Mostrando las entradas con la etiqueta dictadura militar argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta dictadura militar argentina. Mostrar todas las entradas

militares franceses instruyeron a oficiales argentinos en "prácticas genocidas"


Lunes 03 de septiembre de 2012 | 09:49

Insólita pelea entre el militar preferido del Gobierno y Defensa por una placa de la dictadura

Es Jorge Chevalier, jefe del Estado Mayor Conjunto desde 2003; aceptó tapar una placa que recorba que militares franceses instruyeron a oficiales argentinos en "prácticas genocidas"


Una placa en el flamante Centro Educativo de las Fuerzas Armadas (CEFA) desató un escándalo puertas adentro en la cúpula castrense. El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, denunció que se tapó en los últimos días un cartel instalado en el instituto que recordaba que en ese lugar militares franceses instruyeron a oficiales argentinos en el uso de torturas y secuestros durante la última dictadura.
La decisión de ocultar la placa la tomó el brigadier general Jorge Alberto Chevalier, jefe del Estado Mayor Conjunto desde 2003, tras la instalación del memorial ubicado en el hall de entrada del CEFA, según publica hoy el diario Página/12.
"Las aulas de éste edificio fueron testigo de la formación impartida a los oficiales jefes y superiores del Ejército en las técnicas de la denominada 'Escuela Francesa', en las que el secuestro, la tortura y la desaparición conformaron la columna vertebral de las prácticas genocidas amparadas en la doctrina de 'Seguridad Nacional'", reza la placa -instalada en el instituto situado en Luis María Campos 480- que fue tapada, primero, con un paño negro y, después, con un bronce.
Puricelli encomendó a la Dirección Nacional de Derechos Humanos y Derecho Humanitario un informe sobre la "Escuela Francesa" y se lo entregó a Chevalier, quien deberá fundamentar su decisión o volver a descubrir la placa.
La polémica por la placa tuvo eco en medios periodísticos sobre la actividad castrense. El diario Tiempo Militar calificó la placa como "injuriosa e insultante". El edificio del CEFA fue inaugurado por la presidenta Cristina Kirchner el pasado 6 de junio.

 
La placa que fue tapada recordaba que militares argentinos recibieron instrucciones para realizar secuestros y torturas por parte de las fuerzas francesas. Foto: Tiempo Militar

Jefe militar al calor del kirchnerismo. En el centro de la polémica por la decisión de tapar la placa del CEFA, el brigadier general Jorge Alberto Chevalier es jefe del Estado Mayor Conjunto desde 2003 por decisión del por entonces reciente presidente Néstor Kirchner.

La Nación


Hallan muerta a la hermana del ex jefe del ERP, Mario Santucho

Martes 14 de agosto de 2012 | 21:41

Hallan muerta a la hermana del ex jefe del ERP, Mario Santucho

Fue encontrada en la bañera de su departamento en Santiago del Estero; los primeros peritajes sostienen que se trataría de un accidente doméstico; tenía 83 años


SANTIAGO DEL ESTERO.- Una hermana del ex jefe del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) Mario Roberto Santucho , fue encontrada hoy ahogada en una bañera de un departamento de un edificio céntrico de la capital santiagueña, informaron fuentes policiales y judiciales a la agencia Télam.
Se trata de Blanca Rita Santucho, de 83 años, la última de las hermanas mujeres de la familia, quien fue hallada muerta en la bañera del departamento en el que vivía, en calle Salta 451.
El cuerpo sin vida fue encontrado por una vecina del mismo piso, que alertó al portero del edificio al observar el agua que salía del departamento.
Inmediatamente, una patrulla de la Comisaría 1 y el servicio de emergencia se hicieron presentes en el lugar y constataron que la mujer se encontraba sin vida.
De acuerdo a los primeros peritajes, surge que se trató de un accidente doméstico, cuando la mujer cayó y se golpeó fuertemente en la cabeza contra el mármol.
En su última aparición pública, Blanca Santucho asistió hace un mes a una de las audiencias del juicio oral por la desaparición forzada de 44 personas, que se lleva adelante en los Tribunales de Santiago del Estero.
Sus restos serán velados en una sala de avenida Moreno y Pedro León Gallo y el sepelio probablemente se concrete mañana en el cementerio La Piedad de la capital santiagueña.
Agencia: Télam

La Corte cierra un caso contra Montoneros


Miércoles 01 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa

La Corte cierra un caso contra Montoneros

Declaró prescripta la opción de investigar

a Corte Suprema de Justicia consideró que está prescripta y definitivamente concluida la posibilidad que tiene el Estado de investigar un ataque que cometió la organización Montoneros a un edificio de la Policía Federal. El hecho ocurrió en julio de 1976, cuando una bomba estalló en el edificio de Coordinación Federal de la fuerza, ubicado en Moreno 1417.
El explosivo estalló a las 13.20 en el comedor del edificio y murieron 23 personas.
La medida beneficia a quien fue el jefe de esa organización, Mario Firmenich; al periodista Horacio Verbitsky, y a Laura Silvia Sofovich, Marcelo Kurlat, Miguel Angel Lauletta, Norberto Habegger y Lila Victoria Pastoriza, que habían sido acusados por el ataque.
El fallo lleva las firmas de los jueces Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte; Elena Highton de Nolasco; Juan Carlos Maqueda, y Raúl Zaffaroni, que se limitaron a declarar inadmisible el recurso presentado por las familias de las víctimas.
Todos los tribunales inferiores habían coincidido en considerar prescripto aquel hecho, con lo cual cerraron la investigación.
Los querellantes argumentaban que "un crimen de lesa humanidad es un ataque sistemático y organizado contra una población civil" y que en el Estatuto de Roma, que consagró internacionalmente el concepto, "no hay nada que exija que sólo el Estado puede cometer tales crímenes". Pero la Justicia rechazó ese criterio.
El recurso ante la Corte Suprema fue promovido por el abogado José María Sacheri. El alto tribunal, sin entrar a analizar el fondo, declaró inadmisible el recurso y dejó firme el fallo, con lo cual la Justicia no podrá volver a investigar este asunto

La Nación

Videla: "Usaban a sus hijos como escudos humanos"


Miércoles 27 de junio de 2012 | Publicado en edición impresa
Polémica declaración del ex dictador

Videla: "Usaban a sus hijos como escudos humanos"

En el juicio por robo de bebes, acusó a las madres desaparecidas


Además de las muertes y desapariciones, los robos de bebes son la herencia continua de la dictadura. Ayer uno de sus líderes, Jorge Rafael Videla , negó que apropiarse de los niños nacidos en cautiverio haya sido un plan sistemático, pero aseguró: "Todas las parturientas, a quienes respeto como madres, eran militantes activas de las maquinarias del terrorismo, y muchas de ellas usaron a sus hijos embrionarios como escudos humanos al momento de ser combatientes".
Estas fueron las últimas palabras del ex dictador en el juicio que se le sigue bajo la acusación de haber trazado y ejecutado ese plan sistemático de apropiación de niños, cargos por los que el fiscal Martín Niklison pidió una condena de 50 años de prisión. El veredicto del Tribunal Oral Federal N° 6 se conocerá el jueves de la semana próxima. Videla sostuvo: "En caso de haber existido un plan sistemático para la sustracción de menores supuestamente por la autoridad máxima del Estado, ¿por qué sus consecuencias se pusieron de manifiesto solamente en la Capital Federal y parte del Gran Buenos Aires?". Por eso, indicó: "En realidad, no hubo un plan sistemático, y sí existieron acciones autónomas".
Leyendo una decena de páginas que él mismo escribió, Videla calificó de "farsa" al juicio en el que está imputado como principal responsable por el robo de bebes, volvió a desconocer a los jueces, y anunció que aceptará una eventual condena como "un acto de servicio" y un aporte a la "concordia" en el país.

Videla consideró "disparatada" la acusación sobre la existencia de un "plan sistemático de robo de bebes", descripta por las querellas y la fiscalía como una forma que "garantizaba cortar el vínculo físico con la madre para cubrir su desaparición". Esa práctica "fue esbozada como genocidio, pero descartada por su poca entidad numérica", minimizó el ex dictador, al tiempo que las atribuyó a "expresiones de personajes fundamentalistas conocidos que en la práctica quedan descalificadas".
"Si la sustracción de un menor tuvo lugar no respondió a una orden y a una convalidación explícita encuadrada en un plan sistemático emanada de las autoridades superiores en los años de la guerra antiterrorista", insistió.
Jorge "el Tigre" Acosta afirmó que ni él ni sus subordinados participaron de ese plan, que dijo desconocer. Reynaldo Bignone y Santiago Omar Riveros no hablaron.

27 de junio de 1975: el paro que hizo temblar al peronismo


Martes 26 de junio de 2012 | 11:43

27 de junio de 1975: el paro que hizo temblar al peronismo

Hugo Moyano eligió para hacer su paro y movilización el mismo día que hace 37 años los gremios peronistas llenaron la Plaza de Mayo para ejecutar un vuelco del poder sindical respecto del gobierno de Isabel Perón
Por Pablo Mendelevich  | Para LA NACION


Es un hecho: el paro nacional con movilización a la Plaza de Mayo organizado para el 27 de junio por la CGT marca un hito, porque se trata de la primera vez en la historia que el sindicalismo peronista realiza una protesta masiva contra un gobierno también peronista. Resulta inevitable que la Presidenta tenga que ceder. El triunfo de los manifestantes y su determinación para enfrentar al Gobierno por defender el salario frente a la inflación desbordada traerá importantísimos cambios, no sólo económicos sino también políticos.
Alguien creerá que lo dicho hasta aquí es una lectura parcial de la realidad contemporánea o un aventurado ejercicio de futurología. Nada de eso. Sólo se trata de una evocación histórica. Sucedió hace 37 años.

 Tal fue la gravitación de esa Plaza de Mayo colmada de obreros enojados con el gobierno que unos días después tuvo que renunciar el ministro de Economía Celestino Rodrigo y cayó, nada menos, el ministro de Bienestar Social José López Rega
Aunque parezca increíble -y, tal vez, nadie lo hubiera advertido hasta ahora-, Hugo Moyano eligió para hacer su paro y movilización el mismo día que en 1975 los gremios peronistas llenaron la Plaza de Mayo para ejecutar, también entonces, un vuelco del poder sindical respecto del gobierno que hasta ese momento apoyaban. La presidenta, también viuda, era Isabel Perón. Y tal fue la gravitación de esa Plaza de Mayo colmada de obreros enojados con el gobierno que unos días después tuvo que renunciar el ministro de Economía Celestino Rodrigo y cayó, nada menos, el ministro de Bienestar Social José López Rega.
Sí, así fue: la movilización obrera del 27 de junio de 1975 fue la que se cargó, para decirlo sin rodeos, a López Rega. Es extraño que en todos estos días Moyano no haya mencionado tamaño antecedente para justificar la selección del próximo 27 de junio como el día apropiado para la ejecución de su protesta. Una de dos: o no lo había advertido (estaríamos frente a un desliz infrecuente y a la vez a una casualidad insólita) o se guardó el dato para usarlo el miércoles.

En 1975 el peso fue devaluado algo así como 150% respecto del dólar, los servicios públicos subieron alrededor de 100 por ciento y la nafta súper aumentó ¡181 por ciento!
Aquel 27 de junio cayó viernes. Por supuesto que hubo otras diferencias, empezando por el hecho de que la inflación no corroía unos puntos a un salario mutilado por el impuesto a las ganancias sino que se había ido al mismísimo demonio: llegaba al 80 por ciento. Precipitó la crisis -¿suena conocido?- la disparada del dólar paralelo. El 4 de junio, dos días después de hacerse cargo del Ministerio de Economía patrocinado por López Rega, el ignoto ingeniero Celestino Rodrigo, a quien también deleitaba el esoterismo, anunció un plan de ajuste bestial: el peso fue devaluado algo así como 150% respecto del dólar (dólar desdoblado: el comercial pasó de 10 a 26 pesos ley, el dólar financiero se fue a 30 y el turístico a 45), los servicios públicos subieron alrededor de 100 por ciento y la nafta súper aumentó ¡181 por ciento!. La economía venía de once años de crecimiento consecutivo. Pero, junto con la desmadrada interna peronista y la violencia política, la crisis mundial ayudó a desajustar las principales variables y empujarla al túnel de la recesión. Por cierto, la viudez de Isabel Perón tuvo un papel central en el descarrilamiento del gobierno en el que ella había arrancado como número dos. La muerte de Perón produjo un vacío de liderazgo letal.
En rigor, el "rodrigazo" fue la forma en la que estalló la política de precios controlados y las distorsiones acumuladas tras la estabilidad artificial de la gestión de José Gelbard. Hace pocos días lo comentó Roberto Lavagna, en una columna que publicó en Clarín bajo el título "Estamos en una economía en falsa escuadra" . Allí escribió el primer ministro de Economía de Néstor Kirchner: "Mientras el Gobierno desprecia la realidad que los contradice, en algunos cenáculos iluminados aparece el sueño que este mismo Gobierno o algún otro haga un 'rodrigazo'". Domingo Cavallo se sumó al recuerdo del "rodrigazo" en un diagnóstico de las últimas horas.

En 1975 el Gobierno quería limitar las subas de salarios por paritarias al 38 o 40 por ciento, algo que en el contexto de la pateadura de tablero ejecutada por Rodrigo (quien tenía como materia gris al viceministro Ricardo Zinn) se volvió absurdo. Todos los gremios rechazaron esos porcentajes. Pero, mientras los menos poderosos obtenían mejoras del 60%, los más grandes llegaban al 200%. Quedaba pendiente el trámite de la homologación, que en sentido estricto fue lo que llevó a la CGT a organizar la protesta del 27 de junio. Tiempos de verticalismo, los sindicatos decían defender a la presidenta, pero reclamaban la cabeza de "El Brujo".

Es extraño que en todos estos días Moyano no haya mencionado tamaño antecedente para justificar la selección del próximo 27 de junio como el día apropiado para la ejecución de su protesta
En su libro "Perón", el historiador norteamericano Joseph Page cuenta: "El 27 de junio, por primera vez en la historia, los obreros organizaron una marcha monumental de protesta hacia una Casa Rosada controlada por los peronistas. Las declaraciones de los dirigentes que 'apoyaban' a Isabel no engañaban a nadie. A pesar de las súplicas del gobierno a los gremios para que aconsejaran a los trabajadores a permanecer en sus casas y de una fuerte lluvia, la histórica plaza quedó colmada al máximo. La muchedumbre gritaba obscenidades contra López Rega (.) Los generales se unieron a la CGT y a los políticos y juntos llegaron al consenso de que el primer paso para resolver la crisis era desplazar a José López Rega. La concentración del 27 de junio resultó ser el comienzo del fin para el Rasputín de la corte de Isabel".
Tres semanas después la presidenta mandaba al superministro repudiado al exterior como "embajador extraordinario". López Rega "huía". a bordo del avión presidencial, rumbo a Rio de Janeiro. Luego se pertrechó en la residencia madrileña de Puerta de Hierro para iniciar una larga década como prófugo de la justicia, hasta 1986, cuando el FBI lo detuvo en el aeropuerto de Miami.
Los convocantes de la protesta del 27 de junio habían sido la CGT y la Unión Obrera Metalúrgica, si bien sus respectivos líderes, Casildo Herreras y Lorenzo Miguel, no participaron, porque estaban en la OIT, en Ginebra. Dirigente de la Asociación Obrera Textil encumbrado en la CGT de la mano de Miguel, Herreras no tenía demasiados parecidos con Moyano. La historia castigó con severidad su tibieza al dejarlo asociado para siempre con su frase "yo me borro", expresada en Uruguay el día del golpe de estado.
Parece lógico que Moyano, quien alguna vez dijo guardarles particular respeto a antecesores como José Rucci y Saúl Ubaldini, no se acuerde de Casildo Herreras. Lo extraño es que haya olvidado el significado histórico de aquel 27 de junio. ¿Lo olvidó

Videla negó un plan sistemático de robo de bebés durante la dictadura


Martes 26 de junio de 2012 | 11:40

Videla negó un plan sistemático de robo de bebés durante la dictadura

El represor se defendió en el juicio que lo investiga por crímenes de lesa humanidad; se espera sentencia para el próximo 5 de julio

El dictador Jorge Rafael Videla negó hoy haber comandado un plan sistemático de robo de bebes desde el Estado durante la última dictadura cívico-militar, en el marco del juicio oral por sustracción de menores nacidos en cautiverio, que entró en su etapa final y tiene previsto veredicto para el 5 de julio próximo.
"Muchas mujeres usaron a sus hijos como escudos embrionarios. De haber existido un plan sistemático, supuestamente ordenado por la autoridad máxima, ¿por qué sus consecuencias se pusieron de manifiesto sólo en la Capital y el conurbano bonaerense?", se preguntó Videla, en uno de los pasajes de su discurso. "¿Y si existieron acciones autónomas?", agregó.
Autocalificado como "preso político", y negando al Tribunal Oral Federal 6, que lo juzga, Videla reivindicó además el papel del Ejército y aseguró que el juicio en su contra tiene "una finalidad eminentemente política, mendaz y perversa".
Videla expresó sus últimas palabras como acusado y la misma oportunidad tendrá el represor Reynaldo Bignone, enjuiciado por el mismo delito de robo de bebés. Además de ellos, también son juzgados el ex general Santiago Omar Riveros, el ex almirante Antonio Vañek, el ex capitán de la Marina Jorge "Tigre" Acosta y el ex médico obstetra del hospital Naval, Jorge Magnacco.
El jueves 5 de julio será el turno del ex prefecto Jorge Azic, del ex marino Rubén Franco, el ex represor Eduardo Ruffo y Susana Colombo, la acusada de apropiarse de un bebé nacido en un centro clandestino de detención, mientras que para la tarde de ese mismo día se prevé la lectura del veredicto, según consignó la agencia Télam.
Videla y Bignone tienen pedida una pena de 50 años de prisión en cárcel común por parte del fiscal Martín Niklison, al igual que Acosta, Franco y Vañek. Los demás acusados están pendientes de condenas de hasta 30 años.
El juicio oral comenzó en febrero de 2011 y se investigaron 35 casos de robo de bebés, de los cuales 20 fueron recuperados y declararon en el proceso. La organización Abuelas de Plaza de Mayo calcula que todavía resta encontrar unos 400 menores sustraídos, y por ello se le reclamó a los juzgados que aporten datos para esa búsqueda, algo hasta el momento infructuos

La Nación

El otro derrotero del cuerpo de Evita


Domingo 24 de junio de 2012 | Publicado en edición impresa
Testimonio

El otro derrotero del cuerpo de Evita

Por primera vez, el general de brigada (R) Jorge Dansey, entonces oficial del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), revela cómo en septiembre de 1955, en plena Revolución Libertadora, sacó el cadáver de Eva Perón de la CGT al mando de un grupo comando y explica por qué ahora, 56 años después de los hechos, asume la responsabilidad
Por Jorge Urien Berri  | LA NACION


Observó admirado a la mujer de blanco. La mujer más amada y odiada de la historia argentina brillaba acostada bajo una luz potente que bañaba el féretro dejando en tinieblas el resto del hall de la CGT. Dos o tres hombres de civil custodiaban el cadáver embalsamado sin reaccionar ante los intrusos.
"Eva Perón parecía viva", cuenta hoy, más de 56 años después, el general de brigada (R) Jorge Dansey Gazcón, jefe de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército en 1960, agregado militar en Washington y subdirector a cargo de la dirección del Colegio Militar.
Dansey, retirado a principios de 1970, relata por primera vez que estuvo al frente de un grupo comando antiperonista que, por decisión suya, se llevó el cadáver de Eva desde la CGT una medianoche de septiembre de 1955 mientras la Revolución Libertadora derrocaba al régimen de Juan Domingo Perón. "Fue entre el 19 y el 21 de septiembre, cerca de la medianoche, y lo hice para proteger el cuerpo contra un atentado. Nadie me lo ordenó, yo tomé la decisión al advertir que el cadáver estaba librado a su suerte", agrega Dansey a sus 91 años.
Su relato, sorprendente e inédito, lo refrendó Oscar Sagastume, uno de los dos comandos civiles que lo acompañaron con otros dos militares. La historia es asombrosa porque los datos ya conocidos indican que fue el novelesco teniente coronel Carlos Eugenio Moori Koenig quien se llevó el cuerpo dos meses después, en noviembre de 1955, iniciando un largo y sinuoso misterio. La historia que cuenta Dansey no figura en los textos escritos sobre el peregrinaje del cuerpo de Evita, ni siquiera en El caso Eva Perón , las detalladas memorias del anatomista español Pedro Ara, embalsamador y custodio del cadáver en la CGT.
"Ara no lo mencionó -sostiene Dansey- porque lo dejaba en falta, pues en su libro escribió que estuvo oficialmente encargado de conservar y custodiar el cuerpo. No estaba cuando fuimos, y si estaba, se escondió. Su ausencia me obligó a actuar. La ubicación del cuerpo favorecía cualquier ataque desde la calle, y las sustancias químicas que contenía habrían favorecido su destrucción. Si Ara hubiera estado, me habría facilitado todo y quizá no habría sido necesario llevarnos el cuerpo."
Sagastume, un capitán de la Marina Mercante que trabó una sólida amistad con Moori Koenig, me aseguró que "Dansey nos comandó a los que fuimos con él a la CGT. Fue a poner los huevos. Moori Koenig no vino con nosotros. Nuestra misión era verificar cómo estaban las cosas con el cuerpo. Dansey temió que lo quemaran".
El hijo de un ex comando me confirmó que Sagastume intervenía en misiones riesgosas. Hoy, Sagastume tiene 91 años y se encuentra casi ciego.

 
Jorge Dansey Gazcón: "Todo el mundo sabía que querían quemar el cadáver ". Foto: PATRICIO PIDAL / AFV

Conocí al general Dansey en 1997 a raíz del caso del asesinato del soldado Omar Carrasco, y desde entonces conversamos con frecuencia de temas militares. En marzo de 2010 por primera vez me habló del cuerpo de Eva y me entregó un manuscrito: "Publíquelo cuando yo muera, si mi familia está de acuerdo". Luego, aceptó que lo entrevistara, pero la entrevista también debía publicarse luego de su muerte. Finalmente, el abogado y autor Isidoro Ruiz Moreno lo convenció de no esperar.
La entrevista fue extendiéndose porque Dansey me presentó a Sagastume y porque el relato del general no aparecía en lo mucho que hay narrado en libros de historia, novelas, cuentos y fábulas sobre el misterioso periplo del cuerpo desde la CGT hasta su embarque, en 1957 y con identidad falsa, rumbo a un cementerio italiano.
Eva murió de cáncer de útero en 1952. El médico Ara la embalsamó y el cuerpo se expuso en el edificio de la CGT, en la calle Azopardo, donde en septiembre de 1995 lo sorprendió la Revolución Libertadora del general Eduardo Lonardi, que Dansey apoyaba.
El entonces mayor Dansey revistaba en el Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) como "uno de los pocos oficiales antiperonistas". Allí lo convocó el teniente coronel Moori Koenig, otro oficial antiperonista que se desempeñaba en el Estado Mayor. "Fue antes del desfile de la victoria de Lonardi, que tuvo lugar en Córdoba el 22 de septiembre de 1955. Moori Koenig, a quien no conocía, acababa de asumir de hecho como cabeza del SIE. Hablamos de la revolución y acordamos realizar dos misiones que se efectuaron en dos días consecutivos: ir al diario La Prensa a publicar un editorial a favor de la revolución, y a la CGT a conocer in situ qué pasaba allá, pues nada se sabía del cadáver de Eva Perón y circulaban rumores de todo tipo. Moori Koenig no fue a la CGT, fui yo al mando de un grupo en un camión Thornycroft, en plena noche. Salimos del SIE con el mayor Rafael Morell, ya fallecido, un suboficial motorista y dos comandos civiles de entre 25 y 30 años, uno era Sagastume. Todos estábamos armados, y Morell y yo vestíamos uniforme."
Durante el recorrido preveían ser atacados por militantes peronistas en las inmediaciones de la CGT, pero las calles estaban desiertas. "Antes de llegar me extrañó ver las puertas de la CGT abiertas. Comentamos con Morell que seguramente se debía a que habrían retirado el cuerpo."
Inexplicable soledad
Entraron y a Dansey le impresionó "la inexplicable soledad del cuerpo y la pasividad de los dos o tres custodios que nos miraban sin moverse, ajenos, pese a que todo el mundo sabía que había quienes querían quemar el cadáver. Estaba librada a su suerte en el cajón abierto. Ni siquiera la habían llevado al segundo piso, al laboratorio de Ara. El cuerpo corría peligro. Un fósforo habría bastado para inflamar los productos químicos del cadáver".
En el transcurso de las entrevistas Dansey volvió una y otra vez sobre aquel extraño escenario porque, sostuvo, la conmoción que le produjo lo obligó a pensar en trasladarla a un lugar seguro. "Tal vez les habrían informado a los custodios que un grupo leal retiraría el cuerpo -siguió- y creyeron que éramos nosotros, por eso las puertas estaban abiertas. Era la hipótesis más peligrosa y me obligó a actuar con extrema rapidez. Sin tiempo para consultar a nadie, tomé la resolución de llevarla a la jefatura del SIE, el sitio más cercano y seguro. Sabía que incursionaba en cuestiones que excedían mi grado, pero sentí la obligación de actuar por razones humanitarias."
Ordenó poner a los custodios de cara a la pared y le dijo a uno de los civiles que tapara el féretro y al resto que lo subieran al camión. Atravesaron las calles desiertas con el cajón a cielo abierto porque el camión carecía de capota. Dansey, Morell y Sagastume lo custodiaban de pie en la caja. "En cada esquina esperábamos un ataque de efectivos advertidos desde la CGT, pero nadie perdió la calma."
La jefatura del SIE se hallaba en Viamonte y Callao. Hasta hace pocos años, el edificio cobijó al Batallón de Inteligencia 601. "Desde afuera ordené despejar la entrada y la planta baja. El ataúd se subió en un ascensor, casi vertical, al quinto piso, donde estaba el despacho del jefe. Para darle la mayor de las seguridades ordené instalarlo en un cuarto que hacía de depósito de papeles, cercano al despacho de Moori Koenig, a quien recién entonces puse al tanto de lo actuado. Esa noche la pasé en su despacho. El mío estaba en el sexto piso. A partir de ese momento ya no tuve la menor intervención y sólo me limité a verificar la vigilancia. A los pocos días me apartaron del SIE enviándome a la Cancillería."
- ¿Cómo reaccionó Moori Koenig cuando usted llegó?
-No dijo nada, aunque su silencio no indicaba aprobación. Tampoco recuerdo ningún comentario suyo posterior.
- ¿Habían hablado de la posibilidad de llevarse el cuerpo de la CGT?
-No, la misión era observar, explorar. No imaginé que terminaría sacando el cuerpo.
- Pero Moori Koenig ha quedado como el militar que se llevó el cuerpo de la CGT en noviembre de 1955, y el general Pedro Eugenio Aramburu como quien lo ordenó.
-En septiembre fui yo y no hubo ninguna orden. Moori Koenig no fue a la CGT. Y Aramburu aún no eran presidente. Lonardi triunfaba pero todavía no se había realizado en Córdoba la marcha de la victoria, que fue el 22 de septiembre. Por desgracia, no recuerdo el día. Probablemente el 19 o el 20 de septiembre. Cuando Moori Koenig me convocó al SIE me hizo salir al hall del ascensor del quinto piso por si había micrófonos ocultos y hablamos de dos misiones: la CGT y La Prensa.
- ¿Moori Koenig fue con usted a La Prensa?
-Sí, pero no me acompañó al taller a parar las rotativas. Creo que era una persona no de exponerse demasiado. Luego de detener las rotativas recién nos encontramos con Moori Koenig en el edificio del diario en la Avenida de Mayo para ver a José Espejo, interventor en el diario y secretario general de la CGT. Espejo se mostró totalmente sumiso. Moori Koenig le dictó un escrito. No sé si se publicó. Las dos acciones, en la CGT y en La Prensa, se realizaron en dos noches consecutivas, no recuerdo cuál primero.
- Ara escribió que Moori Koenig con varios oficiales se llevaron el cuerpo en la madrugada del 24 de noviembre, en una ceremonia a la que Ara asistió.
-Ratifico lo que le he dicho. De lo demás, sólo puedo tejer hipótesis. Soy testigo de que el cuerpo que yo llevé permaneció unos días en el SIE. Quizá después Moori Koenig recibió órdenes de devolvérselo a Ara ante el temor de que se deteriorara, y Ara no lo mencionó porque no lo dejaba bien parado. En su libro escribió que estuvo encargado de conservarlo y custodiarlo.
- ¿Qué ocurrió con el cuerpo en el SIE? Se ha escrito que Moori Koenig se enamoró de él.
-Algo leí. No lo creo. Pero yo sólo hablo de lo que he presenciado. Hasta mi traslado a la Cancillería le aseguro que el cuerpo no fue profanado. Después, ya en la Cancillería, supe que en algún momento se ordenó trasladarlo a una casona de la calle Sucre, cerca de las Barrancas de Belgrano, una de las muchas casas del SIE. Me lo ratificó hace menos de dos años el general José María Díaz, que con el grado de mayor fue jefe de la División de Reglamentos y Técnicas del SIE y estuvo a cargo de la casona. Falleció hace poco. El cuerpo permaneció allí no más de seis semanas, me dijo Díaz. Como al poco tiempo por las noches aparecían velitas encendidas en la vereda, Díaz consideró que no había seguridad y me contó que le pidió al coronel Héctor Eduardo Cabanillas, quien ya era jefe del SIE, que lo trasladaran. Supongo que Cabanillas habrá conservado a Moori Koenig sólo para que se ocupara del cuerpo. Jamás supe del acto. Fui totalmente ajeno a todo lo que sucedía.
- ¿Y las presuntas obsesiones de Moori Koenig?
-Creo que nunca abrió el féretro en Viamonte y Callao. Después de conocerse esas versiones pensamos con el general Díaz que tal vez se lanzaron a rodar para justificar el reemplazo de Moori Koenig al frente del SIE por Cabanillas. Aclaro que a Moori Koenig lo traté muy poco y nunca volví a verlo. Supongo que buscaba ascender a coronel. Cuando Aramburu lo reemplaza, designa jefe a Cabanillas, una elección lógica porque era quien más conocía el SIE. Cabanillas había sido mi jefe directo allí, dirigía el Departamento Exterior y yo me encargaba de Frontera Norte.
- ¿Su rápido traslado a la Cancillería tuvo que ver con el cuerpo?
-Por supuesto, pero Moori Koenig sólo me dijo: "Le ha salido un pase a la Cancillería". Me sorprendió. Nada dije porque era un destino codiciado. Durante mucho tiempo consideré el episodio de la CGT como un acto de servicio que había cumplido y finalizado y en el que no me correspondía seguir interviniendo.
- ¿Usted era antiperonista antes de la Libertadora?
-Sí. Por eso, en 1951, por órdenes de la superioridad me echaron de la Escuela Superior de Guerra donde cursaba el primer año. Volví después. Cuando triunfó la revolución me ubiqué en un punto intermedio entre Lonardi, que representaba al sector menos duro con su lema "Ni vencedores ni vencidos", y el duro, de Aramburu.
- Si no se conocían con Moori Koenig, ¿por qué lo convocó al SIE para las dos misiones?
-No lo sé, pero poco antes de triunfar la revolución ocurrió algo que pudo influir. El jefe del SIE, general José Antonio Sánchez Toranzo, me preguntó mi posición. Le respondí que adhería a la revolución y me ordenó retirarme a mi domicilio. Moori Koenig se enteró por alguien y me llamó a mi casa pocos días después para encontrarnos en el SIE, donde no quedaban oficiales.
- ¿No estaba Cabanillas?
-No, y lo lógico hubiera sido que Moori Koenig lo convocara a él.
- Tomás Eloy Martínez entrevistó a Cabanillas y éste le dijo que le hubiera gustado ser quien se llevó el cuerpo.
-Cabanillas afirma algo muy amargo en esa entrevista: que habría querido que le encomendaran la misión de buscar el cuerpo de Eva Perón y que por eso sintió una angustia que tardaría años en admitir. Esto me aclara lo que hasta ahora no me había explicado de su actitud conmigo después de años de convivencia armónica en el trabajo y de haberme calificado con un sobresaliente en mi legajo en 1957.
- Es curioso que Cabanillas callara que usted fue quien buscó el cuerpo. ¿Podía ignorarlo?
-No, salvo que Moori Koenig se hubiera atribuido el comando de la operación sin dar detalles. Y esta versión corrió en cuentos y libros. Creo que el cuerpo siempre estuvo en lugares secretos del SIE, bien conocidos por su jefe. Lo que después me molestó fue toda la historia de misterio que se tejió y que para mí fue intencionada. Mi único propósito fue proteger el cuerpo indefenso y lo logré.
- ¿Qué piensa de Eva Perón?
-Dentro del peronismo es un capítulo aparte. Mereció el título de abanderada de los niños y de los pobres entre sus partidarios. También la destaco como esposa y por su entrega total a la función pública.
- ¿Por qué decidió dar a conocer su secreto?
-Sobre todo, para limpiar la imagen del Ejército. Lo que hice en 1955 fue un acto de servicio. Hace poco, al comenzar a reconstruirlo, me di cuenta de que empezaban a aparecer algunas dificultades para recordar todos los nombres y hechos, dificultades que irían en aumento.
Más información. Las memorias del general Dansey, en primera persona.



mrhide
Este hombre de 91 años humaniza uno de los momemtos mas violentos y dolorosos de nuestra historiaSria bueno recordar aqui tambien al Gral Leonardi con su lema "ni vencedores ,ni vencidos "Desde luego no tengo ni tuve nada que ver con las FAA ni es mi intencion reivindicarlasSolamente me solidarizo con todo aquel que contribuya a unir los Argentinos y "exorcisar " el odio que todos tenemos aun


mrhide
Recuerdo todo .... tenia 5 años y mi madre fanaticamente antiperonista porque mi padre (socialista )habia muerto en la represion peronista ...... me mostro la destruccion de las Iglesias...Yo que obviamente no entendia nada le pregunte por los destrozos que vi en Plaza de Mayo y ella no supo que responderle.Lo recuerdo todo vividamente....Por eso hablo con autoridad de romper con los odios ante tanto dolor y violencia entre Argentinos

imperiojuniors
No te olvides de los trágicos bombardeos a la población en plaza de mayo y sus alrededores!!!!!!

miramira
Hay que tomar todo con pinzas. La verdadera historia se escribe demasiado tarde y nunca se sabe si es verdad. Nos faltan saber muchas cosas del pasado, donde esta y quien robó el original del Acta de La Independencia que desapareció camino a Buenos Aires el 10 /7/1816; la verdadera historia Montonera, quien robo las manos de Peron,y miles de etc..Tantas cosas no sabemos ni sabremos! pero.. la Unica verdad es la realidad: "Estamos para la miércoles, divididos y sin rumbo"; lo demás ya no cuenta y a esta altura ya me parecen pavadas; el daño esta hecho y no tiene arreglo. .




Domingo 24 de junio de 2012 | 05:03

Memorias del general de brigada (R) Jorge Dansey Gazcón

Graduado en dos cursos superiores de Artillería. Condecorado con la orden de Ayacucho por Perú. Agregado militar en Washington y presidente de la Asociación de Agregados Militares Latinoamericanos. Jefe II (Inteligencia) del Estado Mayor del Ejército en 1960. Subdirector a cargo de la dirección del Colegio Militar.

Más de cincuenta años han transcurrido desde la llamada Revolución Libertadora. Lo que he podido retener hasta mis noventa y un años viene con bastantes lagunas. Además, mi salud se resiente y, prueba de ello son las grandes dificultades que padezco para desplazarme.
Lo que recuerdo de mi actuación referida al cuerpo de Eva Perón lo hago público en mi entrevista con La Nación y en este relato con el propósito de salvar la actuación del Ejército en dos episodios en los que actué considerándolos actos del servicio. Realizo estas declaraciones bajo juramento de decir toda la verdad.
Alrededor del 21 o 22 de septiembre de 1955, la revolución ya había triunfado. El 22 se realizó el desfile de la victoria. Días antes, el Jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) General Sánchez Toranzo, me había llamado a su despacho para inquirirme sobre mi posición respecto a la revolución, contestándole yo que adhería totalmente a ella. Me ordenó de inmediato que marchara a mi despacho, y a los pocos minutos que saliera del SIE. Fui el único al que llamó y esto se explica porque cuando el movimiento promediaba, Perón estuvo de visita en la planta baja, por breves momentos, en camino a la embajada de Paraguay que está en la esquina, provocando que todo el personal bajara a saludarlo, salvo yo, que permanecí en mi oficina. Esa actitud me marcó. Sánchez Toranzo llevaba poco tiempo en el cargo y casi no conocía mi personalidad y carácter. Su llamado me dio, felizmente, libertad de acción para ubicarme en mi verdadera posición.
Uno o dos días antes del 21 de septiembre me llama el teniente coronel Carlos Eugenio Moori Koenig a mi casa y me invita al SIE a conversar. Yo sólo lo conocía por referencias y sabía que era teniente coronel del Estado Mayor. En el SIE, salvo unos pocos suboficiales y civiles de la imprenta, no había ningún jefe ni oficial. Sin perder tiempo, conversamos en uno de los pasillos, donde no había posibilidad de ser escuchados. En conclusión, surgieron dos misiones a cumplir: parar las rotativas de los talleres del diario La Prensa, y llegar a la CGT para explorar la situación del cuerpo de Eva Perón, del que nada se sabía.
A los talleres del diario creo que concurrí con dos comandos civiles. Nos presentamos y ordenamos parar todas las máquinas, sin dar ninguna explicación. Al normal ruido ensordecedor siguió un silencio glacial de todos los obreros. Ninguna resistencia, ninguna voz que preguntara algo. Mi uniforme de mayor, como la presencia de los comandos civiles que también estaban armados, y lo sorpresivo de la acción, tuvo un efecto paralizante. Quizás alguien viva y recuerde el momento. Seguidamente nos encontramos con Moori Koenig en el edificio central de La Prensa. Entramos por atrás, por Rivadavia; esa entrada daba a un patio interno, y llegamos al despacho del interventor, Espejo. Allí, Moori Koenig comenzó a dictarle un escrito que supuestamente aparecería al día siguiente. Yo no intervine en esa parte.
En cuanto a la segunda misión, la de la CGT, fue el día anterior o posterior a la de La Prensa. Cerca de la medianoche partimos desde el SIE el entonces mayor Rafael Morell, los dos comandos civiles, uno de los cuales se llamaba Sagastume (uno o ambos eran de La Plata), y un suboficial conductor motorista en un camión Tornycroft sin capota, que se usaba para arrastrar o transportar piezas de artillería. Ya en las proximidades del edificio de la CGT la oscuridad era total alrededor del mismo, destacándose la iluminación desde afuera, de la parte izquierda. Adentro, en el centro del ambiente y algo elevado, el ataúd descubierto. Nada obstruía el paso desde la calle, la puerta estaba de par en par abierta. De cerca impresionaba la figura iluminada de Eva Perón. Los hombres de guardia inmóviles y en silencio. En síntesis, el cuerpo estaba expuesto a cualquier desmán. De inmediato ordené tapar el ataúd, cargarlo y transportarlo al SIE para brindarle la máxima seguridad. Por eso, se lo ubicó en una habitación contigua al despacho del jefe.
Me he preguntado: ¿a nadie se le ocurrió moverla dentro del mismo edificio de la CGT al segundo piso, apagar las luces, cerrar las puertas? Nadie se nos adelantó entre los millones que la adoraban: familiares, amigos e integrantes de la Fundación Eva Perón. Tenemos entonces que ubicarnos en esos momentos para comprender que la resolución adoptada fue la más riesgosa, pero la mejor para descartar un atentado que estaba en muchas mentes. He procurado actuar reuniendo los principios que me enseñaron mis padres, mis maestros, la Biblia y la Constitución, procurando hacer posible lo aparentemente imposible.
Recuerdo que por algunos segundos, al ingresar a la CGT, pensé, viendo el cuadro y sin encontrar al médico y embalsamador español Pedro Ara, que lo más conveniente y simple era abandonar el lugar y alejarse rápidamente del mismo. Bastaba para cumplir la misión de exploración. Pero con igual velocidad invertí mi razonamiento y actué con decisión. Siempre me he preguntado: ¿qué situación se hubiera presentado si los rumores sobre un posible incendio se hacían verdad?
Fueron entonces razones humanitarias y o de misericordia las que prevalecieron.
Recién ahora conozco por el libro de Ara lo que sucedía en la CGT esos días. En ese libro confesó el total desconcierto existente a raíz de los peligros que se anunciaban, y su situación de aislamiento al negarle policías y bomberos que solicitó para la defensa del local. Creo que su mente estaba en dar por terminado su trabajo, recibir los dólares prometidos y regresar a España.
En cuanto a nuestro problema, estaban en primer término los peligros que deberíamos afrontar en el regreso al SIE y las complicaciones a las que me exponía al meterme a resolver cuestiones que no correspondían a mi grado. Todo esto fue pensado, y resuelto sin alterar las razones que ya mencioné.
El regreso al SIE fue digno de recordarse. La plataforma del camión no ofrecía ninguna cubierta y en cada esquina esperábamos un ataque de efectivos alertados desde la CGT. Tanto Sagastume como Morell no perdieron nunca la calma y me apoyaron dispuestos a lo que viniera. Siempre les estaré reconocido por su actitud y valentía.
Cuando poco después de los hechos narrados salió mi pase del SIE a la Cancillería, perdí todo contacto con Moori Koenig y nada supe del coronel Héctor Eduardo Cabanillas, que había sido mi jefe inmediato en el SIE y luego jefe a cargo de ese organismo. Con Ara nunca tuve contacto porque no lo vi cuando fuimos a la CGT. Sospecho que su ausencia aquella noche se debió a que temía ser arrestado porque se lo consideraba muy próximo a Perón. Y si es que estaba, entonces se escondió. Si me hubiera informado la situación de total desconcierto en la CGT yo lo habría comprendido y todo habría sido más simple.
Después he comprendido que Moori Koenig quería aparecer al mando de la operación de la CGT, y por eso yo tenía que desaparecer de la escena. Moori Koenig seguramente quería quedar como único jefe al mando del SIE, pero olvidó que Cabanillas estaba esperando con iguales intenciones el mismo cargo, y no advirtió que ya probablemente Cabanillas había tomado contacto con Lonardi y su gente, quienes habían llegado el 23 de septiembre. A ninguna de estas tres personas les convenía mi presencia, y consiguieron que no estuviera más en escena. Al mismo tiempo, es cierto que en Relaciones Exteriores tuve un trabajo intenso con el embajador y subsecretario Santos Muñoz que ocupaba todo mi tiempo.
Moori Koenig se equivocó al desplazarme porque yo podía haberlo ayudado haciéndole ocupar, por de pronto, la subjefatura del SIE, que estaba vacante y, con el tiempo, esperar a que Cabanillas ocupara la de la SIDE u otra de mayor jerarquía.
En cuanto a Cabanillas, lamento la angustia que manifestó haber sentido, en una entrevista con Tomás Eloy Martínez publicada por La Nación, por no haber intervenido en el operativo en la CGT. Si hubiera aparecido, nadie le hubiera negado la jefatura del grupo con el que fuimos allí. El último concepto que él me otorgó en mi legajo en el SIE el 22 de agosto de 1957 es un "sobresaliente" con mayúsculas, que borra todo malentendido.
Quiero otorgar mi agradecimiento por la colaboración prestada al doctor Isidoro Ruiz Moreno y a Oscar Sagastume, que me brinda su generosa amistad.
En cuanto a Eva Perón, es un capítulo aparte en el peronismo porque nadie como ella ha merecido el título de abanderada de los niños y de los pobres entre sus partidarios. Y esta es la razón para que yo, un antiperonista definido mucho antes del 55, haga en su caso una salvedad porque así lo creo y es verdad. A ello se suma su comportamiento como esposa, ahora conocido en recientes publicaciones, y su entrega total a la función pública hasta las vísperas de su fallecimiento.
Finalmente, comprendo que al principio pocos creerán mi historia después de más de medio siglo: que un desconocido como yo contara lo contrario a lo que tanto se ha escrito. A eso respondo: ¿qué ganaría a los 91 años haciendo pública una mentira y complicándome lo que me resta vivir? Aspiro a poder disfrutar con mi familia ese tiempo. Dios me bendijo con trece bisnietos, ocho nietos, tres hijas y una mujer, Marta, que a los 88 años se desvive por todos. Las hijas grandes me cuidan como si fuera un bebé, y los primeros son mis juguetes, deliciosos. A todos, dedico este trabajo, y solo deseo dejarles un buen nombre, que es mi principal herencia.



romaperta
Como este sr. son los militares q tuvimos/tenemos? jamas pelearon una guerra y tienen el pecho llenos de condecoraciones y se onorgullece del acto necrologico q hizo, encima golpista de un gobierno democratico.Tamaño cobarde, se hubiera quedado callado en su casa





The School of the Americas, the CIA and the US-Condoned Cancer of Torture Continue to Spread in Latin America

The School of the Americas, the CIA and the US-Condoned Cancer of Torture Continue to Spread in Latin America, Including Mexico



Sunday, 10 June 2012 07:46 By Mark Karlin, Truthout | News Analysis  

This is the seventh article in Truthout's series looking at US immigration and Mexican border policies through a social justice lens. Mark Karlin, editor of BuzzFlash at Truthout, visited the border region recently to file these reports.
Jennifer Harbury Married an Armed Populist Leader, Who Was Tortured and Executed in Guatemala With CIA Involvement
By academic pedigree and personal background, Jennifer Harbury should be among the ruling elite in the US. She is a graduate of Cornell and Harvard Law School, in fact receiving her law degree from Harvard just a few years before Barack Obama. Instead of following the path of most of her classmates to money and power, she became a legal aid attorney in Texas.
As part of her interest in human rights, she traveled to Guatemala in the early '90s to write a book, "Bridge to Courage: Life Stories of Guatemalan Compañeros & Compañeras." It was at that time she met, fell in love with and married Everardo (Efraín Bámaca Velásquez), who was a commandante in the Guatemalan National Revolutionary Unity Front. He was fighting against the US-backed military and government, which was committing genocide against the indigenous population and the poor (ending in more than 200,000 dead - and countless more tortured, but released).
In 1992, Everardo was captured by the Guatemalan military. Harbury demanded to know the whereabouts of her husband and held a hunger strike in front of the Clinton White House, which was covered by the media and made into a national story by "60 Minutes." Harbury's request was simple: she wanted the State Department or CIA to tell her what had happened to her husband. But both agencies didn't acknowledge they knew of his whereabouts.
In an interview with Truthout, Harbury recounted:
After a year of trying to find out what had really happened to him, a young prisoner escaped from the army torture program and reported that Everardo was alive and being severely tortured. After my third hunger strike to save his life, in March 1995, then New Jersey Senator Toricelli disclosed that official US documents indicated that he had been killed by Guatemalan officers on the CIA payroll.
After receiving many files at last through the FOIA [Freedom of Information Act], it became clear that the State Department and the CIA had known where Everardo was and that he was in the hands of our own CIA liaisons or assets, since the week of his capture. They also knew approximately 300 other secret prisoners of war were suffering the same fate. The files show that all these prisoners were tortured to death, thrown down wells, out of helicopters, etc., yet the truth was only revealed to us in 1995. By then all were dead. We could have saved them.
Harbury's Husband Was Kept in a Body Cast to Make His Torture Easier
In fact, Everardo, Harbury discovered, was kept in a body cast to keep him constrained while he was tortured for more than two years before being executed, all the time with the full knowledge and likely operational involvement of the CIA.
And then there is, of course, the legacy of the infamous School of the Americas (now renamed the euphemistic Western Hemisphere Institute for Security Cooperation: WHINSEC). It has been accused of teaching torture, which was confirmed in a US government admission during the Clinton administration. Although now, under its new WHINSEC name, it claims to no longer offer such instruction.
Of the School of the Americas, Harbury told BuzzFlash in a 2005 interview:
Very simply, the School of the Americas is a US military institution that has given training and education to high-level military officials from across Latin America for 40 years now. The students who they have trained and educated, in huge numbers, turned out to have been the worst human rights violators in the Western Hemisphere, bar none. We're talking about high-level people under Pinochet. We're talking about eight to twelve of my husband's torturers. We're talking about people involved in massacre upon massacre within El Salvador, including people that were highly implicated in the murder of Monsignor Romero and the Maryknoll church women, etc.
The Current President of Guatemala Was Trained at the School of the Americas
The current president of Guatemala, Otto Fernando Pérez Molina, was trained at the School of the Americas and is accused of helping to oversee the Guatemalan military genocide and torture. Pérez was head of the Guatemalan military intelligence at the time of Everardo's capture, and Harbury has sought to have him charged with human rights' violations. There is also the allegation that Pérez participated in 1998 in the planning of the assassination of a Guatemalan bishop, who campaigned for human rights accountability.
Harbury points out that US agents are often reported, by survivors, of being in the torture chambers, outed by their American accents in Spanish or by their speaking in English. This was the case of Sister Dianna Ortiz, who was abducted in Guatemala in 1989 for speaking out on behalf of the poor. She was gang raped, forced to kill another prisoner with a knife, used as a human ash tray and was the subject of further barbaric acts of torture. Ortiz also recalls an American serving as a consultant while she was being tortured.
Torture, Killing and Disappearance in the Southern Cone Countries in the '80s
During the period of military dictatorships in the Southern Cone nations of South America, the US - particularly under Reagan - supported regimes such as Argentina and Chile, which had the two highest numbers of disappeared individuals, tortured dissenters and those killed. More than 30,000 were disappeared in Argentina by the military, tortured and presumed killed (some of them dropped alive - while drugged - from planes and helicopters into the Rio De La Plata between Argentina and Uruguay, bound with weights on their legs).
In Chile where a minimum of 3,000 disappeared (los desaparecidos), the "National Commission on Political Imprisonment and Torture Report," in 2004, confirmed a minimum of 35,000 tortured in Chile after the Allende overthrow, which some critics of the commission argue is a low-ball estimate.
During the period of the US-backed Operation Condor, figures conforming to the UN definition of torture put the number as high as 300,000 or more tortured in the Southern Cone nations overall, under the brutal military regimes of Argentina, Chile, Uruguay and Paraguay, among other nations that carried out gestapo-like torture and elimination of persons deemed a threat to the state.
In a recent commentary in Truthout, Noam Chomsky wrote:
Thus in the "Cambridge History of the Cold War," John Coatsworth recalls that from 1960 to "the Soviet collapse in 1990, the numbers of political prisoners, torture victims and executions of nonviolent political dissenters in Latin America vastly exceeded those in the Soviet Union and its East European satellites."... These crimes, substantially traceable to U.S. intervention, didn't inspire a human-rights crusade [from the US government].
How Does This Background on US-Backed Torture and Murder in Latin America Fit in With Mexico? 
Perhaps, part of understanding torture going on now in Mexico is what Sister Ortiz wrote about her horrific ordeal in Guatemala: "So often it is assumed that torture is conducted for the purpose of gaining information. It is much more often intended to threaten populations into silence and submission. What I was to endure was a message, a warning to others - not to oppose, to remain silent and to yield to power without question."
Only in Mexico, the issue is rather more complex because torture is used by the cartels, the police, the military and death squads. That is not wild speculation. The US State Department confirmed it in its 2011 "Bureau of Democracy, Human Rights and Labor: Country Reports on Human Rights Practices for 2011" for Mexico:
Security forces reportedly engaged in unlawful killings, forced disappearances and instances of physical abuse and torture.
The following problems also were reported during the year by the country's National Human Rights Commission (CNDH) and other sources: kidnappings; physical abuse; poor, overcrowded prison conditions; arbitrary arrest and detention; corruption and lack of transparency that engendered impunity within the judicial system; and confessions coerced through torture. Societal problems included: killings of women; domestic violence; threats and violence against journalists and social media users, leading to self-censorship in some cases; trafficking in persons; social and economic discrimination against some members of the indigenous population; and child labor.
Despite some arrests for corruption, widespread impunity for human rights abuses by officials remained a problem in both civilian and military jurisdictions....
There were multiple reports of forced disappearances by the army, navy and police....
SEDENA [which oversees the Army and the Air Force] was the government entity with the greatest number of human rights complaints (1,695) filed against it during the year.
In Mexico, killings, torture and disappearances are not fully reflected in statistics provided by the government for a variety of reasons, including a poor reporting system; but, moreover, the lack of trust many Mexican citizens have in the police and the military, which are often seen as equally threatening - particularly to the poor, the indigenous population, Central Americans passing through Mexico and the so-called "undesirable" class.
Not detailed in the State Department report are daily examples of the common use of torture by the police to coerce false confessions, obtain extra money for stopping the torture, being paid off to arrest and torture someone by a person with a vendetta, torturing someone at the behest of a drug lord who pays for the service etc.
Occasionally an American Gets Caught in the Torture Trap in Mexico
Occasionally, an American gets caught in the torture trap. The El Paso Times just recently reported:
El Pasoan Kevin Huckabee, whose son Shohn Huckabee, was tortured by Mexican authorities after his arrest in 2009 in Juárez on suspicion of drug-trafficking, said the [State Department] report reinforced some of his suspicions about why no U.S. or Mexican official has addressed his son's torture complaint.
"I am concerned that the State Department is capable of reporting on the issues of government involvement, yet continue pursuing a relationship with the security forces that are known to be involved in human rights abuses of the highest order," Huckabee said. "I do not believe that the economic value in Mexico to the United States is worth looking past the awful array of human rights violations."
But look away, the US government does.
Segments of the Mexican Military, Police and Government Are Involved With Torture and Killing
What the US State Department doesn't report is that segments of the Mexican military and police, as well as the government, have a longstanding, shifting relationship with the drug cartels, sometimes fighting them, but often working with one or another of the cartels in exchange for payoffs. This would be difficult for the US to admit due to domestic political considerations, but the national government, the CIA and the US military have a longstanding tolerance (despite the deadly alleged anti-drug war) of tolerating drug corruption in Latin American governments as long as those in power don't interfere with US trade relations, military dominance or become too populist.
Land reform, for instance, is a trigger that gets the US State Department, CIA and many elected officials in DC very unnerved. Land reform efforts led to the CIA overthrow of a democratically elected government in Guatemala in 1954, and more recently, to supporting the Honduran coup against a democratically elected president who supported modest land reform.
The Mexican Government's War of Social Cleansing
That may be why the US has done little to stop what appears to be "social cleansing" (limpieza social) carried out by the Mexican military, police and government-sanctioned death squads at times. A 2010 article in El Universal explained (in translation):
In the early 1990s, the lawyer Miguel Angel García Leyva and other citizens formed the Sinaloa Front Against Impunity. For 10 years, they gathered evidence on the activities of "death squads, causing thousands of kidnappings and killings in the state." These groups were made up of police or military personnel.
"The participation of these squads is known publicly not only in Sinaloa, but throughout the country," he says. "They operate dressed in official uniforms, driving patrol cars and with weapons, badges and keys just like the forces of the state."...
To confirm this, he cites an investigation conducted between May 2008 and May 2010 along the highways in northwestern Mexico. They produced video, photographs and written reports on police and military checkpoints in Nayarit, Sinaloa, Sonora and Baja California. "The results astounded us, most of the checkpoints are not only points of extortion, but places to identify and locate people to disappear, assassinate or commit other acts against them," says Garcia.
The El Universal article argued that much of the killing in Mexico is not just due to the complicated and shifting alliances in the so-called war on drugs, but rather also to the "elimination" of "undesirables" by the government.
Javier Sicilia, whose peace campaign in Mexico was the subject of the fifth Truthout on the Mexican border installment recently reinforced the notion that the killing of innocents is being carried out by both the military and the drug cartels, not to mention the police:
Question: Do you consider the people coming to the US, from Mexico or from other parts of Latin America, refugees because they are fleeing this violence?
Javier Sicilia: ...Central American people who have to cross Mexican territory to come to the US are being disappeared by the army or the organized crime. Either way, it looks like social cleansing. In every sense, in every way, this war against drugs is inhuman.
Torture in Mexico Is an Epidemic
Torture pervades Mexican governmental and criminal forces and, for civilians, the lines between law enforcement and criminals is too murky to navigate. If harmed, it is most often better just to be quiet. After all, who wants to be tortured for knowing something he or she shouldn't know and all the time not knowing if the police officer or soldier to whom you are reporting torture or threats is working on behalf of the person who tortured you? Or perhaps it was the military or police who did the torturing.
As Jane Harbury noted in 2005 when BuzzFlash interviewed her, torture "spirals out of control hugely. And because someone under torture will say anything to stop the pain, very often completely innocent bystanders are picked up because they're incorrectly named by persons who are in excruciating pain. Also, you cannot stop a government force or army force. Once it starts torturing, that also spirals out of control."
Such is the case in Mexico.
A CIA Latin America Section Chief Makes His Argument for "Ugly" Collateral Damage
Given that the CIA and countless US intelligence agencies, not to mention the Drug Enforcement Agency, are entrenched in Mexico, it might be appropriate to reflect that our real government/corporate interest in the nation is as a marketplace and a non-populist pro-US government.
In a 2007 documentary, "The War on Democracy," by British, leftist, political commentator John Pilger, he explores the exploitative and deadly anti-democracy efforts to ensure that Latin America stays in the hands of the ruling classes and open to American business and the extraction of natural resources south of our border.
Toward the end of a recounting of the US backing of juntas and keeping tin horn dictators on a short leash, Pilger interviewed Duane Claridge, CIA chief for Latin America from 1981 to 1984 - during a high point of the Central American and Southern Cone nations' reign of terror and death. In a remarkably pugnacious and blunt series of responses, Claridge vociferously asserted that he didn't give a hoot about whether a country was a democracy. All that mattered was whether or not the Latin American nation was an obstacle to the "national security interest" of the US, although he didn't define that term.
Here are some excerpts:
Pilger: Is it then okay to overthrow a democratically-elected government?
Claridge: It depends upon what your national security interests are.
Pilger: What right does the CIA and the US government have to do what you do in other countries?
Claridge: National security. We are going in to protect ourselves. We will intervene whenever we decide it is in our national interest to intervene and if you don't like it, lump it. Get used to it world!
It is important to understand that our national interest is perhaps often perceived by the US government as preserving our economic status through the guarantee of open markets, cheap labor and natural resources. To do that, the US condones torture and murder when a democracy that represents a populist majority - or an attempt to correct an economic imbalance among classes - gets in the way in Latin America.
"Sometimes things have to be changed in an ugly way," CIA Latin American Chief Claridge matter-of-factly asserted, citing the war crime reign of Pinochet as an example of a man who, Claridge claims, saved his country. "Chile wouldn't exist today if it weren't for Pinochet," Claridge asserted with conviction.
A country as scarred as Mexico by torture and barbaric killings from all directions may take generations to recover. But the healing process is not yet possible.
The torture, killing and fear hasn't stopped. It's still spiraling out of control.
For now, with government-protected torture and killing - existing both separately and intertwined with the narco wars - sections of Mexico look more like a Hieronymus Bosch painting of hell than a civilized democracy that we claim to be promoting.
There may be internal cultural and political foundations for torture and gruesome murders in each country in turmoil south of the border, but the US is also responsible, since torture is a major export of this nation to Latin America.
The next installment of Truthout on the Border will appear on June 17.
With credit to Molly Molloy's Frontera web site for providing invaluable resources for this installment.


http://truth-out.org/news/item/9685-the-school-of-the-americas-the-cia-and-the-us-condoned-cancer-of-torture-continues-to-spread-in-latin-america-including-mexico

United States of Argentina

United States of Argentina

How inflation turned a rising power into a pauper

By PHILIP JENKINS • February 9, 2009


Anyone not alarmed by the state of the U.S. economy is not paying attention. As our Dear Leader begins his term, the theory of very big government has the support of an alarmingly broad political consensus. Despite the obvious dangers—devastating inflation and the ruin of the dollar—the United States seems pledged to a debt-funded spending spree of gargantuan proportions.

In opposing this trend, critics face the problem that the perils to which they point sound very theoretical and abstract. Perhaps Zimbabwe prints its currency in multi-trillion units, but that’s a singularly backward African dictatorship: the situation has nothing to do with us. Yet an example closer to home might be more instructive. Unlike Zimbabwe, this story involves a flourishing Western country with a large middle class that nevertheless managed to spend its way into banana-republic status by means very similar to those now being proposed in Washington.

The country in question is Argentina, and even mentioning the name might initially make any comparison seem tenuous. The United States is a superpower with a huge economy. Argentina is a political and economic joke, a global weakling legendary for endemic economic crises. Between them and us, surely, a great gulf is fixed. Yet Argentina did not always have its present meager status, nor did its poverty result from some inherent Latin American affinity for crisis and corruption. A century ago, Argentina was one of the world’s emerging powers, seemingly destined to outpace all but the greatest imperial states. Today it is … Argentina. A national decline on that scale did not just happen: it was the result of decades of struggle and systematic endeavor, led by the nation’s elite. As the nation’s greatest writer, Jorge Luis Borges, once remarked, only generations of statesmanship could have prevented Argentina from becoming a world power.

For Americans, the Argentine experience offers multiple warnings, not just about how dreadfully things can go wrong but how a nation can reach a point of no return. Not only did Argentina squander its many blessings, it created a situation from which the society could never recover. Argentines still suffer from the blunders and hubris of their grandparents without any serious likelihood that even their most strenuous efforts will make a difference. A nation can get into such a situation easily enough, but getting out is a different matter. A corrupted economy can’t be cured without being wiped out and started over.

It is hard, looking at the basket case Argentina has become, to imagine what an economic powerhouse the country was before World War II. From the 1880s, Argentina was, alongside the U.S. itself, a prime destination for European migrants. Buenos Aires was one of the world’s largest metropolitan areas, in a select club that included London, Paris, Berlin, and New York City. Argentina benefited mightily from foreign investment, which it used wisely to create a strong infrastructure and an excellent system of free mass education. It had the largest and most prosperous middle class in Latin America. When World War I began, Argentina was the world’s tenth wealthiest nation.

Right up to the 1940s, American and European economists struggled to explain the glaring contrast between booming Argentina and slothful Australia. As many studies pointed out, both countries had begun at a roughly similar point, as agricultural producers dependent on fickle world markets. Yet Australia remained stuck in colonial status while Argentina made the great leap forward to the status of an advanced nation with an expanding industrial base and sophisticated commerce.

So what happened? Certainly the country was hit hard by the depression of the 1930s, but so were other advanced nations that ultimately recovered, and Argentina profited from intense wartime demand for primary products.

The country was killed by political decisions, and the primary culprit was Juan Perón. He dominated political life through the 1940s and ruled officially as president from 1946 to 1955, returning briefly in the 1970s. Although he did not begin the process, he completed the transformation of Argentine government so that the state became both an object of plunder and an instrument for plunder.

Perón came from a fascist and corporatist mindset, which became more aggressively populist under the influence of his second wife Eva. They aimed their rhetoric against the nation’s rich, a designation that was swiftly expanded to cover most of the propertied middle classes, who became an enemy to be defeated and humiliated. To equalize the supposed struggle between the rich and the dispossessed, the Peróns exalted the liberating role of the state. The bureaucracy swelled alarmingly as nationalization brought key sectors of the economy under official control. Government bought loyalty through a massive program of social spending while fostering the growth of labor unions, which became intimate allies of the governing party. Argentina came to be the most unionized nation in Latin America. Perón also ended any pretense of the independence of the judiciary, purging and intimidating judges about whom he had any doubts and replacing them with minions.

The Peronist model—a New Deal on steroids—evolved into an effective clientelism, in which party overlords and labor bosses ruled through a mixture of corruption and violence. Clientelism, in effect, means the annexation of state resources for the benefit of political parties and private networks. Right now, both the word and the concept are not terribly familiar to Americans, but this is one Latin American export that they may soon need to get used to.

As high taxes and economic mismanagement took their toll, the Peróns blamed the disasters on class enemies at home and imperialism abroad, but the regime could not survive the loss of the venerated Eva. After attempting briefly to swing back to the center, Juan Perón was overthrown and driven into Spanish exile. Later governments tried varying strategies to reclaim Argentina’s lost splendors and some enjoyed success, but Perón’s curse endured. Even when his party was driven underground, its traditions remained: demagogic populism, a perception of the state as a device for enriching supporters and punishing foes, and a contempt for economic realities. Utopian mass movements inspired by Peronist ideas and charisma segued easily into the far-left upsurge of the 1960s, when Argentina gave birth to some of the world’s most dangerous terrorist and guerrilla movements. By 1976, the military intervened to stave off the imminent collapse of the state and launched the notorious Dirty War that killed thousands.

Since 1976, Argentine economic policies have lurched from catastrophe to catastrophe. The military junta borrowed enormously with no serious thought about consequences, and the structures of Argentine society made it impossible to tell how funds were being invested. Foreign debt exploded, the deficit boomed, and inflation approached 100 percent a year. Economic meltdown had disastrous political consequences. By 1982, like many other dictatorships through history, the Argentine junta tried to solve its domestic problems by turning to foreign military adventures. And like other regimes, they found that their control over military affairs was about as weak as their command of the economy. Military defeat in the Falkland Islands destroyed the junta. By 1983, a civilian president was in power once more. But nothing could stop the nosedive. Inflation reached 672 percent by 1985 and 3,080 percent by 1989. The disaster provoked capital flight and the collapse of investor confidence, not to mention the annihilation of middle-class savings. In the words on one observer, José Ignacio García Hamilton, the nation became “an international beggar with the highest per capita debt in the world.”

Another civilian president, Carlos Menem, took office in 1989, and despite his Peronist loyalties he initially tried to restore sanity through a program of privatization and deregulation. But events soon proved that Menem was only following a familiar pattern whereby a new regime would speak the language of reform and moderation for a couple of years before facing a showdown with the underlying realities of Argentine society. Menem could not overcome the overwhelming inertia within the country, the juggernaut pressures toward the growth of the state, to bureaucratization and regulation, and the destruction of private initiative and free enterprise. Between 1991 and 1999, Argentine public debt burgeoned from 34 percent of GDP to 52 percent. During the same decade, government public debt more than doubled as a percentage of GDP. These burdens stifled private investment so that productive sectors of the economy languished.

Economic disaster led inevitably to a collapse of social confidence and the evaporation of loyalty to the state. The more heavily the country was taxed and regulated, the more Argentines took their transactions off the books, creating a black economy on par with that of the old Soviet Union. In terms of paying their taxes, Argentines are about as faithful as the Italians to whom most have blood ties. Tax evasion became a national sport, second only to soccer in the Argentine consciousness, and provided another stumbling block to fiscal integrity. The collapse of respect for authority also extended to the law: courts are presumed to operate according to bribes and political pressure.

Systematic corruption has had horrifying implications for national security. After all, once you establish the idea that the state is for sale, there is no reason not to offer its services to foreign buyers. One spectacular example of such outsourcing occurred in 1994, when Islamist terrorists blew up a Jewish community center in Buenos Aires, killing 85. The investigation of the massacre was thoroughly bungled, reportedly because the Iranian government paid Menem $10 million. It is trivial to list the many other allegations of corruption and embezzlement surrounding Menem: what else is politics for, if not to enrich yourself and your clients?

In 2001-02, Argentine fortunes reached depths hitherto unplumbed. A debt-fueled crisis provoked a run on the currency, leading the government to freeze virtually all private bank accounts for 12 months. At the end of 2001, the country defaulted on its foreign debt of $142 billion, the largest such failure in history. With the economy in ruins, almost 60 percent of Argentines were living below the poverty line. Street violence became so intense that the president was forced to flee his palace by helicopter.

Since 2002, yet another new government has presided over an illusory economic boom before being manhandled by the ugly ghosts of Juan and Evita. Those specters were on hand to whisper their excellent advice to a new generation: if you face a crisis caused by excessive government spending, borrowing, and regulation, what else do you do except push even harder to spend, borrow, and regulate? Over the past two years, new taxes and price freezes have again crippled the economy, bringing power blackouts and forced cuts in production. Public debt stands at 56 percent of GDP, and inflation runs 20 percent. Last October, the government seized $29 billion in private pension funds, hammering the final nail in the coffin of the old middle classes. Judging by credit default swap spreads on government debt, the smart money is now betting heavily on another official default before mid-year. The Argentine economy may not actually be dead yet, but it has plenty of ill-wishers trying hard to finish it off.

We all know that deficits drive inflation, which can destroy a society. Less obvious is the political dimension of such a national suicide. Debts and deficits must be understood in the context of the populism that commonly entices governments to abandon economic restraint. No less political are the probable consequences of such a course: authoritarianism, public violence, and militarism.

The road to economic hell is paved with excellent intentions—a desire to save troubled industries, relieve poverty, and bolster communities that support the present government. But the higher the spending and the deeper the deficits, the worse the effects on productive enterprise and the heavier the penalty placed on thrift and enterprise. As matters deteriorate, governments have a natural tendency to divert blame onto some unpopular group, which comes to be labeled in terms of class, income, or race. With society so polarized, the party in power can dismiss any criticism as the selfish whining of the privileged and concentrate on the serious business of diverting state resources to its own followers.

Quite rapidly, “progressive” economic reforms subvert and then destroy savings and property, eliminating any effective opposition to the regime. Soon, too—if the Perón precedent is anything to go by—the regime organizes its long march through the organs of power, conquering the courts, the bureaucracy, the schools, and the media. Hyper-deficits bring hyperinflation, and only for the briefest moment can they coexist with any kind of democratic order.

Could it happen here? The U.S. certainly has very different political traditions from Argentina and more barriers to a populist-driven rape of the economy. On the other hand, events in some regions would make Juan Perón smile wistfully. California runs on particularly high taxes, uncontrollable deficits, and overregulation with a vastly swollen bureaucracy while the hegemonic power of organized labor prevents any reform. Thankfully, the state has no power to devalue its currency, still less to freeze bank accounts or seize pension funds, and businesses can still relocate elsewhere. But in its social values and progressive assumptions, California is close to the Democratic mainstream, which now intends to impose its ideas on the nation as a whole. And at over 60 percent of GDP, U.S. public debt is already higher than Argentina’s.

When honest money perishes, the society goes with it. We can’t say we weren’t warned.   __________________________________________

Philip Jenkins is the author of The Lost History of Christianity: The Thousand-Year Golden Age of the Church in the Middle East, Africa, and Asia—and How It Died



http://www.theamericanconservative.com/articles/united-states-of-argentina/

La Deuda Externa, la mayor estafa al pueblo argentino

Entre 1973 y 1978, la acción concertada de los países exportadores de petróleo llevó a un aumento abrupto en su precio mundial. Como estos países no podían gastar todos sus inesperados beneficios en sus propios mercados, comenzaron a efectuar depósitos masivos de divisas en bancos internacionales, mayoritariamente de capitales norteamericanos.
Estos bancos, se encontraron así con importantísimas sumas de dinero disponible que les permitieron ofrecer créditos a bajas tasas de interés. Los banqueros de Europa y los Estados Unidos pensaron que los países latinoamericanos, manejados mayoritariamente por dictaduras que no tendrían que responder ni ante la prensa ni ante la oposición, serían buenos clientes para sus créditos.
Así comenzó un verdadero aluvión de créditos. Entre 1970 y 1980, América latina incrementó su deuda externa de 27 mil a 231 mil millones de dólares, lo que implicaba un pago anual de intereses por 18 mil millones.
A lo largo de la década de los 80, el gobierno de los Estados Unidos, los banqueros privados y las autoridades del Fondo Monetario Internacional, impusieron duros términos en el régimen de pago de las deudas a ¡os países de la región: recortes presupuestarios, suspensión de partidas económicas destinadas a salud, educación y acción social. Sólo silos gobiernos aceptaban estos ajustes se hacían acreedores de nuevos préstamos para pagar ¡as cuotas de los adquiridos con anterioridad.
Estas reformas “sugeridas” por los banqueros y los organismos internacionales de crédito incluían la apertura de la economía al mercado y a las inversiones extranjeras y el fin del Estado benefactor. Estas medidas de neto corte neoliberal, requerían ajustes estructurales en la política económica y significaron el abandono de las políticas económicas y sociales basadas en la industrialización y la expansión del salario y el mercado interno en los países latinoamericanos.

La Deuda Externa, la mayor estafa al pueblo argentino:
La deuda externa es la madre de todos nuestros males. La deuda externa es un instrumento que un país utiliza para crecer en base a un plan programado, estudiado, discutido y aprobado por los congresales. La finalidad ultima de endeudarse es la de generar riquezas para el bienestar de los habitantes del país.
Brasil ha logrado incorporar tecnología e insertarse en el mercado internacional, otros países como Argentina pidió dinero con tal irracionalidad que solo logró arruinarse.
En la historia de este país hay tres argentinas distintas:
a)     La agraria, cuyo modelo generador de riqueza fue el modelo agro-exportador en la pampa húmeda que fue pensado por la clase conservadora de 1880. Finalizó en 1945.
     b)     Nace la patria industrial con el gobierno de Perón, se empieza a producir bienes y energía. (1945-1976)
     c)      Nace con el golpe militar la argentina financiera o especulativa dirigida por el ministro         Martínez de Hoz. No responde a ningún modelo, no quiere producir riqueza ni distribuirla, ese plan no sirve y nos lleva a la decadencia.  
1976 Golpe Militar, Martínez de Hoz flamante ministro, su segundo fue Kleim. Fueron los padres de la deuda, estancamiento productivo, cierre de empresas, desocupación. Patria financiera.
Un poco de historia:
En 1936 llega a Argentina Franklin Roosevelt, para proponer un tratado latinoamericano de asistencia mutua. Argentina es pro-británica, no lo acepta, EE.UU. se enoja.
Tratado de Breton Wood, para el nuevo sistema monetario internacional, el patrón monetario será ahora entre el oro y el dólar. Argentina disiente.
Comienza la segunda guerra mundial argentina no toma partido y permanece neutral.
EE.UU. quiere colocar bases militares en el Río de la Plata, argentina no acepta, es como entregarle parte de nuestra soberanía para siempre.
Todo esto hace que este país sea declarado incorregible e intratable, EE.UU. se propone destruir la capacidad productiva del país, Perón lo siente hasta sus últimos días.
Termina la segunda guerra mundial, Inglaterra junto a EE.UU. tratan un plan conocido como el Imperio Global, que tiene tres misiones:
a)     Reducir la población del tercer mundo (son 5000 millones)
b)     Controlar todos los recursos naturales del planeta
c)      Subordinar la producción de esos países de acuerdo a los intereses de los países desarrollados.
En economía hay dos forma de generar riquezas:
a)     por medio del trabajo y la producción
b)     Absorbiendo la riquezas de los demás ya sea a través de la usura, la renta y la especulación.
La muerte de los 55 niños por día es parte del plan imperio global. Está en el libro “La Cuarta Guerra Mundial, el imperio contra el tercer mundo”
Aparece el FMI. para intervenir entre la banca internacional y los gobierno, para muchos es para estafar a los pueblos y naciones. Perón tampoco lo aceptó hasta que en 1957 ingresa al sistema. Es una estrategia para el sometimiento futuro de los países pobres por los desarrollados.
En Argentina hubo cuatro gobierno que fueron democráticos y derrumbados por dictaduras, y ninguno contrajo deuda externa. Fueron Irigoyen, Perón, Ilia e Isabel Martínez.
Guerra de Iom Kipur, EE.UU. apoya a Israel con armas y equipos bélicos en el medio oriente, la OPEP decide limitar la exportación de petróleo hasta tanto no se desarme la zona de guerra. El precio del barril de petróleo se multiplica por 3. Todos los subproductos aumentan notablemente. Los países de la OPEP multiplican sus ganancias. Aparecen los “petrodólares”árabes en los bancos americanos. Ese dinero es destinado a América Latina en préstamos sin muchas exigencias y controles. Comienza la patria financiera. La plata dulce, aparecen cientos de bancos y financieras. La clase media estaba contenta, se viajaba por todo el mundo y había productos importados de lo que se busque. Estaba de moda el ”deme dos”.
En Argentina Hoz junto a Kleim y el FMI estipulan mensualmente la cantidad de dinero y destinos de los préstamos. El Fondo solo lleva el control del endeudamiento y daba seguridad a los acreedores de cobro a futuro. El Banco Central nunca registro contablemente los ingresos de dinero. Había una libreta negra, del tipo “despensa”.
Hoz dice que debe endeudarse para tecnificar el país y para tapar agujeros de una mala administración anterior. Además aduce que muchos países han tenido que pasar por esta etapa de apoyo económico. Un país que no se endeuda no puede progresar, ni crecer. El director de YPF con solo firmar un pedido de prestamos de dinero, era suficiente para que llegue el dinero, pero que luego quedaba en el camino en el tesoro nacional para determinar su destino. Había mucha gente vinculada con esta estafa: funcionarios públicos, gerentes, empresarios,  directores, todos delincuentes internacionales, que trabajaban para la usura de la banca externa y para sus propios intereses.
Antes de entregar el poder a la democracia, Cavallo (imagen) , Aleman, Dianella, Pastore, Sigot, Gonzalez Solar presidente del banco central, deciden estatizar la deuda privada de cientos de empresas. Cerca de 14.000 millones de dólares, que sumado a la deuda inicial se llega al monto de 40.000 millones.
Se hizo mediante un “seguro de cambio” que consistía en asegurarle al deuda el valor del dólar al momento del pago de la deuda. Por ejemplo si debía 10.000 dólares a un valor de $10. por dólar, cuando llegue el momento de abonarla, puede ser 3 años o mas, el deudor solo abona los 10.000 a 10 pesos el dólar, la diferencia en caso de un aumento del dólar lo absorbe el estado, el pueblo. Es decir se transfirió la deuda privada a la sociedad Argentina.
Machinea que estaba en el Banco Central en 1985, cuando Alfonsín era presidente, hace los pagaré de la deuda privada.   
Lo más triste de esto, es que gran parte de la deuda estatizada era “auto-prestamos”es decir prestamos que se hacia la misma empresa con dinero que tenia ahorrado en banco exteriores. El banco emisor del crédito era el testaferro de la empresa y el cómplice se esta estafa. Muchas empresas fueron descubiertas como: FATE, SADE, algunas del grupo TECHINT, BGH, SIDECO. Pero se detuvo la investigación en el gobierno de Alfonsín, Mars, fue el que firmó esta decisión.
Las siguientes empresas se beneficiaron con la estatización:
AUTOPISTAS URBANAS
CELULOSA ARGENTINA
ACINDAR
BRIDAS
ALPARGATAS
SIDERCA
SEVEL
IMB
MERCEDES BENZ
ESSO
FIAT
FORD
PIRELLI
LOMA NEGRA
BANCOS DE ITALIA, RIO, FRANCES, LONDRES, GALICIA Y OTROS MAS
Cavallo transfirió la deuda al ministerio de economía, pero este a su vez, lo trasfiere al City Bank para que administre la deuda argentina junto a otros 7 bancos mas de su dependencia. Como el Banco Central no tenía registros de los endeudamientos, solo estadísticas aproximadas, estos bancos fueron los encargados de determinar la deuda de los argentinos, y como la deberá pagar. También determinó los intereses hasta esa fecha.
Llega la década del 80, casi todos los países latinoamericanos no pueden pagar la deuda, menos los intereses. Para tratar de una lograr una renegociación, Brady, secretario del Tesoro de EE.UU., una especia de ministro de economía de los países latinos, lanza un plan para toda Latinoamérica, el Plan Brady. Se pensó que era la solución final al tema de la deuda Sudamérica.
Se idea un “canje de deuda”, los bancos tenían bonos de cada país como garantía de la deuda contraída. (eran bonos de baja calidad, por incobrables) Esos bonos valían poco y podían ser recomparados por el mismo país para achicar su deuda, como fue el caso de Brasil. A partir del  Plan de Brady,  EE.UU. garantizaba esos bonos (ahora eran de alta calidad) con el mismo tesoro americano, por lo que tomaron valor y pasaron de 18 ctvos. cada uno a $1.00, es decir se multiplicó por cinco. Estos bonos fueron vendidos por los bancos tenedores  a sus distintos clientes, de aquí en mas los bancos cobraron y los clientes serian los nuevos acreedores de la deuda Argentina. Con esos bonos después compraron las empresas públicas privatizadas.
La entrada a este Plan nunca fue tratada en el Congreso de la nación, como así tampoco se trató cada pedido de préstamos internacionales. Se podía haber comprados los bonos viejos a bajo precio y hoy tendríamos una deuda sumamente controlada. El Congreso debería determinar concretamente cuanto se adeuda realmente y adonde fueron a parar los montos pedidos.
También mucho bancos como el Nación, Desarrollo y Ciudad de Bs.As. avalaba créditos a importantes empresas privadas, por amor a sus “amistades”. Estos créditos nunca fueron pagados, al caer el aval, el estado debió hacerse cargo.
Un Sr. Declarado ciudadano ilustre, llamado Alejandro Olmos, tuvo una visión muy rápida y certera de esta estafa y presentó una denuncia judicial contra el Ministro De Hoz, la cual llevó 18 años de investigación, y en el 2000 el Juez Ballestero, dio un fallo histórico, confirmando que luego de años de estudios y controles, la deuda externa no tiene ningún tipo de justificación: ni económica, administrativa ni financiera, y que el monto de la misma es el resultado de la irracionalidad de muchos dirigentes políticos y económicos, en la época del proceso militar.
Esta conclusión se presentó con todos los detalles de la investigación de 50 peritos de muy alto nivel, en el Congreso, donde nunca hubo quórum para su tratamiento definitivo. Hoz fue sobreseído y demás culpables están libres.
Como epílogo se puede decir que la dictadura militar ha dejado dos huellas importantes en todos los argentinos
a)     El terrorismo de estado, donde ha violado los derechos humanos y la propiedad privada  de todos los ciudadanos
b)     El incontrolado endeudamiento con la banca internacional.
Hay un proyecto conocido como la Unión Sudamericana para negociar la deuda, ya que representa a 500 millones de latinos frente a los países desarrollados. También se va a presentar una denuncia frente al Tribunal de la Haya para que se investigue esta estrategia, para endeudar a los países del tercer mundo, sometiéndolos a una vida muy dura y comprometiendo a varias generaciones hasta el cobro de la misma.
José Ingeniero, primer secretario del partido socialista, ya vislumbraba este plan del imperialismo, para dominar e hipotecar nuestra soberanía y futuro.


http://www.portalplanetasedna.com.ar/deuda_externa.htm