A una semana de cumplir los 100 días en YPF, Galuccio enfrenta un panorama difícil


Miércoles 08 de agosto de 2012 | 09:26

A una semana de cumplir los 100 días en YPF, Galuccio enfrenta un panorama difícil

Amagó en dos oportunidades con su renuncia; la molestia mayor es por la intervención total del Estado



El próximo miércoles finalizará el plazo asignado por el propio director de YPF, Miguel Galuccio , para establecer un plan estratégico . Ante un auditorio colmado por 400 trabajadores de la empresa aseveró que se fijarían metas de producción y exploración para los próximos cinco años. Pero, desde entonces, se encontró con otra realidad que lo llevó, incluso, a amagar en dos ocasiones con su renuncia.
El decreto 1277 por el cual el Gobierno tomó intervención total en el sector petrolero fue la gota que derramó el vaso. Los precios de los combustibles, las ganancias de las empresas, los planes de inversión y hasta la producción de una compañía son definidos ahora por el Estado. Ante ese escenario Galuccio es consciente de la dificultad y casi imposibilidad de conseguir inversiones. Por eso, aplicará un plan B : exigirle al Gobierno fondos y centrarse sólo en aumentar la producción de combustibles.
La norma que causó mayor molestia al ingeniero, derogó tres decretos de desregulación que estaban vigentes desde 1989 y que establecían, entre otras cosas, la libertad de precios de los productos y la libre disponibilidad de los hidrocarburos por parte de las petroleras que podían exportar libremente -en el caso del gas, se requería un permiso previo. Así, no sólo en los hechos el sector de los hidrocarburos pasó al completo control de Estado, sino también de derecho.
El yacimiento Vaca Muerta con que se esperaba seducir a inversionistas, aunque tentador, aún no logra los resultados esperados. Más lejos aún está el programa anunciado hace dos meses delante de la Presidenta: poner en orden YPF para obtener financiamiento en el mercado internacional de capitales.
El plan de inversiones que YPF necesita para recuperar su producción requiere un mínimo de U$S 7.000 millones anuales, durante cinco años. Pero los bancos internaciones sostienen que, hasta tanto, la relación entre deuda y patrimonio vuelva al nivel estándar de la petrolera, no califica para recibir préstamos.
Los reclamos de Galuccio, indefectiblemente, encuentran siempre la misma respuesta: "hablá con Kicillof". Al menos, el ingeniero consiguió que el Gobierno trate de impulsar acuerdos con países que tengan control sobre recursos petroleros, tal el caso de Pdvsa. Por ahora son sólo tratativas y un mercado internacional que se cierra. Habrá que ver qué pasa en los próximos 100 días.

Cambios accionarios

Desde que se estatizó YPF y Galuccio se convirtió el director, hubo algunos cambios en el paquete accionario. El máximo millonario del mundo según la revista Fortune, Carlos Slim , adquirió, a través de dos de sus empresas, el 8,4% de acciones clase D. Aunque desde el Gobierno lo señalaron como una buena noticia, el hijo del magnate, dijo que el ingreso de su padre es "circunstancial". Se trató más bien de "un ejercicio de garantías"- según expresó- de un préstamo en el que había participado cuando el grupo Petersen, de la familia Eskenazi, entró como parte del fallido proceso de argentinización.
Algo similar ocurrió con el banco brasileño I taú Unibanco que se quedó con el 3,6% de YPF, luego de capitalizar parte del préstamo que la entidad le había dado al grupo Eskenazi para comprar acciones en la petrolera, ahora estatizada.
Finalmente Repsol volvió a aumentar su participación y se quedó con el 12%, también, por incumplimiento de pagos de deuda de la familia Petersen. El resto de las acciones las tiene el Estado (51%) y capital flotante.

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