YPF, caso testigo de un modelo sostenido con palabras


Domingo 26 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa
Empresarios & Cía.

YPF, caso testigo de un modelo sostenido con palabras

Por Francisco Olivera  | LA NACION


No pudo ser. Unos 20 empresarios esperaban el miércoles por la noche, en la víspera del foro del Consejo de las Américas, la visita de Axel Kicillof como invitado de honor a una comida en el hotel Alvear. Así se lo habían transmitido a Susan Segal, la líder de la entidad norteamericana. Estaban Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy), Juan Bruchou (Citibank), Carlos de la Vega (Cámara de Comercio), Gabriel Martino (HSBC), el gobernador Sergio Uribarri (Entre Ríos) y los embajadores Vilma Socorro Martínez y Jorge Argüello, entre otros. Pero el viceministro de Economía no fue.
Las vueltas de la vida. Kicillof, el mismo que recibe a ejecutivos en remera o que importuna con ideas heterodoxas el directorio de Siderar, el destinatario de los cantos de militantes que adaptan la fonética de su apellido al viejo "Peace and love", de Sumo, ha pasado a ser el funcionario más buscado por el establishment . No porque le tengan simpatía; lo suponen más bien un hito que los tiene intranquilos: ¿es Kicillof el límite o el comienzo de esta política económica?
La disquisición es vital para la inversión, uno de los puntos débiles del modelo. No salió desbordante de optimismo Eduardo Elsztain, dueño de IRSA, de la reunión que tuvo hace diez días con Cristina Kirchner. Y otros han sentido la misma desazón al abandonar estos encuentros, propiciados últimamente por la Presidenta con la pretensión de recomponer el diálogo. Existe para todos, más allá de cualquier puesta en escena, la sensación de estar frente a autoridades que creen en el carácter compulsivo de la inversión.
Parte de esta noción fue edificada con la inestimable asistencia de los empresarios. ¿Por qué una jefa de Estado encerrada sobre su núcleo debería creer que falta confianza, si cada vez que se topa con uno de ellos se va convencida de que el país es un vergel y de que no existe una sola inquietud corporativa? No bastó, al parecer, el ejemplo de Sebastián Eskenazi para advertir que la cercanía con el poder no garantiza siquiera la supervivencia individual.
Es entendible esta alienación a falta de conductos clásicos en la relación con el poder. Pero lo que los militantes llaman "la política", y acaso el momento particular que cada dirigente atraviese en la estructura kirchnerista, resultan ahora más fuertes que una buena relación personal. ¿Es Kicillof, por ejemplo, el mismo que en marzo de 2008, cuando arrancaba la crisis rural, se reunía en Las Cañitas con Francisco de Narváez, el hombre que tres meses después derrotó a Néstor Kirchner? Es cierto que aquel paradigma era otro. El kirchnerismo bullía en contradicciones internas, no había superado aún ese conflicto que después le reclutó incondicionales dispuestos a defenderlo a costa de todo, y De Narváez le pidió a Doris Capurro, hoy líder de comunicación de YPF, que le acercara economistas a su proyecto. La ahora coaching de Miguel Galuccio le llevó entonces dos estrellas de la UBA: Kicillof y Cecilia Nahón, actual secretaria de Relaciones Económicas Internacionales.
Sobran, por otra parte, ejemplos de apuestas al funcionario equivocado. De poco le sirvieron a Antonio Brufau, CEO de Repsol, años de trato entrañable con Julio De Vido. Lo entendió en una de sus últimas reuniones con el ministro de Planificación: delante de terceros que desconocía, y con YPF a punto de ser expropiada, el catalán miraba fijo a De Vido y esperaba un gesto, una palabra de complicidad acorde con compromisos asumidos antes. Pero no consiguió verlo solo aquella vez. Días antes, el ministro de Energía de España, José Manuel Soria, se había llevado la misma impresión de un encuentro similar del que también participó Hernán Lorenzino, jefe del Palacio de Hacienda. Cada vez que De Vido o Lorenzino abrían la boca, Kicillof aprobaba en silencio. "Había un tío de camiseta que asentía con la cabeza", se extrañaron en Madrid.
Populismo profundizado, festejaría Roberto Feletti. La gestión particular les gana a las instituciones. No es casual que Venezuela sea, como dicen en Caracas los analistas económicos, la tierra de los intermediarios. ¿Hay allí algo que valga más que un contacto? Vaya si lo sabrá Eduardo Eurnekian, otro de los visitantes de la Presidenta en estos días. El ex textil renovó su sueño de convertirse en petrolero: admitió el jueves su interés por invertir con YPF.
Hay que detenerse en la compañía estatizada. Vuelta últimamente, a los ojos empresarios, caso testigo de la inversión. ¿No deberían estar lloviendo desembolsos sobre Vaca Muerta, el tercer reservorio no convencional de un mundo inestable y en crisis, mientras el proceso sea conducido por un ingeniero respetado por todos?, se preguntan. ¿Por qué tantas dudas?
Algunas de estas incógnitas fueron planteadas el miércoles, en paralelo al Alvear, por unos 15 petroleros en una casa particular. Carlos Grimaldi (Medanito), Ricardo Aguirre (Chevron), Santiago Soldati, Tomás Hess (Exxon), Oscar Prieto (Pan American), Alfredo Collado (Skanska) y Manuel Colcombet (Suez), entre otros. Revivió ahí el tema de aquella carta de Repsol que todavía los perturba: el grupo español advirtió a varias compañías que se reservaba el derecho de iniciar acciones legales contra quienes se asociaran con YPF. Son escollos que tendrá Galuccio, que al día siguiente exhortó a todos a confiar en la nueva gestión y ya prepara un road show ante inversores.
Habrá que ver si los conmueve. Apenas terminado el discurso del CEO en el Alvear, Doris Capurro, encuestadora al fin, quiso constatarlo al instante. ¿Cómo lo viste? , sondeó a Cristiano Rattazzi. Respuesta del de Fiat: Yo no me puedo olvidar de que se confiscaron acciones de una empresa privada . Capurro es una de las pocas confidentes de Cristina, y Rattazzi, de los pocos empresarios capaces de contestarle así. Pero la idea resume el pensamiento de muchos.
Dependerá en rigor de lo que decida la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas. Una creación del decreto 1277, aquel avance que tomó a Galuccio por sorpresa. Vista con recelo desde fuera, la comisión ya cruje por dentro. Uno de sus miembros, Daniel Cameron, secretario de Energía, amagó días atrás con renunciar al ver lo poco que eran tenidos en cuenta sus pareceres. No lo hará: le prometieron mayor participación. Nada distinto de lo que vive Roberto Baratta, el colaborador más poderoso que supo tener De Vido en tiempos de gloria: ignoraba el viernes, horas antes de ser anunciada, la intervención en el sector eléctrico.
El fracaso de YPF sería principio y espejo de un largo deterioro. Tal vez lo atenúen la soja y Brasil. Débora Giorgi, ministra de Industria, acaba de decir entre empresarios que prevé este semestre un repunte para los autos, pero no para el resto. Y hace un mes, en un encuentro de la Asociación Empresaria Argentina en el Four Seasons, Gustavo Grobocopatel proyectó un precio promedio de US$ 540 para la tonelada de soja en el semestre, 17% menos que hoy.
Lo suficiente para un alivio fiscal. No para sostener un modelo cuyos conductores parecen convencidos de que, en economía, el cumplimiento de una epopeya puede reemplazar al capital.

El modelo cristinista desafía las libertades y la propiedad


Domingo 26 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa

El modelo cristinista desafía las libertades y la propiedad

Por Fernando Laborda | LA NACION



Nunca antes, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, se asistió como en la última semana a la presencia de un coro de funcionarios rogando por inversiones en la Argentina frente a empresarios estadounidenses. Tampoco con anterioridad se había visto a hombres de negocios riéndose en la cara del representante gubernamental que buscaba convencerlos de que nuestro país está condenado al crecimiento y de que "jamás escucharán a la Presidenta echándoles la culpa a otros, haciendo reproches, olvidando pactos o desconociendo los problemas".
Semejante papelón lo protagonizó el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, el jueves pasado en el hotel Alvear, durante un seminario organizado por el Consejo de las Américas, en el que estuvo acompañado por los ministros de Economía, Hernán Lorenzino, y de Industria, Débora Giorgi. Casi al mismo tiempo, el presidente de YPF, Miguel Galuccio, no podía ocultar ostensibles dificultades para seducir a inversores de riesgo.
Desde hace mucho tiempo, los capitales no se dirigen a países donde no tienen garantías de que puedan salir. El modelo cristinista está trascendiendo las fronteras argentinas por los abusos derivados de las expropiaciones de empresas; la prohibición de comprar moneda extranjera; las restricciones al giro de utilidades al exterior; la falta de estadísticas oficiales confiables; la deuda impaga con el Club de París (unos 9000 millones de dólares) y con los bonistas que no adhirieron al canje (otros 3500 millones de dólares); los fallos del Ciadi contra la Argentina aún no cumplidos; la exclusión del país del sistema general de preferencias por el gobierno de Barack Obama; la denuncia de 40 países ante la Organización Mundial de Comercio por las restricciones a las importaciones y la falta de acceso al crédito internacional.
Al igual que ante el auge de la delincuencia, el Gobierno ahora intenta convencer a los inversores extranjeros de que aquellas cuestiones son sólo una sensación, alimentada por medios periodísticos y calificadoras de riesgo. En otras palabras, de la llamada cadena del miedo y del desánimo. El problema radica en que, en el transcurso de las últimas semanas, se han sucedido demasiados hechos asociados a un intervencionismo estatal arbitrario y a la inseguridad jurídica, que espantarían hasta al más inocente inversor.
El principal de esos hechos se vincula con algo tan preciado como la libertad para salir del país. Nunca los argentinos percibimos tantos obstáculos para viajar por el mundo. Son cada vez más quienes están convencidos de que no falta mucho para que el Gobierno imponga un impuesto a los consumos en el exterior con tarjetas de crédito. Esto explica que muchos de los que piensan visitar otro país el próximo verano ya estén anticipando el pago de los servicios aéreos y hoteleros, adelantándose a cualquier posible cambio en las reglas de juego.
Incluso si un residente en la Argentina decidiera vender su patrimonio en el país para radicarse en el exterior se encontraría con severos problemas. Si vendiera sus propiedades en pesos, no estaría habilitado para convertirlos en moneda extranjera. Y si tuviera la suerte de que por sus propiedades se le pagaran dólares, no podría transferirlos legalmente hacia su país de destino. Sólo le quedaría recurrir a algún circuito ilegal o bien hacer sucesivos viajes, transportando hasta 10.000 dólares en cada uno de ellos.
El derecho de propiedad se ha visto sacudido por la intervención y la virtual confiscación de las acciones de Repsol en YPF y también por el más reciente decreto de intervención de la ex imprenta Ciccone, emitido antes de la ley de expropiación sancionada por el Congreso. Este decreto no sólo sería ilegal e inconstitucional ya que ni el Poder Ejecutivo ni el Legislativo tienen facultades para intervenir una empresa privada, algo que sólo puede hacer la Justicia dentro de ciertas condiciones. También es inconstitucional por no existir las condiciones de necesidad y urgencia que lo justifiquen; la única urgencia era esconder las huellas de la corrupción y encubrir al vicepresidente Amado Boudou. Finalmente, el nombramiento del ministro Lorenzino y de la titular de la Casa de Moneda, Katya Daura, como interventores en la ex Ciccone violaría la ley de ética pública, que prohíbe que un funcionario ejerza funciones en empresas sujetas a su propio control o que sean proveedoras o contratistas del Estado. El artículo 17 de esa ley determina que los actos dictados en situación de incompatibilidad son nulos de nulidad absoluta.
Como para sembrar más temor, el ministro de Justicia, Julio Alak, y el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, revelaron el martes que el Gobierno tenía en estudio un anteproyecto de ley tendiente a "garantizar la accesibilidad de todas las personas" a countries y barrios cerrados, a fin de "evitar zonas residenciales y de esparcimiento aisladas". El avance de esa iniciativa no sólo hubiera significado un golpe contra la natural tendencia de la población a refugiarse del flagelo de la inseguridad, sino también contra la propiedad privada. Los countries se han organizado bajo un régimen similar al de la propiedad horizontal, donde hay espacios comunes solventados por los copropietarios en proporción a la superficie que cada uno posee. Admitir la libre circulación en un barrio privado equivaldría a permitir el acceso de cualquier persona al hall o a la piscina de un edificio de departamentos.
Un días después, apercibidos por la propia Cristina Kirchner tras la negativa reacción de la opinión pública, Alak y Rossi negaron sus propios dichos y, como de costumbre, culparon al mensajero.
Como no podía ser de otra manera, la culpa de los desaciertos del oficialismo siempre es del periodismo. La Presidenta ya le ha puesto fecha a su próxima batalla. Comenzará el 7 de diciembre, día en que vencería el plazo de la medida cautelar presentada por el Grupo Clarín contra el artículo 161 de la ley de medios audiovisuales, que obliga a esa empresa a desprenderse de algunos medios de comunicación, desconociéndose las licencias otorgadas por el Estado con anterioridad a la sanción de esa norma y el principio de no retroactividad de la ley, además de los derechos de propiedad y de libertad de expresión.
Si hasta el 7 de diciembre no hay un pronunciamiento judicial sobre la cuestión de fondo, el Gobierno tendría resuelto avanzar hacia el desguace del Grupo Clarín y algunos de sus canales de televisión podrían salir del aire. La firma afectada sostiene que, en el caso de que ese día entrara a regir el artículo 161, hoy suspendido, tendría un año desde ese momento para adecuarse a la nueva norma, lapso durante el cual podría obtener una sentencia favorable.
Un ex ministro de Comunicación del gobierno venezolano de Hugo Chávez, Andrés Izarra, señaló que su objetivo no era otro que avanzar hacia "la hegemonía comunicacional e informativa del Estado".
Al referirse al modelo Chávez, el académico hispano-venezolano Marcelino Bisbal lo caracteriza así: "Uso indiscriminado de las cadenas por parte del presidente; menciones denigrantes o intimidatorias contra periodistas y propietarios de medios; agresiones contra reporteros y camarógrafos; ataques directos contra instalaciones de medios; uso de recursos administrativos como medidas de presión; desatención de las medidas cautelares a favor de comunicadores emanadas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; retiro de la publicidad oficial a aquellos medios críticos con el gobierno; falta de acceso a la información pública; sesgo informativo en los medios del Estado". Cualquier parecido con la realidad argentina no es mera casualidad.

La Presidenta carga ahora con el peso de Boudou


Domingo 26 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa

La Presidenta carga ahora con el peso de Boudou

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION


Cristina Kirchner ha puesto sobre sus propios hombros varios récords alcanzados por Amado Boudou. Uno de ellos es que se trata del primer vicepresidente argentino en funciones acusado de prácticas corruptas. Tampoco hubo nunca en el Congreso, desde 1983, imputaciones tan enfáticas por acciones deshonestas contra un funcionario de rango parecido. Los calificativos escuchados contra Boudou agotaron los recursos de la lengua y el repertorio del lunfardo. Sin embargo, los bloques mayoritarios votaron con una disciplina casi militar la expropiación de la ex Ciccone. Esa disciplina sólo ocurre cuando existe una orden directa de Cristina. Será difícil en adelante separar a la Presidenta de su vice. El caso Boudou se ha convertido en un escándalo que compromete a toda la administración de Cristina Kirchner.
Una cosa era Boudou tocando la guitarra y otra cosa sería si hubiera tocado dinero del Estado. Es la diferencia entre la frivolidad y la corrupción. Fuentes judiciales seguras han afirmado que la investigación contra el vicepresidente avanzó en las últimas semanas. El juez Ariel Lijo está citando a personas que participaron activamente en la extraña venta de la ex Ciccone a dueños que nadie conoce. En los próximos días convocaría, por ejemplo, a los ex propietarios de esa empresa para que le digan a quién le vendieron la imprenta. Hay otro récord histórico: es la primera vez que se expropia una empresa y que nadie protesta por eso. Ningún dueño, real o aparente, se quejó. ¿O es que, acaso, entre los expropiadores están los dueños?
Nadie defendió a Boudou en el Congreso. Algunos ensayos de defensa se complicaron con acusaciones implícitas. No hubo mala voluntad del oficialismo, sino confusión ante el desafío de defender lo indefendible. Un diputado de la oposición pidió a los oficialistas que levantaran la mano los que creían realmente en la inocencia del vicepresidente. Sólo Carlos Kunkel levantó su mano. Fue aplaudido por la oposición. Era un hombre de coraje, solo. El manual de instrucciones que habían recibido los oficialistas consignaba qué debían hacer a la hora de votar o de decir, pero no ante una pregunta inesperada sobre la inocencia de Boudou.
¿Qué llevó a la Presidenta a jugarse en un caso que ya modificó las encuestas y que está convirtiendo la corrupción en una relevante preocupación social? En los años 90, la entonces senadora Cristina Kirchner se fue del bloque peronista cuando éste le reprochó porque había pedido públicamente la renuncia de funcionarios menemistas imputados en el tráfico de armas a Ecuador y a Croacia. Todavía no habían sido condenados ni procesados. La entonces senadora dio un portazo, pero antes dijo una frase que bien podrían repetirla ahora algunos senadores y diputados: El Partido Justicialista no es un cuartel ni yo soy una recluta.
Algunos dicen que la actual presidenta no quiere reconocer el error de haber designado a Boudou, absolutamente sola. Otros aseguran que ella sabe mucho más que lo que se supone sobre la sospechosa compra de la imprenta. También están quienes afirman que simplemente cree en lo que dice y que no quiere entregarle al periodismo la cabeza de su vice. El trámite de la expropiación y la inexplicable intervención de la ex Ciccone permiten concluir, en efecto, que ella está más pendiente de los medios periodísticos que de la investigación judicial.
¿Para qué apuró el Gobierno una expropiación exprés en el Congreso si la empresa ya estaba intervenida? La intervención de una empresa privada por parte del Poder Ejecutivo o del Congreso, debe subrayarse claramente, es inconstitucional. Sólo la Justicia puede dictar esa clase de intervenciones, pero no es la primera vez que el kirchnerismo recurre a ese procedimiento ilegal. Ya lo hizo con YPF y, mucho antes, con Aerolíneas Argentinas. Insistamos: si ya tenía a la empresa bajo control, ¿para que aceleró el trámite parlamentario? Está claro: sólo para acotar la exposición de Boudou a las sospechas públicas de corrupción.
Tampoco la expropiación variará en nada la investigación judicial. ¿Qué cosas cambiarán porque la ex Ciccone pasó de manos de Alejandro Vandenbroele a las de Boudou? ¿No son supuestamente socios en el entramado de la imprenta? ¿Vandenbroele no tuvo tiempo ya para hacer desaparecer los papeles comprometedores? El Gobierno espera que la expropiación saque a Vandenbroele (y, por lo tanto, a Boudou) del centro del escándalo. Punto. Se trataría de un encubrimiento mediático más que judicial.
Boudou está en el ojo del huracán. La Presidenta decidió compartir esa carga. El futuro es una común provocación para ellos. ¿Eso no explicaría, en parte al menos, el fervor reeleccionista que se apoderó del kirchnerismo? Cristina Kirchner motoriza en los hechos el proyecto de su propia permanencia. Suele cortar de un solo golpe los debates que no le gustan o que no le convienen.
Sucedió en la semana que pasó cuando se difundió el proyecto de abrir los countries. El proyecto existe y es del viceministro de Justicia, el camporista Julián Alvarez. La Presidenta entrevió más deserciones de la clase media que ya se le escapa. Los llamó personalmente al ministro de Justicia, Julio Alak, y al jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, para ordenarles una desmentida urgente. Nunca mandó, en cambio, frenar el debate por la reforma constitucional.
El radicalismo dice tener constancia de dos cosas. Una: el kirchnerismo planteará formalmente la reforma antes de fin de año. La otra: el oficialismo quiere cambiar en la Constitución el capítulo de los derechos y garantías de los argentinos, además de habilitar una segunda reelección consecutiva para Cristina Kirchner. Esos cambios, dicen, afectarían a la propiedad privada y a la libertad de expresión, derechos que ya han sido cuestionados por el kirchnerismo. Tales convicciones empujaron al radicalismo a buscar un "acuerdo democrático" con todas las fuerzas de la oposición. Puede hacerlo: es el único partido con el que se sientan todas las expresiones políticas en un mundo a veces chato, viciado por los prejuicios.
El primer partido político que se mostró formalmente de acuerdo con buscar esa coincidencia fue Libres del Sur, un ex aliado del kirchnerismo que ahora milita con Hermes Binner. El kirchnerismo esperaba que el primero fuera Mauricio Macri, pero lo sorprendieron por izquierda. Mala noticia.
Una coalición más peronista se está armando para refutar al cristinismo, incluido su proyecto reeleccionista. Son todos ex ministros de Néstor Kirchner (algunos también de Cristina) o ex gobernadores del primer mandato kirchnerista. Podrían participar de esa trama Alberto Fernández, Roberto Lavagna, Alberto Iribarne, Jorge Busti, Jorge Obeid y, probablemente, José Manuel de la Sota.
El gobernador cordobés ya está pagando sus últimas rebeldías. Había en Córdoba reclamos multitudinarios y pacíficos de los gremios de los empleados estatales. Pero sucedió una manifestación violenta, con hombres encapuchados y bien pertrechados, el mismo día en que De la Sota se reunió con Macri. Algunos cabecillas violentos llegaron a Córdoba en taxis desde Buenos Aires. ¿Desde dónde, si no?
Sin embargo, varias encuestas señalan que una enorme mayoría social está en contra de la reforma constitucional. La opinión pública es la única valla no prevista por el kirchnerismo, aunque aparecerá más pronto que tarde. En su estrecho juego de política y de conspiraciones, de fantasmas y de poder, el cristinismo se olvidó de dialogar con la realidad.

Un negocio que gestionó Boudou : Formosa pagó $ 7 millones



Domingo 26 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa
Un negocio que gestionó Boudou
Formosa pagó $ 7 millones a Vandenbroele
Por Hugo Alconada Mon | LA NACION






Antes de desembarcar en la ex Ciccone, la sociedad The Old Fund, que preside Alejandro Vandenbroele, cobró una comisión de $ 7,6 millones del gobierno de Formosa por su asesoramiento para la reestructuración de la deuda provincial, que negoció el entonces ministro de Economía, Amado Boudou. LA NACION reconstruyó la historia durante los últimos dos meses con testimonios de nueve personas al tanto de la operatoria y distintas constancias judiciales.
The Old Fund recibió los fondos el 21 de mayo de 2010, cinco meses antes de que Vandenbroele irrumpiera como presidente de la nueva Ciccone, rebautizada Compañía de Valores Sudamericana (CVS) y, finalmente, estatizada el miércoles pasado. Los cobró en la cuenta que la sociedad tiene en el Banco Macro, de Jorge Brito, tras recibir una transferencia del Fondo Financiero Provincial (FonFiPro), un organismo que opera con menores controles del gobierno formoseño y que estuvo bajo la lupa de la Justicia en el caso Skanska. El cobro de los $ 7,6 millones -que forman parte de los misteriosos $ 50 millones con que se financió luego a la ex Ciccone- llegó en un momento singular para The Old Fund. Fue 11 días después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el Programa Federal de Desendeudamiento, que le permitió a Formosa sortear pagos por casi $ 462 millones en capital e intereses durante los meses siguientes y casi $ 1000 millones entre 2010 y 2011, según informó entonces el Ministerio de Economía formoseño.
The Old Fund carecía de antecedentes profesionales para competir por ese negocio con bancos nacionales e internacionales, o incluso con la consultora que completó dos años antes, en 2008, la reestructuración de otras deudas de Formosa. Por el contrario, en ese momento sus accionistas eran Tierras International Investments CV (el fondo holandés disuelto en Amsterdam en cuanto estalló el escándalo) y el prófugo de la justicia de Estados Unidos Sergio Gustavo Martínez.
Ya con los fondos de Formosa -una de las provincias con peores índices de pobreza, desnutrición y analfabetismo del país- en su cuenta bancaria, The Old Fund mostró sus movimientos comerciales y financieros iniciales cuando ansiaba el negocio de la ex Ciccone. Entre ellos, reservar los primeros dos de los 19 viajes que le financió a José María Núñez Carmona, el íntimo amigo, socio comercial, padrino de casamiento y testigo de divorcio de Boudou, por cerca de 110.000 pesos.
El 2 de junio, The Old Fund reservó los pasajes a Miami, más hotelería y traslados para Núñez Carmona y una amiga, Sabrina Ruiz. Desembolsó $ 59.722, es decir, algo más de US$ 15.235 al tipo de cambio entonces vigente. Y el 10 de ese mes, reservó su viaje junto a toda la familia de su amigo de Mar del Plata Ignacio Mendiondo para ver el Mundial de fútbol en Sudáfrica. Sólo la cuenta de pasajes superó los 50.000 pesos.

"José María Boudou"

El propio Vandenbroele, investigado por la Justicia como supuesto testaferro de Boudou, expuso su participación en Formosa tres veces. La primera, al consignar en un block pequeño con una portada alusiva al Atlético de Madrid ciertas notas sobre un negocio en la provincia y escribir "JM" -por Núñez Carmona- y una flecha que lleva a una pregunta: "¿Formosa?", según consta en el expediente judicial.
La segunda vez fue cuando Vandenbroele discutió con su esposa, Laura Muñoz, quien grabó la conversación, también incorporada al expediente judicial y revelada por el diario Tiempo Argentino. En ocho ocasiones distintas aludieron a "Formosa con José María", a la "consultora fantasma", a la "consultora con José María en Puerto Madero", "cuando salió lo de José María Boudou [sic] y todas estas cuestiones de las provincias", los "70.000 dólares que te iba a dar el contrato en Formosa" o, más simple, el "contrato de Formosa".
Durante todo ese audio, Vandenbroele convalidó o no refutó todas las alusiones a ese negocio, sin jamás aclararlo. Algo similar ocurrió la tercera vez, a fines del mes pasado, cuando acudió a una audiencia en un juzgado de familia en Mendoza. Ante una pregunta específica sobre si The Old Fund cobró $ 7 millones del gobierno de Formosa, se limitó a sonreír y calló.
"Alejandro decía que tenían que esperar a que se aprobara la salida de esa plata para cobrar su parte. Por eso llegó a interrumpir sus vacaciones el 15 de febrero" de 2010, rememoró Muñoz. "Ese fue el primer laburo que le ofrecieron José María con Boudou y fue un negocio anterior a Ciccone", sostuvo.
La operación con Formosa comenzó a tomar forma entre octubre y noviembre de 2009, cuando al parecer The Old Fund firmó un contrato con el gobierno de Gildo Insfrán. Para esa fecha, el Senado convirtió en ley la modificación de la ley de responsabilidad fiscal, lo que permitía a las provincias emitir deuda con mayor laxitud.
A partir de entonces, Boudou mantuvo varias reuniones con el gobernador Insfrán en el Ministerio de Economía para discutir el "financiamiento 2010" de la provincia. Se reunieron en diciembre de 2009 y en febrero, marzo y abril de 2010, según consta en el registro público de audiencias.
LA NACION procuró consultar a Insfrán sobre el negocio con The Old Fund, pero su vocero oficial, Rubén Duarte, no respondió las llamadas ni los correos electrónicos durante las últimas cuatro semanas.
El 3 de septiembre de 2010, en tanto, tres meses y dos semanas después de cobrar los $ 7,6 millones, Vandenbroele irrumpió en el expediente de la quiebra de la ex Ciccone y depositó $ 567.000 al contado. Pero aun con el dinero llegado del norte argentino, la firma London Supply -de otro amigo de Boudou, Miguel "Micky" Castellano- aportó poco después $ 1,8 millones, que recuperó en cuestión de días y por fuera de ese mismo expediente.
Más allá de las idas y venidas de London Supply -vinculada a su vez a la firma Searen SA, dueña del departamento de lujo en que vive Boudou en Puerto Madero-, los $ 7,6 millones que pagó Formosa completan los $ 50 millones detrás de la "nueva" Ciccone. A los fondos aportados, según reveló LA NACION, por Raúl Moneta y la cooperativa cercana a Brito, Crédito Marítima del Sur.

La operación Insfrán


  • ALEJANDRO VANDRENBROELE
    Antes de Ciccone
    Sin experiencia en consultorías económicas y cuando era monotributista, asesoró a Formosa en la reestructuración de su deuda.


  • GILDO INSFRÁN
    Reestructuración de la deuda
    El gobernador de Formosa negoció con Boudou, cuando éste era ministro de Economía, la reestructuración de la deuda provincial por US$ 80 millones. En el poder desde 1995, es uno de los gobernadores que más ayuda recibió de la Casa Rosada. Ayer, por caso, estuvo con Diego Bossio, director de la Anses.

Las cifras en juego


  • $ 7,6 Millones
    Es lo que cobró The Old Fund, la empresa presidida por Vandenbroele, por el negocio de la consultoría a Formosa.


  • $ 50 Millones
    Es el monto de dinero con el que The Old Fund desembarcó poco después del negocio formoseño en la imprenta Ciccone.











Kicillof: manual para el buen revolucionario



Sábado 25 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa
Miniaturas

Kicillof: manual para el buen revolucionario

Por Carlos Pagni | LA NACION






No hay revolución sin buenos revolucionarios. Por eso Cristina Kirchner, a instancias de Axel Kicillof, firmó el decreto 1278, que reglamenta las conductas de los delegados del Gobierno en empresas privadas.
Esos mandamientos indican los movimientos de la empresa que esos directores deben informar a su superior Kicillof. Nada que no contemplaran normas anteriores. Pero siempre es mejor recordar que deben obedecer al Estado y no a los otros dueños de la compañía.
Por si no lo entendieran, Kicillof les redujo los ingresos a un salario público. El resto deben donarlo a Minoridad. En verdad, fue la práctica de gobiernos anteriores.
El decreto hace una excepción: los honorarios de los directores estatales de YPF. Como el Estado renunció a tener en esa empresa la influencia que ejerce en las demás participadas, allí sus representantes seguirán llevándose un sueldazo. Uno de ellos es Kicillof, que queda excluido de las limitaciones que impuso a sus subordinados. Nada que temer. El, como buen revolucionario, no necesita que le indiquen a qué intereses responde. Virtudes del Hombre Nuevo.











Espíritu joven y bohemio


Sábado 25 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa
San Telmo

Espíritu joven y bohemio

Con la impronta de su historia, este barrio porteño atrae a un público diverso, encantado con su patrimonio urbano. Los valores, aquí estables
Por Leandro Murciego  | LA NACION


San Telmo es uno de los barrios más antiguos y a la vez más demandados de la ciudad de Buenos Aires. Delimitado por las calles Perú, Balcarce, Paseo Colón, México y San Juan, su fuerte acervo cultural e histórico lo convierten en uno de los centros de atención no sólo del público local sino también de turistas argentinos y extranjeros. Y a pesar del momento en cuanto al movimiento del mercado, la zona figura entre las más demandadas.
San Telmo, que no sólo es el barrio de menor superficie de la ciudad (con apenas 1,3 km2) sino también uno de los más antiguos junto con Monserrat (llamado originalmente Barrio Sur) y San Nicolás (Barrio Norte), se originó, en 1748 con la construcción de la Iglesia de Nuestra Señora de Belén, muy próximo al viejo casco urbano que estaba limitado a los alrededores de la Plaza Mayor (hoy Plaza de Mayo).
"Normalmente, las inmobiliarias lo agrupamos junto con algún sector del barrio de Barracas, Constitución y Monserrat, ampliando de esta manera los límites históricos de San Telmo, y llevándolos hasta Bernardo de Irigoyen y las avenidas Paseo Colón, Martín García y Avenida de Mayo", comentó Fernando Giesso, socio titular de la Inmobiliaria Giesso.
Pero el presente de San Telmo dista mucho de su población original, esa que se conformó en su mayoría con trabajadores portuarios. Hoy, gran parte de sus residentes son jóvenes profesionales y artistas que buscan un entorno descontracturado y bohemio.
Así, en los últimos tiempos se convirtió en un polo inmobiliario que captó a visitantes extranjeros que optan temporalmente por el lugar por su proximidad con las distintos focos turísticos.
"La gran heterogeneidad de los habitantes del barrio es una característica que a mucha gente le interesa, sobre todo gente vinculada con las actividades artístico-culturales. Hoy, los compradores suelen ser parejas con y sin hijos que quieren vivir cerca del centro y en un barrio que aún funciona como tal. Felizmente, San Telmo es muy requerido para uso residencial, aspecto que le aporta gran actividad a toda hora y tanto los sábados y domingos como durante la semana", explicó Giesso.
Y agregó: "También hay inversores y arquitectos que compran departamentos chicos para, refacción mediante, obtener una renta, ya que se alquilan muy rápido porque hay mucha demanda y poca oferta en la zona. Entre los compradores se encuentran los arquitectos que buscan unidades antiguas chicas a buen precio para remodelar y después revender o alquilar". Para Marcelo Abalo Rubiños, broker de AM Propiedades, una firma especializada en San Telmo, ésta es una zona muy particular. "Es un mercado interesante, que el santelmista no lo cambia por nada. Y el perfil de los potenciales compradores suele ser muy específico", afirmó Abalo Rubiños.
Al hablar del presente del mercado, los brokers coinciden en que el segmento de las propiedades usadas están en general sin movimiento. "En este momento surge alguna respuesta en los proyectos a estrenar que se ofrecen a la venta en pesos, mientras que en lo usado las operaciones son prácticamente nulas", dijo Francisco Ercolano, uno de los socios de Hit Propiedades.
Desde hace unos años la tipología de vivienda que más se demanda son los PH o los departamentos tipo casas. "Aquí los hay para todos los gustos, necesidades, y presupuestos. Desde los más pequeños y accesibles que son los PH por pasillo de un ambiente y patio, hasta los más grandes con entradas independientes (antiguamente llamadas casas de bajos y/o altos), estas unidades parten desde dos dormitorios en adelante más patio o terraza. Una de las principales fortalezas es que esta tipología no suele tener expensas o son muy económicas", amplió Giesso.
Y amplió Ercolano: "Fuera de los PH las unidades que más se buscan son las de uno y dos dormitorios. Aunque tampoco hay que descartar los monoambientes para alquilarlo en forma temporaria, algo muy utilizado por turistas tanto locales como del exterior".
En los últimos tiempos se construyeron algunos emprendimientos nuevos con unidades monoambientes y de un dormitorio aptos profesionales (en Humberto I al 900, por ejemplo).
Según los especialistas la zona más buscada es la denominada Area de Protección Histórica (APH), comprendida entre las avenidas de Mayo y San Juan, Balcarce y Perú. También es bastante pedido el sector cercano a parque Lezama. Como calles, las más buscadas son las que no tienen colectivos, como Balcarce, Humberto I, Estados Unidos y la zona próxima a la plaza Dorrego. Fuera de estas arterias elige las calles menos ruidosas, donde haya mucha vida nocturna o tránsito vehicular o de medios de transportes. No abunda el comprador foráneo y el que lo hace opta por tener mejor calidad de vida. Uno de los circuitos más elegidos es por Defensa desde San Juan hacia Plaza de Mayo.
Sobre el futuro inmobiliario, Abalo Rubiños afirmó: "Es difícil poder predecirlo pero lo que creo y espero es que se reactive el mercado si las partes se adecuan al momento actual. Considero que esto pasará ya que el ladrillo, como siempre es un refugio de los ahorros, por su buena rentabilidad (poco riesgo) y capitalización de la inversión. Lo que va a favorecer a todo el mercado, de acuerdo con las zonas. Y fundamentalmente, lo residencial es lo que predomina".

Precios

El valor del m2 usado en la zona oscila entre los 1600 y 2000 dólares, aunque depende de la ubicación, las características y el estado de conservación del inmueble para determinar el valor de cotización. Sin embargo, el valor del m2 a refaccionar ronda entre los 1100 y 1200 dólares. Según Ercolano, "para concretar una operación inmobiliaria actualmente se realiza un promedio entre el dólar oficial y el blue".

Sábado 25 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa

Denunció la Academia de Educación que hay adoctrinamiento partidario

Por Mariano De Vedia | LA NACION



En un pronunciamiento contundente, aprobado por unanimidad, la Academia Nacional de Educación cuestionó los talleres políticos que la agrupación kirchnerista La Cámpora realiza en las escuelas con el aval de la presidenta Cristina Kirchner .
La declaración cuestiona el "adoctrinamiento político partidario en las escuelas" y define los polémicos talleres de La Cámpora como "una práctica condenable, históricamente utilizada por regímenes totalitarios para adoctrinar a la juventud".
El documento surgió en la primera reunión plenaria de la nueva comisión directiva de la institución, encabezada por Pedro Luis Barcia , quien se fijó el propósito de discutir temas de candente actualidad de la política educativa. "Queremos poner sobre el tapete cuestiones fundamentales y que la Academia comience a pronunciarse", explicó Barcia a LA NACION, sin temor a despertar polémicas o malestares con el Gobierno. "Esperemos que no tomen represalias", observó, con ironía.
Rápidamente encontró consenso en la academia para denunciar como ilegales los "talleres de adoctrinamiento partidario en varias escuelas del país, con presencia de personas ajenas a la educación, banderas, lemas, cantos y figuras de facciones políticas".
Para formular esa sentencia, la academia se basa en el artículo 11 de la ley de educación nacional, promulgada por Néstor Kirchner en 2006, cuyo inciso i) asegura "la participación democrática de docentes, familias y estudiantes en las instituciones educativas de todos los niveles". El documento añade que "esa participación no incluye las organizaciones políticas con actividades partidarias".

Defensa de los maestros

Luego de condenar "estos métodos de adoctrinamiento de niños y jóvenes en las escuelas", la institución refuta -sin nombrarla- las explicaciones de la propia Presidenta, quien justificó el proselitismo con el argumento de que "durante mucho tiempo se trabajó prolija y quirúrgicamente en no formar argentinos".
"No se puede ignorar la tarea cotidiana de nuestros maestros y profesores y descalificar con injusticia el aporte que realizan para la construcción de una patria democrática", señala la declaración. "No comprendo cómo no reaccionaron los gremios docentes, al ponerse en duda la calidad del trabajo de los maestros", acotó Barcia.
"Pensar que este proceder es necesario para formar argentinos porque durante mucho tiempo deformaron a los argentinos implica que ni los docentes, ni las autoridades educativas de la Nación y de las provincias cumplen con sus objetivos", advirtió la institución.
Barcia completó el diagnóstico y afirmó que "muchas provincias, como la de Buenos Aires, han tolerado con el silencio e incluso con autorizaciones esta penetración política partidaria en las escuelas".
Constituida en 1984, la academia reúne a unas 30 personalidades de reconocida trayectoria en el campo intelectual y en las distintas ramas de la enseñanza. Entre ellos se encuentran cinco ex ministros de Educación: José Luis Cantini, Antonio Salonia, Juan Llach, Hugo Juri y Juan Carlos Tedesco, que fue secretario de Educación de Néstor Kirchner y ministro del área en el primer gobierno de Cristina Kirchner, entre diciembre de 2007 y julio de 2009.
Tras aclarar que Llach y Tedesco, por distintos motivos, se encuentran de licencia, Barcia admitió que difícilmente el ex ministro que adhirió al kirchnerismo hubiera suscripto el documento.
Sí lo firmaron los otros académicos, entre los que se encuentran Guillermo Jaim Etcheverry, Horacio Sanguinetti, Jorge Ratto, María Sáenz Quesada, Jorge Vanossi, Avelino Porto, Julio Labaké, Alfredo Van Gelderen, Pedro Simoncini, Adalberto Rodríguez Giavarini y Alieto Guadagni, entre otros miembros de número de acreditado prestigio.