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Molesto con la política energética, Galuccio aplica un plan B en YPF


Miércoles 08 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa
La petrolera estatizada / Tras la intervención del mercado

Molesto con la política energética, Galuccio aplica un plan B en YPF

Convencido de que no llegarán fondos para invertir, la prioridad es aumentar la producción de combustibles
Por Francisco Olivera  | LA NACION


Una frase en privado de Miguel Galuccio, presidente de YPF, puede valer más que veinte comunicados de prensa que lo exhiban sonriente y con casco de la petrolera. La dijo hace pocos días entre íntimos, horas después de enterarse, por terceros, del decreto de intervención a la industria de los hidrocarburos confeccionado por el viceministro de Economía, Axel Kicillof. Me dinamitaron el plan, dijo, y expuso su disgusto dentro de la compañía.
Fue el último disparador para que el ex ingeniero de Schlumberger se pusiera a trabajar en lo que sus colaboradores llaman ahora, con ironía, "Plan Galuccio II": no va a renunciar, pero le exigirá al Gobierno los fondos que supone no vendrán por ese decreto 1277 y se centrará en la única urgencia real que parece tener Cristina Kirchner, que es el aumento en la producción de combustibles.
Ese será su trabajo. Vaca Muerta, el yacimiento con que pretendía tentar a inversores y que acaso haya precipitado la decisión de expropiar YPF, es todavía una figura que se define a sí misma: imposible revivirla. Igual que el programa anunciado hace dos meses en el hotel Sheraton delante de la Presidenta y que consistía en poner en orden a YPF para obtener financiamiento en el mercado internacional de capitales.
¿Qué no habría dado cualquier analista petrolero por estar con Galuccio aquel día en que, irritado con ese decreto que regula precios, exportaciones y disponibilidad de divisas y crudo, se contactó con el ministro de Planificación, Julio De Vido? La respuesta de De Vido explica la interna en el Gobierno: le dijo que se lo reclamara a Kicillof.
Empezó entonces toda una puesta en escena del ingeniero. Se reunió con sus colaboradores y convocó al escribano de la empresa para redactar la renuncia. En realidad, no pensaba irse: en ningún lado es necesario hacerlo con escribano. Pero pretendía que el encuentro trascendiera. El tema llegó así a los medios, aunque fue negado por el escribano en una carta enviada al diario Clarín el fin de semana. "Galuccio no lo conoce, no vio al escribano en su vida", reforzaron en YPF, donde agregaron que el CEO acaso desconocía el momento de publicación, pero no el contenido del decreto.
El segundo paso del petrolero fue hablar con Kicillof, a quien le transmitió además que, desde ese momento, y ante semejante señal de desconfianza hacia el mercado, cualquier aporte debería partir del Gobierno.
El viceministro aceptó el pedido y agregó una fuente de financiamiento: acuerdos con países que tengan control sobre sus recursos petroleros.
Es lo que se intentaba hacer la semana pasada con Pdvsa; a la reunión con el presidente de la petrolera venezolana fue De Vido pero no Galuccio, que había viajado a Santa Cruz a contactarse con proveedores y el gobernador Daniel Peralta. Tal vez si Débora Giorgi, ministra de Industria, no hubiera estado en ambos actos, YPF habría podido justificar la ausencia del ingeniero en la distancia con Río Gallegos. En algunas áreas del Gobierno son conscientes de los daños de la intervención. Y piensan ya en señales para revertir el escepticismo petrolero. Por ejemplo, un aumento del gas en boca de pozo destinado a centrales de electricidad, por ahora frenado luego de que lo publicara LA NACION.
Pero habrá que esforzarse para atraer capitales. Los cálculos que Galuccio hace en privado son bastante evidentes: anunció inversiones por 7000 millones de dólares anuales, pero cree que del fisco no podrán salir más de 4000 millones. ¿Qué ocurriría además con el resto de los fideicomisos que sostienen parte de la economía?, se preguntan a su lado.
De ahí que su prioridad haya virado hacia la producción de combustibles. A eso apuntará, por ejemplo, la ampliación de la refinería de Ensenada que YPF anunciará mañana, con la presencia de la presidenta Cristina Kirchner. Se apunta a aumentar la capacidad para producir gasoil, del que se importan 4,5 millones de metros cúbicos al año, mientras la demanda es de 16 millones.

El mismo festejo, otra gente

¿Debería la Presidenta celebrar una vez más esos 348 millones de dólares de inversión anunciados ya hace tres años y desembolsados por Repsol y los Eskenazi? Todo ha cambiado bastante. El 22 de junio de 2009, día del anuncio original, petroleros malpensados acusaban a Eskenazi de haberlo hecho tres días antes de las elecciones legislativas para favorecer al Gobierno. "Haremos que funcione con nuestros amigos españoles, que son tan argentinos como nosotros, y nosotros, tan españoles como ellos", dijo aquella vez Enrique Eskenazi, entonces vicepresidente de YPF.
Tal vez la Presidenta se lo vuelva a agradecer. Como lo hizo en ese acto. "Para reconstruir un país desde lo económico y lo social no basta -dijo-; hay que hacerlo además desde sus valores e identidades culturales y desde la pertenencia; por eso me gustó la palabra del ingeniero Eskenazi llamando a que los empresarios deben asumir el rol que les compete con optimismo, con fuerza y con responsabilidad para seguir generando riqueza. Debemos contribuir a esa articulación entre lo público y lo privado, que nos permita reconstruir el entramado económico de un país junto al entramado social y cultural con identidad y pertenencia. Hoy por eso quise estar aquí para agradecer esta inversión, que es apostar al trabajo y a la producción"


Sábado 14 de julio de 2012 | Publicado en edición impresa
Miniaturas

YPF, Eskenazi y el jardín de las delicias

Por Carlos Pagni | LA NACION



Con la gestión Eskenazi, YPF tuvo un gran despliegue cultural. A través de la fundación de la empresa, Enrique Eskenazi, el patriarca del grupo, asoció su nombre al teatro, la música y la plástica.
Sin embargo, la disciplina con la que este mecenas más se comprometió fue la jardinería. Desde que ingresó a YPF, en 2008, destinó 300.000 pesos por mes al Rosedal de Palermo. Los rosales se renovaron, el riego mejoró, la señalización fue más moderna. Cristina Kirchner inauguró el prodigioso jardín de Eskenazi y hasta toleró que Mauricio Macri compartiera la ceremonia.
Sin embargo, la vocación floral de YPF desapareció con la llegada de Miguel Galuccio, quien abandonó los canteros. Para Enrique Eskenazi fue un doble dolor. No sólo moría su sueño paisajístico. También perdía un ingreso: la empresa contratada para embellecer el paseo, Mantenimientos y Servicios S.A., es de su familia. Providencial pasión por las rosas la de este empresario, que le permitía llevarse a la casa el 15% del presupuesto de la Fundación, y convertir al Rosedal en el jardín de las delicias

El laboratorio de un modelo que fracasó


Domingo 17 de junio de 2012 | Publicado en edición impresa

El laboratorio de un modelo que fracasó

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION


Un círculo se cerró cuando Máximo Kirchner debió volar casi tres horas para curarse una rodilla infectada. Veinte años de gobierno kirchnerista en Santa Cruz han dejado una provincia que ni siquiera tiene un módico sistema de salud. Una provincia potencialmente rica convertida en muy pobre. El caso es revelador para la Argentina, porque la familia que gobernó durante dos décadas aquella provincia es la misma que gobierna el país. Los métodos son también los mismos, desde el exceso de protagonismo del Estado en la economía hasta la sofocación de las libertades y de las instituciones.
Eduardo Duhalde solía decir que los Kirchner intentarían trasladar a la Nación los métodos provinciales, pero que fracasarían. Equivocó el pronóstico. Nueve años después del desembarco de los Kirchner en la Casa Rosada, la Argentina se parece más a Santa Cruz que a cualquier otra cosa. El país está desaprovechando las oportunidades de la crisis internacional (no seduce a las inversiones que se alejan del escabroso mundo desarrollado) y malgastó el dinero que recibió en los buenos tiempos de la economía internacional. Santa Cruz es como un espejo: la provincia dilapidó en el pago de salarios los cientos de millones de dólares de las regalías petroleras, depositados en el exterior.
Hasta hace cuatro años, el Banco de Santa Cruz , propiedad de la familia Eskenazi, informaba anualmente al Banco Central que administraba más de 500 millones de dólares de la provincia. Esa cuenta desapareció en algún momento. La versión más seria indica que el banco provincial recibió orden de transferir esos recursos al Banco Nación, donde se licuaron entre cifras y cuentas mucho más millonarias que la santacruceña. Lo cierto es que después del desgastante conflicto con los docentes, en 2007, el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, fue instruido para que usara esos fondos en el pago de aumentos salariales. La provincia tiene petróleo y es atractiva para un turismo internacional y caro. Su población es escasa, parecida sólo a un municipio mediano de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, ya le quedarían sólo monedas de aquellos depósitos que llegaron a superar los 1000 millones de dólares en los años 90.
En Buenos Aires, y después del período más largo de crecimiento económico desde la Segunda Guerra, la primera brisa en contra sorprendió al gobierno nacional con déficit en sus cuentas públicas, con salidas de capitales en los últimos años que significan mucho más que las actuales reservas nacionales y con la necesidad de echar mano a los recursos que no son del Gobierno, como los del Banco Central, la Anses o programas especiales para obras sociales. El juego macabro con los fondos de los jubilados (que financiarán un plan de vivienda con tasas de interés por debajo de la fantasiosa inflación del propio Indec) significa una continuidad de la política de gastar ya todo lo que hay. Mañana será otro día, aunque ese día podría encontrar quebrado al sistema jubilatorio.
Máximo Kirchner llegó enfermo al Hospital Austral, en el avión de mayor porte de la flota presidencial . Una cosa es el uso de ese avión (que sólo se explica en la certeza kirchnerista de que el Estado es suyo) y otra cosa es la decisión de su madre de trasladarlo. No fue esta última una decisión equivocada. El sistema de salud de Santa Cruz está devastado. Carece de insumos y de presupuesto, y sus médicos se han ido de los hospitales y hasta de la provincia. Cristina Kirchner jamás dejaría a su hijo en tales condiciones. Puede no hacerlo. Es una copia exacta de lo que sucede con la salud en el territorio nacional, a cargo ahora de un ministro sumiso que acató la orden de evadirse hasta desaparecer.
Con todo, los rasgos institucionales y políticos son los más graves y los más parecidos. El actual senador nacional Alfredo Martínez es radical y fue intendente de Río Gallegos durante ocho años; el gobernador de la provincia era Néstor Kirchner. Martínez suele recordar que jamás, durante casi una década, el gobernador lo invitó a tomar un café. En los pocos actos oficiales en los que debía compartir el palco con Kirchner, su presencia era borrada por los medios periodísticos de Santa Cruz. La televisión sólo tomaba a Martínez de espaldas. Mauricio Macri debió investigar esa historia para saber de antemano lo que le esperaba.
La libertad de prensa es una nostalgia en Santa Cruz. Diarios, radios y televisión fueron cooptados por el kirchnerismo. La prensa crítica desapareció o sobrevive a duras penas, minúscula, ahogada por la presión directa o indirecta del oficialismo. El antiguo chofer de Néstor Kirchner, Rudy Ulloa, terminó convirtiéndose en el zar del periodismo santacruceño. Hace lo que le ordenan. Tenía un diario, El Periódico, que recibía tanta publicidad provincial y nacional que no cabía en sus páginas.
Es la misma receta que se aplicó en el país. La editorial Perfil nunca recibió publicidad, a pesar de una orden de la Corte Suprema, y LA NACION y Clarín sólo acceden a una pauta testimonial de tan insignificante. La prensa kirchnerista rebosa, en cambio, de fondos publicitarios del Estado. La crónica de la realidad es la misma aquí que en Santa Cruz. El periodismo oficialista no informa de lo que los Kirchner no quieren que se sepa. ¿No sucedió lo mismo con el cacerolazo del jueves 7 de junio? La política no se resuelve, ni en Santa Cruz ni aquí, en el debate público ni en los partidos políticos ni en el Parlamento, sino dentro del Palacio y según el equilibrio de las intrigas entre muy pocos.
Carlos Zannini es el único amigo fiel, disciplinado y permanente que los Kirchner tienen en el Gobierno desde que llegaron. ¿Qué era Zannini en la provincia antes de 2003? Presidente de la Corte Suprema de Justicia local. La justicia provincial está en manos de familiares y de amigos del kirchnerismo. Hubo una sola persona, el jefe de los fiscales Eduardo Sosa, que tomó distancia del kirchnerismo. Fue despedido en 1995. Sosa inició un largo planteo que llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación; la Corte le ordenó varias veces a la provincia que lo repusiera en el cargo. Los Kirchner la desobedecieron. Pasó el tiempo. También para Sosa, que acaba de jubilarse sin el cargo. Fin de la historia. El caso es ahora abstracto.
La Corte Suprema nacional reclamó en estos días a la Anses que le diga cuánto dinero tiene y en qué lo gasta. Se cansó de tratar causas de jubilados y de dictar fallos que el Gobierno no cumple. Si cumpliéramos, la Anses quebraría, le dijo el jefe del organismo, Diego Bossio. La Anses paga las asignaciones universales por hijo, asiste al Tesoro nacional cuando éste lo requiere y ahora se prepara para financiar un ambicioso plan de viviendas. Hace de todo, menos lo que debe. Eso es lo que cansó a los máximos jueces del país, aún impotentes.
La Nación y Santa Cruz están terminando igual. Ninguno de los dos gobiernos tiene plata. Una parte de sus sociedades está sublevada. Los sindicatos protestan duramente contra la inflación. El gobernador Peralta debió desmentir su renuncia hace un mes, en medio de reclamos y de huelgas, después de haber ganado la gobernación por más del 50 por ciento de los votos en octubre pasado.
Una prestigiosa empresa de encuestas acaba de constatar que Cristina Kirchner bajó 4 puntos en mayo. En un mes perdió más de lo que había ganado en abril con la estatización de YPF. Ronda ahora el 45 por ciento de aceptación nacional, muy lejos de los casi 70 puntos que tenía en diciembre. La Presidenta está perdiendo popularidad desde enero y nada indica que esa tendencia cambiará. Cristina la ignora. La realidad es todo lo que el relato niega

Slim se quedó con el 8,4% de YPF que era de los Eskenazi


Viernes 15 de junio de 2012 | Publicado en edición impresa
Cambio de manos / Un nuevo socio para el Estado

Slim se quedó con el 8,4% de YPF que era de los Eskenazi

El magnate mexicano compró parte de las acciones que habían quedado en poder de los bancos
Por Florencia Donovan  | LA NACION


l mexicano Carlos Slim , el hombre más rico del mundo según la revista Forbes, informó ayer a la Comisión Nacional de Valores y a su equivalente en los Estados Unidos (la SEC, por sus siglas en inglés) que se quedó con el 8,4% de las acciones de YPF .
El mexicano, que también es dueño del grupo Telmex (propietario en la Argentina de la firma de telefonía Claro), habría comprado las acciones que estaban en poder de los bancos que financiaron el ingreso de la familia Eskenazi a YPF. De hecho, el viernes pasado, fuentes del mercado confiaron que los bancos efectivizaron la ejecución de las acciones de la petrolera que habían recibido como prenda cuando, en 2008 y en 2011, financiaron la compra de 25,46% de la petrolera por parte del Grupo Petersen (propiedad de los Eskenazi).
"Muchos bancos se dieron vuelta y enseguida salieron a vender sus acciones. El temor era que más adelante el precio de la acción se derrumbara aún más", admitió una fuente que conoce de cerca la operación.
Así, Slim se hizo de 32.908.506 American Depositary Shares (o ADS, que son la forma en que cotizan las acciones de YPF en Nueva York), equivalentes a la misma cantidad de acciones Clase D de la petrolera. Considerando que al cierre de la jornada bursátil las acciones de YPF cotizaban a US$ 10,45 en Wall Street, la inversión del mexicano habría sido del orden de los US$ 343,9 millones. De acuerdo con la revista Forbes, la fortuna del magnate mexicano asciende a US$ 69.000 millones.
Desde YPF aseveraron ayer que, en una conversación con el presidente y CEO de la petrolera estatal, Miguel Galuccio, miembros del grupo Slim le manifestaron que "ven a YPF como una compañía sólida y con un buen potencial de crecimiento". En declaraciones a la agencia Reuters, no obstante, el vocero de la familia Slim descartó por ahora planes de incrementar su participación en la petrolera estatal. "Lo que pensamos es en el tiempo analizar las opciones; por el momento vamos a estar así", dijo Arturo Elías Ayub, vocero de la familia Slim, citado por Reuters.
Después del cierre del mercado, conocida la noticia del ingreso del mexicano a la petrolera, la acción de YPF trepó 9,5% a 11,45 dólares. "La incorporación del empresario mexicano al paquete accionario de la empresa es una clara señal al mercado financiero internacional", afirmó Galuccio, según el comunicado difundido por la petrolera. Además, indicó que el aporte del empresario es importante "porque es un conocedor y protagonista del mercado petrolero internacional. También es una gran muestra de confianza en la Argentina y en el nuevo proyecto de la compañía".

Deuda pendiente

En 2008, para comprar el 14,9% de YPF, la familia Eskenazi desembolsó apenas US$ 100 millones y se valió de un préstamo de un grupo de bancos (Crédit Suisse, Goldman Sachs, BNP Paribas y Banco Itaú Europa) y otro de Repsol para adquirir la participación, que en ese entonces estaba valuada en US$ 2235 millones. Tres años más tarde se hizo de otro 10% de la compañía, con un esquema similar: US$ 670 millones fueron aportados por un consorcio (Banco Itaú, Standard Bank, Crédit Suisse y Citi), y otro tanto vino de Repsol.
Como garantía, Petersen Energía había ofrecido entonces las acciones de la petrolera. Esas son las que ahora están en poder de los bancos, de Slim e incluso de la española Repsol.
En un comunicado a la SEC, Repsol también confirmó esta semana que ejecutó las acciones que le correspondían por el préstamo en default de Petersen. Según el documento, Repsol tiene ahora 11,82% de las acciones de YPF (le había quedado apenas poco más del 5% tras la estatización de la petrolera). "Repsol planea usar las acciones Clase D para, de vez en cuando, nombrar y votar a determinados directores y sus suplentes", detalla en el documento a la SEC. "Además, se reserva los derechos de disputar y cuestionar la validez y la aplicación de la ley de expropiación", aclara.
Tras la venta a Slim y la ejecución por parte de Repsol de las acciones que le correspondían, en los bancos todavía quedaría al menos el 11% de las acciones de YPF que supieron pertenecer a Eskenazi. Aunque no se descarta que algunas ya hayan sido vendidas en el mercado.
Sólo en lo que va del año, las acciones de YPF acumulan una pérdida del 74%. Con lo cual no serían suficientes hoy para cubrir el pasivo que asumió la familia Eskenazi en 2008 y 2011. Consultados por LA NACION, fuentes del grupo estimaron que quedaría pendiente una deuda de US$ 400 millones, en gran medida, en poder de la española Repsol.

cifras clave


  • 343,9
    Millones de dólares

    Es lo que pagó aproximadamente Slim por el 8,4% de YPF.
  • 69.000
    Millones de dólares

    Es la fortuna estimada de Slim, según la revista Forbes.


  • 11,8%
    Participación

    Es la porción que le quedó a Repsol en YPF, tras ejecutar las acciones de la petrolera que estaban en poder de Petersen Energía.

Eskenazi incumplió su deuda con los bancos




Eskenazi incumplió su deuda con los bancos


No pagó ayer US$ 400 millones que vencían en concepto de capital e intereses; YPF negocia con sus acreedores

Por Florencia Donovan  | LA NACION


l grupo Eskenazi no cumplió ayer con el pago de los US$ 400 millones que debía abonar en concepto de intereses y de capital por los préstamos que había recibido en 2008 y 2011 para poder comprar el 25,49% de YPF.

Hasta última hora, los representantes de los bancos acreedores debatían la estrategia a seguir. En principio, el default gatilla la posibilidad de que los bancos ejecuten las acciones en poder de Eskenazi .

Sin embargo, según las fuentes consultadas, se estaría buscando consensuar una estrategia para todo el consorcio acreedor. "El tema no es ejecutar o no las acciones, sino que uno después no salga a venderlas por separado", admitió una fuente cercana a las negociaciones. "Lo ideal es tratar de vender el 25 por ciento en bloque, tal vez a un tercero que desee asociarse con el Estado". En algún momento, no obstante, algunos bancos habían planteado la posibilidad de diagramar un plan de pagos para Eskenazi.

Petersen Energía, una firma de la familia Eskenazi radicada en Australia, recibió en 2008 un préstamo de US$ 1018 millones por parte de un pool conformado por Crédit Suisse, Goldman Sachs, BNP Paribas y Banco Itaú Europa para comprar 14,9% de YPF. En ese entonces, otros US$ 1015 millones fueron financiados por Repsol. En 2011, Petersen se hizo del otro 10% de YPF con un préstamo de US$ 670 millones aportado por un consorcio integrado por Itaú, Standard Bank, Crédit Suisse, Santander y Citi, y otro tanto por Repsol.

Hasta el año pasado, Eskenazi venía usando los dividendos que recibía de YPF para repagar los préstamos. De hecho, el acuerdo firmado entre Repsol y la familia Eskenazi en 2008 contemplaba que todos los años la petrolera distribuiría al menos 90% de sus ganancias entre sus accionistas. A tal fin, incluso establecía que, entre 2008 y 2009, la empresa pagaría un dividendo extraordinario de US$ 850 millones.

Dudas


Repsol además se hacía responsable de recomprarle las acciones a Petersen (y así pagar los préstamos bancarios) si recortaba su participación en la empresa a menos del 50%. Pero la semana pasada, en una conferencia con analistas, el CFO de Repsol YPF, Miguel Martínez, declaró que la nacionalización de YPF desligaba a la empresa española de esa responsabilidad.

Ayer, YPF advirtió en un comunicado a la Comisión de Valores de Estados Unidos que una "porción significativa" de su deuda contempla como un evento de default una nacionalización de la empresa. Y esto aceleraría el pago de su deuda. "Si bien al momento de este informe no habíamos recibido ninguna notificación de default o pedido de aceleración de la deuda, podríamos vernos exigidos a pagar parte o toda la deuda vigente como resultado de la ley de Expropiación", dice el documento.

"Estamos buscando dispensas formales de nuestros acreedores. En caso de que estas dispensas no se obtengan y se requiera el pago inmediato, la empresa podría enfrentarse a problemas de liquidez de corto plazo. No obstante, el management espera, en tal caso, poder obtener financiamiento de diversas fuentes, incluyendo los flujos de fondos operativos y algunas líneas de crédito disponibles", detalla.

Con la colaboración de Jorge Oviedo

El Gobierno avanza sobre las acciones de Eskenazi en YPF

Domingo 29 de abril de 2012 | Publicado en edición impresa
Tras la estatización / El plan oficial para la mayor petrolera del país

El Gobierno avanza sobre las acciones de Eskenazi en YPF

Quiere sumar para el Estado el 25% que aún tiene ese grupo y lo negociaría con futuros inversores
Por Mariano Obarrio  | LA NACION



El próximo paso del gobierno de Cristina Kirchner en la transformación de YPF es retener para el Estado el 25% de las acciones que el Grupo Petersen (Eskenazi) tiene aún en la petrolera, y por el cual esos empresarios deben todavía unos 2900 millones de dólares. En los planes de la Casa Rosada figura la idea de ofrecer después ese paquete a una o varias empresas extranjeras para asegurar inversiones y producción de hidrocarburos.
"Todo avanza para que el Estado se quede con las acciones de los Eskenazi sin poner un peso", dijo a LA NACION un funcionario de alta jerarquía.
Para asegurarse el control completo de la compañía, la Presidenta buscará dirigir el reparto de las acciones entre las diez provincias petroleras agrupadas en la Organización Federal de los Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi). En conjunto, éstas tendrán casi el 25% del paquete de YPF cuando se apruebe en la Cámara de Diputados la ley que dispone la expropiación, el miércoles próximo.
"La negociación entre ellas será secundaria. El Gobierno pondrá las reglas de juego", confió en estos días a LA NACION una alta fuente oficial de la Casa Rosada. También en Olivos se decidirá sobre el reparto de regalías y de directores provinciales en el nuevo directorio de YPF.
Así las cosas, Cristina Kirchner controlaría todo el negocio y la estrategia de la empresa, pese a que el Estado nacional sólo se reservó el 26% de las acciones para completar el 51% que tendrá el sector público (Nación más provincias), según la ley.
"Todo se encamina a que el Estado le ofrecerá al Grupo Petersen un acuerdo para forzarla a transferirle sus acciones; luego ellos negociarían con Repsol y los bancos acreedores su deuda por la compra de 2008 -dijo a LA NACION un ministro-. Es posible que termine resolviéndose con el ingreso de un tercer actor: una o más empresas petroleras que compren esa parte y acuerden con los acreedores."
Las fuentes oficiales no descartan que el 25% de las acciones del Grupo Petersen terminen en forma indefinida en manos del Estado nacional. Todo esto lo decidirán la Presidenta y los interventores en YPF: el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof. Los voceros de esa intervención no respondieron las llamadas de LA NACION.
El Gobierno descuenta que no deberá pagar un solo peso por indemnizar a Repsol por la toma compulsiva del del 51% de su paquete accionario. Pero Repsol estima un resarcimiento de 10.500 millones de dólares. Seguramente todo terminará en un largo juicio ante el tribunal arbitral del Banco Mundial (Ciadi).
También por supuestas irregularidades, la Casa Rosada estima que podrá absorber las acciones de Petersen sin aportar recursos. "No están todos los papeles en orden", sugieren fuentes de Balcarce 50. "Todavía no está definido el mecanismo de esta transferencia. Es lo que se está analizando", agregan.
La deuda de Petersen es de 2900 millones de dólares y los acreedores son los bancos Credit Suisse, Goldman Sachs, BNP Paribas, Citi, Itaú y Santander. El mes próximo tiene un vencimiento de 400 millones. "Hasta ahora no hay negociaciones", confiaron a LA NACION fuentes cercanas a los Eskenazi.
La empresa esperará a que se complete el proceso de ingreso del Estado en YPF, cuando se apruebe la ley de expropiación. Sólo entonces se definirá con los bancos los pasos a seguir. "El grupo está al día con sus acreedores", dijeron allí.
En Petersen se respira una clara resignación: el 25% de las acciones es un paquete tentador para que el Gobierno lo tome con la idea de ofrecerlo a otros empresarios y así constituir la petrolera público-privada que imagina Cristina Kirchner.
Visto del lado empresario, cualquier grupo del mundo que quisiera hacerse de ese capital accionario deberá hacerlo sólo si cuenta con un previo acuerdo con el Gobierno.

LA PELEA ENTRE LAS PROVINCIAS

También en la Casa Rosada descuentan que la Presidenta manejará a voluntad la operatoria de los gobernadores en YPF. Si bien la Nación tendrá el 26% de las acciones y las provincias el 25%, ese 51% debe votar en el directorio de manera unificada en los asuntos administrativos debido al pacto de sindicalización de acciones que fijará la ley. La voluntad de Olivos será la clave.
Además ese 25% se dividirá entre diez provincias y cada una quedaría con poder fraccionado frente al Estado nacional, que retendrá el 26%. "Los gobernadores van a acatar lo que diga Cristina, tanto en el reparto de acciones como de regalías y de sillas en el directorio", señaló un alto funcionario.
Más allá de reuniones en la Ophepi, todos los gobernadores (Formosa, Jujuy, Salta, Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego) están expectantes de los próximos pasos del Gobierno. De poco valen las negociaciones entre ellos, sino más bien el poder de lobby que construyan ante Cristina, De Vido y Kicillof.
En la ley se creará el Consejo Federal de Hidrocarburos, pero sería un órgano más consultivo que vinculante. También otras provincias, no petroleras, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Misiones, Corrientes y Chaco, reclaman participación en la futura petrolera.
El gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, adelantó que acatará a la Casa Rosada. Pasó estas dos semanas en Buenos Aires, donde vio a De Vido y a Kicillof. Y por pedido de aquél, retiró el decreto de reversión de tres áreas retiradas a YPF.
El mendocino Francisco Perez quiere construir la segunda refinería en su distrito para ganar en el reparto. Pero De Vido la dejaría afuera del directorio que tendrá 17 lugares: nueve para sector público. El Gobierno nombrará cinco, las provincias, tres: Neuquén, Santa Cruz y Chubut. Mendoza quedaría afuera y De Vido confirmaría a un delegado sindical.

US$ 2900

Millones
Es la deuda aproximada que aún mantiene el grupo Eskenazi por la compra de acciones a Repsol.

US$ 2000

Millones
Es el valor que, según fuentes del mercado, podrían tener hoy las acciones de Eskenazi en YPF.

UNA RELACIÓN QUE PASÓ DE LA AMISTAD A LA GUERRA ABIERTA

 
Foto: Archivo 
Cuando todo eran rosas. Cristina Kirchner y Enrique Eskenazi, presidente del grupo Petersen, tenían una relación dilecta hasta que algo se rompió a fines de 2011 y empezó la batalla que terminaría con la intervención y el proyecto de estatización de YPF. Entre las tantas veces que compartieron actos juntos, se cuenta una de fines de 2009, cuando se mostraron junto al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, en el Rosedal de Palermo. Celebraban una inversión de YPF para cuidar el emblemático espacio verde de la ciudad. Eskenazi se había hecho cargo el año anterior del gerenciamiento de la petrolera, tras comprarle a la española Repsol un 15% de las acciones, a las que luego le sumó otro 10%. Una operación bendecida entonces por Néstor y Cristina Kirchner

De Narváez: "Le estamos dando YPF a La Cámpora"

Confiscación de YPF

Sábado 28 de abril de 2012 | 11:33

De Narváez: "Le estamos dando YPF a La Cámpora"

El diputado opositor criticó el proyecto que tiene media sanción del Senado y que será tratado la semana próxima en la Cámara baja; "Estamos yendo por mal camino"

"Le estamos dando YPF a La Cámpora. Si esto termina siendo una unidad básica de la agrupación, llena de funcionarios que cobran y que no entienden absolutamente nada del negocio del petróleo, estamos yendo por mal camino".
El diputado del Frente Peronista Francisco De Narváez no ahorró palabras para criticar la confiscación de YPF. El proyecto impulsado por el Gobierno, que ya tiene media sanción del Senado, se tratará en la Cámara baja la próxima semana. Según De Narváez, la "gran mayoría" de su bloque votará en contra de la iniciativa.
"Seremos 16 o 17 diputados del bloque que vamos a votar en contra presentando un proyecto alternativo, donde decimos que si se va a expropiar el 51 por ciento de YPF, que se lo expropie proporcionalmente a todos. ¿Por qué no se lo expropia a Eskenazi y por qué se lo expropia a Repsol?", se preguntó.
En declaraciones a radio Mitre, el legislador opositor manifestó su temor a que la petrolera tenga "un resultado parecido en las formas pero muchísimo más grave que el [déficit] de Aerolíneas Argentinas, empresa que es el cinco por ciento de lo que es YPF".
"[Axel] Kicillof acaba de decir que las reglas claras y el clima de negocios son palabras horribles", lanzó. Además, sostuvo que la confiscación de YPF "generará desconfianza, desinversión, desaceleración, sumado a la creciente inflación".

"Humor"

Según De Narváez, es "muy preocupante" que la Presidenta haya sugerido avanzar en "nuevas formas de intervención y participación del Estado" y deslizó que "dependerá del humor" de la mandataria "cuando se levanta".
"Si los inspiradores de estas formas son el viceministro [Axel] Kicillof o [el secretario de Comercio Interior, Guillermo] Moreno, que confunden el Estado con el Gobierno, porque ellos usan el gobierno para hacerse de un Estado que no está cumpliendo con lo que tiene que cumplir, me preocupa mucho", agregó.

La Nacion

Dinero y encuestas, las grandes razones

El escenario

Dinero y encuestas, las grandes razones

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION


Miércoles 18 de abril de 2012


"Los países deben justificar sus decisiones y vivir con ellas." Esa frase fue la más diplomática y directa advertencia al gobierno de Cristina Kirchner sobre el futuro de represalias que le aguarda en el mundo después de la expropiación de los bienes de Repsol en YPF. Pertenece a Hillary Clinton, pero es probable que ni siquiera haya hecho esa reflexión como secretaria de Estado. Es el análisis de una mujer inteligente que está desde hace 20 años en el corazón del poder de Washington (primera dama, influyente senadora y secretaria de Estado). Cristina Kirchner no es más progresista que ella: Clinton promovió recordadas políticas de progreso e inclusión social, y sufrió la derrota con algunas de ellas.

En efecto, la Presidenta deberá convivir en adelante con la desconfianza. Declarados de interés público los hidrocarburos y el papel para diarios, ¿por qué no podrían ser declarados de interés público en tiempos próximos el cemento o los caramelos? Esa es la pregunta que se hacen los empresarios aquí y en el exterior. Un amplio sector de la sociedad suele tentarse con esas cosas. ¿Acaso una mayoría social no apoyó la Guerra de las Malvinas, las frivolidades de Menem o la fiesta del default? Fueron simpatías breves, es cierto, pero simpatías al fin.
De hecho, para Francia ayer no fue suficiente la reacción de la Unión Europea y salió por su cuenta a rechazar la expropiación de YPF. Tiene razón en adelantarse a las cosas. Después de todo, YPF controla sólo un tercio del mercado del petróleo. ¿Qué pasará con los otros dos tercios controlados por otras petroleras (entra ellas, la francesa Total) cuando el Gobierno descubra que no resolvió nada tras romper el bazar? Los franceses tienen experiencia con las prepotentes expropiaciones argentinas: ya le sucedió lo mismo a Suez de Francia, ex concesionaria de Aguas Argentinas, actualmente la estatal Aysa.
Los franceses fueron convertidos entonces en enemigos, como ahora lo son los españoles. Las formas del kirchnerismo esquivan siempre cualquier sistema civilizado para acordar las diferencias. No hace mucho, un español importante le aconsejó a Carlos Zannini que hablaran con Repsol, incluso de la peor de las alternativas: la expropiación. "Todo puede resolverse de una manera serena y ordenada", le dijo. Zannini lo escuchó, pero no le respondió. Hasta él depende de esa vocación por la guerra y el empellón tan propia de los Kirchner.
Cristina Kirchner dijo que no le respondería a la prepotencia del canciller español José Manuel García Margallo, que, en verdad, había quebrado (suele hacerlo) las normas diplomáticas. No le contestó con palabras, pero desató su furia en los hechos, que es una manera mucho peor de responder. La expropiación de YPF se pareció, según los procedimientos de su inmediata intervención, a las viejas imágenes de un golpe de Estado. Un pelotón de funcionarios llegó al edificio de la petrolera y echó en el acto y de mala manera a todos sus directivos, sobre todo a los españoles. Cerró oficinas, incautó cuentas de correos electrónicos y apagó el sistema de computación. Trasladaban así la ira contenida durante varios días de la presidenta argentina.
El Gobierno deberá vivir también con la suspicacia de sectores políticos nacionales y extranjeros de que sus políticas están siempre espoleadas por dos razones: el dinero y las encuestas. Néstor y Cristina Kirchner se convirtieron en los abanderados de la privatización de YPF cuando su provincia necesitaba desesperadamente los recursos de las regalías. No fueron sólo ellos. Menem le vendió YPF a Repsol en 1998, cuando ya tenía problemas para pagar la enorme e impagable deuda pública que él mismo había creado. Cristina Kirchner expropió YPF ahora porque ella también tiene problemas para pagar las desmesuradas facturas de las importaciones de combustibles, producto de la mala política energética del kirchnerismo. Dos medidas distintas, pero con un mismo objetivo: que el petróleo, propio o de otros, se haga cargo de los gastos del populismo.
Deberá vivir también con la común pregunta sobre a qué Estado se refiere la Presidenta cuando habla de Estado. En primer lugar, desmintió con la firma lo que había dicho con las palabras. YPF será una sociedad anónima y no una empresa del Estado. ¿Por qué? Porque las empresas estatales están sujetas a severos controles de organismos constitucionales, aunque en la era kirchnerista queda ya sólo uno, la Auditoría General de la Nación, que hace lo que puede. Aerolíneas Argentinas sigue siendo, formalmente, de sus anteriores dueños españoles. Nunca se terminó la expropiación. Nadie, por lo tanto, debe controlarla. Un sarcasmo de la historia: la expropiación de YPF está respaldada en una ley de Videla, el mismo que acaba de aceptar, por primera vez, que la dictadura asesinó e hizo desaparecer a miles de personas.
Axel Kicillof dijo ayer en el Congreso que "YPF terminará igual que Aerolíneas Argentinas". ¿Qué significa que terminará igual? Aerolíneas Argentinas, manejada por un grupo de inexpertos amigos del poder, le acarrea al Estado un déficit diario de dos millones de dólares. Tal vez Kicillof coincidió sin quererlo con Mauricio Macri, que se convirtió en el único político opositor con una posición clara: "Dentro de un año estaremos peor que ahora", dijo. Se refería a la crisis energética y a la expropiación de YPF.
Cristina Kirchner deberá vivir también con el estigma de ser una aliada cambiante e imprevisible. No le expropió las acciones a la familia Eskenazi, viejos amigos de ella. Los Eskenazi se endeudaron con Repsol y varios bancos extranjeros importantes para comprar las acciones de YPF, según la operación de argentinización que promovía el matrimonio Kirchner. Ahora se quedaron con las acciones y con las deudas, pero sin los dividendos de la empresa y sin la gestión de la compañía. La venganza es un mandamiento en el dogma del kirchnerismo.
Esa desconfianza como aliada irá más allá de las fronteras nacionales. Los países del Mercosur estaban preocupados ayer por la repercusión de la decisión petrolera de Cristina en la relación con la Unión Europea. En rigor, y para decirlo con palabras directas, Cristina hizo trizas cualquier posibilidad, ya escasa de antemano, de un acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur. Otros países de América latina (México, Perú, Chile y Colombia) vienen de hacer pomposos seminarios con España para cautivar la inversión de los empresarios españoles. España está mal, pero, por eso, sus empresarios decidieron invertir en el exterior, sobre todo en América latina.
El aislamiento personal, de su gobierno y de su país, que terminó activando la decisión de Cristina Kirchner sobre YPF, fue bien recibido en una sola capital del mundo: Londres. La declamada causa de las Malvinas es la primera víctima frente a un mundo, cercano o lejano, estupefacto ante la inútil audacia de la presidenta argentina.

Gobierno de Kirchner: El vaciamiento de YPF, una política de Estado

El vaciamiento de YPF, una política de Estado




Lunes 27 de febrero de 2012

Hasta hace muy poco eran mejores amigos, casi de la familia, los Kirchner y los Eskenazi. Eran tan amigos que gracias a Néstor y Cristina, "Enrique, Sebastián y Matías" (como los llamaba cariñosamente la Presidenta en actos públicos) se convirtieron en dueños del 25% de YPF, la mayor empresa del país, sin tener experiencia alguna en la industria petrolera y sin poner un peso. Un gran ejemplo de "la nueva burguesía nacional que necesita el país, aunque algunos nos critiquen", decía la Presidenta, radiante. Y ellos la miraban emocionados.
Pero ahora la furia de Cristina Kirchner y del Gobierno les ha caído encima, a ellos y a los españoles de Repsol, por la dramática pérdida del autoabastecimiento energético del país. Es verdad, en los últimos años se desplomaron las reservas y la producción de gas y petróleo de YPF, pero lo mismo ocurrió con toda la industria. Durante 108 meses seguidos, en los casi nueve años que lleva este gobierno en el poder, las reservas de gas cayeron 55% y las de petróleo, 15%, cuando en el mundo y la región hubo una gran expansión.
La enmarañada política energética kirchnerista es un modelo similar al que se aplica en trenes y aeronavegación: precios fijados oficialmente por debajo de los costos de producción, subsidios cruzados, negocios para los amigos y mucha corrupción. A esto hay que sumarle retenciones móviles de más del 100%, que generaron fabulosos ingresos fiscales y destruyeron las reservas del país.
Durante estos nueve años el Gobierno negó la crisis energética, pero ahora, con una cuenta creciente de más de US$ 12.000 millones al año para importar energía a precios siderales (que amenaza con comerse gran parte del superávit comercial), Cristina y sus funcionarios buscan culpables. a gritos.
La Presidenta podrá hacerse la sorprendida con YPF, pero el vaciamiento de la mayor empresa del país, y la consiguiente depredación de sus yacimientos, es el resultado directo del acuerdo de "argentinización" diseñado personalmente por Néstor Kirchner, que siempre estaba en todo, y refrendado por los funcionarios del actual gobierno, el secretario de Energía, Daniel Cameron, y Roberto Baratta, director estatal en YPF.

Contrato

El contrato societario firmado por Repsol y el Grupo Eskenazi el 21 de febrero de 2008 -publicado desde entonces en la página de la Comisión Nacional de Valores (CNV)- obliga a los accionistas a distribuir el 90% de las utilidades anuales, cuando lo usual es el 25 por ciento. Este mecanismo permitió que "el amigo argentino" comprara su parte en la empresa con los dividendos de la propia compañía.
Yo misma lo denuncié en el Congreso en junio de 2008: "Los estados financieros que presentó YPF a la CNV, en los primeros meses de este año, muestran que Repsol y Eskenazi como accionistas han retirado utilidades extraordinarias y anticipadas por US$ 1800 millones, cuando la empresa prevé solamente tener una utilidad de US$ 1200 millones para todo el año. Esto no se llama inversión. Esto se llama descapitalización. Y esto, en criollo, se llama vaciamiento".
La cláusula 7.3 del acuerdo societario es tan explícita como perversa: "Las partes acuerdan distribuir en forma de dividendo el noventa por ciento (90%) de las utilidades de la compañía; que serán satisfechos en dos (2) pagos cada año. Las partes votarán a favor de los acuerdos sociales necesarios para que la compañía acuerde la distribución de un dividendo extraordinario de ochocientos cincuenta millones de dólares estadounidenses (US$ 850.000.000) que será pagado: (i) un 50% durante 2008 (25% durante el primer semestre y 25% durante el segundo semestre); y (ii) el otro 50% durante 2009 (25% durante el primer semestre y 25% durante el segundo semestre)".
Pregunto: si se acordó retirar prácticamente el total de las ganancias cada año, ¿con qué dinero se esperaba financiar la reposición de reservas y la ampliación de la producción?
Repsol aceptó el acuerdo sin protestar, porque así emprendía la retirada con los bolsillos llenos y silbando bajito. Además, esta práctica depredadora la utilizó en la Argentina desde el inicio. Entre 2003 y 2007 repatrió el 97% de las utilidades de la empresa. Toda esta información está en los balances públicos.
Repsol, además, aprovechó la euforia generada por la "argentinización", para separar los activos del holding español de los de la petrolera estrictamente argentina. En el proceso, se quedó con todos los yacimientos que YPF había comprado en los 90 en Brasil, Perú, Ecuador, Estados Unidos, Indonesia y Rusia, cuando era una multinacional argentina controlada por el Estado nacional. Esos yacimientos hoy valen una fortuna, porque los compró a US$ 20 el barril de crudo, que hoy está a US$ 100.
La "argentinización" fue una puesta en escena para ocultar una gran estafa. Los accionistas de YPF distribuyeron casi US$ 5000 millones en ganancias, endeudaron a la empresa en US$ 2300 millones, mientras las reservas y la producción cayeron sin parar. En estos cuatro años los Eskenazi recibieron cerca de US$ 1000 millones. Con eso ya repagaron gran parte de los US$ 2235 millones que Repsol y un consorcio de bancos europeos les prestaron para financiar el 25% de la petrolera. Si era gratis, ¿por qué no la compró el Estado?
Sugestivamente, este consorcio estuvo liderado por el Credit Suisse, el banco donde Néstor Kirchner depositó los más de US$ 600 millones que se fugaron de Santa Cruz cuando él era gobernador. La provincia recibió ese dinero en 1999, cuando Kirchner decidió venderle a Repsol -todo queda entre amigos- el 5% de las acciones que la provincia tenía de YPF. Enrique Eskenazi fue el banquero que gestionó la fuga de los dineros públicos a través del privatizado Banco de Santa Cruz, de su propiedad. Y Daniel Cameron, actual secretario de Energía, fue el director de YPF durante la década del 90. Como vemos, un grupo de amigos que desde hace mucho saben muy bien cómo hacer negocios privados con el patrimonio público.
La Presidenta se podrá hacer la indignada pero, con todo respeto, no es creíble. Toda la operatoria fue avalada por documentos públicos que fueron refrendados por los funcionarios y organismos responsables. El Gobierno no ha sido la víctima, sino el victimario.
La autora es senadora nacional por la Coalición Cívica


La Nación



YPF

YPF asegura que sus inversiones en Argentina en 2011 alcanzaron su máximo histórico

Las inversiones de la compañía crecieron un 50% llegando a los $ 13.300 millones; el Gobierno la había acusado de "no realizar" inversiones

Miércoles 08 de febrero de 2012

A contramano de las acusaciones de no invertir suficiente por parte gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la petrolera YPF, subsidiaria de la española Repsol, anunció hoy que en 2011 aumentó sus inversiones en Argentina un 50% hasta alcanzar la récord de $ 13.300 millones (US$ 3057 millones al cambio actual).

Así lo informó la compañía en un comunicado que remitió a la Bolsa de Buenos Aires, en el cual definió el volumen de inversión como una "marca histórica" para la compañía que es la mayor productora de hidrocarburos de Argentina.

El anuncio se divulgó apenas 48 horas después de que el presidente de Repsol , Antonio Brufau, se reuniera con los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido, y de Economía, Hernán Lorenzino, para exponer los planes de inversión de YPF para este año, en un intento por acallar los cuestionamientos desde el Gobierno y los rumores sobre una posible reestatización de la empresa.


YPF aumentó en 2011 sus inversiones en Argentina un 50% hasta alcanzar la récord de $ 13.300 millones (US$ 3057 millones)



De hecho, durante el fin de semana pasado, y con Brufau ya en el país ( había llegado el viernes ), De Vido denunció que "a pesar de que YPF tiene el 60% del mercado de combustibles, no hizo las inversiones para ampliar sus refinerías en los tiempos que requiere el crecimiento sostenido de la demanda en el país", y acusó a la firma de "no haber efectuado las inversiones suficientes en el área de exploración y producción".

En el informe conocido hoy, la petrolera explicó que del total de inversiones de 2011, $ 8900 millones se destinaron a las tareas de exploración y producción, mientras que desembolsaron unos $ 4200 millones en refinación, logística, química y comercialización de productos derivados.

La compañía, participada por Repsol en un 57,43% y por el grupo Petersen -de la familia Eskenazi- en un 25,46%, indicó que en 2011 incorporó a su libro de reservas 137 millones de barriles de petróleo, "lo que supone que, por segundo año consecutivo, su índice de reposición de reservas de petróleo superó el 100%", según la empresa.


La compañía destinó $ 8900 millones a tareas de exploración y producción, y $ 4200 millones a refinación, logística, química y comercialización



La empresa destacó también el descubrimiento de petróleo y gas no convencionales en el yacimiento de Vaca Muerta (oeste), donde ya produjo más de 700.000 barriles equivalentes de petróleo no convencional.

YPF agregó que, además, descubrió petróleo convencional en el bloque Chachahuén (oeste), del que incorporó 40 millones de barriles de recursos.

"La actividad en yacimientos implicó que se perforasen 659 pozos de desarrollo, que junto con las actividades de recuperación secundaria, reparación e infraestructuras, supusieron una inversión total en desarrollo de aproximadamente $ 7.000 millones", indicó la empresa.

La compañía añadió que sus tres refinerías han operado al máximo el año pasado.

YPF, que divulgará sus estados contables de 2011 en las próximas semanas, registró en los primeros nueve meses del pasado ejercicio una ganancia neta de $ 4506 millones, un 1,61% menos que en el mismo período de 2010. Los activos de la compañía son de $ 52.861 millones y su patrimonio neto asciende a $ 20.763 millones..

El Estado argentino es titular del 0,02 % de las acciones de YPF, pero tiene derecho a participar de las decisiones del consejo de dirección y poder de veto desde la privatización de la compañía, en 1999. El restante 17,09 % de las acciones se cotiza en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York.

La Nación



Aseguran que el Gobierno analiza una reestatización de YPF

El diario Página 12 publicó que "funcionarios de primera línea debaten, como alternativa explícita, la recuperación de la 

petrolera estatal"

Lunes 30 de enero de 2012



El diario Página 12 publicó que "funcionarios de primera línea debaten, como alternativa explícita, la recuperación de la

petrolera estatal"

Hace días que el Gobierno embiste contra las principales petroleras del país, al denunciarlas de actuar en forma cartelizada y

por presuntos sobreprecios. Pero el tema llegó mucho más allá ayer, cuando, en su tapa, el diario Página 12 habló de la

posibilidad de la reestatización de YPF.

Hasta ahora, el Gobierno denunció por "abuso de posición dominante" a YPF, Shell , Petrobras, Esso y Oil y pidió a las petroleras

que vendan combustible a las empresas de transporte a un valor diferencial.

Ayer, el matutino agregó otra hipótesis: la alternativa de volver a una empresa estatal integrada, desde la extracción de

petróleo hasta la comercialización. "La bandera de la renacionalización de YPF vuelve a asomarse en el horizonte", publica Página

12. "Legisladores, especialistas y también funcionarios de primera línea participan de un debate que ya incorpora, como

alternativa explícita, la recuperación de una petrolera estatal y, más concretamente, la renacionalización de YPF", asegura el

diario.

Según informa Página 12, la preocupación del Gobierno movilizó a una convocatoria a las provincias para resucitar la Ofephi, la

organización federal de provincias productoras de hidrocarburos. "Según el estudio sobre el que trabajó la Ofephi, en los últimos

cinco años (2006 a 2011), YPF perdió producción por más de un millón de metros cúbicos (pasó de 13,7 a 12,4 millones, con cifras

provisorias para el último año)", explica el matutino y agrega que "la declaración que emitió la Ofephi tras el encuentro es

contundente al señalar la responsabilidad de las empresas petroleras en la falta de inversión".

Es entonces cuando se menciona un "cambio de estrategia" en el seno Gobierno que ya no aplicaría meramente "correctivos" a la

conducta empresaria. "La respuesta vendría esta vez por un cambio en «las condiciones estructurales», mediante la reaparición de

la empresa estatal en la escena".

El reclamo sobre las petroleras también había encontrado su párrafo en el primer discurso que la Presidenta otorgó tras su

convalecencia. "El subsuelo es de los argentinos. Es bueno que se notifiquen y que reinviertan en el país", les exigió la

Cristina Kirchner a las petroleras y reivindicó la denuncia por supuesta cartelización.

La aplicación de "correctivos" a la conducta empresaria -como lo eran las advertencias y sanciones a Shell, en su momento-, en

este caso parece insuficiente. La respuesta vendría esta vez por un cambio en "las condiciones estructurales", mediante la

reaparición de la empresa estatal en la escena. De esto ya se conversa en diferentes ámbitos próximos y al interior del Gobierno,

aunque nadie pueda adelantar el capítulo final de la historia.

La Nación






ECONOMIA › TRAS LA DENUNCIA, Y EL RECLAMO DE CRISTINA A LAS PETROLERAS, SE PLANTEA LA ALTERNATIVA DE LA REESTATIZACION DE YPF
El debate por recuperar la petrolera propia

A las conductas abusivas y la estructura monopólica del mercado se suma el problema de una producción declinante. Detrás de la 

denuncia a las petroleras y el cambio de estrategia del Gobierno, surge el debate en torno de la reestatización de YPF

Domingo, 29 de enero de 2012

El debate por recuperar la petrolera propia

A las conductas abusivas y la estructura monopólica del mercado se suma el problema de una producción declinante. Detrás de la 

denuncia a las petroleras y el cambio de estrategia del Gobierno, surge el debate en torno de la reestatización de YPF.

 Por Raúl Dellatorre

La demanda contra cinco petroleras por abuso de posición dominante y cartelización de precios en la venta de gasoil entrará esta 

semana en etapa de definiciones. Las refinadoras deberían retrotraer el diferencial de precios que aplican en contra de las 

firmas transportistas, cumpliendo una resolución cautelar de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, a menos que 

logren que la Cámara de Apelaciones dicte un amparo a su favor en forma inmediata. Quienes estudiaron la denuncia, sostienen que 

difícilmente un juez podría obviar “las contundentes evidencias” del carácter arbitrario con el que se determinó un precio 

mayorista (ventas a granel) superior al minorista (en surtidor). Pero más allá del hecho coyuntural quedó plasmado, primero con 

la denuncia y luego en el discurso presidencial del 25 de enero, la preocupación del Gobierno por un problema de carácter 

estructural, el oligopolio en el sector de hidrocarburo y combustibles, que amenazan hacer del conflicto un escenario permanente. 

En el marco de la reunión con gobernadores de las provincias petroleras ya se empezó a plantear, al menos como hipótesis, la 

alternativa de volver a una empresa estatal integrada, desde la extracción de petróleo hasta la comercialización. La bandera de 

la renacionalización de YPF vuelve a asomarse en el horizonte.

En el entorno del Gobierno ya se plantea con fuerza que las políticas correctivas a las conductas monopólicas en el sector 

petrolero tienen límites muy estrechos. Legisladores, especialistas y también funcionarios de primera línea participan de un 

debate que ya incorpora, como alternativa explícita, la recuperación de una petrolera estatal y, más concretamente, la 

renacionalización de YPF. El planteo llegó al seno de la última reunión de gobernadores, pero tampoco habría sido ajeno a los 

argumentos en base a los que se formuló la denuncia contra las petroleras por sobreprecios en la venta de gasoil.

Una semana después de que el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el vicepresidente Amado Boudou denunciaran a las 

petroleras por sobreprecios en el gasoil, el primero se reunía en Buenos Aires con los gobernadores de provincias petroleras. Era 

el miércoles 25, pocas horas antes de la esperada reaparición pública de la Presidenta de la Nación tras su convalecencia. El 

encuentro venía precedido de varios contactos previos entre los mismos interlocutores. El tema central: evaluar el comportamiento 

de las petroleras en materia de inversión en desarrollo de áreas para la producción en los últimos años.

El diagnóstico partía de una serie de datos preocupantes. La producción de crudo viene en paulatino e ininterrumpido descenso 

desde 2002 a la fecha, habiendo cedido en ese período en más de 10 millones de metros cúbicos (de 43,9 a casi 33 estimados para 

todo 2011). La provincia más castigada por ese retroceso resultó Neuquén, que de 14 millones de metros cúbicos pasó a producir 

alrededor de la mitad el año recién finalizado. Y perdió participación en la torta de producción nacional, de la cual 

representaba el 32 por ciento hace diez años y ahora apenas pasa el 22. Santa Cruz y Mendoza también vieron caer sus niveles de 

producción, la primera de 9,5 millones a cerca de 6 millones en el último año, y la provincia cuyana de 7 a 5 millones entre 

estos mismos diez años. Sólo Chubut quedó algo mejor parada entre las cuatro principales productoras; con una relativa 

estabilidad en sus niveles de producción, vio crecer su participación del 18 por ciento en 2002 (era la tercera) al 27 por ciento 

actual (mayor productora de crudo del país).

Ello no sólo afectó a los recursos de las provincias, sino que además dejó al país más dependiente de la importación de 

hidrocarburos (para refinar) y combustibles para abastecer una creciente demanda interna. Este, en realidad, fue el punto inicial 

de preocupación del gobierno nacional que movilizó la convocatoria a las provincias para resucitar la Ofephi, la organización 

federal de provincias productoras de hidrocarburos, que mientras tuvo a Mario Das Neves (ex gobernador de Chubut) de presidente, 

prácticamente se mantuvo inactiva.

En cuanto al comportamiento de cada una de las empresas petroleras, aparecen algunos datos que pueden apurar las conclusiones. 

Según el estudio sobre el que trabajó la Ofephi, en los últimos cinco años (2006 a 2011), YPF perdió producción por más de un 

millón de metros cúbicos (pasó de 13,7 a 12,4 millones, con cifras provisorias para el último año). La producción de la ex 

petrolera estatal sólo creció en ese período en la provincia de Mendoza, pero cayó fuertemente en Santa Cruz y Neuquén. En 

opinión de los mandatarios patagónicos, los resultados denotan la falta de interés inversor de la compañía y el descuido en 

aspectos vinculados a las condiciones de explotación, que sería en parte responsable del creciente estado de conflicto con los 

trabajadores en esas regiones (ver nota de opinión de Claudio Scaletta).

La declaración que emitió la Ofephi tras el encuentro es contundente al señalar la responsabilidad de las empresas petroleras en 

la falta de inversión, aunque es más contemplativa en su propuesta al convocar a un pacto federal que comprometa el esfuerzo para 

mejorar las condiciones de abastecimiento de combustibles.

Pero desde un ámbito político, incluso vinculado a los propios gobernadores que emitieron el comunicado, se cree que el escenario 

de conflicto que quedó montado no se desarmará con facilidad. Las relaciones con YPF están seriamente complicadas, y no es un 

dato coyuntural ni reciente. La caída en el esfuerzo de inversión para mejorar la producción de la empresa viene de hace por lo 

menos dos años. El Gobierno, en particular la Presidenta de la Nación, había apostado a una recuperación a partir de los más 

recientes descubrimientos, tanto en hidrocarburos en forma no convencional (shale oil and gas) como convencional. Pero no fue 

así. Son varios los que advierten que el Gobierno empezó a cambiar la estrategia en la materia.

En el contenido de la denuncia que se formuló ante la Comisión de Defensa de la Competencia por los sobreprecios al gasoil 

aparecen algunas probables claves de esa nueva estrategia. Allí se refleja claramente el carácter monopólico del mercado, con una 

posición dominante absoluta por parte de YPF con una proporción de la oferta cercana al 60 por ciento. Pero, además, se revela 

“una conducta empresaria abusiva”, refieren quienes estudiaron la causa, a través de “un insólito sobreprecio en la venta 

mayorista de gasoil, frente a un cliente en total estado de vulnerabilidad, sin capacidad de negociación y frente a la necesidad 

de un insumo imprescindible y sin posibilidad de espera en el abastecimiento, para poder mover sus vehículos”. Los mayores 

sobreprecios, entre las empresas denunciadas, corresponderían a las ventas de YPF.

La “condición estructural” del mercado, un esquema oligopólico con una empresa dominante, aparece acompañada por “una conducta 

empresaria abusiva”, que daña la justa distribución de recursos. Pero, además, tiene como resultado la retracción de la oferta de 

un insumo imprescindible para el modelo económico y el interés general. La aplicación de “correctivos” a la conducta empresaria 

–como lo eran las advertencias y sanciones a Shell, en su momento–, en este caso parece insuficiente. La respuesta vendría esta 

vez por un cambio en “las condiciones estructurales”, mediante la reaparición de la empresa estatal en la escena. De esto ya se 

conversa en diferentes ámbitos próximos y al interior del Gobierno, aunque nadie pueda adelantar el capítulo final de la historia

La Nación








Corach: "Cristina tiene más poder que el que tuvo Perón"

El ex ministro compara el menemismo con el kirchnerismo; dice que el peronismo garantiza la gobernabilidad y se niega a hablar de 

las causas de corrupción; "Menem va a ser reconocido como un gran presidente", asegura

Por Maia Jastreblansky

Lunes 30 de enero de 2012 

"Estaba distraído cuando acepté la entrevista", admite antes de encender su grabador testigo. Desde que terminó la gestión de 

Carlos Menem, Carlos Vladimiro Corach tuvo escasas apariciones públicas. Durante varios años vivió en Europa y ahora prefiere ser 

retratado "como abogado", sin que figuren las fotos y caricaturas que datan de los 90, y que empapelan parte de su estudio.

El ex ministro del Interior fue -junto a Guido Di Tella- el funcionario que más duró en el menemato. Entró al gobierno en 1992 y 

se retiró el último día con el riojano. Operador político ineludible, se muestra crítico de quienes se aferran al poder, incluso 

de Menem.

Con la perspectiva de los años analiza y marca similitudes entre el menemismo y el kirchnerismo. También contrastes. "Menem 

gozaba de su situación", dice al diferenciar los estilos. A Néstor Kirchner lo recuerda por "cordiales" cenas en Santa Cruz. A la 

Presidenta la define como "el mandatario que más poder ha tenido en la historia del país".

-¿Cómo la ve a Cristina Kirchner?

-Me animo a decir que probablemente sea la presidenta que más poder ha tenido en la historia de la Argentina. Le diría que tiene 

más poder que el que nunca tuvo [Juan] Perón. Porque Perón tuvo que negociar con corporaciones y con sectores económicos y 

políticos muy poderosos. A saber: Perón tenía que convivir con las Fuerzas Armadas, con una Iglesia muy poderosa, con una 

oposición con líderes fuertes y carismáticos. Hoy la enorme mayoría de esos actores no tienen ese lugar. Entonces la conclusión 

es que es la mandataria más poderosa en la historia argentina.

-¿Y eso es positivo para el país?

-Creo que un régimen político democrático necesita contrapeso y balance, y hoy eso no existe. Pero fue el desenvolvimiento de la 

política de los últimos años el que llevó a esta situación. El famoso congreso del PJ de Lanús en 2001, provocó el inicio de un 

proceso de deterioro institucional muy fuerte.

El peronismo tiene en su ADN la tendencia a una concentración del poder

-¿No cree que el kirchnerismo buscó concentrar el poder?

-La ciencia política señala que el poder lleva a concentrar poder. El peronismo tiene en su ADN la tendencia a una concentración 

del poder. Todos los peronistas hemos cometido errores, tanto en el gobierno de Perón, como en el de Menem, como en este 

gobierno. Todos cometimos errores. Y sin embargo la sociedad argentina sigue votando al peronismo, y es porque tiene 

internalizado que sólo así se garantiza la gobernabilidad del país.

 Carlos Corach, en su estudio jurídico. Foto: lanacion.com / Sebastián Rodeiro

Menemismo y Kirchnerismo frente al espejo

-Alguna vez dijo que había muchas similitudes entre el menemismo y kirchnerismo, ¿Hoy lo sostiene?

-Perón, Menem y los Kirchner tuvieron mucho en común. Han instrumentado planes socioeconómicos que eran los que estaban en el 

escenario del pensamiento económico global del mundo.
Igualmente, y así lo manifesté cuando dejamos el gobierno en 1999, el "menemismo" no existe, porque son corrientes políticas que 

se nutren de la personalidad carismática del caudillo o el jefe político de turno. Lo que se mantiene es la esencia del 

peronismo, que es su estrecha vinculación con el sistema sindical.

-¿Qué recuerda de la etapa en la que Kirchner era gobernador y usted estaba en la Nación?

-Era mucho el contacto, venía bastante a mi despacho, muchas veces acompañado por (Julio) De Vido y yo he viajado muchas veces a 

su provincia. Hemos compartido comidas muy cordiales en la gobernación, con su señora esposa y mi mujer.

-¿Por entonces Kirchner era crítico de la gestión de Menem lo fue después?

-Criticó alguna medida del gobierno, por ejemplo en relación a las zonas francas que en ese momento se estaban discutiendo. Pero 

en general le puedo decir que no tuvimos graves problemas con Kirchner, era un buen gobernador.

-Así como señaló similitudes del gobierno actual con el que usted integró, también manifestó que "Menem era un hombre que 

delegaba" ¿No lo ve como una diferencia?

Menem era un hombre que gozaba de su situación

-Sí, sí, esa es una diferencia de estilo, de conducción. Menem era un hombre que delegaba, hacía una reunión de gabinete todas 

las semanas. En lo personal, como ministro, nunca me dio una instrucción. Yo sabía lo que él quería. Es una manera muy distinta a 

la que tiene el gobierno actual.

-¿Y en cuanto a los estilos?

- Menem tenía un carácter distinto. Si bien la Presidenta tuvo dos situaciones personales que la tienen que haber afectado, como 

la muerte de su marido y ahora el tema de la salud, no olvidemos también que Menem tuvo la muerte de su hijo y su afección en la 

carótida. Pero él tenía una manera distinta de encarar la tarea diaria.

-¿Cómo la definiría?

-(Piensa) Era un hombre... Digamos... Quiero encontrar la palabra adecuada... Era un hombre que, de alguna manera, gozaba de su 

situación.
El legado de Carlos Menem

La fidelidad a quien fue su jefe político es inquebrantable. Sólo por pedido del riojano volvió en 2003 de su retiro en Oxford, 

para las elecciones. Su paso por el Ejecutivo, dejó como marca indeleble sus clásicos encuentros con periodistas en la puerta de 

su casa, considera que "la comunicación" y la libertad de prensa son esenciales. No obstante, de las causas judiciales en las que 

se vio involucrado, se niega a hacer declaraciones.

  
Con Néstor Kirchner, en 1998.  Foto: Archivo
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Con Néstor Kirchner, en 1998.  Foto: Archivo

-¿Cómo cree que quedó el gobierno de Menem en el imaginario argentino?

- Mire, yo viví la caída de Perón y le digo que la imagen que tenía en ese momento era negativa. Se habló de corrupción, de 

despilfarro. Pero la historia puso las cosas en su lugar. Menem fue un hombre muy valiente en las decisiones que tomaba y va a 

ser reconocido por la historia como un gran presidente.

Creo que un error fue el intento de la segunda reelección. Era imposible ganar

-¿Las causas de corrupción se olvidan con el tiempo?

-De eso no voy a responder. Es un tema muy delicado y de eso no voy a opinar porque quedan muchas cosas abiertas en la Justicia.

-Recién admitió que tuvo errores, ¿Cuáles reconoció con el paso de los años?

-Creo que un error fue el intento de la segunda reelección. Era imposible ganar.
Las ruedas de prensa al amanecer

Video: Corach recuerda su rol durante el menemismo

-Usted era el gran interlocutor con los medios, ¿Se identificó luego en algún otro funcionario?

-Creo que el que más se aproximó a lo que hice fue Aníbal Fernández. Es un papel muy importante, y él lo hacía bastante bien 

porque es muy difícil cumplir ese rol de comunicación. La Presidenta también aparece mucho y es muy buena comunicadora y oradora.

-¿Qué recuerda de esas mañanas frente a la prensa?

-Me levantaba a las 6, desayunaba, y leía todos los diarios. Sólo alguna vez por algún tema antes de opinar lo consulte al 

presidente (Menem). Afortunadamente, nunca me desautorizó. Teníamos muy buena relación con los periodistas que venían todos los 

días a mi puerta, nos respetábamos. Nunca priorizaba a alguno sobre otro y además ellos sabían que lo que decía, lo decía 

temprano. Si me pedían alguna declaración durante la tarde, les respondía: "Soy artista exclusivo de la mañana".

El que más se aproximó a lo que hice fue Aníbal Fernández

Es un tema complicado el de los medios. Nosotros tuvimos una prensa muy adversa, mucho tiempo y sin embargo estoy convencido que 

cualquier limitación a la libertad de prensa es dañosa. Ganamos muchas elecciones con una prensa adversa. No voy a repetir la 

famosa frase de Perón...

-¿A qué se dedicó después de 1999?

-Fui senador dos años, luego viví 4 años en Oxford, Inglaterra, donde fui invitado al Saint Antony's College, y después me fui a 

Francia, invitado a dar conferencias y charlas. Allí leí, estudié y escribí mucho. Hace dos años volví y estoy trabajando en mi 

estudio, como abogado y escribiendo algo para el año que viene.

-¿Puede anticipar algo?

-Sí, es sobre la crisis del 2001. Lo titulé "La anarquía del año uno"

-¿Cómo cree que lo recuerdan los argentinos hoy?

-No sé si me recuerdan demasiado. Nunca he tenido ningún problema, no fui agredido. Algunos me mirarán con mayor simpatía y otros 

con menor. Pero en general me llega un reconocimiento a una eficiencia en la gestión.

-¿Volvería a la política?

-No, no. Muchos funcionarios no se dan cuenta de lo pasajero que es el poder. He hecho política desde los 14 años, y ejercí algún 

cargo público durante menos de un cuarto de mi carrera. El resto fue el llano. Creo que falta la cultura política de aceptar el 

desierto y continuar trabajando, porque muchos creen que hay que hacer política por un cargo, pero no es así.
En la política la suerte es muy importante, la tenacidad y la capacitación también. Le diría que es un 50% de suerte, un 25 de 

tenacidad y un 25 de capacitación

La Nación








El General del petróleo
Sábado 11 de setiembre de 2010
ElLitoral.com

Hombre a prueba de sobornos y tentaciones, Enrique Mosconi expresó como pocos el perfil de un funcionario con visión de empresa. Sobre la base de la defensa de los recursos petroleros, este ingeniero militar construyó un nuevo modelo de gestión al servicio del Estado, que luego sería imitado en toda América. Resultado: un país que en apenas ocho años se hizo dueño de su matriz energética. El golpe de 1930 acabó con sus esfuerzos.


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retrato del general mosconi.


TEXTOS. DANIEL CICHERO.



La vida de Mosconi bien pudo transcurrir en Italia adonde regresó su padre -también ingeniero- con toda la familia, luego de haber trabajado en la Argentina en la construcción de ferrocarriles. Pero la temprana muerte de su madre argentina los devolvió a todos al Río de la Plata. Antes de convertirse en la figura mítica de nuestro desarrollo petrolero, la historia de Mosconi fue una más entre las miles que venían de Europa.


El petróleo es un arma. El segundo arraigo a esta tierra del joven Mosconi fue el definitivo. Pero además fue profundo. El chico llevaba la carrera de las armas en la sangre y se graduó en el Colegio Militar de la Nación con el Diploma de Honor de la Promoción 1894.


Pero a la vida cuartelera, el hombre decidió sumar además su otra gran pasión: la ingeniería. En cinco años, se graduó en la Universidad de Buenos Aires con una tesis que versaba sobre un proyecto de embalse para el lago Nahuel Huapi y una válvula reguladora de caudal sobre el Río Negro que lo haría navegable desde el mar a la precordillera.


Su capacidad hizo que el Ejército lo enviara a Europa entre 1906 y 1908 para realizar un estudio sobre usinas hidroeléctricas y a gas. Para este trabajo, fue asignado al Cuerpo de Ingenieros del ejército alemán, donde -de paso- hizo un postgrado en la Escuela de Ingeniería de Charlottenburg. Su estadía y sus estudios en Alemania lo transformaron en un conocedor de la realidad industrial de ese país y lo convirtieron en agente de compras de armamento y de material de ingeniería para el Ejército Argentino.


Mosconi cumplió su misión, pero un hecho ocurrido a su regreso a Buenos Aires sirvió para dibujarlo desde el costado de su integridad. Nuestro joven ingeniero había recibido de las empresas alemanas un cheque a su nombre por la comisión de una compra. Y entonces, se dirigió por nota al ministro de Guerra dejando constancia en una aclaración: Es costumbre en estas fábricas liquidar comisiones para los agentes de compras. Y allí mismo, solicitó permiso para que la “gratificación” pudiera ser utilizada para la compra de una pieza de artillería para su unidad. Otros tiempos, ¿no?


En 1915, como director del Arsenal Esteban de Luca, Mosconi comenzó a aplicar lo aprendido en Alemania: el reemplazo de la energía térmica proveniente del carbón por petróleo crudo. Pero la toma de conciencia del valor político y militar del petróleo nació —según él mismo relata— a partir de un hecho muy puntual.


Un aspecto poco conocido de la vida de Mosconi es su pasión por el desarrollo de la aviación. Gran amigo de Jorge Newbery e impulsor de la Escuela de Aviación del Ejército, Mosconi se topó casi de improviso con el poder del petróleo resignificado como “dependencia”. Fue cuando la empresa estadounidense West Indian Oil Company


-subsidiaria de la Standard-, la única que importaba combustible para aviones en la Argentina, se negó a suministrarlo de no mediar pago por adelantado. Ese fue el click. A partir ese momento, Mosconi comenzó a reflexionar sobre las consecuencias que acarrearía al país la falta de “ese” combustible, ya no para los vuelos de práctica del Aeroclub Argentino, sino para la defensa aérea del territorio. “Allí, en el mismo escritorio, me propuse juramentándome conmigo mismo, cooperar con todos los medios legales para romper los trusts”, afirmará luego en sus memorias.


La decisión de Mosconi cambiaría la historia y llevaría -con el respaldo político de Hipólito Yrigoyen- al nacimiento de YPF.


LAS LLAVES DEL REINO


Por esos tiempos, la Primera Guerra Mundial ya había cambiado el mapa de las naciones y también había creado las condiciones tecnológicas para la consolidación de una nueva matriz energética basada en el petróleo. En todo el mundo, se había desatado una feroz lucha entre empresas petroleras, que - a su vez- incluía el padrinazgo de lobbies políticos locales para la obtención de las concesiones de explotación y comercialización en cada país.


En la Argentina -ue ya tenía algunas explotaciones petroleras- el proceso decantó en 1922 a través de un simple Decreto de ocho artículos firmado por el recién asumido Presidente Marcelo T. de Alvear. La norma disponía crear una Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales en el marco del... Ministerio de Agricultura. Pero el verdadero valor agregado de aquella decisión fue la designación de Enrique Mosconi para conducirla. Mosconi -secundado por el general Alonso Baldrich- transformaría a YPF en la llave para el control del recurso petrolero y en la creación de un exitoso modelo de gestión pública.


La historia tomó por un camino revolucionario y quedó reflejada en un libro que el General escribió durante sus años al frente de la empresa: La batalla del petróleo. Mosconi comenzó a capitalizar de tal manera a YPF que -con sus propias ganancias- logró hacer construir la entonces mayor refinería de América Latina, cerca de La Plata.


La producción fiscal de crudo alcanzó, como consecuencia, un volumen equivalente al 77% del total del consumo nacional, pero además la empresa pudo entrar al mercado con su propia línea de productos derivados -la aeronafta incluida, claro-. Y contra todos los pronósticos y todo tipo de presiones políticas, desarrolló una de las más importantes industrias petroleras del continente.


El plan original era el de la nacionalización integral en materia de petróleo. Más tarde, modificó esa opinión y propuso -en consonancia con el sistema de la Anglo-Persian- una sociedad mixta del Estado con las empresas extranjeras. Pero volvió a su proyecto inicial en 1928 al expresar que “no queda otro camino que el monopolio del Estado, pero en forma integral; es decir, en todas las actividades de esta industria: la producción, la elaboración, el transporte y el comercio. Así, YPF también se materializó en estaciones de servicio en cada rincón del país, en camiones cisterna y en una flota petrolera marítima y fluvial.


La batalla contra las petroleras inglesas y estadounidenses llegó a un punto sin retorno el 1º de agosto de 1929. Ese día, YPF decidió rebajar el precio de todos sus productos “para establecer una más equitativa relación entre los precios de producción de derivados petrolíferos y los de venta al consumidor, todo lo cual beneficiará en modo muy importante a la economía nacional”, justificaba la medida en sus considerandos. Fue una declaración de guerra.


La decisión de Mosconi motivó una protesta por parte del embajador estadounidense y fue respondida por el General del Petróleo sin dejar lugar a mayores interpretaciones: “(...) Afirmo, sin temor a equivocarme, que los funcionarios que comprueben transgresiones o delitos que afecten intereses nacionales confiados a su custodia y que no lleven a conocimiento de las autoridades superiores correspondientes y a la opinión publica que debe estar informada, que no sólo han de comprenderle las prescripciones del código penal, sino que además debieran ser colgados en la vía pública” (Glup).


CONSTRUYENDO UN CAMINO AMERICANO


YPF crecía con vigor y su valiosa experiencia comenzaba a tomarse como un modelo de gestión posible en toda América Latina. Así, la figura de Mosconi se convirtió en un referente obligado de quienes abogaban por el control de los recursos estratégicos. Entre 1927 y 1928, el General realizó una serie de viajes que sirvieron para exhibir en toda su crudeza la relación del Estado con las compañías petroleras internacionales. Aún más, impulsó una política petrolera latinoamericana coordinada.


El primero en seguir el modelo argentino fue Uruguay. Mosconi había subrayado a su ministro de Industria las ventajas económicas de una refinería de propiedad nacional y aconsejó la organización de una corporación gubernamental para comercializar los productos de la refinería. Fue la semilla de la ANCAP (Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland), creada por el Congreso uruguayo en 1931.


El impulso de Mosconi también influyó en Bolivia, luego de finalizada la guerra del Chaco -una guerra que, dicho sea de paso, fue auspiciada por las petroleras-. Allí, sobre la base de la experiencia argentina, se creó Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). En Brasil, la ideología de Mosconi brindó una inestimable y vigorosa colaboración para la creación de Petrobrás en 1938. Fue por esa razón que la Academia de Ciencias y Artes de Río de Janeiro reconoció la labor de Mosconi otorgándole su Medalla de Oro.


Por último, la influencia del argentino desembarcó en México. La idea de una empresa estatal mexicana de petróleo fue consolidándose desde fines de la década del ‘20 y durante toda la del ‘30 para culminar en los famosos decretos de expropiación del presidente Lázaro Cárdenas. La nacionalización de toda la industria petrolera mexicana y la empresa PEMEX también nacieron con mucho del aporte de YPF.


CAMBIA, TODO CAMBIA


El 6 de septiembre de 1930, Yrigoyen fue derrocado. Y tres días más tarde, Mosconi y Baldrich fueron detenidos. Baldrich quedó confinado en Bariloche y Mosconi fue separado de su puesto de director de YPF e “invitado” a exiliarse a Europa.


El golpe del “30 tuvo “olor a petróleo” y el aroma fue bien percibido por el establishment estadounidense. El New York Times expresaba en su edición del 7 de septiembre: “Yrigoyen combatió los propósitos de los Estados Unidos, y Washington espera una mayor cooperación del nuevo régimen político”. El beneplácito estadounidense coincidió con la salida de Mosconi.


Luego de dos años, cuando se agotó su “destierro institucional”, Mosconi regresó al país para ser designado en un cargo humillante: “Director de Tiro y Gimnasia” del Ejército.


Poco después, en 1933, un ataque de hemiplejia lo fulminó y lo apartó definitivamente de toda actividad. Ese mismo año fue retirado de oficio con el grado de general de División.


El 4 de junio de 1940, el General del Petróleo murió en su casa de la calle Aráoz. Había logrado comprarla merced a un préstamo del Banco Hipotecario, pero todavía no había podido terminar de pagarla.
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+info EN VIDEO


La serie documental “Bio.ar” del Canal Encuentro dedicó un capítulo a Enrique Mosconi. Se puede acceder a él clickeando en “Descargas” del sitio www.encuentro.gov.ar.
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CARTA URUGUAYA (*)


“Las luchas económicas del presente son, a través de los tiempos, una reproducción de las que nos dieran la independencia política y en las que sólo incidencias que se pierden en el conjunto de la gran empresa, los pueblos latinos de Sur América y principalmente los ríoplatenses, actuaron de consuno y se apoyaron con calor de hermanos. Estoy seguro de no excederme en el elogio al decir que la colaboración del Gobierno argentino, para que mi país se libere de la dependencia extranjera para el abastecimiento de combustibles, armoniza con la obra de próceres de Mayo, que lucharon por la soberanía de su tierra y la de los pueblos hermanos”.


(*) Carta a Mosconi del ministro uruguayo de Industrias, Edmundo Castillo.


RESPUESTA 100 % MOSCONI (*)


“Fue en Bogotá donde un periodista local me hizo una pregunta, cuya idea no me canso de reiterar:


“¿Cuál de los dos trusts, la Royal Dutch o la Standard Oil, es preferible por su capacidad técnica, su método de trabajo y sus modalidades?’ Mi respuesta fue concreta: El grupo norteamericano, la Standard Oil, es menos científico, más audaz e impetuoso. Dispone de ilimitados recursos financieros, por lo que desarrolla un espléndido vigor en las empresas y no reconoce limitaciones en la obtención de sus propósitos y de allí se derivan las reacciones que provocan sus ásperos procedimientos, que comienzan con las manifestaciones personales y se extienden hasta el desconocimiento y el atropello de otros pueblos. El grupo europeo, la Royal Dutch, es más científico y, como es menos rico, es más prudente, más metódico en sus planes y en sus sistemas de trabajo es más suave. Al extremo de que en ciertos momentos pasa inadvertido, pero no por eso deja de obtener, con habilidad, las finalidades que persigue. Al final de cuentas, los dos grupos son equivalentes. Podríamos comparar con una cuerda de cáñamo al grupo norteamericano y con una cuerda de seda al europeo; de modo que en respuesta a su pregunta, digo que si las dos cuerdas, ruda una, suave otra, han de servir para ahorcarnos, lo más inteligente es renunciar a ambas”.


(*) De “Un argentino llamado Mosconi”, de Jorge Alonso y José Speroni






Opinión
Respuesta a un video anónimo y agraviante
Carlos Pagni
LA NACION

Sábado 17 de octubre de 2009

 El siguiente texto es la respuesta de Carlos Pagni, columnista de LA NACION, ante la difusión por Canal 7 de un video anónimo, filmado con cámaras ocultas, montado y editado, con el que se lo pretendió vincular a una supuesta maniobra para publicar información falsa en este diario en perjuicio de la empresa Repsol YPF.

Durante toda la tarde del martes pasado padecí la desagradable sensación de ser víctima de un ataque anónimo. En el sitio YouTube se instaló un video con imágenes y diálogos, recortados y empalmados casi con brutalidad, con la intención de demostrar que varias publicaciones firmadas por mí y referidas a la empresa YPF estaban motivadas por sobornos.

El malestar de asistir a esas imágenes y corroborar su divulgación a través de mensajes de texto y blogs oficialistas se debía, sobre todo, a la imposibilidad de responder el agravio. Se trataba de un anónimo, y tengo por criterio no responder a mensajes o ataques que carecen de autor. Supongo, acaso con candor, que la gente de bien no presta atención a un anónimo por el sólo hecho de serlo.

Al caer la noche, el Gobierno me sacó de esa desazón, haciéndose cargo del montaje colado en la red. La TV Pública, es decir, Canal 7, lo difundió en su horario central, durante un programa denominado 6, 7, 8. El video había dejado de ser anónimo. El Gobierno lo había hecho propio difundiéndolo en la televisión oficial. Para mayor ironía, se emitió en el contexto de un análisis de los progresos que cabe esperar en la información pública con la nueva ley de medios.

Las escenas que aparecen en el video son secuencias, manipuladas hasta la adulteración, de dos reuniones que tuve el 23 de diciembre de 2008 y el 20 de enero pasado, con dos personas que se presentaron como financistas de un fondo de inversión radicado en Miami. Uno de ellos se identificó como "Horacio Menendez. Staff Senior Advisor IGSTONE Funds Management". Consignaba el número de teléfono 786-871-1131 de los Estados Unidos y el celular local 3240-3650. Estos individuos me contactaron a través de un agente de prensa, Fabián Falco, que me llamó para decirme que había dos personas que tenían información sobre la familia Eskenazi, y que querían hablar del tema. Los Eskenazi son los socios locales de YPF, controlan el Banco de Santa Cruz y tienen un estrecho vínculo con los Kirchner.

La primera reunión tuvo lugar en el hotel Alvear a las 11.40 de la mañana. El supuesto Menendez y su acompañante dijeron que pertenecían a un fondo que compró deuda de Metrogas, y que tenían documentado que los Eskenazi habían comprado también pasivos de esa compañía, que serían negociados con ventaja para ellos, ya que YPF es accionista de la distribuidora.

Les respondí que, dada la delicadeza del tema, prefería evaluar la información con alguna autoridad de LA NACION. Les propuse, entonces, tener una reunión en el diario. Menendez aceptó y pasó a otro tema que me dio la pista de que algo raro había detrás de él y su compañero. Me dijo que, además de hablar de Metrogas y los Eskenazi, quería que yo le indicara cómo realizar un aporte de dinero a Elisa Carrió y su partido. Le dije que lo mejor era contactar a Carrió. Pero que no los podía ayudar en la tarea. Lo relativo a Carrió fue eliminado en el video anónimo difundido por Canal 7.

La segunda reunión se concertó vía e-mai l y se realizó en el café Plaza Roma, a 50 metros del diario, minutos antes de las 16. El video la registra casi completa. Les propuse ir a la oficina de un directivo del diario, y ellos se negaron con el argumento de que no querían quedar expuestos. Me pareció muy sospechoso y me retiré, enojado, como se ve en la filmación anónima que la TV Pública puso en el aire. De nuevo hay un párrafo omitido: mientras me retiro, "Menendez" reitera, fuera de contexto, la pregunta sobre cómo financiar a Carrió. Le hice notar que me estaba diciendo un disparate.

Enseguida fui a informar a mis superiores en el diario que la entrevista no se realizaría. Les manifesté también la rareza de todo el episodio y mi sospecha de que fuera una patraña con la intención de perjudicarnos, al diario y a mí. A partir de ese momento perdí todo contacto, directo o indirecto, con esos supuestos empresarios.

Pese a eso, contactaron a un periodista relacionado conmigo, Juan Manuel Romero, le hicieron hablar de esa vinculación y le pagaron por un informe político de mi autoría que ese periodista distribuye habitualmente. Luego editaron las imágenes para hacer creer que el dinero estaba destinado a influir sobre las notas publicadas en el diario. Romero declaró ayer ante un escribano público que yo ignoraba sus contactos con estos supuestos empresarios y la contratación del informe.

La intención del video está clara en las placas sobreimpresas con que viene acompañado. Pretende hacer creer que las publicaciones sobre los Eskenazi eran las que intentaban inducir esos financistas. Por lo tanto, serían falsas y responderían a un manejo turbio.

En el montaje se reproducen párrafos de las notas que se publicaron y que hacen referencia a esa familia. En una se afirma que la Anses estudiaba, en medio de la crisis de financiamiento de fines de 2008, realizar un aporte de fondos para YPF, como hacía con muchas empresas. En la siguiente se afirmó que el default de la transportadora de gas TGN se debió, entre otras razones, a la suspensión de un contrato de YPF.

La tercera publicación que se reproduce en el montaje afirma que YPF repartió durante 2008 $ 9700 millones en dividendos, gracias a los cuales los Eskenazi pudieron ir pagando la deuda contraída para comprar su participación en YPF.

La última nota refiere que, al presentarlos como los socios argentinos de Repsol, el presidente de esa empresa, Antoni Brufau, caracterizó a los Eskenazi como "expertos en mercados regulados".

Nada de lo publicado fue desmentido desde entonces. Y, en el caso de las tres últimas afirmaciones, la propia YPF consignó la información en documentos públicos.

El oficialismo es muy previsible en este tipo de ataques. Comenzó por un video montado en una cuenta de YouTube creada el día anterior, en la que también se divulgan agravios a Ernestina Herrera de Noble, principal accionista del Grupo Clarín. Siguió por la TV Pública y continuó en publicaciones paraoficiales, como El Perió dico Austral, de Río Gallegos, y los diarios El Argentino y BAE , de Sergio Spolsky. Canal 7 insistió en poner el montaje en el aire cuando ya había sido denunciado ante la Justicia como una adulteración injuriosa.

Mi papel en esta historia es ínfimo. Durante unos días me tocó ser el blanco del ataque mucho más amplio y sistemático que el Gobierno está dedicando al periodismo que cultiva el espíritu crítico y la búsqueda de la verdad. Es el modo en que entiendo este oficio, el que estimula LA NACION, y el que se ejerce desde tantas redacciones donde se defiende la existencia de una prensa independiente sin la cual no hay democracia.

El peor daño que podrían ocasionar agravios como el que sufrí es conseguir que el periodismo se embandere; que se interprete a sí mismo como una facción en guerra; que, atrapado en emociones agresivas, pierda el norte de su misión, que es superar los prejuicios para entender mejor y comunicar mejor.

Sin embargo, el que me dedicó el oficialismo se produjo en un contexto que lo vuelve aún más general. Al actuar como lo hizo, el Gobierno disparó contra sus propias filas. La exhibición en el canal oficial de un videomontaje hecho de manera anónima para intimidar a un periodista es un agravio a los diputados y senadores que votaron la ley de medios con la sincera convicción de que una mayor participación del Estado mejoraría la calidad de la comunicación. Es un ataque a los militantes, intelectuales y funcionarios que asistieron a los foros donde se discutió esa ley para defenderla de buena fe. A todos los que apoyaron y colaboraron, con sana intención, para que esa nueva norma aprobada, el Gobierno les agradeció con un producto que lleva su marca: usó la TV Pública para divulgar una pestilente operación de inteligencia.

Curiosa manera de reemplazar una ley de la dictadura. Inapreciable advertencia sobre lo que, tal vez, está por venir.

La Nación

Repsol Keeps Plan to Cut Its Exposure to Argentina (Update3)

By Joao Lima

Oct. 8 (Bloomberg) -- Repsol YPF SA, Spain’s biggest oil company, is maintaining a plan to cut exposure to Argentina and said its “preferred” means to do that is through a public offering of a stake in its YPF unit.

The Spanish company plans a public offering when market conditions are “right,” Repsol spokesman Kristian Rix said today in a telephone interview. Argentine newspaper El Cronista reported today that Repsol is planning to sell between 20 and 25 percent of the Argentine unit YPF on the stock market in the first quarter of 2010.

Repsol said July 2 that the possibility of a public offering of a minority stake in YPF remained open. The Madrid- based company last year delayed a public offering of a stake in YPF amid the turmoil in financial markets.

Repsol Chief Executive Officer Antonio Brufau wants to sell a stake in YPF to help raise funds for investing into new exploration projects in Brazil’s offshore Santos Basin and regions other than Argentina as the company tries to reverse four years of declining production.

First-half oil and gas output at YPF, which is 84 percent- owned by Repsol, fell 2.1 percent from a year earlier, “in line with the natural decline of the maturing fields in the area,” the Spanish company said in a July 30 statement. YPF accounts for about two-thirds of Repsol’s production.

Sale Talks

Repsol last year agreed to sell a 15 percent interest in the company for $2.2 billion to Argentine investor Enrique Eskenazi, who has an option to buy an additional 10 percent.

On July 2 the Spanish company said it had been approached by companies interested in YPF, adding that none of the proposals was “firm.”

In August, two people familiar with the matter said Repsol was pursuing talks to sell a stake in its Argentine unit to China National Petroleum Corp., or CNPC. There were no formal offers for the YPF unit, the people said at the time.

Chinese companies are acquiring oil assets overseas as the world’s second-biggest energy consuming nation tries to secure supplies after crude prices fell from a record $147.27 a barrel in July 2008. State-owned China Petrochemical Corp., or Sinopec Group, announced plans in June to purchase Addax Petroleum Corp. to gain reserves in Iraq’s Kurdistan region and West Africa.

‘Low Probability’

“A sale of an interest in YPF is of low probability in our view, and certainly not before December, when recently elected members take their seats in the upper and lower houses in Argentina,” David Thomas, an analyst at Citigroup Inc. with a “sell” rating on Repsol shares, said Oct. 6 in a research note.

Any agreement on the sale of a stake in YPF would have to be approved by Argentine authorities and by Eskenazi, Repsol Chief Operating Officer Miguel Martinez said on July 30.

Argentina should buy any YPF shares that Repsol may sell, Carlos Ulrich, of the opposition Radical Civic Union, said Sept. 28 after Argentine newspaper Clarin reported that CNPC was bidding for the stake. Ulrich is first vice-president of the Lower House’s Energy and Fuel Committee.

Repsol shares added 0.5 percent to 18.51 euros in Madrid. The stock has climbed 23 percent this year, giving the company a market value of 22.6 billion euros ($33 billion).

To contact the reporter on this story: Joao Lima in Lisbon at jlima1@bloomberg.net.
Last Updated: October 8, 2009 12:24 EDT


El presidente de Repsol afirmó que Brasil es un país "enormemente estable" en sus reglas de juego
Así lo estimó Antonio Brufau, quien analizó el nuevo marco anunciado por el país más grande del Mercosur; Brasil había revelado un plan para reforzar su control sobre los inmensos yacimientos de petróleo en aguas profundas

Miércoles 9 de setiembre de 2009

MADRID.- El presidente de la petrolera española Repsol YPF, Antonio Brufau, afirmó hoy que Brasil, que posee importantes yacimientos de petróleo en aguas profundas y que va a reforzar el control que ejerce sobre sus reservas, es un país estable para los grupos petroleros.

"Brasil es un país enormemente estable a la hora de predecir el entorno jurídico", declaró Brufau a la radio Intereconomía.

Brasil reveló anteayer un plan para reforzar su control sobre los inmensos yacimientos de petróleo en aguas profundas, haciendo de la compañía pública Petrobras el único operador y asegurándole al menos un 30% de los ingresos en las zonas explotadas por las compañías extranjeras.

Repsol YPF considera Brasil como uno de los ejes más importantes de su estrategia y está bien implantado frente a las costas brasileñas, donde los descubrimientos en aguas profundas se han multiplicado recientemente.

El grupo está presente en 21 bloques exploratorios en las regiones de las cuencas de Santos, Campos y Espiritu Santo. En "los campos que tenemos, la ley (...) nos mantiene el régimen fiscal y regulatorio que tenía en el momento de la concesión", declaró Brufau.

Repsol anunció hoy que las reservas recuperables de uno de los bloques, el BM-S-9, se situaban entre 1100 y 2000 millones de barriles, una "buena sorpresa", según Brufau, cuyo grupo detenta el 25% del bloque.

"En las futuras concesiones, como todo el mundo, tendremos que adaptarnos", declaró Brufau, cuyo grupo reconoció recientemente diferendos con los gobiernos de varios países latinoamericanos como Venezuela, Ecuador o Bolivia.

Agencias EFE y AFP

La Nacion

La matriz del despojo / Nota I de II
En el reino de Kirchner, el mercado es él
Carlos Pagni
LA NACION

Lunes 15 de junio de 2009
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad le impidió a la distribuidora Edesur repartir dividendos por $ 65,5 millones. Néstor Kirchner vapuleó desde una tribuna a Siderar ?en realidad quería referirse a Tenaris, también de Techint? por pagar US$ 354 millones, de los cuales sólo 25% se generaron en la Argentina, por el mismo concepto. Sin embargo, durante 2008 YPF distribuyó entre sus accionistas 9700 millones de pesos, que es el 80% de los dividendos que se asignaron ese año en el país, y ni la Presidenta ni su esposo abrieron la boca. La petrolera es una sociedad entre Repsol y la familia Eskenazi, a cuyas manos fue el 15% de aquellos $ 9700 millones. Los Eskenazi están pagando su participación en YPF con dividendos de YPF. Los Eskenazi son amigos de los Kirchner.
El que sí abrió la boca fue Juan José Aranguren, presidente de Shell y bête noire del kirchnerismo energético. Aranguren reclamó a YPF que aumente sus inversiones. Antes, cuando no estaban los Eskenazi, esas pretensiones las planteaba Julio De Vido. En una carta dirigida a Sebastián Eskenazi, Aranguren recordó que, en los últimos 6 años, "YPF invirtió en sus operaciones (no todas destinadas a la Argentina) la suma de $ 27.208 millones y remitió dividendos a sus accionistas por la suma de $ 27.185 millones, es decir, un flujo neto de caja entre ambas cuentas de $ 23 millones".
La querella de los dividendos ilustra que los Kirchner conciben las relaciones entre lo público y lo privado con criterios y pretensiones que varían según la empresa. Lo que resulta censurable en Edesur o Techint se favorece en YPF. Los funcionarios siguen pautas distintas aun ante un mismo episodio. De Vido dijo que Edesur no debía pagar dividendos por un presunto incumplimiento en el plan de inversiones. Pero el vicepresidente de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli, dijo que no debía hacerlo para evitar la fuga de capitales. Dos semanas antes, en la última asamblea de YPF, sin objeción alguna de los representantes del Estado, se habían pagado dividendos por US$ 600 millones y se reservaron 1300 más para futuros repartos.
El caso YPF cobija otras lecciones. La incorporación de un socio local fue el atajo que tomaron los españoles para aplacar a un gobierno que se mostraba veleidoso e intransigente en sus exigencias. Eligieron a los Eskenazi, dueños del Banco de Santa Cruz, a quienes el presidente de Repsol retrató como "expertos en mercados regulados".
Palabra decisiva
La palabra de Kirchner fue, según testimonios de funcionarios argentinos y españoles, decisiva para esa selección. El ex presidente consintió que la adquisición del 15% de la compañía se pagara con dividendos de la misma compañía. Los españoles festejaron el método. También ellos retiran ahora sus retribuciones ?$ 8200 millones el año pasado? sin reproches. Es de suponer que alguien está defendiendo los intereses de los demás accionistas.
En los últimos meses la estrategia se ha vuelto problemática. Entre el primer trimestre de 2009 y el mismo período de 2008 la rentabilidad de YPF cayó 57,4%. Para enfrentar este retroceso, Sebastián Eskenazi dispuso un fenomenal recorte en la inversión y en el gasto. Las empresas que prestan servicios petroleros culpan a ese recorte por la paralización de sus actividades en la Patagonia, sobre todo en Chubut y Neuquén. Si nadie aborda este problema, después de las elecciones estallará la tensión social que hoy se acumula en la región.
El discurso oficial atribuye la crisis de YPF a la caída del precio del petróleo. Pero ese precio ya era ínfimo antes de la tormenta internacional, por efecto de las retenciones. Durante los años 90, la Argentina recibió infinidad de inversiones con el barril a menos de US$ 20.
Detrás de la crisis mundial intenta ocultarse el balance de la aplaudida argentinización de YPF. Ante sus malos resultados, en el sector energético comienzan a conjeturar una estatización. La idea está en la cabeza de gente con inmejorable acceso al Gobierno. Un empresario imagina: "Vaya a saber si no es la mejor salida para los Eskenazi, que podrían saldar su deuda con la indemnización que pague Kirchner. Las encuestas indican que la «recuperación de YPF para los argentinos» tendría una adhesión del 80%". Por supuesto, son especulaciones. Pero De Vido creyó necesario despejarlas, el jueves pasado, al aclarar ante la Cámara de Empresas Españolas que no se está pensando en una estatización.
La confiscación de la "renta petrolera", igual que las hipótesis sobre la nacionalización del mercado de granos, encuentran asidero en el difícil trance fiscal del Gobierno.
La perspectiva de un intervencionismo más radical se sostiene en otra viga de la microeconomía kirchnerista: los precios no deben ser fijados por el mercado, sino por el Estado. Es decir, son los funcionarios públicos quienes, después de examinar los costos de cada actividad, deben asignar a las empresas "la rentabilidad que les corresponde". Al combinar este criterio con las regulaciones a medida, el kirchnerismo va configurando la matriz de un despojo.
El último sector al que se ha querido llevar el principio de la "rentabilidad razonable" es el financiero. Hace muy pocos días, la Presidenta estuvo a punto de firmar un decreto de necesidad y urgencia para fijar la tasa de interés que deben cobrar los bancos por las tarjetas de crédito. Tal vez Moreno logre de nuevo que sus medidas tengan el efecto contrario al que buscan: si, en un contexto de volatilidad y alta inflación, se obliga a los bancos a establecer para el dinero un precio inconsistente con el que pagan por él (tasa de remuneración de los depósitos), se produciría un estrangulamiento del crédito más grave que el que ya existe. El decreto fue sustituido, por ahora, por una autorregulación de los costos bancarios similar a la que estableció Barack Obama en los Estados Unidos.
La arbitrariedad estatal en la fijación de los precios ha llevado a que las principales distribuidoras de gas conmemoren el próximo 1° de julio los 10 años de congelamiento tarifario. En el caso del transporte, el retraso permite la distribución ?muy poco transparente? de subsidios. Empresas como Gas Natural BAN, Edenor o Edesur recibieron aumentos discrecionales y provisionales. La célebre Revisión Tarifaria Integral, a cambio de la cual muchas compañías renunciaron al Ciadi, nunca se realizó. En Aguas Argentinas o en Aerolíneas, la política de tarifas fue el camino a la estatización. Ahora son los contribuyentes, con sus impuestos, los que se encargan de subsidiar esas firmas.
Los grandes aumentos que se comenzaron a facturar este año no mejoraron los ingresos de las empresas, sino que fueron a alimentar los fondos fiduciarios a través de los cuales los funcionarios administran las inversiones o, de manera irregular, solventan subsidios.
La predilección por los fideicomisos se explica en el tercer supuesto de los Kirchner para entender las relaciones del Estado con el mercado: el sector público debe encargarse de las contrataciones de obras y de orientar la inversión, y las compañías deben limitarse a ser prestadoras de servicios a cambio de un "sueldo", la tarifa congelada. En Transportadora General del Norte ?TGN? se conocieron las primicias de ese método. Allí se descubrió, casi por azar, la trama de corrupción del caso Skanska. TGN tiene como accionista a Techint. No debería sorprender que desde aquel episodio Kirchner no quiera oír hablar de Paolo Rocca.
Los delegados oficiales
Como los fondos fiduciarios están desfinanciados, el Gobierno resolvió seguir pautando la inversión mediante la estatización del mercado de capitales. Es otra dimensión de la confiscación de los fondos jubilatorios. De paso, los Kirchner descubrieron que podían sentar delegados oficiales en los directorios de las empresas. Por ahora esos directores no cumplen funciones especiales. A veces ni asisten a las reuniones. Pero tal vez en poco tiempo, con la misma improvisación, comiencen a pedir los balances y a preguntar por qué tal o cual activo permanece en el exterior. ¿Acaso Cristina Kirchner no le reprochó a Techint no haber traído al país la indemnización que le pagó Hugo Chávez por la nacionalización de Sidor? Cristina Kirchner es la esposa del gobernador que expatrió los fondos que cobró Santa Cruz por la privatización de YPF.
La Argentina resulta para los inversores un destino menos previsible que China o Cuba. El país no recibió una moneda de los US$ 50.000 millones que se volcaron este año en los mercados emergentes. Como receptor de inversión extranjera directa está quinto en América latina. Los capitales no especulativos que captura son un tercio de los que se dirigen a Chile. En aquella década del 90, el país era importador neto de capitales. En la actual, de "modelo productivo", los exporta. Es el controvertido balance que arrojan la arbitrariedad, la falta de reglas y la preferencia por las vías de hecho, en las que nada se deja por escrito.

La Nación