Ricardo Jaime tuvo su peor día en tribunales desde que dejó el cargo

Sábado 09 de junio de 2012 | Publicado en edición impresa
La tragedia ferroviaria / Ex secretario en problemas

Ricardo Jaime tuvo su peor día en tribunales desde que dejó el cargo

Lo indagaron, familiares de Once lo insultaron, no lo dejaron viajar a Brasil y lo juzgan por dádivas
Por Hernán Cappiello  | LA NACION



icardo Jaime tuvo ayer su peor día con la Justicia desde que dejó las Secretaría de Transporte, hace casi tres años. Le prohibieron viajar a Brasil por la causa que se le sigue por enriquecimiento ilegal. Un fiscal pidió que sea enjuiciado por recibir de regalo el alquiler del lujoso piso donde vivía, pagado por una de las empresas a la que debía controlar. El juez lo indagó como sospechoso de la tragedia ferroviaria de Once . Y el padre de una de las 51 víctimas lo increpó en tribunales para responsabilizarlo por el accidente .
Ataviado con una corbata de gran nudo, Jaime llegó poco antes de las 8.30 al edifico de los tribunales de Retiro, protegido del frío por un grueso sobretodo oscuro. Lo acompañaba su abogado Andrés Marutian cuando familiares de las víctimas y sobrevivientes lo insultaron a medida que entraba al edificio.
El mal trago siguió cuando llegó al juzgado de Claudio Bonadio, en el cuarto piso. Angel Cerriccio, familiar de una de las víctimas, lo arrinconó mientras le mostraba su remera con la foto de su hijo Matías y la de su nuera: "Soy su papá, espero justicia", le dijo. Jaime balbuceó algo sobre el demorado soterramiento del Sarmiento, pero a Angel Cerricio no le importó.
Ya ante el juez Bonadio, Jaime dijo que no era responsable por la seguridad ferroviaria, sino que ese era asunto de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Su titular en la época de Jaime era Pedro Ochoa Romero, que ya declaró ante el juez. Jaime dijo que ese organismo es el que decide los incrementos de los subsidios. "La CNRT tiene facultades suficientes para detener un tren que no está en condiciones de circular", afirmó.
A Bonadio le dijo que no lo envidiaba al tratar un caso con tantos muertos: "Espero que Dios lo ilumine a encontrar la verdad que yo no he tenido que lamentar en mi gestión", le dijo, según su declaración, a la que accedió LA NACION. Mencionó al juez que en su gestión entre 2003 y 2009 "nunca se hicieron tantas inversiones en el sistema ferroviario". Cuando Bonadio le preguntó cuáles, habló de la licitación de 2008 para soterrar el Sarmiento. La obra está en sus comienzos.
Mientras esto decía, dos pisos más abajo del edificio de Comodoro Py 2002, la Cámara Federal firmaba un fallo por el cual revocaron una decisión del juez Norberto Oyarbide que le permitía a Jaime viajar a Brasil hasta el 2 de julio. En esa causa, el fiscal Carlos Rívolo le reclama al ex funcionario que justifique un incremento patrimonial de 6 millones de pesos, a su juicio, injustificado. Los jueces de la Sala I de la Cámara Federal, Eduardo Farah, Jorge Ballestero y Eduardo Freiler, pidieron al juez Norberto Oyarbide que se apresure con la causa. Los jueces dijeron que Jaime no explicó el motivo del viaje e instaron a Oyarbide a "arbitrar los medios necesarios para que su situación procesal se resuelva con la mayor celeridad posible".
Ya fueron indagados familiares y asesores de Jaime, como Manuel Vázquez y su hijo Julián. Cuando debía citar a Jaime, Oyarbide ordenó un peritaje que demoró el caso.
Ayer mismo, un piso más arriba de donde Jaime estaba respondiendo preguntas por la tragedia de Once, el fiscal federal Guilermo Marijuán pedía que lo juzgaran por aceptar dádivas. Las recibió -según el fiscal- porque el alquiler de los pisos de Retiro donde vivía fueron pagados por la empresa Terminal de Omnibus de Buenos Aires, que Jaime controlaba y a la que favoreció con la renovación de la concesión de la terminal de micros de Retiro.
En otro caso de dádivas, ya elevado a juicio, empresarios del transporte, a los que también controlaba, le pagaron pasajes de avión a Brasil, Uruguay y Córdoba. Está acusado Claudio Cirigliano, accionista de la controlante de TBA, con arresto domiciliario por la tragedia de Once.
CIRIGLIANO, PRESO EN SU CASA
El juez federal Claudio Bonadio concedió anoche el arresto domiciliario a Claudio Cirigliano, titular de Cometrans, que controla la mayoría de las acciones de TBA. Tomó la decisión debido al delicado estado de salud del empresario. Sin embargo, le denegó la excarcelación.
Cirigliano deberá quedarse en su domicilio sin salir a la calle. Estaba detenido en la causa por la tragedia de Once junto con el presidente de TBA, Carlos Ferrari. Lo acusan de esconder documentación contable que era peritada para determinar en qué gastaba la empresa el dinero de los subsidios.
Cirigliano, que fue operado del corazón, fue internado semanas atrás por una dolencia cardíaca.
Bonadio, por otra parte, detuvo ayer al apoderado de TBA, Carlos Lluch, acusado de ser quien determinó que la documentación contable fuera sacada del edificio de la empresa, lo que para el juzgado consistió en un intento de perjudicar la investigación.
Lluch firmó un escrito que presentó ante Bonadio. Allí dijo que sacaron los documentos cuando les quitaron la concesión porque no podían dejarlos en el edifico que pasaba a manos de nuevos administradores

La Nación

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