Cristina Kirchner abrió el discurso con un tuit del Financial Times y el periodista le replicó en Twitter

Domingo 01 de marzo de 2015 | 13:20

Cristina Kirchner abrió el discurso con un tuit del Financial Times y
el periodista le replicó en Twitter

La Presidenta citó a Joseph Cotterill, quien destacó la recuperación
del precio de los bonos locales hace dos días




Al comienzo de su discurso ante la Asamblea Legislativa, la presidenta
Cristina Kirchner comenzó por citar un tuit de hace dos días de Joseph
Cotterill, corresponsal del Financial Times, en el cual destacaba que
los bonos argentinos están cotizando arriba de su par:

Traducción. "Lo hicieron. Al final lo hicieron. Los bonos
restructurados de la Argentina con vencimiento en 2033 están cotizando
arriba del par".

Así, la Presidenta intentó explicar que el precio de los bonos
aumentaron por expectativas positivas luego de que el país ingresara
en default selectivo en julio pasado, tras que el país no abonara la
sentencia judicial en favor de los fondos buitres.

Rápido de reflejos y al escuchar la mención, Cotterill le respondió a
Cristina Kirchner a través de Twitter:

Traducción. "Gracias por la mención en su discurso, @CFKArgentina.
Pero me temo que la subida del precio de los bonos es el menor tiempo
que le queda en su oficina"

http://www.lanacion.com.ar/1772526-el-periodista-del-financial-times-le-respondio-a-cristina-kirchner-en-twitter

Refugio en el golpismo

Domingo 01 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

Refugio en el golpismo

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION



El golpismo de los otros es su último refugio y lo será hasta el día
antes de que entregue el poder. No es una cuestión real, sino
simbólica, que prepara los argumentos de un futuro incierto. A
Cristina Kirchner no le importan la candidatura de Daniel Scioli ni
las condiciones, ciertamente arduas, que aguardarán al próximo
presidente, sea quien fuere. En su polémica resolución del jueves
pasado, el juez Daniel Rafecas le hizo un enorme favor al Gobierno.

Pero también tornó más inverosímil aún la denuncia de que existe un
Partido Judicial. En vano. No es la causa de Rafecas la que preocupa a
la Presidenta, sino la investigación de otro juez, Claudio Bonadio,
sobre el lavado de dinero en empresas de la familia presidencial. El
fantasma de que la absolución por enriquecimiento ilícito se convierta
en cosa juzgada fraudulenta está creciendo, a su vez, en el imaginario
cristinista. Tal vez ni siquiera se equivoque.

La resolución de Rafecas podría ser revocada por la Cámara Federal. La
interpretación de la última y mortal denuncia de Nisman está abierta a
debate entre jueces y fiscales. Algunos la consideran sólida; otros
creen que la Justicia debe investigar para establecer si la teoría del
fiscal muerto es cierta. Ninguno o muy pocos, eso sí, suscriben la
resolución de Rafecas tal como fue escrita. El aspecto más
cuestionable de esa resolución no es el rechazo de la denuncia en sí
mismo, sino las razones, casi idénticas a las que planteó el Gobierno,
que era el acusado. Es decir, tomó por ciertos todos los argumentos
del oficialismo y descalificó todas las pruebas de Nisman. Es difícil
comprender una resolución respaldada más en la opinión del juez que en
el valor de las pruebas. Es probable que Rafecas le haya cerrado para
siempre las puertas de su despacho a esa causa.

Aun cuando la Cámara Federal revocara la decisión de Rafecas, sería
muy difícil, aunque no imposible, que la denuncia de Nisman volviera a
sus manos. Ese juez ya tiene opinión formada y se trata, además, de
una investigación que debería ponerse en marcha. ¿Para qué dejarla en
manos, entonces, de quien ya dijo que no hay nada que investigar? Si
la Cámara habilitara la investigación, la denuncia de Nisman llevará
mucho tiempo y terminará, en algún momento lejano, en la Corte Suprema
de Justicia. Serán los jueces supremos del país los que deberían
decidir si el acuerdo con Irán fue una decisión política no judiciable
o un delito. Esa causa es una carga política para Cristina, no una
preocupación judicial.

La denuncia de Nisman tomó un giro inesperado, es cierto, justo cuando
los peritos de la familia están a punto de dictaminar que el fiscal no
se suicidó, sino que fue asesinado. A pesar de todo, la causa más
preocupante es, en cambio, la del juez Bonadio por el lavado de dinero
que pertenece a la fortuna de los Kirchner. Se trata de la propiedad
de la Presidenta y de sus hijos, y en el entramado se mezclan
empresarios tan cercanos a ella como Lázaro Báez y Cristóbal López.
Bonadio está en la etapa de recolección de pruebas; cuando termine,
comenzará a tomar decisiones que podrían ser muy importantes. Más vale
no anticipar lo que ni el propio juez sabe con certeza. ¿Qué certezas
definitivas podría tener si todavía no recibió todas las pruebas?

El problema de la Presidenta es que no aprovechó las ventajas que el
Código Penal les da a los herederos de una persona muerta. Las cosas
serían muy distintas si, después de muerto Néstor Kirchner, ella
hubiera puesto toda la fortuna en un fideicomiso administrado por una
empresa ajena. Quizás ?habrían aparecido irregularidades y sospechas,
pero su presunto autor ya hubiera estado muerto. Los delitos penales
no se heredan. Dejó las cosas, al revés, en manos de contadores de
Santa Cruz y del propio Báez. Así le va.

La Corte Suprema avanzó en los últimos diez años en sentar el
precedente de que es posible establecer la cosa juzgada fraudulenta.
La Presidenta es beneficiaria de una vieja sentencia del juez Norberto
Oyarbide, que sobreseyó al entonces matrimonio presidencial en una
causa por enriquecimiento ilícito. Es, en principio, cosa juzgada y,
por lo tanto, la Justicia no puede investigar a la Presidenta por
aquel delito. Pero ¿qué sucedería si a esa cosa juzgada se la
considerara fraudulenta porque, por ejemplo, el juez no buscó la
verdad? La Presidenta volvería a ser juzgada por enriquecimiento
ilícito con todas las pruebas y sospechas agregadas en los últimos
años.

Cristina sabe que está en riesgo. Menea el golpe de Estado, imposible
para un gobierno al que le quedan meses de poder, porque en el fondo
considera que las próximas elecciones serán un golpe político para
ella, su familia y su facción. Las elecciones son el golpismo en
ciernes que denuncia una y otra vez, aunque la realidad la desmienta.
No tiene heredero confiable y ningún Kirchner puede suceder ahora a
otro Kirchner. ¿Cómo no suponer que los comicios son un golpe de
Estado cuando ella infiere que su persona es la democracia? ¿O no
hubo, acaso, carteles en la vía pública en los últimos días que
proclamaban que "la democracia no se imputa"? La imputada era Cristina
Kirchner, no la democracia.

Un gobernador cercano a la Presidenta confesó que no le encontraba
explicación a la estrategia de Cristina de enfrentarse con todos al
mismo tiempo poco antes de irse. Ese gobernador no tiene ?reelección
en su provincia. "Yo trato ahora de llevarme bien con amigos y
enemigos. Quiero después caminar tranquilo por mi provincia", explica.
Es lo que haría cualquier político.

Cristina no lo hace. Tampoco hará nada para resolver la deuda en
default parcial, ni el atraso del tipo de cambio, ni el insoportable
déficit fiscal. El próximo gobierno heredará un Banco Central con casi
nada de reservas en dólares, si se despoja a esas reservas de los
créditos, las deudas por pagar y el dinero que no es suyo. Aquel
gobernador las llama "reservas alquiladas". El Gobierno se las
arregló, en fin, para que parecieran como si fueran reservas propias,
aunque no lo son.

Por eso también, a la Presidenta le interesa más tensar la relación
con Washington y con Europa. Una líder progresista que se precie de
tal necesita mostrarse lejos de los imperialismos supuestos y cerca de
los símbolos de la izquierda mundial, como Rusia y China, aunque sean
países gobernados por dos autoritarismos de derecha. Es un concepto
viejo que está haciendo estragos en la Argentina. ¿Cuánta reacción
opositora habría tenido un gobierno argentino que hubiera firmado con
los Estados Unidos un acuerdo como el que Cristina firmó con China,
casi precolonial? Los chinos no sólo podrán hacerse de obras públicas
locales sin pasar por licitaciones, sino también traer sus propios
trabajadores desde China, a los que les aplicarán las implacables
leyes laborales de China. A pan y agua.

Pero un país gobernado por un Partido Comunista, como es China, le
sienta bien a la Presidenta. Algo parecido le sucede con Rusia, la
patria de Lenin (y también, cabe recordar, la del criminal Stalin),
aunque el déspota de ahora se llame Putin y gobierne uno de los
regímenes más corruptos del planeta. Con todo, esos símbolos le sirven
para entusiasmar a algunos adolescentes que ignoran todo, salvo el
discurso cristinista, y a los nostálgicos de un mundo que desapareció
hace 25 años. Está preparando el discurso para cuando haya vuelto a
casa, el de una líder progresista perseguida por la Justicia por
progresista y no por otra cosa.

A pesar de Rafecas, Cristina necesita la bandera del golpismo judicial
y la levantará con argumentos o con pretextos, pero no la dejará. ¿De
qué le serviría Scioli, si Scioli no estará en condiciones de salvarla
de los jueces? ¿No sería mejor, en cambio, abroquelarse como
estandarte de una izquierda alegórica para exhibirse luego como
víctima de sus ideas y no de sus hechos?

Padecerá necesariamente la soledad de los rupturistas. Fracturó la
sociedad, la dividió con trazos de fanatismo y de odio, sólo para
defender una fortuna que ella no puede explicar. El destino se encoge,
al fin y al cabo, en el pobre empeño de salvarse de algunos jueces, ni
siquiera de todos

Domingo 01 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

Refugio en el golpismo

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION



El golpismo de los otros es su último refugio y lo será hasta el día
antes de que entregue el poder. No es una cuestión real, sino
simbólica, que prepara los argumentos de un futuro incierto. A
Cristina Kirchner no le importan la candidatura de Daniel Scioli ni
las condiciones, ciertamente arduas, que aguardarán al próximo
presidente, sea quien fuere. En su polémica resolución del jueves
pasado, el juez Daniel Rafecas le hizo un enorme favor al Gobierno.

Pero también tornó más inverosímil aún la denuncia de que existe un
Partido Judicial. En vano. No es la causa de Rafecas la que preocupa a
la Presidenta, sino la investigación de otro juez, Claudio Bonadio,
sobre el lavado de dinero en empresas de la familia presidencial. El
fantasma de que la absolución por enriquecimiento ilícito se convierta
en cosa juzgada fraudulenta está creciendo, a su vez, en el imaginario
cristinista. Tal vez ni siquiera se equivoque.

La resolución de Rafecas podría ser revocada por la Cámara Federal. La
interpretación de la última y mortal denuncia de Nisman está abierta a
debate entre jueces y fiscales. Algunos la consideran sólida; otros
creen que la Justicia debe investigar para establecer si la teoría del
fiscal muerto es cierta. Ninguno o muy pocos, eso sí, suscriben la
resolución de Rafecas tal como fue escrita. El aspecto más
cuestionable de esa resolución no es el rechazo de la denuncia en sí
mismo, sino las razones, casi idénticas a las que planteó el Gobierno,
que era el acusado. Es decir, tomó por ciertos todos los argumentos
del oficialismo y descalificó todas las pruebas de Nisman. Es difícil
comprender una resolución respaldada más en la opinión del juez que en
el valor de las pruebas. Es probable que Rafecas le haya cerrado para
siempre las puertas de su despacho a esa causa.

Aun cuando la Cámara Federal revocara la decisión de Rafecas, sería
muy difícil, aunque no imposible, que la denuncia de Nisman volviera a
sus manos. Ese juez ya tiene opinión formada y se trata, además, de
una investigación que debería ponerse en marcha. ¿Para qué dejarla en
manos, entonces, de quien ya dijo que no hay nada que investigar? Si
la Cámara habilitara la investigación, la denuncia de Nisman llevará
mucho tiempo y terminará, en algún momento lejano, en la Corte Suprema
de Justicia. Serán los jueces supremos del país los que deberían
decidir si el acuerdo con Irán fue una decisión política no judiciable
o un delito. Esa causa es una carga política para Cristina, no una
preocupación judicial.

La denuncia de Nisman tomó un giro inesperado, es cierto, justo cuando
los peritos de la familia están a punto de dictaminar que el fiscal no
se suicidó, sino que fue asesinado. A pesar de todo, la causa más
preocupante es, en cambio, la del juez Bonadio por el lavado de dinero
que pertenece a la fortuna de los Kirchner. Se trata de la propiedad
de la Presidenta y de sus hijos, y en el entramado se mezclan
empresarios tan cercanos a ella como Lázaro Báez y Cristóbal López.
Bonadio está en la etapa de recolección de pruebas; cuando termine,
comenzará a tomar decisiones que podrían ser muy importantes. Más vale
no anticipar lo que ni el propio juez sabe con certeza. ¿Qué certezas
definitivas podría tener si todavía no recibió todas las pruebas?

El problema de la Presidenta es que no aprovechó las ventajas que el
Código Penal les da a los herederos de una persona muerta. Las cosas
serían muy distintas si, después de muerto Néstor Kirchner, ella
hubiera puesto toda la fortuna en un fideicomiso administrado por una
empresa ajena. Quizás ?habrían aparecido irregularidades y sospechas,
pero su presunto autor ya hubiera estado muerto. Los delitos penales
no se heredan. Dejó las cosas, al revés, en manos de contadores de
Santa Cruz y del propio Báez. Así le va.

La Corte Suprema avanzó en los últimos diez años en sentar el
precedente de que es posible establecer la cosa juzgada fraudulenta.
La Presidenta es beneficiaria de una vieja sentencia del juez Norberto
Oyarbide, que sobreseyó al entonces matrimonio presidencial en una
causa por enriquecimiento ilícito. Es, en principio, cosa juzgada y,
por lo tanto, la Justicia no puede investigar a la Presidenta por
aquel delito. Pero ¿qué sucedería si a esa cosa juzgada se la
considerara fraudulenta porque, por ejemplo, el juez no buscó la
verdad? La Presidenta volvería a ser juzgada por enriquecimiento
ilícito con todas las pruebas y sospechas agregadas en los últimos
años.

Cristina sabe que está en riesgo. Menea el golpe de Estado, imposible
para un gobierno al que le quedan meses de poder, porque en el fondo
considera que las próximas elecciones serán un golpe político para
ella, su familia y su facción. Las elecciones son el golpismo en
ciernes que denuncia una y otra vez, aunque la realidad la desmienta.
No tiene heredero confiable y ningún Kirchner puede suceder ahora a
otro Kirchner. ¿Cómo no suponer que los comicios son un golpe de
Estado cuando ella infiere que su persona es la democracia? ¿O no
hubo, acaso, carteles en la vía pública en los últimos días que
proclamaban que "la democracia no se imputa"? La imputada era Cristina
Kirchner, no la democracia.

Un gobernador cercano a la Presidenta confesó que no le encontraba
explicación a la estrategia de Cristina de enfrentarse con todos al
mismo tiempo poco antes de irse. Ese gobernador no tiene ?reelección
en su provincia. "Yo trato ahora de llevarme bien con amigos y
enemigos. Quiero después caminar tranquilo por mi provincia", explica.
Es lo que haría cualquier político.

Cristina no lo hace. Tampoco hará nada para resolver la deuda en
default parcial, ni el atraso del tipo de cambio, ni el insoportable
déficit fiscal. El próximo gobierno heredará un Banco Central con casi
nada de reservas en dólares, si se despoja a esas reservas de los
créditos, las deudas por pagar y el dinero que no es suyo. Aquel
gobernador las llama "reservas alquiladas". El Gobierno se las
arregló, en fin, para que parecieran como si fueran reservas propias,
aunque no lo son.

Por eso también, a la Presidenta le interesa más tensar la relación
con Washington y con Europa. Una líder progresista que se precie de
tal necesita mostrarse lejos de los imperialismos supuestos y cerca de
los símbolos de la izquierda mundial, como Rusia y China, aunque sean
países gobernados por dos autoritarismos de derecha. Es un concepto
viejo que está haciendo estragos en la Argentina. ¿Cuánta reacción
opositora habría tenido un gobierno argentino que hubiera firmado con
los Estados Unidos un acuerdo como el que Cristina firmó con China,
casi precolonial? Los chinos no sólo podrán hacerse de obras públicas
locales sin pasar por licitaciones, sino también traer sus propios
trabajadores desde China, a los que les aplicarán las implacables
leyes laborales de China. A pan y agua.

Pero un país gobernado por un Partido Comunista, como es China, le
sienta bien a la Presidenta. Algo parecido le sucede con Rusia, la
patria de Lenin (y también, cabe recordar, la del criminal Stalin),
aunque el déspota de ahora se llame Putin y gobierne uno de los
regímenes más corruptos del planeta. Con todo, esos símbolos le sirven
para entusiasmar a algunos adolescentes que ignoran todo, salvo el
discurso cristinista, y a los nostálgicos de un mundo que desapareció
hace 25 años. Está preparando el discurso para cuando haya vuelto a
casa, el de una líder progresista perseguida por la Justicia por
progresista y no por otra cosa.

A pesar de Rafecas, Cristina necesita la bandera del golpismo judicial
y la levantará con argumentos o con pretextos, pero no la dejará. ¿De
qué le serviría Scioli, si Scioli no estará en condiciones de salvarla
de los jueces? ¿No sería mejor, en cambio, abroquelarse como
estandarte de una izquierda alegórica para exhibirse luego como
víctima de sus ideas y no de sus hechos?

Padecerá necesariamente la soledad de los rupturistas. Fracturó la
sociedad, la dividió con trazos de fanatismo y de odio, sólo para
defender una fortuna que ella no puede explicar. El destino se encoge,
al fin y al cabo, en el pobre empeño de salvarse de algunos jueces, ni
siquiera de todos

http://www.lanacion.com.ar/1772497-refugio-en-el-golpismo

Una novia, un auto de la SIDE y una caja de seguridad, otros enigmas de Nisman

Domingo 01 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

Pesquisa

Una novia, un auto de la SIDE y una caja de seguridad, otros enigmas de Nisman

Fein intenta despejar interrogantes en torno de la intimidad del
fallecido fiscal del caso AMIA que hasta ahora no fueron aclarados en
la investigación y que podrían aportar datos clave

Por Paz Rodríguez Niell | LA NACION



Alberto Nisman tenía una novia que nunca había presentado a su
familia, de la que se despidió justo antes de viajar a Europa y que
los investigadores no logran identificar. También, una caja de
seguridad en común con su madre, que ella no había visitado en seis
años, pero que vació después de la muerte. Y un Ford Focus a su
disposición asignado a él por la ex Secretaría de Inteligencia, con la
que mantenía una relación mucho más estrecha que el común de los
fiscales. En ese auto, la Justicia encontró un sobre "blanco, abierto
y vacío" dirigido al fiscal con "dos firmas y sellos en su reverso"
junto a un nombre como remitente y la aclaración "Dirección
Contrainteligencia".

Para averiguar cómo murió Nisman, la fiscal Viviana Fein bucea hoy en
los misterios que rodeaban su vida, la de un hombre reservado,
obsesivo de su trabajo, que no confiaba en nadie.

"No le conocí a ningún amigo o amiga confidente, y tampoco era muy
confidente conmigo", declaró en el expediente Sara Garfunkel, su
madre, a quien él le había dado las claves para entrar en su casa y
sus cajas fuertes, y acceso a sus cajas de seguridad bancarias.

La declaración testimonial más clara en relación con una relación
afectiva de Nisman fue la de Gladys, su empleada doméstica. "Sé que
iba su novia al departamento, no conozco ni su nombre, una vez me
mostró una foto, era jovencita y me dijo que era modelo", relató.

Declaró también que "el doctor" le había comentado que "el viernes 26"
(de diciembre) iba a ir "su novia" a la casa. "Me pidió que fuera al
otro día a limpiar, era en forma excepcional, yo no iba los sábados",
relató. Dijo que después él le encargó que guardara una remera que
había usado ella. "Nunca la conocí ni hablé", advirtió.

La empleada declaró que no estaba en condiciones de decir si la novia
era la misma que él le había mostrado "en foto" un año antes, después
de unas vacaciones en México.

Fuentes con acceso al expediente confirmaron que también declaró un
comisario retirado de la policía bonaerense que era amigo de Nisman
desde los tiempos en que ambos trabajaban en Morón, que dijo: "Sé que
había tenido alguna relación con una chica, pero nunca supe el
nombre". Él, como los familiares de Nisman, sostuvo que su amigo no
tenía una personalidad suicida, algo en lo que insiste su ex mujer, la
jueza Sandra Arroyo Salgado, convencida de que su muerte no fue
"voluntaria".

El Gobierno había sugerido que el fiscal tenía una relación homosexual
con Diego Lagomarsino, el empleado suyo que le dio el arma con la que
apareció muerto. El senador Salvador Cabral aseveró incluso que había
sido un "crimen pasional" y que "el marido" de Nisman era "el flaquito
este que le llevó la pistola".

Nada de esto surge del expediente. Sí apareció otra referencia a una
posible relación afectiva en la declaración de uno de los empleados de
seguridad de Le Parc, que era el que estaba de guardia el sábado que
Lagomarsino fue a llevarle el arma a Nisman. Él relató que cuando
llamó para anunciar la llegada de Lagomarsino, el fiscal le dijo que
no lo retuviera, que pasara directamente. Contó entonces que era
normal que no se asentaran los ingresos cuando así lo pedían los
propietarios, y dijo que el año pasado lo visitaba "una señorita alta
rubia, que tampoco quedaba registrada".

En cuanto a sus custodios, nada dijeron saber de novias del fiscal,
pero no es raro; aunque hacía años que trabajaban para él, nunca
habían entrado siquiera al departamento. Tanto es así que Rubén
Benítez, con el que tenía más confianza y a quien -según su
declaración- llamó el sábado para pedirle consejos sobre un arma para
comprar, ingresó por primera vez cuando él lo convocó para esa charla.
Según fuentes policiales, hacía 10 años que se conocían. "La custodia
que tenía Nisman era ambulatoria, no domiciliaria. No tenían por qué
entrar", explicaron fuentes de la causa.

El domingo 18, cuando no lograban dar con él, los custodios tuvieron
que recurrir a Sara Garfunkel, que tenía llaves y la clave del
ascensor principal. Además, según su propia declaración, ella
compartía con su hijo tres cajas de seguridad. Una es la que allanó la
Justicia y encontró vacía, con sólo un papelito que decía "7000". De
acuerdo con los registros del banco, quien iba periódicamente era
Nisman. Garfunkel había ingresado por última vez en junio de 2008.
Volvió el 30 de enero pasado. Estuvo dentro de la bóveda entre las
14.29 y las 14.32. Cuando le preguntaron qué había en esa caja, ella
dijo que el título de abogado de su hijo, el título de propiedad de su
casa y un acta de levantamiento de una hipoteca sobre la casa de
Highland. Habló además de otras dos cajas, una en el Banco Patagonia y
otra en la empresa privada Hausler, que dijo que sólo tenían unos
pesos.

Otro misterio es cómo era la relación del fiscal con la ex SIDE, ahora
rebautizada Agencia Federal de Inteligencia. Fein aclaró que a ella
sólo le interesaba lo que pudiera estar relacionado con la muerte de
Nisman, nada más de su vida ni de su trabajo. Pero detectó que días
antes de morir Nisman había llamado a dos Nextel de la flota que tenía
a su nombre el ex jefe de la SIDE Antonio Stiuso. Cuando él declaró,
contó que fue "colaborador" del fiscal y que investigar el atentado
contra la AMIA había sido "la razón de la vida" de ambos. Informó
entonces que hacía mucho tiempo la SIDE le había dado a Nisman un
teléfono para un viaje a Europa. Después, apareció el Ford Focus de la
Secretaría, que estaba estacionado en la fiscalía de Nisman, asignado
a él, según la causa. Cuando lo revisaron, entre todo lo que
encontraron estaba el sobre que decía provenir de
"contrainteligencia".

El ex jefe de la SI que al parecer habló con Nisman el viernes 16 fue
Alberto Massino. Fein planea citarlo en los próximos días. El
objetivo, dijo, es reconstruir "las últimas horas" previas a la
muerte.

http://www.lanacion.com.ar/1772453-una-novia-un-auto-de-la-side-y-una-caja-de-seguridad-otros-enigmas-de-nisman

Con el límite de 25 dólares por año, la AFIP frenó las compras en sitios del exterior

Domingo 01 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

Informe anual

Con el límite de 25 dólares por año, la AFIP frenó las compras en
sitios del exterior

La Cámara Argentina de Comercio Electrónico publicó un estudio que
muestra una disminución significativa en 2014; a nivel local, más
usuarios compraron por la Web

Por Luján Scarpinelli | LA NACION



La mitad de los argentinos conectados a Internet hizo alguna vez una
compra online. Entre esos 15 millones de personas, 2 millones se
incorporaron durante el año pasado, mientras que unas 600.000
adquirieron algo en sitios del exterior.

La moda de comprar en sitios chinos, que había despertado
preocupaciones entre los vendedores locales, se apagó después de que
la AFIP pusiera un límite a las compras en el exterior, con un tope
sin impuestos de hasta 25 dólares anuales, una medida que se suma a la
aplicación del adicional de 35% en concepto de pago a cuenta de
Ganancias.

La ola de compras afuera, pese al valor en dólares con el recargo del
20% que por entonces aplicaba el organismo y con esperas que sumaban
meses, habían sido motivadas por la inflación local y la restricción a
las importaciones. En 2013, esas transacciones habían movido entre 500
y 800 millones de pesos, según estimaciones del sector.

Las trabas oficiales surtieron efecto. El colapso de paquetes en el
Correo Argentino es una imagen del pasado. Si bien en el nuevo estudio
no hubo cálculos precisos en volumen de dinero, la merma en 2014 se
estima significativa. Mientras que un 33% de los usuarios de Internet
dijo haber comprado alguna vez en un sitio del exterior (en total, esa
cifra fue del 49% en el país), apenas un 4% lo hizo en el último año.

Los datos relevados en 2014 corresponden a un estudio de TNS para la
Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), publicados
recientemente. Allí se detalla que los sitios foráneos preferidos por
los compradores locales el año pasado fueron eBay, AliExpress y
Amazon.

A nivel local, el hábito de comprar por Internet se afianza cada vez
más. El canal online, detalló Gustavo Sambucetti, flamante presidente
de la CACE y responsable de Wal Mart online, representa 1,6% del
retail en general. Aunque queda mucho por avanzar, ya que el
porcentaje es bajo en comparación con otros mercados (en China, por
caso, ronda el 6%), representa un avance. La mitad de los usuarios de
Internet compró online y, entre ellos, 5,5 millones son habitué del
medio. Es decir, según el informe de TNS, hacen compras entre varias
veces por semana y una vez al mes.

Los clientes, indicó Sambucetti sobre la base del estudio, llegan por
múltiples canales y dispositivos que no son excluyentes. Por eso,
enfatiza en la integración del mundo online con el offline, con una
estrategia "omnicanal" que abra un abanico de posibilidades al
consumidor. TNS numera al espectro tecnológico de los argentinos con
acceso a internet: cada uno tiene, en promedio, 3,5 dispositivos. Más
de 70% compra a través de una máquina de escritorio, pero también, lo
hacen en un 40% de los casos por medio de laptops y smartphones. La
participación de los dispositivos móviles, en los que la conectividad
es mayor y más frecuente, crece en paralelo. Esa lista ya incluye,
además de tabletas, iPods, smart TV y consolas de juegos. Pero ningún
aparato descarta al mundo físico, donde cada vez más usuarios
prefieren retirar sus compras. Las tiendas virtuales y las reales son
complementarias.

En la presentación, Rosario Donaldson, directora de cuentas de TNS
Argentina, distinguió dos fases en el estudio: la de la oferta y la de
la demanda. En la de los vendedores, remarcó un fortalecimiento debido
a una mayor cantidad de jugadores y al aprovechamiento de diversos
canales. En relación con los móviles, un tercio de un total de 73
empresas encuestadas habilitó las ventas con el celular, medio por el
cual ya facturaron 11% del total del monto digital. También las redes
sociales fueron eje de más estrategias: 90% las usó para
promocionarse, y 43% atrajo clientes por ese medio.

El análisis de las categorías mostró que la Web siguió su propia
lógica en relación con lo que ocurrió offline, donde el año terminó en
negativo. La venta de pasajes y paquetes turísticos, por ejemplo,
trepó más de 51%, aunque perdió participación en la torta total en
relación con el año previo. La salvedad es que, dado que el porcentaje
corresponde a un alza en la facturación, está distorsionado por el
impacto de la inflación y la devaluación. El principal jugador,
Despegar.com, evaluó a 2014 como un año malo. En electrodomésticos,
medido en valores, se vendió 91% más que en 2013; las tiendas físicas
tuvieron una caída en unidades.



http://www.lanacion.com.ar/1772285-con-el-limite-de-25-dolares-por-ano-la-afip-freno-las-compras-en-sitios-del-exterior

Los fondos buitres confirman su oferta: arreglo sin efectivo

Domingo 01 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

Deuda

Los fondos buitres confirman su oferta: arreglo sin efectivo

Por Martín Kanenguiser | LA NACION



Los fondos buitre confirmaron por primera vez que, tal como afirmó el
mediador Daniel Pollack, ofrecieron a la Argentina arreglar el pago de
la sentencia por el caso del pari passu que ganaron en 2014, en
Estados Unidos, sin un pago en efectivo.

Fuentes ligadas a los holdouts ratificaron ante LA NACION, desde Nueva
York, que esta decisión se tomó "para tratar de ofrecer las
condiciones más favorables a la Argentina y dejar en claro que un
acuerdo razonable puede alcanzarse sin afectar las reservas del Banco
Central del país".

El ofrecimiento lo hizo a fines de enero el fondo NML-Elliott, que
lidera el millonario Paul Singer, según lo reveló semanas atrás
Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa para tratar
de llegar a un acuerdo entre el Gobierno y los demandantes que ganaron
la causa por el pari passu.

Pocas horas antes de que los me too se presenten mañana en el juzgado
de Griesa para sumarse a NML y de la audiencia de pasado mañana, en la
que el juez deberá decidir si habilita una vez más al Citibank a
pagarles a los bonistas reestructurados, los holdouts dejaron otras
definiciones. Pese a que el ministro Axel Kicillof dijo que sólo
negociará una vez que Griesa defina a todos los "me too" habilitados a
cobrar, los holdouts interpretaron que "el Gobierno no los necesita
para comenzar las negociaciones".

La Argentina, afirmaron, "ya sabe quiénes son los me too porque ya
recibieron dinero de los juzgados años atrás; ésta es otra excusa para
demorar por parte de la Argentina".

Por su parte, abogados consultados por LA NACION opinaron sobre estas
48 horas "calientes" que se vienen en Nueva York para la deuda en
default.

Marcelo Etchebarne, socio del estudio Cabanellas, dijo que es
necesario sumarlos. "Uno debe asumir que el ministro dice la verdad y
que quiere encontrar una solución integral al problema. Eso además es
lo técnicamente correcto: salir definitivamente del default y que no
haya otro pari passu".

Según Etchebarne, "lo que logró Griesa con su sentencia es que la
reestructuración de la Argentina requiera unanimidad, si no cualquiera
puede en teoría bloquear incluso el pago con bonos a NML, salvo que
Griesa blinde este nuevo canje".

En cambio, Eugenio Bruno, socio del estudio Garrido, expresó: "Tengo
dudas sobre la postura real; realmente no lo sé. Además, la definición
de los me too lleva tiempo, no es un proceso que se cierra y los que
no ingresen antes del 2 de marzo pierden el derecho a reclamar en el
futuro".

Por su parte, Marco Schnabl, socio del estudio Skadden de Nueva York,
dijo que "el Gobierno también decía que la RUFO era un motivo para no
arreglar. Al final no se puede arreglar con NML solamente, pero el
arreglo tiene que ver mucho más con las pretensiones que con la
cantidad de actores".

En tanto, Horacio Liendo, titular del estudio que lleva su nombre,
consideró que, con o sin otros actores, difícilmente haya un arreglo:
"No se advierte un interés de la actual administración en normalizar
las relaciones con los holdouts de los canjes 2005 y 2010 en el tiempo
que le resta".

En relación con la audiencia por el Citi, Liendo sostuvo que "desde el
punto de vista contractual pienso que el Citi tiene razón, ya que la
cláusula de pari passu solamente se aplica a lo que se definió como
endeudamiento externo, que no incluye a los bonos regidos por ley
local". Sin embargo, aclaró, "los acreedores se hacen fuertes desde un
punto de vista procesal porque las órdenes de Griesa se refirieron a
los bonos del canje sin discriminar entre bonos de ley local o ley
extranjera, afectando a ambos por igual".

Etchebarne opinó que la cuestión del Citi "es compleja, porque si los
bonos ley local del canje en dólares fueron ofrecidos en el exterior
son deuda externa muy probablemente y pueden estar en ese caso
afectados a las medidas cautelares del pari passu".

En tanto, Schnabl consideró que el juez volverá a permitirle el pago
al Citi porque "planteó argumentos que antes no había planteado, al
explicar que estos bonos no tienen nada que ver con el pari passu;
esto no cambia la situación de salida al mercado de Estados Unidos; sí
el tenor de la deuda sujeta a las órdenes de Griesa".

Para Schnabl, "de los US$ 90 millones reestructurados, un tercio es
ley argentina, un tercio es ley Nueva York y un tercio es ley inglesa;
así que, si Griesa liberara los bonos con ley argentina, sólo
quedarían atrapados los de ley Nueva York, luego del fallo de
Londres". Para los holdouts, el Gobierno se equivoca al interpretar el
fallo de la justicia británica como un tiro en contra de los fondos
buitre. "Lo que dice ese fallo es que la corte inglesa no interferirá
con la orden de Griesa, así que es lo contrario de lo que interpreta
la Argentina", se indicó.

Al respecto, Bruno también opinó que los jueces británicos "respetaron
la jurisdicción de Griesa sobre el Bank of New York (BoNY) y los
fondos depositados en la cuenta de dicha entidad".

Sobre esta cuestión, Liendo afirmó que "si el dinero llega a Londres,
se les pagará a los bonistas a pesar de la orden de Griesa; el
problema es que el BoNY, sometido a la jurisdicción de Nueva York, no
podría cursar el pago sin desobedecer a Griesa".



http://www.lanacion.com.ar/1772394-los-fondos-buitres-confirman-su-oferta-arreglo-sin-efectivo

¿De qué color es el vestido de Cristina?

Domingo 01 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

¿De qué color es el vestido de Cristina?

Por Jorge Fernández Díaz | LA NACION



¿De qué color es ese vestido? Once millones de tuiteros y veintiocho
millones de lectores de todo el mundo debatieron durante las últimas
48 horas sobre las tonalidades del vestido de la madre de una novia, y
científicos de todas las capitales explicaron el extraño fenómeno
óptico según el cual para la mitad de los seres humanos era azul y
negro y para la otra mitad era blanco y dorado. Este viralizado
revival del relativismo y de la añeja ley de Campoamor ("en este mundo
traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal
con que se mira") conviene a los kirchneristas. Que últimamente
dejaron atrás el célebre apotegma de Perón según el cual la única
verdad es la realidad, para abrazar consignas tácitas, pero un tanto
lisérgicas como "las cifras son las que convienen a la política",
"podemos construir la realidad con palabras" y "la vida sólo es lo que
decimos de ella". Nadie sabe qué sorpresas nos deparará el largo
discurso dominical de la Presidenta; la única certeza es que se
dedicará a mostrar el esplendor de ese universo virtual en el que no
hay estanflación ni default ni cepo ni narcos ni mafias ni pobres.

El miércoles había mucha inquietud en la Corte Suprema por esa
alocución, dada la grave escalada verbal que Cristina Kirchner había
desatado contra el Partido Judicial Destituyente. Los nervios de los
supremos aflojaron un poco al conocerse el controversial fallo de
Rafecas, que transmutó la cara crispada de la jefa del Estado en un
rostro beatífico. Ese dictamen descomprimió la situación, pero
neutralizó a su vez el nuevo relato. Trajo alivio pero también cierta
contrariedad. ¿Cómo mostrarse felices por el fallo de un juez mientras
les declaramos la guerra a los jueces? ¿Y ahora cómo encaja el hecho
de que precisamente un miembro del partido golpista la exima a
Cristina de una seria responsabilidad penal? ¿Será que hay azules y
colorados en ese pelotón beligerante y subversivo?

Recordemos la secuencia de la denuncia. Hace una semana la Presidenta
subió a su cuenta de Twitter una carta en la que acusaba de golpismo a
la Justicia. Pero para sorpresa de todos, pocas horas después apareció
en un acto público pletórico de anuncios, relajada y de excelente
humor: del golpe ni noticias. En paralelo, alguno de sus muchachos
llamó "general" a Lorenzetti, y el aparato de propaganda agitó de
nuevo la idea del golpismo. Finalmente, acudió el bombero Rafecas y
bajó la temperatura de la caldera con un baldazo de agua fría. Aunque,
por supuesto, habrá que escuchar el monólogo presidencial para ver
cuánto realmente impactó en el termostato ese fallo salvador, puesto
que acorralada Cristina Kirchner es peligrosa. Pero eufórica suele
sentirse habilitada para ser directamente letal. A propósito, un alto
jerarca de este Gobierno reveló que la patrona de Balcarce 50 montó en
cólera al escuchar una definición de Alberto Fernández: "Cristina
ejerce un liderazgo cínicamente delirante". Esa idea alude a toda una
lógica de poder, pero ayuda a entender específicamente el mecanismo
mediante el cual ella convence a sus militantes de que están luchando
contra una asonada inexistente y fantasmal, y logra, al mismo tiempo,
que la oposición la ratifique en su cargo, puesto que tanto dirigentes
críticos como periodistas independientes no desean ni íntima ni
expresamente ninguna destitución e incluso toman el injusto
calificativo de "golpistas" como el más lacerante insulto. Esta
operación farsesca hacia adentro y hacia afuera paradójicamente la
fortalece, y es por eso que en tantas oportunidades recurrió a ese
truco: necesita cada tanto blindarse para seguir radicalizándose y
hacer lo que quiere. Allí se anuda el delirio de un golpe que no
existe, con el cinismo de quien busca un nuevo cheque en blanco. El
peronismo, que sufre en silencio, reconoce esta prestidigitación
perversa, pero opina que en retirada su jefa comete muchos errores de
cálculo y también que, aislada en su cápsula de obedientes, algunas
veces cae en galtierismos, entendiendo este concepto no como gesta
malvinera ni afición etílica, sino como sobrestimación exagerada y a
veces catastrófica de sus propias fuerzas. La Presidenta se indignó
con ese concepto y "Wado" De Pedro se alarmó frente a otra
comparación: salvando las trágicas distancias, ciertos
ultrakirchneristas padecen en sus usinas una autosugestión alucinada y
lúdica similar a la que tenían los militantes del MTP antes de La
Tablada. ¿Cuánto de cinismo y cuánto de delirio hay en pensar este
modelo feudal como revolucionario, y en creer que existe un golpe de
Estado en ciernes del que justo participan todos los sectores que no
comulgan con el movimiento nacional y popular? Los camporistas están
cruzados por discursos endogámicos y disparatados, secretismo y
confort de secta. Otros veteranos del setentismo reciclado comparten
ese juego de PlayStation en el que se emprenden todos los días
sangrientas batallas de ficción. La mayor épica se encuentra en
abalanzarse sobre los cargos públicos y retenerlos después de
diciembre.

El flamante secretario general de la Presidencia tiene una historia
muy triste: es hijo de dos militantes montoneros asesinados por la
dictadura militar. En el libro La Cámpora, la periodista Laura Di
Marco revela una arenga que "Wado" realizó hace unos años durante un
campamento al que asistió toda la cúpula de esa agrupación: "Cumpas,
tenemos esta oportunidad histórica en nuestras manos, y no la vamos a
volver a perder -les dijo. Esta vez no podemos fallar. Debemos
meternos en cada resorte, en cada hueco, y aprender cómo funciona el
poder real". De Pedro, como muchos otros hijos y nietos de
setentistas, dice venir a realizar hoy aquella "revolución inconclusa"
de sus mayores, aunque por supuesto con las actualizaciones de la
época. Sus padres no creían en la democracia ni en la República ni en
la libertad de expresión ni en la tolerancia, y usaron las armas para
intentar asaltar el poder; a los herederos de aquel trauma se les
regaló el Estado: sólo deben luchar para no perderlo. Y en eso están
día y noche. Ayer mismo se supo que incorporaron a la Agencia Federal
de Inteligencia más de doscientos militantes para ocupar el lugar de
los agentes secretos que respondían a Stiuso. El próximo gobierno
heredará, entre otros presentes griegos, estos espías sin experiencia,
pero decididos a todo.

La saga del golpismo es una lamentable comedia que no cesará, y que al
mismo tiempo no resiste ya el mínimo análisis. Cristina se despide
hoy; es la pitada inicial de su tiempo de descuento. El objetivo para
estos meses que le restan es claro, pero no muy sencillo: limpiar las
causas que la acosan, infiltrar con incondicionales la administración
pública, lograr que otros paguen su fiesta, convertirse en la ideóloga
del próximo turno o al menos en una feroz jefa de la oposición y
regresar después de unos años al estilo Bachelet. Hay muchas
diferencias, sin embargo, con su colega: es inimaginable que la
presidenta chilena acuse a los jueces y a los medios de golpistas por
haber destapado un escándalo que protagonizan su hijo y su nuera. Por
el contrario, Bachelet pidió disculpas públicas y mostró vergüenza
cívica. Parece que Cristina y Michelle usan el mismo vestido, pero
sólo se trata de una nueva ilusión óptica



http://www.lanacion.com.ar/1772404-de-que-color-es-el-vestido-de-cristina

El extraño caso del pasado inexistente

Domingo 01 de marzo de 2015 | Publicado en edición impresa

Punto de vista

El extraño caso del pasado inexistente

Por Pablo Mendelevich | Para LA NACION



Como estudioso de las singularidades espacio-temporales, el
extraordinario Stephen Hawking debería incorporar al kirchnerismo a
sus observaciones sobre los agujeros negros. Estamos frente a un
fenómeno curioso de la naturaleza. El teorema K del espacio-tiempo
podría decir algo así: "En el modelo político kirchnerista el
rendimiento del pasado es infinito, pero el pasado no existe".
Misterio que la ciencia -confiamos- algún día conseguirá aclarar.

Vamos a los bifes. Casi todos los apátridas, golpistas y hediondos
enemigos del pueblo consagrados por el kirchnerismo primero fueron sus
socios, salieron de su vientre o prestaron servicios gozosos a la
causa de destruir a los enemigos precedentes. El caso más fresco,
"Jaime" Stiuso. Lavador de dinero, formidable evasor y eximio
contrabandista, según descubrió de súbito el servicio de inteligencia
al que él pertenecía no bien el hombre quedó en la calle.

Todo el periodismo especializado y el grueso de la comunidad política,
gran parte del mundo judicial y el submundo de la propia inteligencia
dicen que más o menos desde 2003 hasta la última Navidad Stiuso se
dedicó a proveer a los presidentes Kirchner de escuchas telefónicas y
seguimientos, a cumplir mandados sin escatimar recursos: enchastrar
opositores, amedrentar jueces, apretar fiscales, exigir el cajoneo de
causas, incentivar persecuciones, infiltrar sindicatos, contaminar
noticias, digitar periodistas.

Trabajos sucios, en fin, piadosamente mencionados a menudo como
inteligencia interna, que si está prohibida por las nuevas leyes de la
democracia se debe a la creencia de que ésas eran cosas que sólo la
dictadura podía hacer sin asquearse. Huelga aclarar que en el marco de
este aceitado sistema persuasivo también se le atribuye a este
ingeniero, tan brillante y temible como servil, el reparto de sobres
con dinero procedente de los famosos fondos reservados de la SIDE, la
SI o como hoy se llame (próximamente AFI).

¡Sacarle una carpeta al carpetero supremo, ésa sí es una paradoja! Su
pasado laboral desaparece, sus jefes y patrones nunca existieron.
¿Entonces, en la SIDE nadie controla nada? Hawking: si va a hacer
investigaciones sobre el microcosmos K, empiece por no venir a
acicatearnos con su perversa lógica capitalista. Acá el Gobierno se
ruboriza: acaba de descubrir que en actividades comerciales después de
hora el ciudadano Stiuso actuaba fuera de la ley.

El pasado... primero posado y luego pisado, sobre todo si es pesado.
También hay liquid papercuando algo que debía no funcionar no funcionó
con eficacia y se hace necesario repetirlo. Como la inerte Comisión
Bicameral de Inteligencia, responsable de que el control parlamentario
establecido por la ley que rigió desde 2001 no haya sido sólo un
fracaso, sino una puesta en escena onerosa. Vestal de la
transparencia, la bicameral lanzará en breve su segunda temporada.

Dos grandes carecientes de pasado, el general Milani y la procuradora
independiente (así fue promocionada) Gils Carbó, han sido elegidos por
la nueva ley para terminar con los espías que se desvían. Milani
brindará una especie de servicio tercerizado, aunque conservará la
batuta, y Gils Carbó se convertirá, a nivel telefónico, en la
pinchadora general de la Nación. El ayer tal vez no enseñó nada, pero
por suerte viene un futuro magistral

http://www.lanacion.com.ar/1771812-el-extrano-caso-del-pasado-inexistente