100 expresa, otra vez, la imposibilidad de resolver una ambivalencia que atravesó las últimas dos décadas, pero que tiene largos antecedentes en nuestra historia económica: el dilema entre crecimiento y estabilidad de precios. En los años 90 se sacrificaron producción y empleo para sostener el valor de la moneda mediante una equivalencia ficticia entre dólar y peso. En los 2000 se insufló crecimiento y consumo ilimitado hasta matar a la moneda. El resultado final difiere sólo en apariencia. La distribución del ingreso, ahora como antes, se torna adversa para los que menos tienen y ellos, seguramente, terminarán pagando la irresponsabilidad de sus gobernantes.

Por último, aunque no lo último: en una serie del billete que agoniza se entronizó la imagen de Eva Perón, el símbolo mayor de la Argentina populista. La Presidenta habla a diario enmarcada en esa orgullosa escenografía, acaso sin advertir una fatal incongruencia: el venerado ícono reposa sobre un papel degradado por la insensatez de su política económica.

© LA NACION