Miércoles 06 de junio de 2012 | 16:20
Pablo Schoklender acusó a su hermano y a Hebe de generar un "caos" en Madres
Le envió un escrito al juez Oyarbide
desde la cárcel de Ezeiza en la que se desliga de las supuestas
irregularidades de la fundación
Pablo Schoklender se distanció hoy de su hermano
Sergio Schoklender en las irregularidades de la Fundación Madres de
Plaza de Mayo, al asegurar que "no somos siameses" y lo responsabilizó,
junto a Hebe de Bonafini, del manejo del dinero con "caos
administrativo" en la entidad.
"Está muy claro, pero muy claro, quiénes han sido los
protagonistas de esta historia", enfatizó. Y recordó: "Mi hermano
comenzó su relación con la señora Hebe de Bonafini hace casi 20 años,
viajó junto a ella por todo el mundo, llenando varios pasaportes, y
compartieron infinidad de proyectos y actividades en las que yo jamás
participé".
Pablo, en un escrito que hizo llegar al juez federal
Norberto Oyarbide desde la cárcel de Ezeiza, remarcó: "Yo no soy mi
hermano, durante años permití que se hablara de los hermanos Schoklender
como si fuéramos siameses pero no lo somos". Y agregó: "Somos dos
personas totalmente diferentes, en particular en relación con los hechos
que se investigan en la presente causa".
El menor de los Schoklender, que hoy debía ampliar su
declaración indagatoria pero pidió postergación por sufrir dolor de
espalda, se quejó ante el magistrado por el "error" de confundirlo con
su hermano al imputarle "cosas que ha hecho él".
Pablo aseguró que "jamás" firmó "ningún convenio" ni
gestionó "ningún subsidio" e indicó que su hermano y Bonafini firmaron
"los primeros contratos con el Gobierno para la construcción de casas"
mientras que él, dijo, sólo se ocupaba de gestionar bibliotecas sobre
derechos humanos para repartir en las escuelas públicas.
"Antes de que yo tuviese funciones ejecutivas ya se había verificado una quiebra e infinidad de cheques rechazados", disparó.
También consideró que las "situaciones" irregulares
detectadas en la Fundación "de un modo evidente, notorio, ostensible y
manifiesto sólo lo involucran a él (por Sergio)", por lo que preguntó:
"¿Por qué se aplica a mí respecto una restricción que reconoce su origen
(entiendo que imaginario) en hechos protagonizados por mi hermano?".
Del manejo del dinero en la Fundación recordó que tuvo
"acceso a créditos y subsidios por parte del Estado" y recordó que hubo
rechazos de "aproximadamente 400 cheques por falta de fondos" por lo que
el Banco Credicoop cerró su cuenta, "circunstancia que naturalmente
derivó en un caos administrativo".
En esta causa Oyarbide investiga el presunto desvío de
280 millones de unos 750 millones de pesos que la Fundación recibió del
Ministerio de Infraestructura y Planificación Federal para la
construcción de viviendas sociales en el plan "Sueños Compartidos".
Al ex apoderado de la Fundación, Sergio Schoklender, el
magistrado le imputó la supuesta jefatura de la "asociación ilícita"
que habría llevado adelante esas irregularidades, mientras que acusó
como supuestos organizadores a Pablo Schoklender y a Alejandro Gotkin,
director de la empresa Meldorek, que llevaba adelante las
construcciones. Los tres cumplen prisión preventiva.
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