De Vido empezó a cancelar algunas facturas

Miércoles 06 de junio de 2012

De Vido empezó a cancelar algunas facturas

Por Diego Cabot  | LA NACION


Al igual que cuando Ricardo Jaime estaba al frente, la Secretaría de Transporte vuelve a ser un ministerio. Es verdad que entonces el área no tuvo cartera propia, pero la autonomía del ex secretario con su ministro, Julio De Vido, era tan grande que el funcionario era considerado un virtual ministro de Transporte. La directa y estrecha relación de Jaime con Néstor Kirchner le sirvió para construir un nicho de poder dentro mismo de las oficinas del entonces poderoso e influyente ministro de Planificación Federal.

La opaca gestión se estrelló contra la punta de un riel en la estación Once en la tragedia de febrero cuando murieron 51 personas

Justamente con la salida de Jaime, Transporte volvió a tener rango de Secretaría. De Vido recuperó poder y colocó allí, por consejo del secretario privado, José María Olazagasti, a Juan Pablo Schiavi. Pero la opaca gestión del funcionario se estrelló contra la punta de un riel en la estación Once en la tragedia de febrero cuando murieron 51 personas.
Lejos de la autocrítica, De Vido colocó allí a un hombre de se estrecha confianza, Alejandro Ramos, hasta entonces intendente de la localidad santafecina de Granadero Baigorria.
Parecía que el ministro iba a salir indemne de la controvertida gestión en el mundo del transporte. Sólo por mencionar algunos casos, estos años convivieron con la creación de Lafsa, la aerolínea que nunca voló; el lanzamiento y la adjudicación del tren bala; la estatización de Aerolíneas Argentinas y Austral , y el consiguiente pago de dos millones diarios de subsidios para que funcione, decenas de muertes en accidentes ferroviarios y la compra de material rodante a España y Portugal en estado de chatarra, entre otros mojones de la gestión.

Quizá hoy De Vido empezó a cancelar algunas de esas facturas que quedaron sin pagar. El ministro se quedó sin un área clave dentro de su organigrama

Quizá hoy De Vido empezó a cancelar algunas de esas facturas que quedaron sin pagar. El ministro se quedó sin un área clave dentro de su organigrama. Con un decreto, le quitaron el manejo de miles de millones de pesos que, si bien en épocas de Jaime pasaban por escritorios vecinos, desde que el cordobés partió, quedaron bajo su atenta mirada.
En lo formal, la chequera del ministro de Planificación Federal ya no tendrá que hacer cheques por algo más de 15.000 millones de pesos por año que es el monto que el Fondo Fiduciario del Sistema del Transporte destinaba a subsidios a colectivos y trenes. También perderá el manejo de Aerolíneas Argentinas, que si bien es una sociedad anónima, siempre estuvo atada a las decisiones del Ministerio. Y también se le recortará el presupuesto. El anuncio de la Presidenta de darle rango de ministerio a la Secretaría de Transporte se llevará a las oficinas de la cartera del Interior, a cargo de Florencio Randazzo, partidas previstas por la Ley de Presupuesto que suman otros 16.000 millones de pesos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario