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"Es terrible que un ladrón como Echegaray controle a la gente"


Jueves 20 de septiembre de 2012 | 17:27

Carrió: "Es terrible que un ladrón como Echegaray controle a la gente"

La diputada dijo que la Presidenta "tuvo un crecimiento patrimonial escandaloso"; "El Gobierno está elaborando la respuesta a los cacerolazos", agregó


Mientras analizaba las repercusiones de los cacerolazos contra el Gobierno de la semana pasada, la diputada de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, cuestionó con dureza a la presidente Cristina Kirchner y al titular dela Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, a quienes acusó de "ladrones".
" Echegaray es un ladrón. Es terrible que un ladrón controle a la gente en la Argentina. Este hombre no puede explicar sus bienes como la mayoría de los funcionarios kirchenristas", afirmó anoche Carrió, en diálogo con A dos voces, programa que se emite por la señal TN.
En esa línea, la diputada dijo que "los gobiernos tienen que tener funcionarios que a su vez tengan autoridad". "Cómo te va a enseñar una Presidenta a no robar. si tiene un patrimonio inexplicable de 50 millones de dólares", apuntó, al tiempo que advirtió que Cristina Kirchner "tuvo un crecimiento patrimonial escandaloso".
Además, la legisladora opinó que el silencio de Cristina Kirchner respecto de la masiva marcha que cuestionó la gestión del gobierno nacional la semana pasada en las principales ciudades del país se debe a que "la superó".
"El gobierno está elaborando la respuesta. Primero no habló, después dejó que salgan los dos chiquillos, luego ignoró los hechos", dijo la ex candidata presidencial por la Coalición Cívica, en referencia al silencio inicial sobre la marcha, y a las posteriores declaraciones de funcionarios como el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. Y auguró: "En algún momento va a tener la respuesta y va a ser fuerte".
La diputada también aseguró que la masiva marcha contra la Casa Rosada no tuvo participación únicamente de los sectores de "clase media", como aseguraron referentes y aliado kirchneristas como la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, sino que también hubo intervención de "gente pobre".
Y replicó los dichos del jefe de Gabinete, quien calificó a los manifestantes como personas que "les importa más lo que pasa en Miami que lo que pasa en San Juan". "El problema no es de los que van a Miami sino que te controlen vida y obra", lanzó

Echegaray echó a una funcionaria de la AFIP por la intimación a los countries


Jueves 20 de septiembre de 2012 | 10:38

Echegaray echó a una funcionaria de la AFIP por la intimación a los countries

María Gabriela De Castro se desempeñaba como Directora Regional del organismo en la sección Oeste


Ante la fuerte reacción que despertó el formulario de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para que los vecinos de los countries y barrios cerrados brinden información que raya lo personal, la Directora Regional del organismo en la sección Oeste, María Gabriela De Castro, fue desplazada de su puesto. La decisión corrió por cuenta del propio Echegaray, que la responsabilizó, según señala Clarín en su edición impresa de hoy, de haber generado la polémica, aunque fue él mismo el que decidió implementar la medida.
LA NACION informó sobre el avance de la AFIP el pasado domingo y, a partir de allí, las críticas hacia la entidad recaudadora no se hicieron esperar. Los especialistas tributarios recalcaron que los formularios a completar no aportarían información nueva y que no sumarían nada en la lucha concreta para combatir la evasión fiscal. Luego, diputados opositores aconsejaron no responder las preguntas.
Ante este escenario Echegaray optó por responsabilizar al personal de menor rango por las consecuencias de algunas de sus decisiones. Esto no es el algo nuevo: de acuerdo al matutino, luego de la AFIP enviase 200 inspectores a Clarín, en el 2009, había amenazado con despedir a tres directores del organismo. Luego, un sumario interno demostró que la orden había sido impartida por él mismo .
De Castro tiene 52 años y era funcionaria de la AFIP desde hacía varios años. La sección a su cargo tenía injerencia en una buena porción del conurbano. Según consta en su currículum se recibió de abogada en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1984.
En paralelo, los diputados Federico Pinedo, Patricia Bullrich, Eduardo Amadeo y Gabriela Michetti, integrantes del Grupo de Acción Política por la Unidad (GAPU), presentaron una denuncia acusando a la AFIP de "abuso de autoridad". Allí sostienen que Echegaray y otros funcionarios que intervinieron en el operativo pretendían "recabar datos personales vinculados a la intimidad de las personas, mediante formularios cuyo completamiento se exige bajo apercibimiento de acciones administrativas de la autoridad impositiva"

La Nación

Fraude en la década del '90, el pasado "oculto" de Echegaray


Lunes 17 de septiembre de 2012 | 08:44

Fraude en la década del '90, el pasado "oculto" de Echegaray

El actual titular de la AFIP participó entre 1991 y 1993 de una empresa que defraudó a personas que reclutaba para trabajar en Kuwait


deólogo de una de las políticas más controvertidas del Gobierno, como es la instauración de varias restricciones para el acceso a moneda extranjera, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, lleva en su espalda un pasado "oculto" de denuncias de "fraude" y corrupción.
Entre 1991 y 1993 Echegaray estuvo detrás de la empresa "Los Cóndores", que reclutaba gente en Mendoza, Bahía Blanca y Punta Alta (su localidad natal) a quien le cobraba dinero con la promesa de conseguirle empleo en la reconstrucción de Kuwait tras la Guerra del Golfo, según denunció anoche el programa Periodismo Para Todos que conduce Jorge Lanata.
En ese momento, el actual jefe de la AFIP era representante legal de dicha firma, que terminó defraudando a decenas de personas a las que nunca se les devolvió el dinero.
Cada persona aportó 1500 dólares, que nunca fueron retribuidos.
Según el periodista Matías Longoni, autor de del libro "Fuera de control", ese fue el motivo por el cual Echegaray se radicó en Santa Cruz, donde posteriormente conoció al por entonces gobernador Néstor Kirchner.


Echegaray ganó la confianza de Kirchner cuando éste le dio la misión de estar a cargo de la aduana de Comodoro Rivadavia. Según aseguró Longoni, era "para acallar una investigación a la pesquera Conarpesa, una de las empresas que financió la campaña del ex presidente".
Echegaray disolvió allí la dirección de investigación, sentenció la periodista Mirtha Espina.
"Echegaray destila impunidad", disparó Longoni.
En el programa también se mostró cómo Echegaray se "rodea" de gente conocida para para que sus acciones estén cubiertas por personas de estrecha confianza. El funcionario hizo ingresar a la AFIP a hermanos, primos, amigos y conocidos

La Nación

Echegaray: "Yo no dije que veraneen acá"


Lunes 03 de septiembre de 2012 | 12:52

Echegaray: "Yo no dije que veraneen acá"

El jefe de la AFIP negó que haya manifestado su oposición a que los argentinos realicen viajes al exterior; aclaró quetiene desde 2008 la casa de Punta del Este


AFIP intimará a quienes no declaren sus compras en la Aduana


Lunes 03 de septiembre de 2012 | 12:53

AFIP intimará a quienes no declaren sus compras en la Aduana

La entidad que dirige Ricardo Echegaray intimará a los viajeros argentinos que no informen sobre el ingreso de productos al país



El mismo día en que se oficializó la aplicación del impuesto del 15 por ciento sobre las compras en dólares en el exterior, el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, adelantó que utilizará las facturas de las tarjetas de crédito para controlar que los turistas hayan declarado en la Aduana todas sus operaciones cuando regresan al país.
En declaraciones radiales, el funcionario notificó que se le enviará a los viajeros argentinos una notificación para detallar sobre los productos adquiridos por menor valor que el que figura en su tarjeta de crédito. Si supera el límite, el recargo será del 50 por ciento.
Sin pagar impuestos, cualquier turista argentino puede traer mercadería desde el exterior por hasta 300 dólares. Y desde los países del Mercosur por hasta 150 dólares.
"Ahora tenemos información más sofisticada. Siendo compatible la situación fiscal del viajero con lo que hace, no es ningún problema", aseguró Echegaray en diálogo con radio La Red.
El jefe de la AFIP detalló que se le enviará un documento conocido como "Corrida de vista".
Sobre el anticipo del 15 por ciento en el impuesto a las ganancias, Echegaray afirmó que aquellos ciudadanos que ya pagan el gravamen "van a entender que tendrá un efecto neutro".
"Para aquellos que no vienen pagando ganancias, vamos a tener la información más precisa. Los argentinos pueden consumir en el lugar que quieran. El dato fundamental, es que la AFIP comienza a cruzar los consumos, que tienen que ser compatible con la declaraciones juradas presentadas", señaló, y sostuvo: "No estamos restringiendo a nadie, siempre que tenga todo en regla".
El cargo, que desde hoy alcanza a todos los consumos realizados en el exterior, crea en los hechos un nuevo tipo de cambio: el "dólar tarjeta", ya que este tipo de consumos, que hoy se convierten en el resumen a un dólar de $ 4,65, pasarán a realizarse en los hechos a un cambio de $ 5,35, tomando valores de ayer.
Si bien la retención funciona como un pago a cuenta de otro impuesto, para la creciente cantidad de empleados alcanzados por Ganancias (a partir de la falta de actualización de los mínimos no imponibles y los montos desgravables), el reintegro se efectuará sin reajuste y a plazos que irán de uno a once meses, dado que se trata de tributos de liquidación anual y gastos deducibles sólo desde que se presenta su declaración

El miedo como política del Estado


Domingo 19 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa
El escenario

El miedo como política del Estado

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION


Echegaray, le respondió exhibiendo su supuesta situación fiscal con aderezos descalificatorios. El mundo bloguero y twitero le llama la Gestafip, aludiendo a una mezcla de Gestapo y AFIP. Lo cierto es que el secreto fiscal ha dejado de existir en el país.
Jueces y fiscales aceptan en reserva que reciben fuertes presiones del Gobierno para salvar a los amigos y para destruir a los enemigos. A veces son conversaciones amables, pero otras veces son métodos brutales. Algunos de esos funcionarios judiciales han recibido sobres anónimos. Llevaban adentro fotos de esos funcionarios en lugares públicos, compartiendo momentos de distensión con amigos. No hacían nada malo. Pero la percibieron como lo que era: una notificación de que son seguidos por los servicios de inteligencia oficiales. Esos funcionarios llevaban en los tribunales (o llevan) cuestiones sensibles para el Gobierno.
El adoctrinamiento de estudiantes de escuelas por parte de La Cámpora sembró el temor entre los propios docentes. Es probable que muchos de ellos ni siquiera le informen en la Capital al gobierno de Macri de tales incursiones, como les ordenó el ministro Esteban Bullrich. No es adoctrinamiento. Enseñamos la verdad, justificó la Presidenta. La verdad es siempre relativa, pero nunca estará en las manos inapelables de una pequeña y sectaria facción política. Una ex secretaria de un ex funcionario importante de los Kirchner acaba de ser despedida de la YPF estatizada en revancha por las posiciones críticas de su anterior jefe. La empleada no tenía jerarquía ni relevancia en la petrolera.
La Unión Industrial no celebrará el Día de la Industria, justo cuando cumple 125 años. La habitual comida estará organizada por el Gobierno en Tecnópolis, que licuará la presencia de la central industrial con representaciones de la CGE, de CAME y, quizá, de La Salada. No hablará ningún representante de la UIA. Los empresarios están estragados de temor. El último caso fue aleccionador. Un empresario de la industria láctea deslizó algunas críticas a la situación nacional en el reciente coloquio anual de la Unión Industrial de Córdoba. Veinticuatro inspectores de la AFIP le cayeron al día siguiente en las oficinas de su empresa. El cristinismo cree, además, que la Unión Industrial de Córdoba, más independiente y liberal que la central nacional, es un instrumento de José Manuel de la Sota. Los casos de hostigamiento a Daniel Scioli, a Macri y, pronto, a De la Sota servirán también para aumentar el miedo (que preexistía) entre muchos gobernadores, más vulnerables política y financieramente que aquellos.
Sólo la Justicia puede intervenir una empresa, pero el Gobierno tomó esa decisión por sí solo con frecuencia en meses recientes. Son los casos de YPF y de la ex Ciccone. Funcionarios oficiales y la Gendarmería podrían repetir tales acciones en otras compañías privadas. Los empresarios lo saben.
Un líder empresario habló hace pocos días con dirigentes de La Cámpora para decirles que el problema económico del país es la falta de inversión más que la inflación. El empresario trataba de explicarles las razones de la desconfianza, pero un camporista le replicaba con los argumentos de su jefa: la culpa es de los bancos, que serán obligados a dar créditos. Tampoco tomaremos créditos, le respondió el industrial. ¿Por qué?, inquirió el camporista. Respuesta: ¿Para qué voy a endeudarme para agrandar mi empresa? ¿Para que Moreno me diga cuánto cuestan las cosas y a quién tengo que venderle, para que Kicillof me indique cuánto debo ganar y para que Marcó del Pont me ordene qué debo hacer con el dinero que gané? El camporista se enfureció aún más.
En una reciente y dramática exposición en la Academia Nacional de Periodismo, el director del diario Perfil, Jorge Fontevecchia, advirtió que el próximo 7 de diciembre el Gobierno podría intervenir los medios audiovisuales del Grupo Clarín con tropas de la Gendarmería. Si eso ocurriera, esas imágenes de gendarmes metiéndose por la fuerza en medios de comunicación no serán vistas por los argentinos. Un apagón audiovisual sucederá, concluyó Fontevecchia, un viejo crítico de Clarín que carece de intereses en medios audiovisuales. Señalaba, así, que el resto de la televisión está bajo control directo o indirecto del Gobierno. El propio Gobierno bate el parche de que el 7 de diciembre cambiará el ecosistema de los medios en el país, aunque la Corte Suprema nunca dijo eso. Sólo se caería una cautelar, si no hubiera antes una sentencia sobre la constitucionalidad de un artículo, y comenzaría a correr el plazo de un año para desinvertir. Pero el kirchnerismo podría estar instalando la idea de que existe un reloj implacable para dejarle lugar a la posterior arbitrariedad.
Después vendrán, si aquella advertencia se cumpliera, por los pocos diarios independientes que quedan. Para que la política del miedo funcione, el periodismo debe perder la voz, la imagen y las palabras


Una metáfora de la gestión


El Estado diseñó billetes que no entran en los cajeros automáticos, imprimió dinero en una empresa con dueños fantasma y ahora recurre a la expropiación de esa impresora de dinero, metida en el más sonoro escándalo de presunta corrupción que soportó la administración de Cristina Kirchner.




Miércoles 08 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa
El análisis

Una metáfora de la gestión

Por Joaquín Morales Solá | LA NACION


iccone se ha convertido en una metáfora de la gestión kirchnerista. La principal impresora de billetes del país pasó de un inicial proyecto de expropiación (que apuraba el ex presidente Néstor Kirchner) a una más que dudosa compra privada que puso en vilo la situación política y personal del vicepresidente Amado Boudou. La saga terminó ayer como había empezado, con la expropiación, que colocará a esa empresa en manos de un Estado impotente para fabricar con calidad la cantidad de moneda necesaria. Una expropiación significa que el Estado deberá pagar a sus dueños el valor de la compañía expropiada, pero nadie sabe, ni la Justicia, quiénes son los dueños verdaderos de Ciccone.
Llama la atención que la decisión expropiatoria del Gobierno haya sucedido en los mismos días en que se produjeron dos hechos importantes en la causa judicial que tiene cada vez más acorralado a Boudou. La primera novedad no es pública. Fuentes judiciales inmejorables señalaron que el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Jorge Di Lello avanzaron en la certificación de la relación entre Boudou y el presidente de Ciccone, Alejandro Vandenbroele.
Esa constatación ya estaba, de alguna manera, en la investigación del ex fiscal del caso, Carlos Rívolo, quien fue apartado de la causa cuando redactaba el pedido de citación a declaración indagatoria para Boudou.
La otra noticia fue que Di Lello imputó en el expediente al jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, quien varias veces concedió moratorias y planes de pagos excepcionales para la empresa protegida por el actual vicepresidente. La actuación de la AFIP ya venía siendo cuestionada por el fuero comercial que llevó adelante la quiebra de Ciccone. En rigor, debe aceptarse que Echegaray dejó siempre constancia escrita de que todo lo hizo por pedido del entonces ministro de Economía y actual vicepresidente. A tal punto es así que Echegaray escribió que la posición de Boudou fue "determinante" para que Ciccone accediera a un trato especial por parte de la AFIP. Sin embargo, la Justicia tuvo razón cuando imputó a Echegaray. El jefe de la AFIP podría deslindar su responsabilidad como artífice de una maniobra tal vez ajena, pero no su responsabilidad política y administrativa al frente del ente recaudador de impuestos.
En rigor, la expropiación podría beneficiar más a Echegaray que a Boudou. La responsabilidad del vicepresidente por un supuesto tráfico de influencias (y por un eventual enriquecimiento ilícito) ya está muy avanzada. Por el contrario, el aspecto de la investigación que incluye a Echegaray podría convertirse en abstracto. ¿Qué importaría ahora que el Estado sea acreedor de una ex empresa privada que se convertirá en estatal? Ciccone lleva, al día de hoy, cuatro meses sin pagar aportes de seguridad social. Pero ya no había pagado tampoco en octubre de 2011, cuando la propia AFIP le expidió un certificado de "aptitud" para ser contratista del Estado. Antes y después hizo sólo pagos parciales cada mes. Nadie más, en el estricto mundo de Echegaray, se beneficia con tanta tolerancia.
La expropiación sucede también cuando Boudou venía perdiendo todas las batallas judiciales. No pudo probar ante la Justicia la supuesta presión del estudio de la familia del ex jefe de los fiscales Esteban Righi para ser contratado por el vicepresidente. El caso está a punto de ser archivado en los tribunales. La aparatosa denuncia de Boudou contra Righi, a quien el vicepresidente acusó sin pruebas de ofrecerle gestiones entre los jueces federales, provocó la renuncia de uno de los referentes judiciales más respetados por el peronismo y por jueces y fiscales, como es Righi. "Es raro tener que apoyar a un gobierno que echó a Righi para salvar a Boudou, un ex afiliado de la Ucedé", suele repetir un legislador kirchnerista que militó en la izquierda peronista de los años 70.
Otra denuncia que está a punto de ser archivada es la de Boudou contra el presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, a quien acusó de haber sido intermediario de un intento de soborno al entonces ministro de Economía. Tampoco presentó en este caso pruebas convincentes. Antes que la Justicia, la propia Cristina Kirchner ya había considerado inocente a Gabbi. Con él compartió la semana pasada el estrado de su inexplicablemente espectacular anuncio del último pago de los Boden 2012. La Presidenta no hace esas cosas sin información previa: sabía, por lo tanto, que la Justicia desecharía la denuncia de Boudou contra Gabbi.
El vicepresidente (que ya pasó en ocho meses de ser una de las figuras más populares de la política a ser ahora una de las más impopulares) venía perdiendo batalla tras batalla en la Justicia. Es probable que su definitiva desgracia judicial esté más cerca de lo que cualquiera imagina. Aunque se haya propuesto lo contrario (nadie sabe qué se propuso), el Gobierno tomó ayer una decisión que, lejos de beneficiarlo, podría perjudicarlo aún más a Boudou. El caso Ciccone volverá a estar durante varias semanas en los medios periodísticos, que son la obsesión perpetua de Cristina Kirchner.
Estará, además, en el centro de un debate parlamentario (las expropiaciones deben pasar por el Congreso) que tendrá al vicepresidente como centro de las acusaciones y las sospechas. El propio Senado, que Boudou debe presidir sin derecho a hablar, será un largo tormento para él.
Los legisladores opositores le hablarán a él cuando hagan sus acusaciones, pero Boudou no podrá responder. El presidente del cuerpo no puede hablar cuando preside las sesiones y el vicepresidente tampoco es senador como para hablar desde el recinto. El Gobierno parece haber sido indiferente a ese previsible calvario de quien hace apenas un año fue elegido personalmente por la Presidenta, y sin consultar con nadie, como su compañero de fórmula.
La primera pregunta que harán todos los opositores es a quiénes se les pagará o se les saldará la deuda impositiva por la expropiación decidida ayer. No hay registro en ningún lugar del Estado de que éste conozca a los dueños de Ciccone.Es extraño que un gobierno que aspira a pesificar forzadamente la economía no tenga en cuenta que la moneda requiere la confianza social. El Estado diseñó billetes que no entran en los cajeros automáticos, imprimió dinero en una empresa con dueños fantasma y ahora recurre a la expropiación de esa impresora de dinero, metida en el más sonoro escándalo de presunta corrupción que soportó la administración de Cristina Kirchner. Es el círculo que envuelve gran parte de lo que hace y ha hecho el kirchnerismo al frente del Estado

La AFIP, un arma de presión política


Sábado 14 de julio de 2012 | Publicado en edición impresa
Gestión Echegaray

La AFIP, un arma de presión política

Por Hugo Alconada Mon | LA NACION

Empresas y empresarios, economistas, productores agrícolas, un club de rugby y deportistas, políticos, medios de comunicación y periodistas, el esposo de una jueza e incluso ex funcionarios kirchneristas. Todos tienen algo en común: los visitaron inspectores de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) justo cuando salieron a la escena pública con algo incómodo para el Gobierno, según surge de un relevamiento de los últimos años.
Los antecedentes cobran relevancia luego de la inusual revelación de la Presidenta de que había pedido informes al ente recaudador respecto de un empresario inmobiliario que criticó medidas oficiales. En este contexto, se desató ayer una ola de críticas al Gobierno por el uso de la AFIP como "arma política", que incluyeron críticas del ex vicepresidente Julio Cobos, el senador radical Ernesto Sanz y la diputada Patricia Bullrich. Pero sólo 24 horas después de la revelación presidencial por televisión, la inmobiliaria de Jorge Toselli fue inhabilitada para operar. Días antes, otros inspectores habían visitado la panadería de la mujer que lidera un comedor comunitario en Tucumán y que había aparecido en el programa de televisión de Jorge Lanata. Al igual que con Toselli, la irrupción de los sabuesos se concretó en 24 horas.
Esas acciones comenzaron, sin embargo, con el arribo mismo de Echegaray a la AFIP, donde llegó tras su paso por la Aduana y la Oncca; allí también había cosechado planteos por presuntas represalias contra empresas y personas. En noviembre de 2008, por ejemplo, socios del club de rugby Los Cardos, de Tandil, lo increparon para que se fuera del predio. Poco después, seis miembros de la comisión directiva fueron investigados por la Oncca y la AFIP.
Cada vez que afrontó críticas por estas inspecciones, Echegaray retrucó con que sólo busca potenciales evasores, aunque las visitas muestran una notable correlación temporal con la exposición pública del investigado. Así, ordenó visitas inusuales contra productores, como denunció la Federación Agraria, o suspendió del registro de operadores de granos a exportadoras cerealeras en plena puja con el campo. O dispuso inspecciones contra casas de cambio cuando la fuga de divisas centralizó la agenda.
El Grupo Clarín también sufrió a la AFIP tras enemistarse con el Gobierno. En septiembre de 2009, horas después de que el diario denunció desde su tapa un subsidio irregular por $ 10 millones en la Oncca, cosechó un operativo con más de 200 inspectores en su sede central.

"La Argentina parece Cuba"

Para entonces, el diputado Francisco de Narváez, que derrotó a Néstor Kirchner en las elecciones legislativas, ya había denunciado a Echegaray por, según dijo, armar denuncias en su contra, violar el secreto fiscal y filtrar información tributaria en plena campaña. Y el tenista Juan Martín del Potro recibió la visita de la AFIP, una semana después de que, como ganador del US Open, declinó reunirse con la Presidenta porque su familia vivía "del campo".
Meses después, a principios de 2010, Clarín también se convirtió en el objetivo central de un "grupo de tareas" -como se definió a sí mismo-, con funcionarios de la unidad antilavado (UIF), la AFIP, la Comisión Nacional de Valores y el Banco Central.
En octubre, cuando el kirchnerismo mostraba signos de agotamiento que llevaron a los empresarios a expresar sus críticas en voz alta, dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de la Asociación Empresaria Argentina recibieron las visitas de sabuesos. El entonces titular de la UIA, Héctor Méndez, justo luego de que dijo que "así, la Argentina parece Cuba". Pero también llegó a ejecutivos de Techint y Bagó.
La ofensiva alcanzó, a veces, niveles insólitos. En octubre de 2010, Echegaray removió como agente fiscal sin sumario previo, ni acto fundamentado, al marido de la jueza María José Sarmiento, quien habría frenado el uso de las reservas del Banco Central y ordenado restituir a Martín Redrado al frente de la entidad.
El economista Roberto Cachanosky expuso en septiembre de 2011 lo que consideró secuelas de ofrecer un cálculo propio de la inflación. "Es evidente que mientras yo tengo tres inspecciones en cinco años, los Kirchner lograron que la Justicia les diera por aprobado un incremento patrimonial injustificable, y [Amado] Boudou declara tasas de rentabilidad envidiables", ironizó.
Las denuncias también golpean muy cerca de la propia AFIP. La empresa de limpieza Ricardo Bilbao padeció una inspección integral tras impugnar la licitación para limpiar el organismo porque perdió, aunque ofertó menos de la mitad que la ganadora, Limpialux SA: 7 millones en vez de 15 millones de pesos.
También alcanza al personal del propio organismo. Así, Echegaray dispuso a mediados de 2011 la disolución del "grupo E" de sabuesos que investigó casos sensibles, desde IBM-Banco Nación hasta Skanska.
Su actuación en el caso Ciccone también muestra singularidades. Se presentó ante el juez comercial para informarle que pediría la quiebra de la imprenta cuando estaba en manos de Héctor y Nicolás Ciccone, a los que les rechazó los pedidos de moratoria. Pero dio su aprobación plena e incondicional al levantamiento de la quiebra cuando desembarcó Alejandro Vandenbroele. Algo que el juez consideró "cuanto menos llamativo". Y le concedió cinco moratorias excepcionales, en las que omitió "por error" $ 140 millones en intereses.

La Nacion

Ciccone: para la AFIP el aval de Boudou fue "determinante"

Una quiebra polémica / Documento exclusivo

Ciccone: para la AFIP el aval de Boudou fue "determinante"

Por Hugo Alconada Mon | LA NACION


Corría octubre de 2010 y la ex Ciccone Calcográfica había pedido una moratoria excepcionalísima . El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, no fue con vueltas y en el mismo expediente le mandó un mensaje directo al entonces ministro de Economía, Amado Boudou.
Le advirtió que la posición que tomara el hoy vicepresidente de la Nación sobre ese pedido sería "determinante" para decidir si le otorgaba a la empresa de Alejandro Vandenbroele un plan de pagos que incluyera una multimillonaria quita de intereses y multas.
La categórica posición de Echegaray consta en el expediente de la AFIP 1-257899-2010, que se abrió tras el pedido de la ex Ciccone, cuya copia obtuvo LA NACION , y que terminó por remitirse a la Justicia. Allí, el zar de los impuestos expuso que no tomaría una decisión si Boudou no daba su parecer sobre la empresa en la que cuatro días antes había desembarcado de manera formal Vandenbroele, investigado por el juez Ariel Lijo como presunto testaferro del vicepresidente.
Fechada el 25 de octubre de 2010, la nota que Echegaray le envió a Boudou y que se agregó como la foja 25 de ese expediente administrativo, contiene dos primeros párrafos introductorios para una situación, según le planteó al actual vicepresidente, en la que resultaba "necesaria su intervención".
Ya en el tercer párrafo, Echegaray fue al grano: "Se requiere de esa instancia que ponga en conocimiento de esta Administración Federal cuál debe ser el temperamento a seguir acerca de la petición formulada [para una moratoria] y los montos propuestos [para la quita], sin perjuicio de las competencias respectivas y las formas ulteriores de instrumentación que podrían resultar adecuadas para la cuestión". Y luego, en el cuarto y último párrafo, llegó el remate: "Dicho temperamento será determinante en el trámite que se lleve adelante acerca del tema".
Echegaray había llegado a ese punto apoyado en un dictamen previo de su entonces jefe de asesores, Rafael Resnick Brenner, quien había concluido que la AFIP contaba con facultades para decidir por sí sola sobre una quita, pero que aun así convenía conocer la posición del Ministerio de Economía sobre "la viabilidad del pago propuesto de manera más previsible".
La visión de Resnick Brenner resulta cuando menos controversial, según indicaron a LA NACION tres fuentes de la AFIP y dos tributaristas. La quita está prohibida de manera taxativa por la ley 25.678, algo que reconoció el propio Echegaray el 8 de marzo último, cuando brindó una conferencia de prensa sobre el caso Ciccone. Dijo que su organismo no está facultado para decidir quitas sobre las deudas. Y deslizó de manera vaga por qué consultó a Boudou. "Ciccone pedía más de lo que podíamos dar", dijo ante la consulta de los periodistas.
LA NACION contactó a Resnick Brenner, quien declinó responder las consultas "toda vez que hay una causa judicial". También desde el jueves se intentó consultar a Echegaray, pero su vocero no respondió las llamadas.
Ya en el Ministerio de Economía, el expediente pasó por el director general de Asuntos Jurídicos, José Guillermo Capdevila. A lo largo de tres carillas completas, alertó que Boudou no podía ni debía opinar sobre el pedido de la empresa de Vandenbroele por carecer de facultades para intervenir, así como porque la información recopilada por la AFIP era incompleta.
Apenas si le abrió un resquicio en unas pocas líneas para que expusiera una visión "política" general (de lo que se informa por separado).
Pero ese mismo lunes 8, horas antes de volar a Corea del Sur para participar en la Cumbre del G-20, Boudou firmó su polémica nota a favor de la ex Ciccone. Y aunque destacó que la AFIP debía avanzar "sin mengua del interés fiscal", se convirtió en un escrito único en su tipo en más de 16.000 notas similares cotejadas por la Justicia.
Esa nota es singular, entre otros motivos, porque Boudou dijo que apoyó "la petición formulada por Ciccone Calcográfica" -por la moratoria excepcional con una quita prohibida de manera taxativa por ley-, "en virtud del dictamen de la Dirección General de Asuntos Jurídicos de esta Cartera que antecede y por sus fundamentos". Es decir, contradijo los 12 párrafos en los que Capdevila le indicó que no procediera como finalmente lo hizo.

"Reducciones en el monto"

Ya otra vez en la AFIP, el expediente administrativo volvió a las manos del jefe de asesores de Echegaray, Resnick Brenner. Con una velocidad notable, el miércoles 10 ya había redactado y firmado su segundo documento a favor de la moratoria de Ciccone.
Más notable aún, Resnick Brenner redactó una nota de ocho párrafos en la que jamás aludió a la frase "sin mengua del interés fiscal" de Boudou. Por el contrario, sí aludió a las "potestades de este organismo [por la AFIP] para efectuar reducciones en el monto de la deuda". Es decir, tal y como solicitaba la empresa liderada por Vandenbroele, y a pesar de lo dispuesto por el nuevo artículo 113.1 de la ley 11.683, según la reforma de la ley 25.678.
Para entonces, Vandenbroele ya había comenzado a pagar las expensas, el cable y el teléfono fijo del departamento de Boudou de Puerto Madero, según pudo verificar LA NACION.
Para entonces, también, el íntimo amigo, padrino de casamiento y único socio reconocido de Boudou, José María Núñez Carmona, había comenzado con sus 19 vuelos alrededor del mundo pagados por The Old Fund, la firma controlante de Ciccone que preside Vandenbroele. Y lo hacía por intermedio de una agente de turismo que fue la pareja de Boudou durante toda una década.
Pero Resnick fue más allá de alentar la quita en la moratoria vedada por ley. "Por expresas instrucciones del Señor Administrador Federal", le comunicó al subdirector general de Asuntos Jurídicos de la AFIP, Pablo Aguilera, "se solicita un urgente despacho para las presentes actuaciones". Y el expediente cobró una velocidad de vértigo para darle luz verde a Vandenbroele.

La huella de papel


  • 14 DE OCTUBRE DE 2010
    Ciccone pide ayuda
    Apenas levantada su quiebra comercial, la empresa le pide a la AFIP una moratoria que incluya quita de intereses, multas y honorarios.
  • 25 DE OCTUBRE DE 2010
    Opinión "determinante"
    El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, le envía el expediente al ministro de Economía, Amado Boudou; le advierte que su opinión será "determinante" para definir qué hacer.
  • 10 DE NOVIEMBRE DE 2010
    Luz verde para la moratoria
    Con el expediente otra vez en sus manos, Resnick Brenner avanza para darle una moratoria y en esa línea consulta al área jurídica de la AFIP sobre "las potestades para efectuar reducciones en el monto de la deuda" de Ciccone.
  • 25 DE OCTUBRE DE 2010
    La primera venia
    El jefe de asesores de la AFIP, Rafael Resnick Brenner, considera aceptable el pedido de Ciccone, pero sugiere consultar al Ministerio de Economía.
  • 8 DE NOVIEMBRE DE 2010
    Una nota sin precedente
    Pese a la recomendación en contrario de su director de Asuntos Jurídicos, Boudou firma una nota para que "se proceda a la petición formulada por Ciccone".

Una semana a cargo del Poder Ejecutivo

A Amado Boudou le toca empezar esta semana un período con muchos días a cargo del Poder Ejecutivo, por viajes de la presidenta Cristina Kirchner. La reunión del Comité de Descolonización de la ONU, el jueves 14, es la primera cita de la gira presidencial. Cristina Kirchner llegará el miércoles a Nueva York y expondrá al día siguiente sobre la soberanía de Malvinas. El fin de semana volará a Los Cabos, México, para participar de la Cumbre del G-20. Estará el lunes y el martes. Regresará al país, pero a los pocos días (del 21 al 23) está invitada a otra cumbre, en Río de Janeiro.

La AFIP desautorizó la gestión de Moreno para bajar el dólar


El cepo cambiario / Declaraciones de Echegaray

La AFIP desautorizó la gestión de Moreno para bajar el dólar

Por Martín Kanenguiser | Para LA NACION


Con tono tajante y sarcástico, el jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, afirmó que el Gobierno desalentará con todo el rigor legal posible el atesoramiento en dólares para ahorrar en el popularmente conocido "colchón" y promoverá con el mismo énfasis la pesificación del mercado inmobiliario.
En una conferencia de prensa, el funcionario desautorizó las gestiones llevadas a cabo por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de negociar con operadores del sistema financiero local una baja del dólar paralelo. "Ningún funcionario tiene instrucciones de la Presidenta para reunirse con personas que están en el mercado ilegal", indicó ante una pregunta de LA NACION.
La pregunta apuntaba a analizar la coherencia entre los férreos controles de la AFIP en la City porteña y la reunión que el propio Moreno dejó trascender el viernes y que el senador Aníbal Fernández confirmó un día después (ver aparte). "Si hay personas con cuevas, sufrirán todo el peso de la ley", agregó.
La presunta inconsistencia dentro del Gobierno también se reflejó en las respuestas de Echegaray. Por un lado, relativizó la magnitud del problema del dólar, al afirmar que sólo el 7,5% de la población económica activa compró divisas desde enero; pero, por otro, ratificó los férreos controles registrados desde octubre pasado y dio a entender que se profundizarán con la pesificación absoluta del mercado inmobiliario.
"Este es un gobierno que toma decisiones; y en esas decisiones, no les quepa la menor duda de que está la de acompañar a aquellas personas que quieran adquirir una propiedad en pesos. Y en esto creo que el mercado nos va a tender a acompañar", sostuvo. En ese momento, acompañó su exposición con imágenes de algunos avisos clasificados publicados el fin de semana con oferta de inmuebles en pesos; curiosamente, el único banco que aparecía como agente de financiación de estas propuestas era el Ciudad, bajo administración macrista.
Echegaray no brindó precisiones sobre la manera en que el Gobierno acompañaría "legalmente" este "proceso de soberanía económica", pero en su entorno indicaron que debería haber una ley que exija la pesificación de estas operaciones. "Si los inmuebles se construyen en pesos, si así se pagan los salarios, la infraestructura y los impuestos, ¿qué lógica tiene que los vendedores quieran dólares?", se quejó el funcionario. Nada dijo cuando se le preguntó por la inflación del 25% anual registrada por unas 10 provincias y consultores privados.
"Queremos y creemos en una política de soberanía monetaria", repitió.
En cuanto a la compra de dólares para el "colchón", afirmó que "el Gobierno no va a alentar el atesoramiento", pero a la vez indicó que sólo el 13% de las compras de divisas desde principios de año correspondió a este rubro. A la vez, negó la posibilidad de dar a conocer los parámetros que usa el organismo para subir o bajar el pulgar a los contribuyentes que quieren comprar divisas. "No hay una fórmula, cruzamos todos los datos de ingresos y gastos", dijo.
También le quitó importancia al problema para adquirir moneda extranjera para viajar : "La resolución 3333 no es un control para el que viaja, sino que le brinda una posibilidad de adquirir moneda para hacer su viaje al exterior. Lo que no deben hacer los bancos es restringir las compras con tarjetas de crédito", afirmó. De inmediato, recordó que todos los países controlan la cantidad de dinero que ingresa y sale por las fronteras. "Hace 426 años que la Aduana controla la entrada y salida del país", dijo, irónico, para desmentir que los controles de la AFIP sean intempestivos.
Con el mismo tono de orgullo, el funcionario afirmó que, sobre 11 amparos presentados por ciudadanos por no poder acceder a la compra de divisas, siete fueron rechazados. "La Justicia está rechazando los amparos; si la AFIP puede ver el comportamiento de los contribuyentes, lo hacemos dentro de la ley", indicó.
Además, anticipó la defensa que presentan en estos casos: "Nosotros desarrollamos un software para los bancos y el Banco Central lo implementó. La AFIP no vende dólares", afirmó, para eludir cualquier responsabilidad
 
 
La Nacion

Gobierno de Kirchner: Caso Ciccone: para la Justicia, el papel de la AFIP fue "llamativo"

El escándalo que complica a Boudou / Las maniobras para salvar la imprenta

Caso Ciccone: para la Justicia, el papel de la AFIP fue "llamativo"



Para la Justicia, la actuación de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en el expediente de la quiebra de Ciccone Calcográfica fue, "cuanto menos, llamativa". Esa es la opinión del juez involucrado. Y así consta en la resolución más relevante que firmó en ese proceso. Porque en cuestión de semanas, la AFIP pidió primero el quebranto de la empresa y luego, de manera sorpresiva, consintió su resurrección, pero sólo cuando el abogado Alejandro Vandenbroele había tomado el mando, según consta en el expediente judicial, al que accedió LA NACION.
La actuación de la AFIP resultó tan "llamativa" que incluyó la intervención personal del mismísimo titular del ente recaudador, Ricardo Echegaray, que se presentó en el juzgado y requirió una audiencia con el juez de la quiebra, Javier Cosentino, para anunciarle el interés del Gobierno en que se decretara esa quiebra, relataron fuentes tribunalicias a LA NACION.
Echegaray se presentó en el 7° piso del edificio donde se encuentra el despacho de Cosentino, frente a la plaza Lavalle, a mediados de 2010. Apareció junto con su jefe de Gabinete de Asesores, Rafael Resnick Brenner, el funcionario que un par de meses después dictaminaría a favor de entregarle una moratoria excepcionalísima a la "nueva" Ciccone, gestionada por Vandenbroele.
La presencia de ambos funcionarios causó un cimbronazo en Tribunales. Nunca antes ni nunca luego de aquella ocasión ese juzgado en lo comercial recibió al jefe de la AFIP. Ni por ese ni por ningún otro expediente, ni por ninguna otra firma en problemas, reconstruyó LA NACION.
Tanto la actuación "llamativa" de la AFIP en el expediente como la visita de Echegaray y Resnick al juzgado contradicen las últimas afirmaciones del jefe de la AFIP. Durante la conferencia de prensa que brindó el viernes para defender al vicepresidente Amado Boudou, complicado por sus vínculos con la nueva Ciccone, LA NACION le preguntó si tanto él como sus colaboradores "tuvieron una intervención o interés especial o fuera de lo habitual en el expediente de la quiebra o en la gestión de la moratoria". Su respuesta fue clara: no. Y recordó que en un ente con 22.000 empleados muchos tuvieron distintos "grados de intervención", pero que todos mostraron sólo "interés por cumplir con su trabajo".
A lo largo de esa conferencia de prensa, Echegaray enmarcó la labor de la AFIP en la quiebra de Ciccone como una más entre centenares de casos similares. Por eso indicó que la AFIP pidió 496 quiebras y que, luego, 351 de esas empresas se acogieron a un plan de moratoria de pagos.
Tanto en Tribunales como contadores especializados disienten de esa versión. Sostienen que la AFIP no suele requerir la quiebra de empresas, sino que sólo está atenta a las comunicaciones oficiales de quebrantos para procurar luego cobrar sus acreencias. Así, lo ocurrido durante 2010 en el "caso Ciccone" resultó notable por su singularidad.
En esa línea, además, Echegaray deslindó en el juez Cosentino toda responsabilidad por la quiebra de Ciccone, su posterior levantamiento y el alquiler de su planta a la firma rival, Boldt. Para eso, exhibió incluso un extracto de la resolución por la que el magistrado levantó la quiebra, el 24 de septiembre de 2010.

Resolución editada

Echegaray evitó mostrar, sin embargo, la resolución completa. En su página 4, al anunciar que levantaría la quiebra, Cosentino alertó: "Ello sin perjuicio de que resulta cuanto menos llamativa la postura evidenciada por la AFIP en la causa, modificando su interés en breve lapso en lo atinente al otorgamiento de facilidades de pago, lo que debió haberse hecho en su momento a fin de evitar las consecuencias que finalmente desembocaron en este resolutorio".
¿Qué ocurrió? La secuencia fue vertiginosa, según reconstruyó LA NACION: Echegaray y Resnick se presentaron en el juzgado, explicitaron su interés por el expediente y le informaron al juez que la AFIP pediría la quiebra para que el Estado se quedara con la planta impresora.
Poco después, en un movimiento considerado en Tribunales "muy, muy inusual", la AFIP solicitó esa quiebra por deudas tributarias que superaban los $ 59 millones, que el juez dictó el 15 de julio de 2010. Pero algo salió mal: cuando se decidió alquilar la planta para obtener fondos para la quiebra, la oferta de Boldt resultó muy superior a la propuesta de la Casa de Moneda. Ofreció más dinero y por adelantado, y mantener a todo el personal en vez de sólo a un porcentaje. Se quedó con el alquiler de la imprenta por un año.
Entonces Vandenbroele irrumpió en el expediente. El 3 de septiembre depositó $ 567.000, en efectivo, en la cuenta judicial. Ese mismo día, a fojas 9378, Ciccone pidió que levantaran su quiebra. El juez Cosentino puso dos condiciones: que pagaran las deudas laborales y que obtuvieran el consentimiento explícito de la AFIP, ya que ésta había pedido su quiebra.
El 10 de septiembre, la empresa London Supply transfirió a nombre de Vandenbroele, como presidente de la misteriosa The Old Fund SA, otros $ 1,8 millones. Y la AFIP anunció a fojas 9696 su "expresa e incondicional conformidad" con el pedido de la quiebra. El 24 de septiembre, el juez levantó la quiebra, luego de consignar la "llamativa" actuación del ente recaudador. El levantamiento de la quiebra se tornó firme y con todos sus efectos tras cumplir distintos pasos procesales. Es decir, el 19 de octubre. Para entonces, la nueva Ciccone, con Vandenbroele como cara visible, llevaba cinco días tramitando ante la AFIP la moratoria excepcionalísima. Se la dio Echegaray, con las firmas previas de Resnick y Boudou.

El expediente de una quiebra que movilizó a buena parte del Gobierno


  • Palabra del juez. El magistrado que tramitó la quiebra de Ciccone consideró "cuanto menos llamativa" la actuación de la AFIP en el caso. Fue el ente recaudador el que pidió la quiebra y el que luego aceptó levantarla y darle una moratoria excepcional.


  • RICARDO ETCHEGARAY
    Las explicaciones del jefe de la AFIP

    El funcionario dio la cara para defender la actuación del Gobierno en el caso Ciccone. Dijo que la quiebra la levantó el juez y que la AFIP se limitó a su papel de cobrar impuestos y cuidar las fuentes de trabajo. Negó una participación personal en el caso.

El caso Ciccone, en cinco pasos


  • 1) La quiebra
    Fue declarada el 15 de julio de 2010 por el juez comercial Javier Cosentino. La había reclamado la AFIP.


  • 2) Resurrección
    Se presenta un fondo liderado por Alejandro Vandenbroele, ligado a Boudou, a pedir que se levante la quiebra.


  • 3) Giro inesperado
    Cosentino levanta la quiebra de Ciccone, previo consentimiento de la AFIP, que luego le da una moratoria extraordinaria.


  • 4) La ayuda de Boudou
    El entonces ministro de Economía opinó por escrito en favor de darle la ayuda impositiva especial a la nueva Ciccone.


  • 5) Los billetes de 100
    La Casa de Moneda promovió por escrito ante el BCRA que se contratara a la ex Ciccone para imprimir billetes de $ 100.


La Nación