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Las bodas de la mafia: lujo y poder


La intimidad del crimen organizado

Las bodas de la mafia: lujo y poder

Los grandes capos de Italia discuten allí sus tácticas y finanzas, según reveló un semanario
Por Elisabetta Piqué  | LA NACION



ROMA.- Alquilan castillos o salones de estilo principesco, decorados con arañas doradas y falsos frescos renacentistas; se visten con las marcas más caras y los diseños de moda; comen langostas y las acompañan con ríos de champagne. Sus banquetes para no menos de 1000 invitados pueden extenderse hasta 12 horas.
Así son los casamientos de los capos de la 'Ndrangheta, la poderosa y ramificada mafia calabresa, y de sus familiares.
Opulentas y kitsch, las fiestas son verdaderas "cumbres de poder" y sirven para que un clan haga una demostración de fuerza y riqueza ante las otras familias. En ellas, se discuten las alianzas, los nombramientos de capos, las finanzas y las directivas estratégicas de esta organización ya enraizada en todos los continentes del planeta.
Desde hace varios años, la 'Ndrangheta supera en poder e influencia a la célebre Cosa Nostra siciliana. No sólo logró infiltrarse sigilosamente en todos los estratos de la sociedad con negocios ilícitos y extorsiones, sino que lo hizo sin renunciar a sus tradiciones. En el camino, consolidó sus lazos de sangre y de matrimonio, como reveló un informe del semanario L'Espresso, que logró documentar en el terreno cómo se casan los padrinos de Calabria.
Los casamientos son el momento y el escenario que los capos aprovechan para manifestar todo su poder. Por eso el lujo, siempre rayano en el mal gusto, es el denominador común de estos eventos.
Festejan en salones alquilados de antiguos castillos o de grandes hoteles estilo Versalles, en locales de 500 metros con sillas y mesas de lo más rebuscadas. No faltan estatuas de mármol ni tampoco fuentes, muchas veces llenas de langostas vivas, listas para saltar a la olla.
El menú, como era de esperar, es pantagruélico: decenas de bandejas de pescados, carnes, ostras, gambas, pastas de todo tipo, frituras y tartas, regadas por ríos de champagne.
El look de los participantes está a la altura del acontecimiento. Todos llevan rigurosamente ropa de marca y por supuesto de última moda, ya que vestir un conjunto de la temporada anterior o ya usado en otra fiesta sería un horror.
Para Lirio Abbate, el periodista de L'Espresso especializado en crímenes de la mafia que logró infiltrarse en los casamientos, los maestros de la alta costura quedarían espantados al ver sus diseños puestos en señoras con rollos de más y jóvenes mafiosos con panzas abultadas.
El afán por exhibirse es tal que Antonio Pelle, jefe de un poderoso clan de la localidad calabresa de San Luca, el Pelle Votari, quería asistir al casamiento de un amigo, que pertenece a otro clan, y para armar su indumentaria pagó sin vacilar 3000 euros por un par de zapatos de cuero de cocodrilo. Pero no llegó a la ceremonia: fue interceptado y arrestado por la policía antimafia mientras hablaba con el encargado de una boutique de Roma que le aconsejaba combinar el traje que iba a ponerse con ese par de zapatos.
Lo más llamativo es que estos pomposos casamientos de la 'Ndrangheta no suelen costar ni un sólo centavo a los padres de los novios. Claro, más allá de la magnificencia, los eventos son fruto de extorsiones.
Todo comienza cuando la novia, antes del casamiento, sale con su mamá a recorrer las diversas tiendas del pueblo dominado por su padre. La chica irrumpe en joyerías, negocios de antigüedades, electrodomésticos o boutiques.
En cada tienda, sin preguntar el precio, la futura esposa indica el objeto que le gustaría tener, por supuesto el más caro: ese collar, ese televisor, ese tapado de visón, ese juego de platos, esa pintura.
Su mamá saca luego de la cartera el sobre con la invitación y lo deja sobre el mostrador. "Nos vemos en el casamiento", dice al salir, en una frase que se convierte en la fórmula mágica para obtener todo lo deseado, y que para los comerciantes se convierte además en un pizzo (el impuesto que se paga al capo mafia).
El padre de la novia también distribuye la famosa invitación compulsiva a toda obra en construcción o fábrica de su zona de influencia. Sus dueños se verán obligados a regalar a los novios directamente dinero en efectivo, en otra forma de extorsión explícita. ¡Y... cuidado! Nadie puede faltar luego a la gran fiesta de casamiento: la ausencia podría ser interpretada como un desdén.

PERTENENCIA

Pero hay más. Cada banquete cuenta con zonas separadas y los invitados tienen prohibido sacar fotos o hacer videos. Allí las mesas se arman según el grupo de pertenencia de cada invitado: en el centro está desde luego el capo, en otro sector sus afiliados, y más allá los guardaespaldas. A su vez, las mesas de los clanes se dividen sobre la base de la provincia mafiosa a la que reportan, en un virtual mapa viviente de la organización criminal.
Uno de los eventos más importantes sobre los que investigó la policía antimafia, que meses más tarde derivó en una redada con 330 arrestos, fue el casamiento, en agosto de 2009, entre Elisa Pelle -hija del capo "Peppe" Gambazza- y Giuseppe Barbaro, heredero de otro mafioso.
Para el festejo llegaron miembros de la 'Ndrangheta desde Lombardía, Piamonte y Liguria, pero también de Alemania, Canadá y Australia.
Había tanta gente, que la fiesta tuvo que dividirse entre dos restaurantes, uno a orillas del mar, otro en la montaña. Y los novios tuvieron que ir de un lado al otro.
No hace falta decir que muchas veces asisten a estas celebraciones mafiosos buscados por la justicia. Por eso existe una red de seguridad, con vigías listos a lanzar el alerta en caso de movimientos sospechosos o iniciativas de las fuerzas del orden. No vaya a ser que algún imprevisto arruine el casamiento de honor, un evento digno de reyes.

LA NUEVA MINA DE ORO

AREZZO, Italia (AFP).- Los orfebres de Italia están en plena lucha contra un nuevo fenómeno en el sector de la venta de joyas por dinero: la infiltración de la mafia para lavar plata en el mercado, en auge como consecuencia de la crisis.
"Es un sector en auge para las organizaciones criminales. El oro de contrabando termina en cualquier parte del mundo, en países donde es cambiado por armas, drogas o lo que sea", denunció Ranieri Razzante, jefe de AIRA, un organismo de control antilavado.
"Italia se convirtió en una verdadera mina de oro", expresó Ivana Ciabatti, que representa a los orfebres ante la Confederación General de la Industria Italiana. "Es fundamental luchar contra los elementos criminales del sector", reclamó.
La industria mueve por lo menos 17.600 millones de dólares, según el sindicato de los trabajadores del oro, que promueve una campaña para regular el sector y frenar la infiltración de la mafia. En tanto, el precio del oro se disparó desde unos 300 dólares la onza en 2002 a 1600 dólares hoy, lo cual colabora en el boom de ventas.
"Las organizaciones criminales tienen al menos el 50% del «dinero a cambio de oro» bajo su control. Usan testaferros y abren fundiciones ilegales en los barrios pobres de ciudades como Nápoles", subrayó Razzante.
CLAVES 
  • Ostentación Los capos alquilan fastuosos palacios con una recargada decoración para exaltar su poder ante los jefes de otras "familias".
  • Financiamiento Entre los invitados, hay clientes de "la familia", que son forzados a regalar dinero a los novios para solventar los gastos
Miércoles 09 de mayo de 2012 | Publicado en edición impresa


Ya no se podrán importar jamones de España y de Italia


Moreno bendijo un acuerdo que impedirá el ingreso de esos fiambres

Por Fernando Bertello  | LA NACION


Próximamente, comprar los deliciosos jamones españoles en las casas de productos premium o comerlos en restaurantes exclusivos va a ser una misión imposible.
Por un acuerdo con los productores de carne de cerdo que bendijo el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, esos jamones no ingresarán más a la Argentina. Por el contrario, deberá incrementarse la oferta de productos nacionales.
En España, los jamones son uno de sus productos más emblemáticos junto al aceite de oliva. Ese país es el mayor consumidor de jamones en el mundo, con unos 4 o 5 kilos por habitante al año en promedio.
De allí provienen los jamones serranos, elaborados con cerdos de raza blanca, y los jamones ibéricos, hechos con los cerdos de raza ibérica. En ambos casos, el animal recibe una alimentación especial. Y muchos jamones tienen un tiempo de estacionamiento de por lo menos 12 meses.
Según datos oficiales, el año pasado la Argentina le compró a España 274 toneladas de jamones, valuadas en US$ 2,3 millones. También vinieron jamones de Italia (como los famosos de Parma) y de Brasil. Fueron 199 toneladas del primer país y 241 toneladas del segundo. Ahora, no van a entrar de ninguno de esos países.
Ayer, en una firma que tiene varios locales en la Capital Federal contaban a LA NACION que el precio de los 100 gramos del jamón serrano español deshuesado al público ronda los 40 pesos. En tanto, la pieza de este producto, que tiene entre 7 y 8 kilos, vale 157 pesos el kilo.
En otra casa de especialidades aclaraban que resultará difícil reemplazar un producto tan identificado ante su clientela, si bien hay productos nacionales. "Nos comprometimos a no traer más productos terminados desde el exterior", dijo una fuente que negoció el acuerdo.

El acuerdo

En rigor, después de casi cuatro meses de frenar la entrada de productos porcinos, tres cámaras industriales, la Asociación Argentina Productores de Porcinos (AAPP) y el Consejo Argentino de Productores (CAP), una entidad de estrechos vínculos con Moreno, le presentaron una propuesta para autolimitar las importaciones. Y el funcionario la aprobó.
Las empresas se comprometieron a comprar el 80% de lo que en 2011 adquirieron de pulpa porcina [materia prima para elaborar productos] y tocino [capa de grasa entre la carne y el cuero]. Es decir, van a traer un 20% menos que el año pasado. En 2011, la Argentina compró en el exterior 54.973 toneladas por US$ 164 millones, entre diferentes productos. De esa cifra, alrededor del 80% provino de Brasil. Por este tema, el vecino país, que sólo en pulpa abastece el 40% de lo que usa la industria local, amenazó con aplicar represalias. A cambio de este acuerdo, el funcionario abrirá las importaciones brasileñas. Además, liberará productos que se encuentran retenidos en los puertos.
Pero así como cada empresa no deberá traer más que el 80% de lo que compró en 2011 de pulpa y tocino, directamente no importará nada de carne de cerdo con hueso (el año pasado llegaron casi 4400 toneladas). En paralelo, tampoco ingresará nada de productos terminados, como los jamones españoles. "Acá también tenemos excelente calidad en jamones; la idea es promover más el jamón argentino", dijo una fuente.
Las empresas que rubricaron el convenio se comprometieron también a no importar más tripa vacuna, que se usa para la cobertura de los embutidos y, en cambio, darle prioridad a la nacional.
Además, a tono con lo que les exige Moreno a otros sectores, las empresas deberán exportar el equivalente a lo que importen y presentar una lista de precios de sus productos.
CREAN UNA CÁMARA EXPORTADORA AFÍN
Miguel Saredi, de la agrupación ruralista Pampa Sur, presidirá una cámara exportadora auspiciada por Guillermo Moreno. Incluirá varios productos, en especial de pymes. "El objetivo es vender", dijo Saredi. Ya se había creado una cámara de exportadores de cereales afín a Moreno, presidida por Ider Peretti.