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Nuevos enfrentamientos en el Consejo de la Magistratura por la ley de medios


Jueves 04 de octubre de 2012 | 21:46

Nuevos enfrentamientos en el Consejo de la Magistratura por la ley de medios

El kirchnerismo propuso una nueva terna sin Gagliardi para ocupar el juzgado 1° en lo Civil y Comercial, pero la oposición rechazó la propuesta; finalmente, la sesión se suspendió
 
El kirchnerismo en el Consejo de la Magistratura ofreció hoy aprobar la terna para ocupar el juzgado federal en el que tramita la causa por la Ley de Medios sin la candidata oficialista María Lorena Gagliardi, funcionaria del Gobierno y objetada por la oposición.
Finalmente, la reunión fue suspendida para el próximo jueves, a las 15. "En atención a la falta de quórum para la sesión del plenario convocado para el día de la fecha, luego de un intercambio de de opiniones, se dispone suspender la sesión, convocándose a una nueva reunión para el día jueves 11 de octubre de 2012 a las 15 horas", se informó en una nota firmada por el presidente del Consejo, Manuel Urriza.
"En consecuencia, se da por concluida la sesión", completó el texto. La notificación fue enviada a los cinco miembros de la oposición que esperaban en la sala del Consejo -después de 10 horas- a que el kirchernismo se presente a dar quórum.

críticas

De esta manera, fracasó por segunda vez el plenario del Consejo para tratar de aprobar el concurso 258 que busca ocupar cinco juzgados vacantes en el fuero Civil y Comercial Federal, informaron a DyN fuentes del organismo.
"El oficialismo tiene un gran interés en este concurso y está tratando de manipular los nombres de quienes ahí aparecen", dijo a esta agencia el consejero y diputado de la UCR Oscar Aguad.
En tanto, la consejera-diputada del Frente para la Victoria Stella Maris Córdoba criticó a la oposición al señalar que "hay una intención de que no se dote (a los tribunales) de los jueces naturales y hay una maniobra para evitar que este concurso salga adelante".
Pero "la única salida que existe ahora es que se lleve a cabo otro concurso. Existieron falsas denuncias y con estas sospechas el concurso no puede ser aprobado", criticó a su turno el representante de los abogados Alejandro Fargosi.
Pese al fracaso de la negociación, los cinco representantes de la oposición decidieron a permanecer en la sede del organismo porque hasta la medianoche estaba vigente la convocatoria al plenario y el kirchnerismo tiene quórum propio para sesionar, por lo que ante el retiro de la oposición podrían sentarse en las bancas y aprobar el concurso.

El eje del debate

La discusión pasa por quién será nombrado en el juzgado Civil y Comercial Federal 1, donde se tramita la causa por la Ley de Medios objetada por el Grupo Clarín, y la oposición sostiene que allí el Gobierno designará a Gagliardi.
Gagliardi es funcionaria de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (ONABE) y en el concurso pasó del 15 al sexto lugar, por lo que entró en la terna.
El lunes se iba a tratar el concurso pero Gagliardi recusó al consejero-juez Ricardo Recondo -de la Cámara Civil y Comercial Federal- por presuntamente haber elegido a dedo a Raúl Tettamanti como juez subrogante en el juzgado 1.
Eso y la falta de votos del kichnerismo para aprobar la terna -necesita nueve de los 13 miembros del Consejo y tiene ocho- hizo fracasar la sesión que fue convocada nuevamente para hoy.
Hubo una reunión reservada entre las partes donde el oficialismo ofreció aprobar la terna del primero al quinto lugar y que el nombre de Gagliardi y del séptimo postulante retornen a la Comisión de Selección para volver a analizarlos.
Además, también el oficialismo propuso rechazar la recusación contra Recondo, pero ninguna oferta fue aceptada por la oposición, tras lo cual las partes se presentaron en la sala de reuniones del Consejo y dieron una conferencia de prensa por separado con sus posturas.
"Todo el concurso está viciado por cuestiones políticas", dijo 'off the record' uno de los consejeros de la oposición, y sostuvo que en el cuarto lugar de la terna está Marisa Garsco, funcionaria del Ministerio de Trabajo.
Aguad señaló que "tratándose de un concurso donde uno de los jueces elegidos va a ir a resolver la constitucionalidad de la Ley de Medios, esto genera una sospecha tan grave que nosotros no lo podemos aprobar".
Córdoba criticó a la oposición y especialmente a Aguad porque aprobaron el dictamen del concurso pero ahora se niegan a avalarlo.
"La verdad que eso responde a algún capricho o a algún otro interés que Aguad no podrá decir públicamente", criticó.
"Nuestra intención es dotar de jueces constitucionales y no subrogantes, como ha intentado la maniobra de la Cámara Civil y Comercial Federal de designar un juez a dedo para que dicte sentencia en una causa determinada como la desinversión de la Ley de Medios", sostuvo el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo, Hernán Ordiales, en referencia a la designación del juez jubilado Raúl Tettamanti.
La terna es rechazada por los legisladores radicales Aguad y Mario Cimadevilla, los abogados Fargosi y Daniel Ostropolsky y el juez Recondo.
Mientras que a favor se pronunciaron Córdoba, Ordiales, los legisladores oficialistas Marcelo Fuentes, Carlos Moreno y Ada Iturrez de Cappellini, los jueces Mario Fera y Alejandro Sánchez Freytes y el presidente del Consejo y representante de los académicos, Manuel Urriza, quien suele votar con el kirchnerismo.

La Nación

El desafío de los gendarmes que protestan: llegar a fin de mes con sus sueldos


Jueves 04 de octubre de 2012 | 17:17

El desafío de los gendarmes que protestan: llegar a fin de mes con sus sueldos

Varios de los uniformados que reclaman en el edificio Centinela aseguran que con los salarios que perciben es muy difícil mantener a sus familias
Por Mauricio Caminos  | LA NACION
 
 
"No quise traer mi recibo de sueldo porque me da vergüenza mostrarlo", dice Jorge, chaqueño de 32 años. Asegura que su salario mensual básico es de 300 pesos y que el resto de la suma total que cobra -unos 4000 pesos- lo percibe "en negro". "Mi mujer dice que no quiere bancarme más para que vaya a jugar de gendarme", agrega, sin ocultar su ironía y preocupación en la frase. Sostiene que ambos viven porque su mujer también trabaja.
Vestido totalmente de verde y con su gorra reglamentaria, Jorge no quiere dar su apellido ni el detalle de su puesto en la Gendarmería. Quiere evitar posteriores sanciones por protestar en el edificio Centinela.
Como él, ninguno de los uniformados consultados hoy por LA NACION accedieron a dar su identificación, pero relataron sus precarias situaciones de trabajo, bases del reclamo contra el Gobierno.

  
El reclamo de los gendarmes en el edificio Centinela.  Foto: LA NACION / Ezequiel Muñoz
Foto 1 de 9

Además de la tarea de custodia y seguridad, los gendarmes tienen que otro desafío: que su familia llegue a fin de mes con el dinero que cobran.
Ese reto tiene Carlos, de Entre Ríos, que cobra 3400 pesos de bolsillo, que envía en parte a su mujer para la manutención de sus dos hijos, de 7 y 1 año. "El 15 de cada mes ya estoy pidiendo prestado. Mi esposa se sustenta porque trabaja y su padre le ayuda", señala.
Ramón no tiene familia a cargo, pero asegura que todos los meses tiene que "estirar" su salario de 3000 pesos. Y detalla sus consumos: "Pago 2000 pesos de alquiler y el resto lo divido entre los gastos de la moto y la comida".
Llegado a Buenos Aires en 2007 desde su Misiones natal, Ramón dice que cuando le sobra algo de dinero envía algo a sus padres, aunque esas veces son excepcionales.
Video: El reclamo de los gendarmes en el edificio Centinela

El sueldo en los medios del Estado creció 51% al comienzo de 2012


Jueves 04 de octubre de 2012 | 19:44

El sueldo en los medios del Estado creció 51% al comienzo de 2012

Se trata del promedio de bolsillo por puesto laboral entre enero y marzo; ahora, para el seguntro trimestre el Indec dejó de informar sobre este ítem
Por Juan Pablo De Santis  | LA NACION
 
 
El Indec dejó de informar las características salariales y laborales de los empleados de los medios del Estado nacional. El organismo publicó el 25 de septiembre las estadísticas de remuneraciones del trabajo asalariado correspondientes al segundo trimestre, y allí este ítem -correspondiente a la nómina del sector público- había sido eliminado.
El último dato público sobre el rubro "Medios de comunicación del Estado" corresponde a enero-marzo. Por entonces, el salario neto (de bolsillo) promedio por puesto de trabajo era $9414 , un 51,67% superior respecto al mismo lapso del año pasado , y era el sexto mejor de las nueve categorías que componen la Administración Central del Estado nacional.

  
En el segundo trimestre, el ítem "Medios de comunicación del Estado" fue eliminado.
Foto 1 de 3

El ítem que se dejó informar brindaba información estadística sobre todos los trabajadores dependientes de medios públicos, incluidos periodistas y administrativos. El informe en cuestión es " Evolución de la Distribución Funcional del Ingreso - Remuneración del Trabajo Asalariado ", que de modo trimestral informa la cantidad de puestos de trabajo, y el promedio mensual del trimestre de las remuneraciones de todos los rubros registrados del sector privado y público de la economía.
La cantidad de puestos laborales en los medios públicos generan otro interrogante. Entre 2007 y 2009 oscilaron entre 2500 y 2800 empleados. Sin embargo, de acuerdo a los archivos del Indec, a partir de 2010 pasaron a sólo 610 (cayeron 77% en un mes), sin explicación ni aclaración mediante. A partir de entonces, la cantidad de empleados volvió a crecer progresivamente hasta totalizar 1715 puestos este año.
LA NACION se comunicó con el Indec para consultar por qué se discontinuó la publicación de esta información, pero no obtuvo respuesta.


  • Podés descargarte los datos que utilizamos para esta infografía desde este link
Equipo LN Data
Nuestros lectores pueden descargar los documentos originales y los procesados en su PC. A partir de los mismos, es posible llegar a nuevas conclusiones particulares, cruzar variables con otras y descubrir, tal vez, otras conclusiones de interés social. Si se animan, no dejen de avisarnos, posteando un comentario o enviándonos un mail a LNdata@lanacion.com.ar

Un senador "K" presentaría un proyecto para que el Estado "comercialice drogas"


Jueves 04 de octubre de 2012 | 18:00

Un senador "K" presentaría un proyecto para que el Estado "comercialice drogas"

Se trata del legislador de Misiones Salvador Cabral, que habló de la necesidad de "que las drogas se vendan en droguerías y se registre a los drogadictos"
 
El senador kirchnerista de Misiones Salvador Cabral anunció que presentará un proyecto de ley para que el Estado "se haga cargo de la comercialización de las drogas" y para que se registren "a los drogadictos".
"El Estado tiene que hacerse cargo de la comercialización de las drogas", expresó el legislador oficialista durante la última reunión de la Comisión de Seguridad Interior y Narcotráfico, que preside Fabián Biancalani (FpV-Chaco).
Cabral, quien inició su mandato de seis años el 9 de diciembre de 2011, denunció que "en Misiones caen por día más o menos tres toneladas de cocaína y no sé cuántas serán las que no caen".
"Las drogas tienen que venderse en droguerías y se tiene que registrar a los drogadictos; la sociedad sancionará a los drogadictos como sanciona a los alcohólicos no invitándoles a las fiestas ni a ningún lado", sostuvo el miércoles el legislador, para luego agregar: "Yo voy a hacer un proyecto aunque no me apoye mi bloque".
Estas declaraciones constan en la versión taquigráfica de la reunión de la comisión parlamentaria.
El senador no aclaró si qué tipos de drogas estarían incluidas y cuál sería el criterio para distribuirlas.
Cabral advirtió que de no adoptarse medidas de fondo, "todos los países de América Latina vamos a terminar como México donde está desapareciendo el Estado y aparecen todos los días cuarenta personas sin cabeza y no se puede nombrar un secretario de Seguridad porque lo matan al tercer día".

Inspirado en la propuesta uruguaya

El legislador mesopotámico afirmó que su propuesta se inspira en la iniciativa del presidente de Uruguay, José Mujica, quien alienta un proyecto de legislación para que el Estado asuma "el control y la regulación de las actividades de importación, producción, adquisición a cualquier título, almacenamiento, comercialización y distribución de marihuana o sus derivados".
"Hay que terminar con las mafias internacionales que crecen y son el eje de la inseguridad, porque de los 50 homicidios que se estudian 48 son cometidos por gente drogada", expresó ante sus colegas de la comisión del Senado, según figura en la versión taquigráfica del encuentro.
El legislador consideró que otros tipos de soluciones son "remiendos pequeños que nonos van a llegar a ninguna alternativa más que a la realidad mexicana".
Añadió en ese sentido que "contra el poder del dinero que junta la droga no se puede pelar cuando los Estados se empobrecen en la medida e que crecen en forma vegetativo, aumentan sus gastos y después se descontrolan en el control que tienen que tener de cada una de las áreas".
Agencia DyN

La Nación

Jubilados, salarios y empleo

Domingo 30 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa
Detrás del discurso

Jubilados, salarios y empleo

La verificación de los mensajes políticos de la semana
Por Laura Zommer y Equipo de chequeado.com  | Para LA NACION
Esta semana el debate público tuvo como protagonista indiscutida a la Presidenta. Durante su visita a los Estados Unidos, Cristina Fernández brindó un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, inauguró la Cátedra Argentina en la Universidad de Georgetown y brindó una conferencia en la Universidad de Harvard.
La Presidenta habló de muchos temas, vinculados tanto con la actualidad nacional como internacional. Se refirió al proceso de endeudamiento; a los planes sociales; a los derechos humanos; al papel del Fondo Monetario Internacional; a la crítica situación mundial y a su impacto sobre las economías emergentes; en consonancia con lo planteado por su par brasileña, Dilma Rousseff, a las acusaciones cruzadas acerca de proteccionismo entre bloques de países; a las condiciones del ejercicio del periodismo y del control de los medios en los Estados Unidos; a la estructura de la propiedad de los medios y el papel en la Argentina, además de referirse al cuestionado índice de inflación y a la cantidad de dólares en poder de los argentinos.
Chequeado.com verificó sus frases sobre los salarios en la región, la generación de puestos de trabajo y la cobertura previsional.

"La Argentina tiene la mayor cobertura de toda Latinoaméricaen materia previsional"


  • VERDADERO
Nuestro país tiene la mejor tasa de cobertura de la región. Según destacó un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en septiembre de 2011: "[La] Argentina pasó a tener la tasa de cobertura en materia de jubilaciones más alta de América Latina, con 9 de cada 10 mayores en edad jubilatoria que reciben algún tipo de beneficio previsional. En 1996, se encontraban en esta situación el 69% de los adultos mayores del país".
Fabián Repetto, director del Programa de Protección Social del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) y uno de los autores del estudio de CEPAL, explicó a Chequeado.com: "Hay dos criterios críticos en la evaluación de un sistema jubilatorio. Uno es la cobertura; el otro es la sustentabilidad fiscal. En cuanto a la cobertura, hoy la Argentina está muy bien".

"[Hemos logrado] la generación de más de 5 millones y medio de puestos de trabajo".


  • DISCUTIBLE
La cifra surge del informe "Trabajo y empleo en el Bicentenario" ( descargar PDF ), que fue elaborado por el Ministerio de Trabajo y se basa en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del primer trimestre de 2003 y el último de 2009. Pero no es lo mismo hablar de nuevos puestos de trabajo que de nuevos ocupados.
El cálculo de los puestos de trabajo se hace en el Ministerio de Trabajo considerando la ocupación principal y las secundarias. La EPH pregunta por las distintas ocupaciones que tienen las personas. De allí que se pueda diferenciar entre puestos y personas ocupadas. Es decir que, por ejemplo, si una trabajadora doméstica, un médico o un/a docente se desempeña en dos ocupaciones, se contabilizará como un nuevo trabajador que ocupa dos puestos nuevos.
El logro de gestión es cierto entonces, si se considera este tipo de medición. No obstante, otros organismos independientes, como el Centro de Estudios, Población y Desarrollo (CEPED), Centro CIFRA-CTA y el Centro de Investigación en Economía Política y Comunicación (CIEPYC-Universidad de La Plata) optan por utilizar el número de nuevos ocupados como indicador del desarrollo socio productivo del país. Ello se ve sin embargo, dificultado por inconsistencias entre las cifras oficiales y las de los propios organismos.

"Hemos logrado que nuestros trabajadores tengan los mejores salarios de Latinoamérica".


  • VERDADERO
"Si se considera el salario por hora en paridad de poder adquisitivo, la Argentina y Costa Rica son los países con mayores salarios", explicó a Chequeado.com Pablo Glüzmann, investigador del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS). Tras aclarar que no se utilizó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) oficial, agregó: "Chile podría tener un salario por hora superior, pero el método por el que se calcula en ese país vuelve imposible la comparación".
Un cotejo hecho por la BBC en base a datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) muestra los mismos resultados. La Argentina aparece en el número 40 de los 72 países comparados, con un salario medio de U$D 1108 según la paridad de poder adquisitivo. Esto la ubica por encima de Chile (U$D 1021), Brasil (U$D 778), Colombia (U$D 692) y México (U$D 609).

Por qué la Presidenta encogió en Harvard

Domingo 30 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa
El medio es el mensaje

Por qué la Presidenta encogió en Harvard

Por Pablo Sirvén | LA NACION
as incursiones de la presidenta de la Nación por las universidades de Georgetown y de Harvard revelaron a los argentinos un aspecto desconocido de la máxima figura institucional del país y no porque haya dicho cosas muy diferentes de las que nos tiene acostumbrados.
La ausencia de la habitual y más controlada puesta en escena que la agiganta -el Salón Blanco de la Casa de Gobierno o el Museo del Bicentenario, sus locaciones preferidas- y con su claque de aplaudidores y reidores inhibida y reducida a la mínima potencia, la mandataria lució desguarnecida, casi a la intemperie. Se empequeñeció.
Ahora se entiende mejor por qué los stands up presidenciales se llevan a cabo entre nosotros siempre en presencia de un auditorio repleto que actúa con la efusividad irreflexiva de una tribuna futbolera.
Lo que parece funcionar como mero fondo, en realidad es parte de la forma sustancial del mensaje: el calor obsecuente, las miradas cómplices entre quienes asisten, el cabeceo constante en señal de aprobación de los invitados, las pícaras reconvenciones de la mandataria a éste y a aquél faltaron y tanto se notó la falta de ese sostén anímico que Cristina Kirchner encogió.
Es cierto que los jóvenes que la interpelaron -no hay otra manera de calificar los tonos y las ironías que utilizaron para descerrajarle preguntas (im)pertinentes y sin anestesia- adoptaron ese énfasis porque estaban al tanto de que en la Argentina la Presidenta sólo pronuncia largos monólogos y que lo que llama dialogar "con millones" son apenas saludos circunstanciales a su paso o por videoconferencia.
Si la jefa del Estado accediera, como sus colegas de otras latitudes, a la costumbre republicana de reunirse periódicamente con la prensa, la impronta desafiante que tuvieron los estudiantes de las universidades norteamericanas no habría tenido razón de ser.
El contraste entre la ausencia del envoltorio empalagoso de sus apariciones locales y los heréticos intentos juveniles de Georgetown y de Harvard por desestructurarla obraron en su contra. Paulatinamente se la vio vulnerable y malhumorada.
Aquí sus reiteradas apariciones son celebradas sin cuestionamientos como los de esos súbditos del cuento tal vez más célebre de El conde Lucanor, del infante Juan Manuel, que vivaban el paso de su rey tras haberse anunciado que unos supuestos sastres lo habían vestido con unas maravillosas telas que sólo podrían apreciar aquellos que fueran realmente hijos de quienes creían ser. Pero en realidad, el rey se paseaba desnudo porque nadie, ni el mismo monarca, se había percatado del fraude, tan asustados como estaban de no verlas y ser tomados por bastardos, sin considerar la posibilidad de haber sido víctimas de una estafa.
Los osados estudiantes que incomodaron a la Presidenta se solidarizaron con los periodistas argentinos que no pueden preguntar y actuaron como el palafrenero negro del cuento que, como no tenía nada que perder, dijo la verdad: "El rey (en este caso, la "reina") está desnudo".
En la noche del jueves, todos nos convertimos, de alguna manera, en el palafrenero negro porque vimos más claro que nunca por primera vez a la Presidenta atrapada, casi diminuta, en su propio laberinto.
Como aquí no hay quién se atreva a contradecirla en su propia cara, su "relato" acumula inconsistencias debajo de la alfombra. Ahora se vio que ante el más mínimo soplido, el castillo de naipes se desmorona. Sus explicaciones ante interlocutores más críticos se vuelven insuficientes, pero también reveladoras. Así, al poner en duda que la inflación real en EE.UU. sea del 2% hizo un reconocimiento tácito de que el índice del Indec para ella también es falso. Al afirmar que habla con "muchos periodistas", se expuso gratuitamente a que, unos minutos más tarde, los acreditados de Casa Rosada tuvieran que desmentirlo en un comunicado. CFK no conversa ni siquiera con los periodistas de la creciente "Korporación" de medios oficialistas. En EE.UU. rechazó en tres ocasiones a la cronista de la TV Pública; en cambio, siempre hace una excepción para jaranear con el movilero de CQC.
Con los nervios y el enojo creciente no pudo dominar el prejuicio de humillar a La Matanza en su inoportuna comparación con Harvard y eso produjo naturales desasosiegos en uno de los distritos que más la votaron en octubre pasado.
La Presidenta no se cansa de repetir que hay plena libertad de expresión en la Argentina ya que los periodistas podemos escribir y decir lo que nos plazca. En principio, ése sería un mérito de la democracia, no algo que se deba agradecer en particular a este Gobierno. Pero aquélla se encuentra recortada ya que hay infinidad de trabas para acceder a fuentes oficiales y las estadísticas están fraguadas. Además, el desempeño de la profesión se da en un marco de hostigamiento y difamaciones que buscan minar la credibilidad del periodismo. El reparto de la pauta oficial y la aplicación de la ley de medios sólo persiguen la lógica de beneficiar a los amigos y hundir a los que critican. Tal vez, la propia Presidenta está comenzando a ser víctima del opresivo sistema informativo que alienta y por eso, cuando habló en un contexto menos adulador, quedó tan expuesta, tan desnuda.

La pregunta sencilla de un estudiante extranjero


Domingo 30 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa
Punto de vista

La pregunta sencilla de un estudiante extranjero

Por Pablo Mendelevich  | Para LA NACION



os periodistas argentinos, explicó Cristina Kirchner en la Universidad de Georgetown, somos pateadores de puertas. Como nos ponemos a gritar cuando la Presidenta da respuestas que no nos gustan ("no todos, no todos", les aclaró a quienes se imaginaban escenas fellinescas), ella no tuvo más remedio que suspender las conferencias de prensa. A las cuales los estudiantes de Georgetown igual deberían asistir para verificar esos increíbles desmadres (vaya desafío excitante: los estudiantes de Georgetown quedaron invitados a presenciar conferencias de prensa presidenciales por una presidenta que no las ofrece).
Que una simple pregunta formulada por un estudiante extranjero sobre el ninguneo a la prensa nacional haya desencadenado una colección de disparates y contradicciones a cargo de la principal autoridad del país confirma dos cosas. Una, que los argumentos con los que el Gobierno sostiene su política de descalificación y persecución no tradicional de la prensa son muy endebles, probablemente debido a que las razones verdaderas resultan inconfesables. Dos, que la repulsión kirchnerista al periodismo va más allá de la epopeya de luchar contra la concentración mediática, a la cual -obsérvese el detalle la Presidenta ni siquiera mencionó cuando trazó el diagnóstico de lo enajenados que están los periodistas argentinos.
La realidad es que los Kirchner, tan propensos a las cooptaciones, adictos a una concepción del poder totalizador, disciplinado, servicial, siempre detestaron a los periodistas a los que no pudieron controlar. Y como el periodismo delante del poder es intrínsecamente irreverente (desde un punto de vista orgánico, podría decirse indisciplinado) el litigio no tiene atenuantes. Apenas una escapatoria forzada por vía del "periodismo militante", que no es otra cosa que militancia política en envases periodísticos: propaganda.
Ahora bien, hay que reconocer que muchos razonamientos kirchneristas parten de premisas ciertas; de allí que resulten cautivantes, también, para multitudes no fanatizadas. Desde los derechos humanos hasta la industrialización o la búsqueda de una justicia independiente a partir de la supresión de la Corte automática, muchas grandes causas K han sido en su planteo causas nobles, independientemente de que fueran profanadas en la ejecución, o enchastradas, digamos, con el paso del tiempo, ya sea por ineptitud, corrupción, pragmatismo al taco o imposición de la esencia trucha.
Desde ya que los periodistas no somos pateadores seriales de puertas, energúmenos sacados por respuestas que no nos satisfacen ni contrabandistas ideológicos. Pero como cuerpo profesional heterogéneo estamos lejos de ofrecer en forma sostenida comportamientos virtuosos ajustados a la gloria republicana o de presentarnos como impolutos luchadores por la verdad, cualquiera fuere. De las flaquezas del periodismo se nutre el discurso aniquilador, que un día propone una ley de ética regulada desde el Estado y otro nos tacha de gritones impresentables a los que es imperioso puentear.
El riesgo de recibir un ataque tan burdo como el que hizo Cristina Kirchner es que menospreciemos la propia vulnerabilidad. Verdad de Perogrullo, la fortaleza del periodismo profesional está en el profesionalismo. Habrá que aumentarlo.

La pregunta sencilla de un estudiante extranjero


Domingo 30 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa
Punto de vista

La pregunta sencilla de un estudiante extranjero

Por Pablo Mendelevich  | Para LA NACION



os periodistas argentinos, explicó Cristina Kirchner en la Universidad de Georgetown, somos pateadores de puertas. Como nos ponemos a gritar cuando la Presidenta da respuestas que no nos gustan ("no todos, no todos", les aclaró a quienes se imaginaban escenas fellinescas), ella no tuvo más remedio que suspender las conferencias de prensa. A las cuales los estudiantes de Georgetown igual deberían asistir para verificar esos increíbles desmadres (vaya desafío excitante: los estudiantes de Georgetown quedaron invitados a presenciar conferencias de prensa presidenciales por una presidenta que no las ofrece).
Que una simple pregunta formulada por un estudiante extranjero sobre el ninguneo a la prensa nacional haya desencadenado una colección de disparates y contradicciones a cargo de la principal autoridad del país confirma dos cosas. Una, que los argumentos con los que el Gobierno sostiene su política de descalificación y persecución no tradicional de la prensa son muy endebles, probablemente debido a que las razones verdaderas resultan inconfesables. Dos, que la repulsión kirchnerista al periodismo va más allá de la epopeya de luchar contra la concentración mediática, a la cual -obsérvese el detalle la Presidenta ni siquiera mencionó cuando trazó el diagnóstico de lo enajenados que están los periodistas argentinos.
La realidad es que los Kirchner, tan propensos a las cooptaciones, adictos a una concepción del poder totalizador, disciplinado, servicial, siempre detestaron a los periodistas a los que no pudieron controlar. Y como el periodismo delante del poder es intrínsecamente irreverente (desde un punto de vista orgánico, podría decirse indisciplinado) el litigio no tiene atenuantes. Apenas una escapatoria forzada por vía del "periodismo militante", que no es otra cosa que militancia política en envases periodísticos: propaganda.
Ahora bien, hay que reconocer que muchos razonamientos kirchneristas parten de premisas ciertas; de allí que resulten cautivantes, también, para multitudes no fanatizadas. Desde los derechos humanos hasta la industrialización o la búsqueda de una justicia independiente a partir de la supresión de la Corte automática, muchas grandes causas K han sido en su planteo causas nobles, independientemente de que fueran profanadas en la ejecución, o enchastradas, digamos, con el paso del tiempo, ya sea por ineptitud, corrupción, pragmatismo al taco o imposición de la esencia trucha.
Desde ya que los periodistas no somos pateadores seriales de puertas, energúmenos sacados por respuestas que no nos satisfacen ni contrabandistas ideológicos. Pero como cuerpo profesional heterogéneo estamos lejos de ofrecer en forma sostenida comportamientos virtuosos ajustados a la gloria republicana o de presentarnos como impolutos luchadores por la verdad, cualquiera fuere. De las flaquezas del periodismo se nutre el discurso aniquilador, que un día propone una ley de ética regulada desde el Estado y otro nos tacha de gritones impresentables a los que es imperioso puentear.
El riesgo de recibir un ataque tan burdo como el que hizo Cristina Kirchner es que menospreciemos la propia vulnerabilidad. Verdad de Perogrullo, la fortaleza del periodismo profesional está en el profesionalismo. Habrá que aumentarlo.

Condenados a la soberbia y el aislamiento

Domingo 30 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa
Editorial I

Condenados a la soberbia y el aislamiento

El trato irrespetuoso que la Presidenta dispensó a estudiantes universitarios en los Estados Unidos contribuyó a dañar aún más la imagen de la Argentina
unque le duela a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la única verdad es la realidad. Y su reciente paso por los Estados Unidos, en especial por las dos universidades donde se sometió a las preguntas de sus estudiantes, demostró la triste percepción que en esos ámbitos se tiene de la Argentina: la de un país cuya confiabilidad está gravemente dañada.
Las preguntas de los jóvenes de las prestigiosas universidades de Georgetown y de Harvard superaron claramente a las respuestas de la primera mandataria argentina. Que esos interrogantes se centraran en la inflación, en la falta de transparencia de las estadísticas oficiales y en el cepo cambiario -problemas que inexplicablemente la Presidenta se empeñó en negar-, dejaron al descubierto cuál es la imagen que de la Argentina y de su actual gobierno prevalece en los centros mundiales donde se toman las grandes decisiones.
Si los problemas de la Argentina no encontraron en la jefa del Estado una respuesta acorde, capaz de despejar las innumerables dudas y de seducir a algún inversor extranjero, la actitud de soberbia lindante con la falta de respeto con que la Presidenta trató a algunos estudiantes que la incomodaron con sus preguntas añadió un condimento más a la mala imagen de nuestro país.
No es habitual que un mandatario extranjero invitado a exponer ante estudiantes de dos de las más importantes universidades de los Estados Unidos y del mundo utilice fórmulas tan impropias de una investidura presidencial y tan despectivas para referirse a jóvenes que, por otra parte, carecían del derecho al debate o a la repregunta. Cuestionar a un estudiante porque tenía anotada su pregunta en "un papelito", insinuar que alguien les habría dicho a estos jóvenes lo que debían preguntar o hablar de falta de rigor académico, justamente en Harvard, porque en una Escuela de Gobierno se le formulaban más preguntas sobre su relación con la prensa que sobre sus políticas, revelan detalles de la grotesca actuación de la mandataria argentina, que sólo pueden provocar vergüenza entre sus compatriotas. Algo sólo superado por las evidentes falsedades en que incurrió.
En la Universidad de Harvard, la Presidenta no sólo pretendió dar cátedra sobre la "crisis mundial", pese a que, a juzgar por las preguntas que le hicieron los estudiantes, a nadie le interesaba que se refiriera a otra cuestión que no pasara por los problemas de su país. También la jefa del Estado abogó por el fin de las políticas comerciales proteccionistas por parte de los países centrales. Paradójicamente, nada dijo sobre las enormes trabas que su gobierno le ha puesto al comercio exterior y sobre las enormes dificultades para importar numerosos insumos, que convierten a la Argentina en uno de los países más proteccionistas de la Tierra.
Las tensiones comerciales externas irresueltas de nuestro país son bien conocidas y han ido en constante aumento. Sólo en la primera mitad del año, las autoridades argentinas han generado conflictos con 47 socios comerciales, que representan nada menos que el 65 por ciento de nuestras exportaciones totales. Actitud que ha recibido el certero nombre de "diplomacia del maltrato".
A esto hay que sumar las severas restricciones cambiarias, que afectan a propios y ajenos, dañan nuestra relación con el resto del mundo y retraen la inversión y el crédito, a la vez. Vivimos acostumbrados a la esquizofrenia de reglas cambiantes y de sorpresivos e irracionales cambios de rumbo, dentro de un marco de creciente anomia. Sin horizonte predecible alguno, salvo el de nuestras constantes actitudes patológicas.
La Argentina hoy es un país dirigista movido cada vez más por un fuerte imperativo intervencionista, que transita velozmente hacia el estatismo como destino final. En paralelo, nos hemos transformado en una nación autoritaria, con un gobierno de conductas discrecionales y absolutamente caprichosas. Un gobierno proclive a los zarpazos contra todo lo que genere alguna renta. Un gobierno que, además, ha transformado el ?desorden monetario en una suerte de religión y al que le importa poco la palabra empeñada.
Vamos a contramano de lo que hacen los países de la región con economías abiertas, los que más crecen y, mal que nos pese, los que más se modernizan, como Chile, Colombia, México o Perú. Y ya no somos el país de la región con el mejor nivel de vida ni el que tiene el ingreso per cápita más alto.
En contrapartida, buscamos vincularnos estrechamente con regímenes autoritarios como Venezuela, Ecuador o Angola, con perfiles similares a los nuestros en materia de dirigismo económico, con un sector externo opaco, con corrupción reconocida y plagados de la misma discrecionalidad administrativa que practicamos. Como si sólo allí pudiéramos estar cómodos o convencidos de que éste y no otro es el camino a seguir.
Un país aislado, con autoridades incapaces de ensayar una mínima autocrítica, es un país que se retrasa. Que se empequeñece y que, inevitablemente, condena a toda su sociedad a tener que aceptar una disminución relativa en su nivel de vida. No es poco y sus responsables están a la vista

La Nación

Denunciarán a Cristina Kirchner ante el Inadi por sus dichos sobre La Matanza

Domingo 30 de septiembre de 2012 | 10:57

Denunciarán a Cristina Kirchner ante el Inadi por sus dichos sobre La Matanza

Dirigentes opositores la acusan de discriminar a la Universidad de La Matanza durante su exposición en Harvard

Los dirigentes matanceros de la Coalición Cívica Héctor "Toty" Flores y Mariano Alvarez denunciarán mañana ante el INADI a Cristina Kirchner por aparente discriminación en sus dichos en la universidad de Harvard en los que diferenció a su audiencia con el distrito bonaerense.
"Sus dichos fueron claramente discriminatorio", lanzó el ex diputado Flores. Y agregó: "Maliciosamente omitió mencionar que desde el retorno de la democracia es el PJ, el partido al que pertenece, quien gobierna el distrito".
Durante su exposición ante universitarios que le preguntaron en la escuela de gobierno de Harvard, la Presidenta intentó minimizar una silbatina que recibió por sus descalificaciones a los estudiantes y dijo: "Chicos...estamos en Harvard. Esas cosas son para La Matanza".
"Los pibes de los barrios pobres de La Matanza son muy capaces, pero tienen un gobierno que en lugar de promover su ascenso social a través del estudio y el trabajo, los somete con los planes sociales y clientelares", atacó el dirigente.

Una "emperadora"

El diputado Alfonso Prat Gay consideró que la Presidenta se mostró ante los estudiantes de Harvard como "una emperadora acostumbrada a su corte".
"La imagen de Cristina frente a los estudiantes fue la de una emperadora acostumbrada a su corte. Fuera de ella, queda descolocada", ilustró Prat Gay.
Al evaluar la actitud de la jefa de Estado ante las preguntas formuladas por los alumnos de la universidad estadounidense de Harvard, el legislador afirmó que la mandataria fue "intolerante" y la tildó de "negadora" de la realidad.
"Fue intolerante con las preguntas, negadora de la realidad, con comentarios sin filtro, difíciles de entender", analizó el ex presidente del Banco Central en una entrevista con el diario Clarín.

La Nación

Aníbal, sobre la conferencia de Cristina en Harvard: "Despilfarraron preguntas idiotas de una berretada supina"

Lunes 01 de octubre de 2012 | 23:36

Aníbal, sobre la conferencia de Cristina en Harvard: "Despilfarraron preguntas idiotas de una berretada supina"

Así calificó a los alumnos que preguntaron a la Presidenta en la universidad estadounidense el jueves pasado; "Fue una operación armada de la peor manera", indicó


"Fue una de las preguntas que hicieron esos cráneos en las facultades privilegiadas". Esas fueron las palabras que usó el ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, para describir a los estudiantes que hicieron preguntas a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Universidad de Harvard.
El actual senador por el Frente para la Victoria se refería específicamente a la consulta de uno de los alumnos sobre el cepo cambiario. A lo que la mandataria contestó de manera negativa.
"Lo sucedido en la Universidad de Harvard fue una operación armada de la peor manera", porque los estudiantes que le hicieron preguntas a la "despilfarraron preguntas idiotas de una berretada supina".

Respecto de la mención presidencial a la Universidad de La Matanza, el senador expresó que la Cristina "utilizó la ironía pero, en el marco de la mala leche que involucra al abyecto de Magnetto y a sus alcahuetes a sueldo, se pone en boca de ella algo que no dijo. Mismo caso con lo del miedo y Dios: quisieron hacer parecer que la Presidenta se comparaba con Dios y que amenazaba a los ciudadanos", aseveró.
El legislador, en consonancia también con el discurso de este mediodía de Cristina, siguió explayándose sobre el tema. "Acabo de viajar a Jerusalén. Y el dinero que llevaba en la mano era la tarjeta. Y hay que tener un cheque en el bolsillo por las dudas", señaló en el programa 678
Y continuó con una anécdota sobre ese viaje, en el que hizo escala en Roma. Allí se le acercó un hombre de Santa Fe, con quien, según contó."Comiendo una pizza en Roma había un santafecino que vino a saludarse a sacarse fotos, discutimos con buena onda sobre el dólar. Y me dijo no sé de qué me quejo si estoy acá, me dijo", contó.

La Nación

Moody's dejó en negativa la calficación de 22 aseguradoras argentinas


Lunes 01 de octubre de 2012 | 21:05

Moody's dejó en negativa la calficación de 22 aseguradoras argentinas

La calificadora de riesgo justificó su decisión en el empeoramiento de las condiciones macroeconómicas del país


La calificadora de riesgo crediticio Moody's informó este lunes una baja a "negativa" de la mayoría de las entidades aseguradoras y garantizadoras de la Argentina, luego de comunicar decisiones similares con bancos, energéticas y otros sectores de la economía.
Esas bajas "derivan del cambio de perspectiva a negativa desde estable, para las calificaciones globales B3 en moneda local y en moneda extranjera correspondientes a los bonos soberanos de Argentina" que Moody's informó el 27 de septiembre pasado , así como de 24 entidades financieras.
Las compañías alcanzadas por las bajas en las calificaciones son: ACE Seguros, Allianz Argentina Cia. de Seguros, BBVA Consolidar Seguros, Caja de Seguros, Caruso Cia. Argentina de Seguros, Chubb Argentina de Seguros, Generali Argentina Compañía de Seguros, La Segunda ART, La Segunda Compañía de Seguros de Personas y La Segunda Coop. Ltda. de Seguros Generales.
La lista se completa con Mapfre Argentina ART, Mapfre Argentina de Seguros de Vida, Mapfre Argentina Seguros, Nación Seguros de Retiro, Nación Seguros, Provincia Seguros, Royal & Sun Alliance Seguros, San Cristóbal Sociedad Mutual de Seguros Generales, Aval Rural SGR, Fondo de Garantías Buenos Aires (FOGABA), Garantía de Valores SGR, Garantizar SGR y Vínculos SGR.
Entre los factores que tuvo en cuenta Moody's para bajar de estable a negativa o de mantener en negativa las calificaciones de las empresas mencionadas, un comunicado de la agencia señala:

  • El grado en que sus negocios dependen de las condiciones macroeconómicas y de los mercados financieros domésticos
  • La exposición directa e indirecta al riesgo soberano
  • La falta de diversificación de sus operaciones en otras jurisdicciones nacionales
La Nación

Cristina niega el cepo al dólar:

Lunes 01 de octubre de 2012 | 18:50

Cristina niega el cepo al dólar: "En la Argentina había una jauja cambiaria, una timba"

La presidenta negó que existan limitaciones a las transacciones en dólares, ni para el comercio ni para el turismo

En el regreso a la escena política nacional tras su gira por los Estados Unidos, la presidenta Cristina Kirchner volvió a negar la existencia de un cepo cambiario en la Argentina y expresó los ciudadanos "tienen una libertad absoluta".
"Vi un montón de argentinos en Nueva York , así que doy fe de que pueden viajar al exterior", lanzó desde el Salón Mujeres de la Casa Rosada. "Pueden viajar todos los que quieran", subrayó.
¿Qué significa Jauja? Definición de la Rae
En reiterados pasajes de su discurso, la jefa del Estado arremetió también contra los principales medios nacionales por utilizar el término "cepo cambiario" para reflejar las trabas impuestas por el Gobierno a la compra de monedas extranjeras.
"Van a tener que encontrarle otro título mediático, porque cepo no da", expresó, al mismo tiempo que explicó que "el cepo era un instrumento de tortura del siglo XIX que fundamentalmente refleja la inmovilidad". Aclaró que cualquier limitación tiene que ver con que los potenciales compradores "tienen los papeles flojos".

Renovadas críticas a países desarrollados

La Presidenta volvió a pedirle a los países desarrollados "el cambio en sus políticas" hacia los países emergentes, al destacar que estos últimos, entre quienes incluyó a la Argentina, hicieron "crecer al mundo" en los últimos años.
"Con Dilma Rouseff estamos en la misma línea, en la misma onda que sentimos como que nos quieren transferir de los países centrales la crisis y vamos a hacer todo lo posible para que esto no suceda", destacó la jefa de Estado durante su alocución en la Casa Rosada

La Nación

Un diario afín al Gobierno cuestionó a las cifras del Indec


Lunes 01 de octubre de 2012 | 22:30

Un diario afín al Gobierno cuestionó a las cifras del Indec

En una columna de opinión, El Argentino se refirió a la defensa del ente como "un emprendimiento difícil de comprender"

Fue en una columna de opinión publicada en tapa. El Argentino, el matutino que nació durante el kirchnerismo y que habitualmente se muestra alineado con el oficialismo, publicó hoy que la defensa de las estadísticas del Indec es "un emprendimiento difícil de comprender".
En un artículo titulado "Entre Harvard y La Matanza", Hernán Dearriba hizo alusión a las participaciones de la presidenta Cristina Kirchner en las universidades estadounidenses de Harvard y Georgetown.
"En ambos estrados universitarios, Cristina defendió las estadísticas del Indec (a esta altura un empecinamiento difícil de comprender tanto en lo discursivo como en la gestión)", manifestó el columnista tras hacer un recorrido por los hechos que tuvieron repercusión la semana pasada.
Aunque criticó que "algo debe estar trastocado para que un grupo de alumnos de Georgetown con escaso conocimiento de la realidad argentina se transforme en referente de opinión", a la hora de referirse al Indec, Dearriba se mostró crítico.
En tanto, consideró que en Estados Unidos "la presidenta no se sintió cómoda y eso saltó a la vista", algo que fue eje de debate mediático en los últimos días.
"La gira por Estados Unidos cerró un período de 15 días en el que el gobierno pareció sentir el cimbronazo de la protesta del 13 de septiembre", consideró el autor.
Agregó que "habrá que ver si en la Rosada consiguen afinar la estrategia para salir del laberinto" para luego hacer un panorama del arco opositor de cara a las elecciones de 2013.

La Nación

Georgetown y Harvard, en llamas por Cristina


Sábado 29 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa
De no creer

Georgetown y Harvard, en llamas por Cristina

Por Carlos M. Reymundo Roberts | LA NACION



"Sos increíble, sos única", le soltó Boudou apenas Cristina atendió la llamada desde el jacuzzi de su suite en el Hotel Mandarin. "Sí, la verdad es que estuve bárbara", respondió ella, que odia la falsa modestia. "Los gringos me tendieron una trampa -continuó-, pero no sabían con quién se metían."
Boudou tuvo el detalle de poner el altavoz para que yo pudiera escuchar todo. ¡Lo que disfruté! Cristina todavía estaba excitada e inmensamente feliz. Con desparpajo adolescente contó cómo había logrado sortear el cacerolazo en la puerta de Harvard. "Me avisaron por teléfono y entonces llegué una hora más tarde, cuando sólo quedaban cuatro tipos. No me digas que no soy una genia." Amado asintió, con esa convicción con que ríe, aplaude y asiente cada vez que ella abre la boca, aunque sea para matarlo. Algunos lo ven como una actitud rastrera. Yo, como vocación de servicio.
-¿Cuál te gustó más, Georgetown o Harvard?
-¡Ninguna! Qué querés que te diga, me quedo con la Universidad de La Plata. Es como más vital. Pero me había prometido que un día tenía que ir a Harvard, y fui. ¡Soy la primera presidenta argentina que da una clase magistral ahí!
-Sí, fue grandioso. Ahora, qué raros son estos tipos: aplaudían las preguntas y no tu respuestas. Te habrás sentido extraña.
-Extrañísima. Pero lo atribuí a problemas con la traducción.
-¿En serio pensás que fue una trampa?
-¡Ni la menor duda! Todos esos pibes laburaban para Lanata. Igual, me hice un festín. Creo que los dejé impresionados con mis conocimientos de política internacional, historia, economía... Y con mi valentía. Decime, ¿quién se anima a hablar mal de Harvard en Harvard? Les dije que era una universidad cara y que no entendían nada. Y eso no lo había practicado: me salió así, de una.
-También te salió de una criticar a Estados Unidos, decirles que promueven los golpes y que mienten con la inflación, denostar al Fondo, hablar bien de Chávez. ¡Todo eso en Washington! ¿Cómo te animaste?
-Soy así, frontal. No me invitarán más, pero yo estaba pensando en los spots de las tandas del fútbol. Tienen material para rato.
-Estuvo bueno eso de que en la Argentina no hay cepo cambiario. Lo dijiste tan convencida que parecía verdad. Lástima que después estuviste 15 minutos justificando por qué no se puede comprar dólares.
-Mirá, peor cepo es el de Estados Unidos, donde es imposible conseguir pesos.
-Che -comentó Amado, que empezaba a animarse con algunas objeciones-, quizá no estuvo tan bien cuando retaste a uno de los chicos y le dijiste que la pavada que estaba preguntando no era digna de Harvard, sino de La Matanza. Tenés toda la razón del mundo, pero en La Matanza vota casi un millón de personas.
-Amado, Amado, ¿vos te creés que en La Matanza alguien vio mi conferencia en Harvard?
-Me encantó que hayas contestado que hiciste tu fortuna como abogada exitosa. Fue una lección de capitalismo: ¡quisiera saber cuántos abogados gringos juntan 17 millones de dólares sin pisar el estudio!
-Esa respuesta la tenía estudiada, pero mi problema era que cuando la practicaba en el hotel, indefectiblemente me terminaba riendo a carcajadas.
-Te voy a ser sincero. Por momentos, ante algunas preguntas, parecías un poco molesta, tensa, enojada. Ojo, lo manejaste bien, pero yo te conozco y era evidente que no estabas cómoda.
-Bueno, entendeme, no estoy acostumbrada a las groserías y las malas palabras: me hablaban de inflación, conferencias de prensa, cacerolazos... Además, en la Argentina yo tengo la exclusividad del micrófono. En Georgetown y Harvard se lo dan a cualquier imberbe sólo por haber pagado una matrícula. O esas universidades cambian o no tienen futuro.
-Sí, de hecho criticaste el poco nivel académico de los estudiantes de Harvard.
-Es que ni en La Matanza te preguntan esas pavadas. Fijate que no me sacaron el tema Ciccone. Mi vicepresidente se queda con la fábrica de hacer billetes y en las mejores universidades yanquis no se enteran. ¿Querés saber qué respuesta tenía preparada?
-Sí, claro -a Amado le temblaba la voz.
-Pensaba decirles: ¿Boudou? Por favor, hablemos de cosas serias -y estalló en una risotada. Amado sintió el golpe y volvió por el camino de las flores.
-Creo que tu mejor respuesta fue la de la reforma constitucional. Una maravilla dialéctica. Con las palabras decías que no y todo tu cuerpo decía que sí.
-Bueno, lo aprendí de Bush. Dijo: lean mis labios, no voy a subir los impuestos, y terminó matándolos con un impuestazo.
La conversación discurrió después sobre la cobertura que habían tenido las charlas con estudiantes. Cristina no contó que los grandes medios norteamericanos o la habían matado o la habían ignorado. Y Amado no le dijo que aquí la peor bajeza, como era de esperar, la hizo TN: no se cansó de pasar las intervenciones en las universidades, con la malicia del que te repite un furcio.
La señora se despidió con una frase de su cuño: "Por suerte, ya pego la vuelta. Me extrañan los argentinos, y ahora me empezarán a extrañar los norteamericanos".                 

Sólo a Cristina le sobran los pesos

Lunes 01 de octubre de 2012 | Publicado en edición impresa
El pulso económico

Sólo a Cristina le sobran los pesos

Por Jorge Oviedo | LA NACION

El cepo cambiario tiene como objetivo que los argentinos se acostumbren a la fuerza a ahorrar en moneda local, cuya circulación el Gobierno aumentó 30 por ciento en apenas nueve meses y medio, mientras dice que la inflación para el período apenas rondó el nueve por ciento.
Sólo entre junio y agosto, el circulante en poder del público y los bancos creció 16 por ciento.
Según la idea que la presidenta Cristina Kirchner presentó en sus desafortunadas exposiciones en dos de las más prestigiosas universidades del mundo, así sobrarán depósitos en pesos en los bancos. La inversión aumentará porque a los argentinos se los obliga a ahorrar en pesos y a los bancos, a prestarlos para inversiones productivas.
Todo a la fuerza, por imposición. "Todos queremos ir al cielo, pero Néstor nos quiere llevar a patadas en el culo", dijo una vez un político peronista sobre el entonces presidente. Hoy su viuda parece merecedora de igual diagnóstico.
La Presidenta dijo que "en ningún lugar del mundo" se permite a los ciudadanos ahorrar en dólares sin ninguna aplicación, es decir, fuera de los bancos o fuera del país, lo cual no es cierto. Alguien la ha convencido de que el modo en que ella y su esposo ahorraron durante décadas es poco menos que una traición a la Patria.
Pero alguien a quien ella y su marido escucharon y respaldaron, como Domingo Cavallo, le recordó en estos días que el ahorro no es más que un consumo postergado. Se guarda para consumir en el futuro. Y se lo guarda en alguna especie que no pierda valor. En una moneda que no sufra inflación ni riesgos de devaluación en el mediano plazo. Así ocurrió con el peso hasta 2007.
Se podría pensar que si se obliga a los ciudadanos a quedarse con una moneda que saben que se deteriorará, buscarán rápidamente cambiarla por las cosas que pensaban comprar en el futuro. Y si hay créditos a tasa negativa (por debajo de la inflación), mucho mejor.
Un mundo feliz, de prepo. Particulares y empresas obligados a quedarse con pesos, que el Gobierno emite al triple que la inflación oficial, toda esa moneda dentro de los bancos, los particulares desesperados por comprar financiado y los bancos obligados a prestar a los empresarios a tasa también negativa para que inviertan y aumenten la producción para satisfacer la creciente demanda.
Y con las importaciones cerradas por Guillermo Moreno, toda la demanda irá a aumentar el empleo local. Un mundo perfecto. ¿Por qué se quejará entonces Cristina Kirchner de no tener la máquina de imprimir dólares?
Porque las cosas no funcionan de ese modo ideal. La supuesta pesificación de los ahorros reflejada en un aumento de los depósitos a plazo fijo en pesos, como lo señaló LA NACION anteayer, no es porque "la gente" lo hace. Es el Estado el responsable por al menos la mitad del fenómeno. Mientras, cayeron las colocaciones en dólares.
El resultado es que mientras al Estado le sobran los pesos que el Banco Central sigue emitiendo a raudales para tapar el déficit fiscal, financiarse en moneda local para escaparle a la inflación es cada vez más difícil.
Un estudio de la consultora Ecolatina lo confirma. "Con la imposición del cepo cambiario, el menú de alternativas de inversión se acotó y los bancos se inundaron de pesos, pero a partir de junio esa tendencia se revirtió; los préstamos en pesos crecieron más fuerte que los depósitos en moneda local impulsando el alza de tasas", señaló.
Entre junio y agosto, los préstamos al sector privado crecieron 11,9 por ciento, mientras que los depósitos sólo aumentaron 9,2 por ciento.
La liquidez en pesos, que era de 38,9 por ciento de los depósitos, cayó a 35,7 por ciento, y la tasa Badlar subió 2,2 puntos porcentuales, destaca Ecolatina.
Muchos exportadores que antes se financiaban barato en dólares porque los depósitos en esa moneda eran muy altos, ahora deben hacerlo en pesos y compiten particulares con compañías que sólo pueden financiarse en moneda local.
Ecolatina señala además que, a pesar del cepo cambiario cada vez más estricto, entre junio y agosto el Banco Central sólo logró comprar 1189 millones de dólares, cuando hasta mayo estaba comprando 1337 millones por mes.
Con el final de la liquidación de las divisas provenientes de las exportaciones de soja comienzan meses de menor entrada de divisas. Y con el pago del Boden 2012, el mes pasado, las reservas cayeron más de 1825 millones de dólares en tres meses.
Ecolatina descuenta que, dada la situación y los próximos vencimientos de deuda, el Gobierno financiará su rojo fiscal en los próximos meses con "anticipos transitorios" del Banco Central, por lo que no habría que esperar una reducción de la inflación, sino todo lo contrario.
Porque el Central no está dispuesto a absorber esos pesos, como en el pasado, pagando tasas más altas en sus colocaciones de letras en el mercado financiero.
Si la idea es que a los bancos les sobren pesos, Cristina Kirchner ha logrado todo lo contrario. A la única que le sobran pesos para seguir aumentando el gasto público es a ella.

Nuevo avasallamiento a Papel Prensa


Lunes 01 de octubre de 2012 | Publicado en edición impresa
Editorial I

Nuevo avasallamiento a Papel Prensa

Sin el menor fundamento y violando las normas, el Gobierno pretende que la papelera privada sea auditada por la Auditoría General de la Nación

Por pedido del Poder Ejecutivo, la Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas aprobó instruir a la Auditoría General de la Nación (AGN) para que realice una auditoría en Papel Prensa SA. Se trata, a todas luces, de otra decisión tan arbitraria como ilegal que, con la finalidad de perseguir a la prensa libre, confirma, una vez más, que el Gobierno concibe a los órganos de control -que deberían vigilar para asegurar la transparencia- como instrumentos de presión y persecución.
También llama la atención que el oficialismo recurra nada menos que a la AGN, organismo cuya función principal es, según el artículo 85 de la Constitución Nacional, el control del sector público y el asesoramiento técnico al Congreso de la Nación. El examen y la opinión del Poder Legislativo sobre el desempeño y la situación general de la administración pública en sus aspectos patrimoniales, económicos, financieros y operativos dependen de los dictámenes de la AGN, cuyo presidente es designado a propuesta del partido político de oposición con mayor número de legisladores, requisito que en la actualidad reúne el radicalismo.
Papel Prensa es una sociedad comercial constituida como una sociedad anónima y, por lo tanto, de carácter privado y sometida al régimen del derecho comercial. No forma parte de la administración pública, no es una empresa ni una sociedad del Estado, ni una sociedad anónima de participación estatal mayoritaria, ni una sociedad de economía mixta, ni se encuentra comprendida dentro de la categoría de organizaciones empresariales en las que el Estado nacional tiene participación mayoritaria en el capital o en la formación de las decisiones societarias.
El dictado de la ley 26.736, en diciembre del año pasado, por la cual se declaró de interés público la fabricación, comercialización y distribución de pasta celulosa y papel para diarios, no modifica en modo alguno el carácter privado de la sociedad Papel Prensa, de la cual el Estado nacional posee actualmente un 27,46 por ciento, del que tendría que haberse desprendido hace casi dos décadas por obligación contractual.
Por otra parte, la AGN es uno de los contadísimos órganos públicos de control que, hasta aquí, ha cumplido su cometido con imparcialidad y profesionalismo, bajo la titularidad del radical Leandro Despouy, sorteando las constantes trabas con las que el oficialismo ha intentado obstaculizar e impedir su labor, incluido un fracasado intento por lograr el desplazamiento de su presidente.
Por el contrario, la Unidad de Información Financiera (UIF), encargada de la lucha contra el lavado de dinero y a cargo de dirigentes sin experiencia en la materia, se ha dedicado a perseguir políticamente a opositores y disidentes, al igual que la Comisión Nacional de Valores (CNV); lo mismo puede sostenerse de la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA). La Oficina Anticorrupción (OA), en tanto, ha caído en la total inacción.
El repentino interés que ha manifestado el Gobierno por la AGN contrasta con lo ocurrido el año pasado, cuando sumaban 432 los informes sobre irregularidades elaborados por la AGN en relación con distintas áreas de la administración pública que permanecían sin ser analizados por los legisladores y, por lo tanto, sin la posibilidad de ser aprobados o rechazados. La mayoría con que el oficialismo cuenta en ambas cámaras del Congreso impedía el tratamiento de esos expedientes. Ahora, si bien el número de esos expedientes se redujo, aún permanecen sin tratamiento parlamentario las auditorías más comprometedoras para el Gobierno, lo cual demuestra el nulo interés del oficialismo por la genuina labor de la AGN.
Lamentablemente, el pedido de la Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas a la AGN, que además de la auditoría a Papel Prensa incluye otra sobre la concesión de la empresa Artear SA, propietaria de El Trece, del Grupo Clarín, se inscribe, como dijimos, en la persecución al periodismo independiente y se relaciona con el grosero patoterismo, físico y verbal, desplegado en Papel Prensa por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y por el titular de la Sigen, Daniel Reposo, quien forma parte de la Comisión Fiscalizadora en esa empresa.
Hay que destacar que, en su conformación anterior, la Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas, presidida entonces por el diputado radical Heriberto Martínez Oddone, había rechazado el pedido efectuado por el Poder Ejecutivo, que fue aprobado ahora cuando el diputado oficialista Fabián Ríos es quien está al frente de la comisión.
Si de auditorías se trata, debería darse curso prioritario al pedido de investigar a la imprenta ex Ciccone, recientemente expropiada por el Gobierno con el claro objetivo de proteger el delictivo accionar de encumbrados funcionarios del Gobierno, para que la ciudadanía sepa quiénes son sus verdaderos dueños.
No está de más recordar que Papel Prensa debe ser la única sociedad anónima con una participación minoritaria del Estado nacional que cuenta con dos de los tres integrantes de la Comisión Fiscalizadora designados por el Estado y una auditoría conjunta de los estados contables. Así, el ejercicio del control societario tiene una fuerte participación del Estado.
Lo cierto es que ni la participación minoritaria del Estado en Papel Prensa ni el área de acción de la AGN permiten que este órgano audite a una sociedad anónima de capital privado que se rige por las normas de la ley de sociedades comerciales. Una vez más, el Gobierno pretende utilizar a un organismo de control, en otro claro desvío de poder, para presionar y perseguir a quienes no son funcionales a sus dictados.

La Nación

Fuerzas de seguridad: que prime la cordura

Jueves 04 de octubre de 2012 | Publicado en edición impresa
Editorial I

Fuerzas de seguridad: que prime la cordura

Es indispensable que el Gobierno asuma los errores que dieron lugar a una caótica situación salarial y que los uniformados retornen a sus tareas

a extrema tensión generada en las últimas horas por la inédita protesta salarial de los integrantes de la Prefectura Naval y de la Gendarmería Nacional requiere un retorno a la cordura de las distintas partes que intervienen en esta disputa. Es menester que los uniformados retornen a sus labores mientras se desarrollan las tratativas salariales, al tiempo que es imprescindible que el gobierno nacional deje de alentar temores infundados y asuma su responsabilidad en la caótica situación salarial.
Es evidente que, en los actuales tiempos caracterizados por una galopante inflación, nadie consiente alegremente una rebaja de su sueldo. No podía esperarse otra cosa que un estallido de furia por parte de miembros de fuerzas de seguridad que, de la noche a la mañana, vieron reducidos sus sueldos entre un 30 y un 60 por ciento en promedio, como consecuencia de la eliminación de determinados suplementos salariales mediante un decreto del Poder Ejecutivo Nacional.
Más allá del justificado reclamo, la rebelión masiva de los integrantes de la Prefectura y de la Gendarmería seguramente resulta desmesurada, en tanto se desatienden tareas de seguridad interior que dejan desprotegidas a la población y las fronteras del país.
Pero los episodios que derivaron en la protesta también demuestran una clara mala praxis en la gestión gubernamental, además de la falta de coordinación que reina en el Ministerio de Seguridad, a cargo de Nilda Garré.
La actitud del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, quien virtualmente se lavó las manos frente a los errores en la instrumentación de la nueva política salarial para las fuerzas de seguridad, al anunciar que se investigará la razón de lo ocurrido, también resulta inadmisible.
El reclamo salarial formulado por los integrantes de la Prefectura Naval refleja un malestar general de los uniformados que se remonta a una vieja situación, profundizada en 2005, durante la presidencia de Néstor Kirchner.
El problema tiene su origen en un decreto emitido en 1993 por el gobierno de Carlos Menem, por el cual se crearon cuatro suplementos particulares al salario del personal en actividad de las fuerzas armadas y de seguridad. Se trataba de aumentos no remunerativos, exentos de cargas sociales.
Entre 2005 y 2009, el Poder Ejecutivo Nacional dictó cuatro decretos mediante los cuales fue incrementando hasta niveles desmesurados aquellos suplementos. A tal punto que la suma de los adicionales por no ocupar vivienda del Estado y por cargo o función terminaron siendo exorbitantemente superiores al haber básico.
El sistema salarial creado provocó que cada miembro de las fuerzas armadas o de seguridad tuviera un cálculo particular de su ingreso, ya que su retribución pasó a depender mucho más de aspectos secundarios que de la jerarquía.
La situación perjudicó los haberes del personal retirado, además de reducir drásticamente los aportes a las cajas previsionales y a las obras sociales, por la existencia de pagos lisa y llanamente "en negro", que no tardaron en derivar en una ola de juicios laborales y previsionales.
Fue así como se produjeron importantes sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, como en los casos Salas y Zanotti, que reconocieron el carácter general y por lo tanto remuneratorio de los suplementos salariales.
Esto dio lugar, a su vez, a un mayor desorden en las escalas salariales, por cuanto quienes tuvieran sentencias favorables podían llegar a cobrar hasta el triple de alguien de su misma jerarquía y función. Paralelamente, se multiplicaron los recursos de amparo de oficiales y suboficiales de la Prefectura y la Gendarmería, que derivaron en medidas cautelares que beneficiaron a los miembros de esas fuerzas.
En marzo último, la ministra Garré instruyó a los jefes de esas fuerzas para que dejaran de pagar lo dispuesto por aquellas medidas cautelares. Los jefes le explicaron al viceministro Sergio Berni que tal determinación provocaría serios problemas y no se aplicó la medida. Sin embargo, en agosto pasado, se dictó el decreto 1307, que dejó de lado esos pagos, estableció nuevas escalas salariales y derogó los numerosos decretos cuestionados por fallos judiciales, eliminando así los suplementos particulares. Al mismo tiempo, creó dos nuevos suplementos, cuyo monto también resulta superior al haber normal.
El nuevo cálculo llevó a un salario final que, en muchos casos, resulta inferior al que se venía cobrando, lo que dio lugar a la protesta.
El actual desaguisado salarial es, entonces, fruto de una equivocada política que se remonta a 1993, pero que fue profundizada durante la era kirchnerista y que, de acuerdo con lo expresado por la propia Corte Suprema, se basaba en un esquema de pagos "en negro".
Frente a esta situación, corresponde que el Estado nacional se haga cargo del problema, asumiendo el costo fiscal eludido durante años y poniendo orden en un esquema salarial que se ha tornado anárquico, como producto de evidentes errores de gestión.
Más difícil resultará paliar el daño institucional, derivado de la ruptura de la cadena de mandos y del descrédito de quienes tienen a su cargo en el Gobierno la conducción de las fuerzas de seguridad, hoy más preocupados por alentar fantasmas del pasado que por hallar soluciones.

La Cámpora habla de "golpe" y cuestiona a los medios por informar sobre la protesta

Jueves 04 de octubre de 2012 | 10:58

La Cámpora habla de "golpe" y cuestiona a los medios por informar sobre la protesta

Juan Cabandié denunció una supuesta "operación y manipulación" contra Cristina; acusó a LA NACION y a Clarín por difundir la manifestación de gendarmes y prefectos

El legislador porteño Juan Cabandié dijo que además del reclamo salarial de Prefectura y Gendarmería hay un intento de "poner en juego la democracia" y apuntó contra "los mismos sectores de siempre". Cuando le consultaron a quién o quiénes se refería, habló de Clarín, de su CEO, Héctor Magnetto, y de LA NACION.
Cabandié dijo que tiene "preocupación" por el nivel de "operación y manipulación sobre un reclamo legítimo" e insistió con que hay sectores que quieren "poner en juego la democracia".
"Son los de siempre, enemigos de la democracia, que se esconden y que son parte de los que generan problemas. Hay que decir que [Héctor] Magnetto es responsable de esto y no da la cara. Las editoriales del día de ayer de La Nación y Clarín son realmente preocupantes", lanzó.
"La reaparición de [Aldo] Rico, la bandera de [Mohamed Alí] Seineldín, evidentemente hay personas que no pueden llegar a lo que quisiera por los medios democráticos y utilizan estos atajos deplorables para perjudicar a la Presidenta. Hay que decirlo con nombre y apellido: Magnetto es quien está atrás de estas cosas", ahondó.
En diálogo con radio La Red, Cabandié explicó que "todo" lo que podía hacer el Gobierno respecto al reclamo salarial ya se hizo: la suspensión del decreto y el dinero faltante.
Ayer, el legislador había pedido a los manifestantes que volvieran "rápidamente a sus lugares de trabajo" y había deslizado que hay quienes "se regocijan con el conflicto".

"Bajar a Cristina"

Según Cabandié, dos gremialistas hablaron sobre voltear a la Presidenta. "Hubo un sindicalista que a la salida de un programa de televisión, fuera del aire, por supuesto, le dijo a otro sindicalista: «En octubre la vamos a voltear a Cristina»", aseguró.
"No voy a decir quién fue, no es mi tarea", agregó.


La Nación

Del desbarajuste al reclamo más doloroso

Jueves 04 de octubre de 2012 | Publicado en edición impresa
El análisis

Del desbarajuste al reclamo más doloroso

Por Carlos Pagni | LA NACION

El kirchnerismo acaba de garantizar con otro antecedente su ingreso a la historia grande de la impericia administrativa. El estallido de indisciplina que se produjo en la Prefectura, la Gendarmería y entre un puñado de suboficiales de la Armada no es la consecuencia de un imprevisto. Cristina Kirchner enfrenta las consecuencias de un antiguo desbarajuste salarial que los últimos decretos de sus ministros Nilda Garré y Arturo Puricelli, en vez de corregir, agravaron. Nada que ella no supiera: Sergio Berni, el teniente coronel con el que intervino el Ministerio de Seguridad, le comunicó hace semanas el malestar de los uniformados por el recorte nominal de sus ingresos.
La Presidenta debió descabezar a la Prefectura y la Gendarmería, destituyendo a comandantes que sobrevivieron a la salida de Aníbal Fernández del control de la seguridad. Los reemplazantes fueron designados sin que el orden se hubiera repuesto: el comandante Enrique Zach y el prefecto Luis Heiler se pusieron al frente de una cadena de mandos aún rota.
El telón de fondo de la escena es un reclamo social por mayor seguridad, que aparece en las encuestas e inspira, en buena medida, los cacerolazos. El revés daña a la señora de Kirchner en uno de los flancos más frágiles de su gestión. El conflicto tiene otras aristas desafortunadas para el Gobierno. Podía preverse que Hugo Moyano recibiría a los quejosos, y que Luis Barrionuevo apoyaría a "los compañeros prefectos y gendarmes".
Pero no estaba en el libreto que Antonio Caló se solidarizara con la revuelta como flamante secretario general de la CGT Balcarce. Aunque el metalúrgico Caló está dotado de una gran plasticidad: en un par de horas aclaró su desacuerdo con "actitudes que alteren la democracia".
La adhesión del sindicalismo subraya un aspecto que vuelve a esta protesta más dolorosa para el imaginario oficialista: el mar de fondo se registra entre la suboficialidad, que es el sector más ajustado. Es la rebelión de los sargentos. Un episodio más propio de La Matanza que de Harvard. El encuadre gremial, sin embargo, disimula mal la gravedad de los hechos. Si se adoptara la codificación castrense, lo que ha ocurrido es un motín, es decir, una falta gravísima (artículo 13 de la ley 26.394).
Por esta razón en el Congreso se encendió una alarma. Los presidentes de bloque de la oposición suscribieron un escueto comunicado con el oficialismo, llamando a los insubordinados a "adecuar sus acciones a pautas de funcionamiento democrático y subordinación a las autoridades constituidas. "¿Qué sucedería si la queja salarial deriva en el copamiento de una unidad militar?", se preguntó uno de los firmantes.
¿Cómo se llegó a esta encerrona? La raíz del problema está en un decreto de 1993, que creó para las fuerzas armadas y de seguridad cuatro suplementos salariales por "responsabilidad de cargo", "mayor exigencia de vestuario", "compensación por vivienda" y "adquisición de textos". Los cobrarían los activos, no los retirados. El kirchnerismo, a través de otros cinco decretos, exageró esta discriminación por razones fiscales y también políticas: además de ahorrar recursos, castigaba a los cuadros más antiguos, a los que identifica con la represión ilegal de los años 70.
Esta práctica condujo a deformaciones legales e institucionales cada vez más llamativas. No sólo perjudicó en sus haberes al personal retirado, sino que recortó los aportes de los activos a las cajas previsionales y a las obras sociales. En consecuencia, se produjo una avalancha de recursos judiciales, que Aníbal Fernández promovió entre gendarmes y prefectos. Eran reclamos por una anomalía evidente: el Estado les paga en negro a quienes combaten el delito.
La Corte, en los casos Salas y Franco, reconoció que, al haberse generalizado, los suplementos debían integrarse al salario. Esta novedad complicó aún más la distribución de los ingresos. Quien tuviera una sentencia favorable podría cobrar hasta el triple de quien, con su misma jerarquía y función, no la hubiera conseguido. Llegó a haber 50 liquidaciones distintas del sueldo de oficiales con rango y actividad equivalente. Más del 80% del personal de la Gendarmería y de la Prefectura cobra más gracias a esos amparos. Los suplementos se fueron convirtiendo en la parte principal de los ingresos. El que se pagaba por vivienda llegó a ser el 286% del haber del grado. La compensación por cargo duplicaba el sueldo.
Además, los gendarmes a los que Garré trasladó desde la frontera al conurbano recibían viáticos por $ 8000, para sueldos cercanos a los $ 4000. Se volvió muy habitual que un gendarme o un prefecto cobre más que su jefe y que el jefe de su jefe.
Puricelli y Garré se propusieron corregir el desaguisado, para adaptarse a los fallos de la Corte. Pero echaron leña al fuego. Firmaron dos decretos que subsumen todos los suplementos en dos categorías: responsabilidad jerárquica y administración de material. Quien no estuviera incluido en algunos de esos rubros recibiría una suma fija. Con esta nueva organización de los salarios, casi todo el personal cobró menos de lo que cobraba en el régimen anterior. Muchos suboficiales que pagaban créditos por planilla encontraron la cuenta bancaria en rojo. La reforma fue una burla, ya que los efectivos seguían percibiendo una parte relevante de su sueldo en negro, pero ahora con una rebaja nominal. Tampoco la diferencia de ingresos entre agentes del mismo rango se corrigió: un suboficial mayor de Ejército con compensación por vivienda percibiría $ 7528,20 y uno sin ese plus, $ 5186,08.
No fue una sorpresa. Las fuerzas habían elevado a los ministerios de Seguridad y de Defensa una simulación de la nueva plantilla salarial.
El personal militar soportó en silencio el costo de los nuevos decretos. De modo que Puricelli paga hoy un costo menor que el de Garré. En cambio, en las fuerzas de seguridad y, sobre todo en la Prefectura, que no es una organización militar, sino civil, con estado policial, se desató el levantamiento. Sería superficial, además, no contemplar que en la pesadumbre que se manifiesta por el vapuleo de los ingresos opera también el descontento sedimentario frente a la doctrina canónica del Gobierno: el motivo principal de la delincuencia hay que buscarlo en el seno de las instituciones que deben combatirla.
Por otra parte, las que reciben el castigo salarial son personas acostumbradas a mandar y obedecer, no a negociar. Si se las somete a años de arbitrariedad es fácil desembocar en una crisis. Ahora es difícil reponer la disciplina. Los uniformados constituyen el único sector de la sociedad que no puede sindicalizarse. Pero ayer pidieron una paritaria, una ART por la vulnerabilidad a las que los somete su servicio, la libre elección de la obra social y $ 7000 de bolsillo para el personal de menor jerarquía. Cualquiera de estas concesiones debería extenderse a las Fuerzas Armadas.
En vez de abordar este problema con racionalidad, los funcionarios le agregaron tensión. Juan Manuel Abal Medina, experto en enfurecer a los quejosos tergiversando sus reclamos, responsabilizó por el galimatías salarial a las conducciones de las fuerzas, sugiriendo una intención golpista. Hay que comprenderlo: Garré, una de sus principales aliadas en el gabinete, está en emergencia. La revuelta llega después de que, la semana pasada, un decreto transfiriera las áreas de Inteligencia Criminal, Logística y Lucha contra el Narcotráfico al viceministro Berni. Garré quedó convertida en una administrativa con responsabilidad sobre la liquidación de haberes.
Como casi todos los funcionarios, Abal Medina habla nada más que para los oídos de la Presidenta. Tal vez ayer no pretendió interpretar los hechos, sino corroborar las presunciones de su jefa. Cuando uno de los prefectos levantiscos agradeció "a los medios de comunicación que nos acompañan desde un principio", la crisis de seguridad encastró en el rompecabezas de la desestabilización que se arma, incesante, en la cabeza del poder. Ya estaban Moyano y Barrionuevo; se sumaron los canales independientes de TV: quedó todo claro.
Inesperado inconveniente: una tenaz leyenda urbana venía anticipando que el dichoso 7D la Gendarmería debía ingresar en las instalaciones de Clarín para imponer el artículo 161 de la ley de medios. ¿Habrá que pensar otra estrategia?