La destrucción de nuestra moneda

Editorial I

La destrucción de nuestra moneda

Hoy basta con comprobar el pobre valor adquisitivo del billete de $ 100 para comprender el deterioro provocado por el descontrol fiscal y monetario en el país


No hace falta ser economista para comprender que el Gobierno ha destruido nuestra moneda nacional. Los profesionales de la economía, con toda razón, pueden hacer énfasis en la inutilidad del peso para preservar el ahorro de las familias. Pueden contarnos que el exceso de emisión ha elevado la tasa de inflación por encima ya del 30 por ciento. Y pueden explicar al público general que, en esas condiciones, es muy difícil que la economía pueda crecer, generar empleo y proveer de bienestar a la población. Sin embargo, no hace falta ser un profesional para comprender el problema. Alcanza con observar nuestro billete de máxima denominación, el de cien pesos, para comprender hasta dónde ha llegado el deterioro provocado por el descontrol fiscal y monetario de nuestro país.

En América latina, l a Argentina sólo es superada por Venezuela en cuanto a pobreza de la capacidad de compra de su billete de máxima denominación. En Venezuela, tal billete es el de 100 Bolívares Fuertes que, al tipo de cambio paralelo de ese país, cotiza a apenas un dólar con cuarenta centavos. Debemos sentirnos afortunados: en la Argentina, nuestro billete de máximo valor, el de 100 pesos, alcanza para obtener unos US$ 8. Y, a partir de allí, en Paraguay el valor equivale a US$ 22; en Colombia, a US$ 25; en Bolivia, a US$ 29; en Chile, a US$ 36, y en Perú, México y Uruguay, los valores van desde los US$ 70 hasta los US$ 90. Para que el valor de nuestra moneda se asemejase a los US$ 25 de equivalencia a otras monedas de la región deberíamos retrotraernos hasta 2011, ya que, luego de implantado el cepo cambiario, se aceleró el derrumbe del valor de nuestro signo monetario.

Tener un billete de máxima denominación con un poder adquisitivo tan bajo envuelve varios problemas. Cada operación en efectivo implica el transporte de una cantidad extravagante de billetes, lo cual torna engorrosas y peligrosas por la inseguridad creciente las operaciones cotidianas. Especialmente, para los ciudadanos comunes que suelen contar los billetes en vez de pesarlos, práctica habitual entre algunos amigos del poder de la que hemos tomado conocimiento recientemente. También, el abastecimiento de efectivo por parte de los cajeros automáticos se vuelve dificultoso. Debido a que tienen una capacidad limitada de almacenar billetes, su baja denominación provoca una escasa capacidad de abastecimiento para la población en términos del dinero que ésta necesita extraer. Si los precios suben a un ritmo de 30% anual y los billetes de máxima denominación se mantienen sin cambios, la capacidad de cada cajero en términos de la cantidad de bienes y servicios que se negocian en la economía disminuye también a un ritmo de 30 por ciento.

Al bajar la capacidad de compra de los billetes de máxima denominación, el uso eficiente de los cajeros, de los tesoros de los bancos y de las propias billeteras provoca el desplazamiento hacia el uso único del billete de mayor poder de compra. Así, se verifica la extraña paradoja de que, aun cuando nuestro billete de 100 pesos equivale a sólo 8 dólares, es difícil conseguir cambio para éstos cuando se efectúan operaciones tan sencillas como comprar en un quiosco o tomar un taxi.

Como con la falsificación de los índices de precios, nuestras autoridades piensan que, ocultando el problema, éste desaparece. Consideran probablemente que evitando poner en circulación billetes de 200, 500 o 1000 pesos es más fácil sostener la política de negación de la inflación. Como hemos visto recientemente con los violentos movimientos del dólar contra el peso en el mercado local, negar los problemas no conduce a nada. Y, así como el ocultamiento de la inflación terminó por derrumbar el valor de nuestra moneda, la no actualización del valor de nuestros billetes sólo contribuye a volver más tortuosa la vida cotidiana de nuestros sufridos ciudadanos.

Todas estas marchas y contramarchas como los vagos anuncios de ayer sólo acrecientan la incertidumbre y reflejan con lamentable contundencia el grado de mala praxis en materia económica ejercido por nuestras autoridades.

La Nacion

Cristóbal López compró el Casino de Tigre por $108 millones


Cristóbal López compró el Casino de Tigre por $108 millones

La operación, que fue cerrada el jueves, es por la mitad del Trilenium; el empresario cercano al kirchnerismo pone un pie en el distrito manejado por Sergio Massa


ristóbal López tendrá una nueva sala de juegos. El empresario cercano al kirchnerismo compró el jueves la mitad del Casino Trilenium con el Hipódromo de Palermo como socio. La operación fue concretada por la sociedad Casino Club, que pagó más de $108 millones por las salas ubicadas en Tigre.

Cristóbal López, dueño de petroleras, medios de comunicación y empresas agropecuarias, también tiene experiencia en la industria del juego. Es dueño de bingos y distintas salas, motivo por el cual fue apodado "el zar del juego".

Durante esta semana, su nombre estuvo vinculado al proyecto AFA TV y a la creación de un supuesto sistema de apuestas deportivas para financiar al fútbol, que sus empresas habrían ofrecido tanto en la Casa Rosada como en las oficinas de la Asociación del Fútbol Argentino.

El Casino Trilenium fue históricamente propiedad de Santiago Soldati. El resto de la propiedad del casino continúa en manos de la empresa Boldt, informó el diario Clarín en su edición de hoy.

Con esta nueva compra, López desembarca en la provincia de Buenos Aires donde ya tiene dos bingos y pone su primer pie en la tierra de Sergio Massa, líder del Frente Renovador


La Nacion

La confesión de Michel Platini: "No fue fácil jugar el Mundial de Argentina 1978 por lo político"

La confesión de Michel Platini: "No fue fácil jugar el Mundial de Argentina 1978 por lo político"

El francés contó que para él fue la Copa del Mundo más difícil; luego, disputó España 1982 y México 1986


NYON, Suiza (Reuters).- El ex futbolista francés Michel Platini dijo que disputar un Mundial en medio de los problemas políticos de la Argentina fue mucho más difícil que el agobiante calor de España o la altitud de México.

El francés jugó en tres torneos consecutivos entre 1978 y 1986 y dijo que su primer Mundial se destacaba como el más complicado.

"El más difícil fue el de 1978 porque, políticamente, no fue fácil ir y jugar en Argentina", dijo el presidente de la UEFA a periodistas. "Había mucha presión de la inteligencia francesa y mucha gente no quería que fuéramos a jugar", agregó.

El Francia vs. Hungría, con la camiseta de Kimberley

Al igual que en muchos países, existía en Francia una presión para boicotear el Mundial en protesta contra el Gobierno militar. "Fue el Mundial más complicado, tenía apenas 20 años en ese momento y no sabía qué responderle a los periodistas", dijo Platini.

En el Mundial 1978, Francia estaba en el Grupo de la Argentina y quedó eliminado en primera rueda; ante la selección perdió 2 a 1 en la cancha de River

También recordó que Francia y Hungría llegaron para su último partido del grupo en Mar del Plata vistiendo camisetas blancas y que el encuentro debió retrasarse por una hora mientras buscaban alternativas. Al final Francia pidió prestadas camisetas a Kimberley.

Platini lideró luego a Francia en el Mundial de 1982 en España y en México 1986, torneos en los que los galos perdieron contra Alemania Occidental en las semifinales.

"En México, jugamos al mediodía, con 30 grados y a una altura de 2.800 metros, pero estábamos tan felices de estar en el Mundial que le restamos importancia", comentó.

Platini dijo que no piensa que las altas temperaturas sean un problema para los equipos del Mundial de este año en Brasil, donde varios partidos se jugarán al mediodía en sedes con temperaturas tropicales.

http://canchallena.lanacion.com.ar

A Leonardo Fariña le subastarán un auto de alta gama por evasión fiscal agravada

A Leonardo Fariña le subastarán un auto de alta gama por evasión fiscal agravada

La AFIP realizó una denuncia contra el empresario por una deuda millonaria y le embargaron el vehículo; el Audi será tomado como pago a cuenta


No fue una buena semana para él. Leonardo Fariña, uno de los investigados por presunto lavado de activos que involucra al empresario Lázaro Báez, se quedará sin su automóvil Audi TT Coupe 1.8T FSI, valuado en 400 mil pesos. Por una deuda millonaria con la AFIP, será rematado en una subasta pública ese vehículo, que se tomará como pago a cuenta de ese incumplimiento con el fisco. Se trata de "evasión fiscal agravada" porque la Justicia consideró que hubo intencionalidad para no cumplir con los impuestos.

El domingo pasado había sido demorado por la Policía en Pinamar durante un operativo de control vehicular; los efectivos detectaron que se movilizaba en un automóvil Audi TT gris plata (patente IOP-040), del cual no pudieron corroborar su procedencia legal.

El auto de alta gama será trasladado de Pinamar a La Plata para ser subastado. El dinero será destinado para saldar parte de esa deuda. El juez que actuó es Adolfo Gabino Ziulo, a cargo del Juzgado Federal N°2 de La Plata, de la Secretaría de Ejecuciones Fiscales. La pena que prevé la evasión fiscal agravada es de entre tres años y seis meses a nueve años de prisión.

Además de la denuncia de la AFIP, por el Audi TT debe 16 mil pesos de Impuesto Automotor, mientras que en los registros también aparece una camioneta BMW X6 por la que está en juicio con la Provincia de Buenos Aires y por la que registra una deuda de 60 mil pesos.

Fariña también fue protagonista de un operativo que realizó la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) en la zona de Pinamar Norte donde encontraron más de 100 casas de lujo declaradas como baldío. En una de ellas, el empresario pasaba sus días de vacaciones con su novia, la modelo Macarena Pérez.

La Nacion

La AFIP oficializará el lunes la nueva reglamentación para comprar dólares

La AFIP oficializará el lunes la nueva reglamentación para comprar dólares

Se calculará la "capacidad contributiva" de cada persona para determinar cuántas divisas puede comprar; la metodología de cálculo para cada caso particular no sería pública

Por   | LA NACION



La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) recién el lunes dará a conocer formalmente todas las reglamentaciones para que sujetos físicos vuelvan a poder comprar divisas para viajes y atesoramiento. Este viernes por la tarde, los técnicos diseñaban los cambios en la normativa, según informó una fuente del organismo recaudador.

El acceso a la compra formal de dólares estará limitado por la "capacidad contributiva" de cada demandante, aunque -de acuerdo a las primeras previsiones- el metodología de cálculo del algoritmo no será pública. Esto le otorgará al Gobierno la capacidad de determinar discrecionalmente cuántas divisas puede comprar cada persona.

El mismo mecanismo de permisos con base sobre la capacidad contributiva regía hasta antes del 22 de julio de 2012, cuando el Banco Central prohibió la compra de dólares para atesoramiento. Ahora, la autoridad monetaria también trabaja en la normativa de adecuación.

Por otra parte, las compras con tarjeta de débito y crédito en el exterior, pasajes y paquetes aéreos a otros países y compras en sitios web internacionales bajará del 35% al 20% . Pero este cambio entrará recién entrará en vigencia una vez que la AFIP publique la resolución general correspondiente con la reglamentación.

La Nacion

Ex presidente del Banco Central: "No abrieron el cepo, el Gobierno quiere un shock de mercado"

Ex presidente del Banco Central: "No abrieron el cepo, el Gobierno quiere un shock de mercado"

Aldo Pignanelli aseguró que, "como está el mercado, es imposible que liberen el cepo porque la demanda de dólares supera ampliamente a la oferta"


El economista y ex titular del Banco Central Aldo Pignanelli advirtió hoy que "no se abrió el cepo" cambiario y aseguró que el gobierno intenta producir un "shock en el mercado" con la autorización a personas físicas para comprar dólares para atesoramiento.

"De acuerdo a como está el mercado, es imposible que el gobierno o el Banco Central libere el cepo cambiario porque hoy la demanda de dólares supera ampliamente la oferta y las reservas están caídas", manifestó.

En declaraciones al canal Todo Noticias (TN), el economista afirmó que por "la desazón de las últimas 48 horas" el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro de Economía, Axel Kicillof, "han querido producir un shock en el mercado para generar un poco más de confianza".

El Gobierno anunció que a partir del lunes se volverá a autorizar a las personas físicas la compra de dólares para la tenencia y que se reducirá del 35 al 20 por ciento el recargo para la compra de divisas.

"No es que se abrió el cepo, se autoriza a las personas físicas con número de CUIT a comprar dólares para ahorrar", remarcó Pignanelli y agregó que "no se levantó el cepo para las empresas".

En tanto, aclaró que "si me preguntan cuál es hoy un precio de referencia del dólar es 9 (pesos)" y alertó que "una cosa es el anuncio y otra cosa es la realidad".

La nacion

La Tablada: una operación de inteligencia que no hizo honor a su nombre

Jueves 23 de enero, 2014

La Tablada: una operación de inteligencia que no hizo honor a su nombre



El asalto al Regimiento 3 de Infantería de La Tablada, perpetrado el 23 de enero de 1989, hace exactamente veinticinco años, en plena campaña proselitista para las elecciones presidenciales convocadas para el 14 de mayo, fue un intento desesperado para impedir lo que las encuestas ya pronosticaban como un inexorable triunfo del peronismo y de la candidatura de Carlos Menem. El operativo fue frustrado por la acción de los efectivos de la policía bonaerense, bajo las órdenes del gobernador Antonio Cafiero, que cercaron la unidad e impidieron la salida de los guerrilleros hasta que llegaron las tropas del Ejército que liberaron el cuartel.

Un dato relevante del cruento episodio fue que los militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP) entraron al cuartel disfrazados de oficiales “carapintadas” que vivaban al coronel Mohamed Alí Seineldín, quien un mes antes había encabezado una sublevación en Villa Martelli, y arrojaron volantes que los identificaran con esa facción del Ejército.

El jefe de la operación, Enrique Gorriarán Merlo, explicó en sus Memorias que el objetivo de esa simulación era propiciar una amplia movilización popular contra el supuesto golpe militar, que confluiría masivamente sobre Plaza de Mayo, como había ocurrido en abril de 1987 durante la rebelión de Semana Santa, pero que esta vez le impondría al gobierno de Raúl Alfonsín la adopción de medidas drásticas para la “depuración” de las filas del Ejército. Omitió agregar que el éxito de la operación hubiera significado la desaparición de las posibilidades electorales de Menem.

La credibilidad del copamiento del cuartel por los “carapintadas” y sus conexiones con Menem y otros dirigentes peronistas requirió una previa tarea de acción psicológica. En esa época, Gorriarán era un cuadro destacado del aparato de inteligencia del régimen “sandinista”, que lo condecoró por haber encabezado el comando que en septiembre de 1980 asesinó en su refugio de Asunción al ex dictador Anastasio Somoza, atentado que costó la vida de Hugo Irurzún, quien fue jefe de los efectivos del ERP en las selva tucumana.

La semana anterior al ataque, el abogado Jorge Baños, dirigente del MTP y miembro del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que presidía Horacio Verbinsky, apareció en Canal 7 y en los demás canales estatales de televisión para denunciar un complot entre Menem, Seineldín y el líder metalúrgico Lorenzo Miguel, que buscaba el reemplazo de Alfonsín por el vicepresidente Víctor Martínez. Baños murió en la tentativa de copamiento.

Esa denuncia de Baños, de una factura similar a la acusación del “pacto sindical-militar” con que Raúl Alfonsín vapuleó al peronismo en la contienda electoral de 1983, fue promocionada por Página 12, un matutino que en aquella época todavía estaba fuertemente influido por Gorriarán, quien en sus Memorias detalló los mecanismos que utilizó para aportar el dinero necesario para su lanzamiento en 1987.

Un mes antes de la denuncia de Baños, el 17 de diciembre, Página 12 ya había publicado una solicitada del MTP, con un llamado a la “resistencia civil”. Dicha convocatoria incluyó la puesta en marcha de la denominada “Iniciativa Democrática para la Resistencia Civil”, con la participación de dirigentes políticos y de organizaciones de derechos humanos, que en su mayoría ignoraban las implicancias de su adhesión.

Ese mismo 17 de diciembre, una nota de Verbinsky sostenía que “la sociedad parece cada día más dispuesta a tomar su destino en sus manos y ejercer la democracia sin aceptar más tutelas, ni de los carapintadas ni del gobierno”. El 31 de diciembre, un nuevo artículo de Verbinsky puntualizaba que “indicios de diversas fuentes señalan que el coronel Mohamed Alí Seineldín está dispuesto a intentar el golpe de estado en enero”.

El 17 de enero, a sólo siete días del operativo, al informar sobre la denuncia de Baños, un artículo titulado “Un secreto a voces”, con la firma de Carlos “Quito” Burgos, miembro de la conducción del MTP, afirmaba que “el Movimiento Todos por la Patria anunció un nuevo intento golpista encabezado por el coronel Mohamed Alí Seineldín con el apoyo del candidato justicialista Carlos Saúl Menem y de Lorenzo Mariano Miguel, secretario de las 62 Organizaciones” y consignaba que “se habla nuevamente de una fecha: la del 24 de enero”. Se trató de una precisión premonitoria: el día anunciado, Burgos fue otro de los combatientes abatidos en La Tablada.

En sus Memorias, Gorriarán reveló la decisión de borrar las huellas de esa operación: “ante un eventual fracaso, nos ocupamos de que nada comprometedor para nadie quedara evidenciado. Página 12 tuvo su campaña, pero pudo seguir y ningún otro que tuviera relaciones políticas con nosotros sufrió consecuencias”.

Lo cierto es que el MTP, fundado por Gorriarán en 1986 precisamente desde Nicaragua, con el protagonismo de un grupo de cuadros del ERP, siempre había preconizado, a través de su órgano oficial, la revista Entre Todos, dirigida por Burgos, la organización de la “resistencia civil” contra los recurrentes intentos golpistas de los militares “carapintadas”.

Más aún: Gorriarán había previsto cinco años antes ese desarrollo de los acontecimientos. En un folleto titulado “Democracia y Liberación”, editado en enero de 1984, el ex jefe militar del ERP apreciaba que “por primera vez en la historia los militares no son opción política”, pero advertía que “la derecha busca otra variante, de la que hay muchos indicios”.

Al describir esa nueva variante, Gorriarán expresaba que “la base de este proyecto son una parte importante de la burocracia, otros sectores fascistas del peronismo, organizaciones no peronistas de ideología ultraderechista y un sector grande de la oficialidad de las FFAA, a los que, como tradicionalmente ocurre, se suman el frondizismo, la casi totalidad de la jerarquía eclesiástica, la oligarquía terrateniente y financiera (UIA, Sociedad Rural, ADEBA), etcétera”.

Puntualizaba también que “las dificultades de este proyecto reaccionario serán, en primer lugar, la de encontrar figuras no desacreditadas que puedan ganar prestigio o cierto prestigio al menos (tipo Ubaldini en el terreno sindical), para que encabecen la propuesta”. Advertía, sin embargo, que “logrado este objetivo, la propuesta puede buscar imponerse a través de un golpe cívico- militar, eventualmente de carácter palaciego, a través de elecciones o como sea”.

En enero de 1989, con una visión ideológicamente deformada por su fobia antiperonista, ese oscuro fantasma divisado por Gorriarán en 1984 tenía nombre y apellido: Menem. Para frenar su ascenso, se ejecutó lo que el imaginario colectivo registró como la última acción guerrillera de la historia argentina, que fue más bien una monumental operación de inteligencia, tan sangrienta como inútil.

Por una ironía del destino, fue Menem quien aplastó el último levantamiento de Seineldín, en diciembre de 1990, Gorriarán fue capturado en México en 1995 y ambos, luego de haber sido condenados judicialmente, resultaron liberados conjuntamente en 2003 por un indulto decretado por Eduardo Duhalde, tres días antes de la asunción de Néstor Kirchner.